{"id":2837,"date":"2015-12-01T00:56:12","date_gmt":"2015-12-01T05:56:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/porque-los-pastores-adulteros-no-debieran-ser-restaurados\/"},"modified":"2015-12-01T00:56:12","modified_gmt":"2015-12-01T05:56:12","slug":"porque-los-pastores-adulteros-no-debieran-ser-restaurados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/porque-los-pastores-adulteros-no-debieran-ser-restaurados\/","title":{"rendered":"Porque los pastores ad\u00falteros no debieran ser restaurados"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por R. Kent Hughes y John H. Armstrong<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Existe una marcada tendencia a vincular el perd\u00f3n con la restauraci\u00f3n al ministerio. En este art\u00edculo dos pastores-te\u00f3logos hablan de la importancia de separar la restauraci\u00f3n al cuerpo de Cristo de la restauraci\u00f3n al liderazgo pastoral.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>\u00abEl verdadero perd\u00f3n no implica, necesariamente, la restauraci\u00f3n al liderazgo\u00bb, escribi\u00f3 Kenneth Kantzer (editor de una prestigiosa revista cristiana), luego del fracaso moral de varios prominentes l\u00edderes cristianos evang\u00e9licos. Sin embargo, hay una marcada tendencia a vincular el perd\u00f3n con la restauraci\u00f3n al ministerio. En este art\u00edculo dos pastores-te\u00f3logos hablan de la importancia de separar la restauraci\u00f3n al cuerpo de Cristo de la restauraci\u00f3n al liderazgo pastoral.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La iglesia se ve seriamente acosada por la pregunta \u00ab\u00bfQu\u00e9 haremos con un pastor ad\u00faltero?\u00bb Durante la \u00faltima d\u00e9cada y en forma repetida, la iglesia se ha visto tambalear con revelaciones de conducta inmoral por parte de sus m\u00e1s respetados l\u00edderes. \u00bfC\u00f3mo respondemos a quienes han ca\u00eddo sexualmente y han tra\u00eddo desgracia sobre s\u00ed mismos, avergonzando a sus familias y deteriorando su liderazgo?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Lo que com\u00fanmente sucede es lo siguiente: El pastor es acusado de un pecado sexual y se lo declara culpable. \u00c9l confiesa su pecado, por lo general con profundo pesar. Su iglesia o sus superiores en la denominaci\u00f3n a que pertenece prescriben unos meses, o a menudo un a\u00f1o, en que el pastor debe buscar ayuda. Luego entonces es restaurado a su anterior posici\u00f3n de l\u00edder, a veces en otra ciudad. Generalmente se lo considera un \u00absanador herido\u00bb, alguien que ahora sabe lo que significa caer, experimentar la gracia de Dios de manera profunda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si bien cada situaci\u00f3n debe manejarse con sabidur\u00eda pastoral, y si bien algunos pastores que han ca\u00eddo por cierto alg\u00fan d\u00eda podr\u00edan ser restaurados al liderazgo, creemos que esta situaci\u00f3n cada vez m\u00e1s com\u00fan es tan p\u00fablicamente incorrecta como tambi\u00e9n profundamente da\u00f1ina para el bien del pastor ca\u00eddo, el bien de su matrimonio y de la iglesia de Jesucristo. Nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas fue tentado en todas las cosas as\u00ed como nosotros somos tentados, pero lo que lo hizo fuerte fue la tentaci\u00f3n en s\u00ed, no el fracaso ante la tentaci\u00f3n. Si no razonamos con claridad, tal vez sutilmente estemos animando a la gente a cometer un serio pecado a fin de experimentar m\u00e1s gracia y as\u00ed poder ministrar de manera m\u00e1s efectiva. Resulta dif\u00edcil de creer, pero en este contexto hay quienes dicen cosas que implican precisamente eso.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>El criterio del perd\u00f3n<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Esta perspectiva dice que un pastor arrepentido y perdonado que anteriormente llenaba todos los requisitos para su posici\u00f3n de pastor, sigue llenando esos requisitos en base al perd\u00f3n de Dios. \u00bfCumpl\u00eda antes los requisitos? \u00bfHa confesado su pecado? \u00bfLo ha perdonado Dios? Entonces nosotros debemos hacer lo mismo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Esta l\u00f3gica parte de la presunci\u00f3n no b\u00edblica de que el perd\u00f3n de pecados equivale al estar libre de culpa (o al car\u00e1cter intachable) que se pide de los pastores en 1 Timoteo 3:2 y Tito 1:6. Si aceptamos esta premisa, todo lo que Dios pide es que un pastor que ha ca\u00eddo sea perdonado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Sin embargo, esto confunde el fundamento de nuestra comuni\u00f3n con Cristo con el liderazgo p\u00fablico y el cargo en la iglesia. Nadie dice que el pastor que ha ca\u00eddo no pueda ser perdonado. Nadie debe argumentar que ese pastor no puede ser devuelto a la comuni\u00f3n de la iglesia de Cristo aqu\u00ed en la tierra. Pero perdonar a un pastor que ha ca\u00eddo y restaurarlo a la membres\u00eda de la iglesia es muy distinto que restaurarlo a su cargo de pastor.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El \u00abcriterio del perd\u00f3n\u00bb es inadecuado porque no tiene debidamente en cuenta dos hechos: En primer lugar, el adulterio es un pecado muy serio; en segundo lugar, el adulterio de un pastor es un pecado m\u00e1s serio aun.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hay falsedades repetidas a menudo que a veces llegan a considerarse verdades \u0096como por ejemplo la noci\u00f3n de que b\u00e1sicamente no hay diferencia entre el adulterio mental y el mismo acto de adulterio (ver Mt. 5:27-28; Stg. 2:10). Por el contrario, haciendo eco a la interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica de la iglesia, nosotros creemos que mientras la codicia, los celos, el orgullo y el odio conducir\u00e1n al infierno tan ciertamente como las manifestaciones externas (adulterio, fornicaci\u00f3n, asesinato), las manifestaciones f\u00edsicas son pecados m\u00e1s serios en vista del da\u00f1o que producen tanto en la persona que peca como en la persona contra quien se peca.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El adulterio es un pecado serio precisamente porque infringe el pacto matrimonial. Viola el cuerpo de otra persona. Puede ser causal de divorcio. El adulterio mental no tiene estas consecuencias. La intenci\u00f3n que tuvo Jes\u00fas en Mateo 5:27-28 no fue reducir el adulterio al nivel de la codicia, sino mostrar que la codicia puede destruir el alma tanto como el adulterio.<\/P><br \/>\n<P align=justify>De la misma manera, comparemos el pecado mental de odiar con el acto de matar (ver Mt. 5:21-22). En el primer caso la persona que odia se ve afectada por el odio, pero en el segundo caso alguien muere. \u00a1Hay diferencia!<\/P><br \/>\n<P align=justify>Adem\u00e1s, la inmensidad del adulterio es evidente en 1 Corintios 6:18-20, donde el ap\u00f3stol Pablo declara que el pecado sexual es contra el propio cuerpo. El contexto del pasaje demuestra que el pecado sexual est\u00e1 en una categor\u00eda propia. Las relaciones sexuales violan la uni\u00f3n hombre\/mujer por la cual ellos se vuelven \u00abuna sola carne\u00bb (Gn. 2:24). La profundidad de esta uni\u00f3n, que Dios reconoce como pacto, demuestra cu\u00e1n profunda es la violaci\u00f3n de ese pacto a la luz de la eternidad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El comentarista Charles Hodge escribi\u00f3 en el siglo pasado que 1 Corintios 6 ense\u00f1a que la fornicaci\u00f3n \u00abes totalmente singular en sus efectos sobre el cuerpo; no tanto en sus efectos f\u00edsicos sino en sus efectos morales y espirituales\u00bb. Pablo est\u00e1 diciendo a los corintios que la totalidad del cuerpo y el alma de una persona \u0096por lo tanto la persona toda como ser humano\u0096 se ve involucrada en la relaci\u00f3n sexual. Como consecuencia, hay grandes da\u00f1os resultantes de tal pecado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hodge agrega que el adulterio es un pecado contra el propio cuerpo porque es \u00abincompatible\u0085 con el prop\u00f3sito de su creaci\u00f3n, con su destino inmortal\u00bb. Gordon Fee, reconocido experto contempor\u00e1neo en Nuevo Testamento, escribe de manera similar: \u00abLa particular naturaleza del pecado sexual no est\u00e1 tanto en que uno peca contra uno mismo, sino contra el cuerpo \u0096considerado \u00e9ste de acuerdo a su lugar en la historia de la redenci\u00f3n\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Por otra parte, el adulterio del pastor es un pecado aun m\u00e1s serio. \u00bfPor qu\u00e9? Algunos pecados da\u00f1an m\u00e1s que otros precisamente en raz\u00f3n de la persona que los comete. Como bien dice el Catecismo de Westminster, las personas eminentes por su profesi\u00f3n, dones y cargos son ofensores particularmente serios en vista de la influencia que tienen sobre otros. Esta seriedad adicional se hace realidad en cada caso de los pastores que cometen adulterio. Agreguemos a esto Santiago 3:1, que indica que los pastores ser\u00e1n considerados dignos de mayor juicio, y tenemos un argumento de mucho peso: el adulterio pastoral es un pecado aun m\u00e1s grave que el adulterio en general.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aunque hoy muchos apelan al criterio del perd\u00f3n como respuesta compasiva hacia el pastor ca\u00eddo, este criterio no es compasivo ya que no aborda la profundidad de la cuesti\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pero \u00bfpor qu\u00e9 el adulterio hace que un pastor quede inhabilitado para su cargo?<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>El criterio de ser irreprensible<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>En las Ep\u00edstolas Pastorales hay varias explicaciones directas de los requisitos para el ministerio pastoral. En 1 Timoteo 4:12 vemos un resumen: \u00ab\u0085s\u00e9 ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor , esp\u00edritu, fe y pureza\u00bb. Tito 1:6 agrega que el anciano debe ser irreprensible. La palabra griega aqu\u00ed significa imposible de asir, inexpugnable. El comentarista William Hendriksen se refiere a este ser intachable diciendo, \u00ablos enemigos pueden proferir toda clase de acusaciones, pero cuando se aplican justos m\u00e9todos de investigaci\u00f3n, tales acusaciones resultan sin fundamento\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El adulterio no es el \u00fanico pecado que inhabilita a un pastor para volver a su cargo, pero es uno de los pecados m\u00e1s visibles y confusos que plagan a la iglesia actual.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Lo que es particularmente penoso en cuanto a este pecado es el abuso de poder que a menudo lo acompa\u00f1a. Como resultado de la aventura amorosa del pastor, hay un profundo dolor en la otra parte, y un dolor aun m\u00e1s profundo en la esposa del pastor. Este, que ha recibido un cargo de honor a trav\u00e9s del cual fue llamado a servir a personas vulnerables y que han sufrido abusos, con su proceder ha violado la confianza depositada en \u00e9l.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El pastor anglicano Michael Peers manifest\u00f3: \u00abEs un problema de ra\u00edces profundas y sombr\u00edas\u00bb, y a menudo est\u00e1 protegido por los demonios hermanos, \u00abnegaci\u00f3n y control\u00bb. Don Posterski declara: \u00abCuando el poder que tiene el pastor es usado para su gratificaci\u00f3n sexual, constituye un abuso sexual de poder\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Nos entristece que tan pocos l\u00edderes \u00abca\u00eddos\u00bb reconozcan el abuso de poder inherente al adulterio pastoral. Y menos aun est\u00e1n dispuestos a hablar sobre la destrucci\u00f3n de la confianza como resultado de sus pecados. Muchos se escudan en conceptos psicoterap\u00e9uticos tales como sanidad y recuperaci\u00f3n como razones para volver al ministerio pastoral, pero no con el genuino reconocimiento de la patolog\u00eda que se manifiesta en el abuso de poder.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El consenso en la historia de la iglesia demuestra con firmeza que el adulterio pastoral hace que el pastor quede descalificado. El historiador luterano Carl. A. Volz en su libro Pastoral Life and Practice in the Early Church (Vida y pr\u00e1ctica pastoral en la iglesia primitiva) declara en forma categ\u00f3rica que la iglesia excluy\u00f3 del ministerio p\u00fablico a pastores como consecuencia de \u00abdesliz moral\u00bb y \u00abherej\u00eda\u00bb. Volz se\u00f1ala que la ordenaci\u00f3n no proteg\u00eda a los presb\u00edteros; lo que hab\u00eda sido conferido pod\u00eda ser quitado. El notable presb\u00edtero Hip\u00f3lito, del segundo siglo, atac\u00f3 en\u00e9rgicamente la inmoralidad entre los l\u00edderes de la iglesia, e insisti\u00f3 en su inmediata remoci\u00f3n del cargo. El antiguo documento \u00abLa ense\u00f1anza de los ap\u00f3stoles\u00bb, de principios del segundo siglo, expresa que quien hab\u00eda sido ordenado como pastor o presb\u00edtero pero luego hab\u00eda desobedecido la Palabra de Dios, deb\u00eda ser inhabilitado porque tal hombre hab\u00eda mentido al tomar sus votos de lealtad y pureza ante Cristo y su iglesia. Tal quebrantamiento de los votos de ordenaci\u00f3n era considerado como una atroz contravenci\u00f3n del tercer mandamiento.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Los reformadores protestantes eran de la misma opini\u00f3n. Juan Calvino prescribi\u00f3: \u00abA fin de obviar todos los esc\u00e1ndalos de conducta ser\u00e1 necesaria la disciplina de los pastores\u0085 a la cual todos deben someterse. Esto ayudar\u00e1 a asegurar que el pastor sea tratado con respeto y que la palabra de Dios no sea deshonrada ni burlada por la mala fama de los pastores y ancianos. Adem\u00e1s, como la disciplina ser\u00e1 impuesta a quien la merece, no habr\u00e1 necesidad de suprimir calumnias ni falso testimonio que injustamente se emita contra inocentes\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Como hemos establecido, el cargo requiere que el pastor o anciano sea sin tacha. No hay dudas de que 1 Timoteo 3:1-7 requiere, entre otras cualidades, que los episkopos (o ancianos de la iglesia) sean maridos de una sola mujer, es decir, hombres de pureza moral cuya esposa es la \u00fanica con quien tiene relaciones sexuales. Deben ser hombres que guardan el pacto de Dios y mantienen puro el lecho matrimonial (He. 13:4). Pablo enfatiz\u00f3 a la iglesia en Efeso, donde el pecado sexual era com\u00fan entre los inconversos paganos, que la inmoralidad ni siquiera deb\u00eda nombrarse en la iglesia (Ef. 5:3).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Lo tr\u00e1gico es que al quebrantar el pacto de esta manera, hay un oprobio que perdura en el pastor ca\u00eddo, y esto tendr\u00e1 consecuencias de largo plazo. El sabio Salom\u00f3n lo expres\u00f3 de manera solemne: \u00abMas el que comete adulterio es falto de entendimiento; corrompe su alma el que tal hace. Heridas y verg\u00fcenza hallar\u00e1, y su afrenta nunca ser\u00e1 borrada\u00bb (Pr. 6:32-33).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Una de las preguntas problem\u00e1ticas que a menudo surgen en cuanto a esta cuesti\u00f3n de ser \u00abirreprensible\u00bb es la siguiente: \u00bfEs el conocimiento p\u00fablico del pecado la cuesti\u00f3n principal en cuanto a que el pastor sea irreprensible, o acaso hay algo en la naturaleza de este pecado que hace que el no tener tacha sea un asunto m\u00e1s importante que el conocimiento p\u00fablico? Dici\u00e9ndolo sin rodeos: \u00bfPuede el hombre convertirse en irreprensible yendo a vivir a otra comunidad, a otra iglesia y empezando otra vez de cero? En el nuevo lugar, se alega a menudo, otros no tendr\u00e1n conocimiento de su fracaso pasado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Sin embargo, un cambio de lugar geogr\u00e1fico no disminuir\u00e1 la culpa, porque el pecado causa una desintegraci\u00f3n total. Por lo tanto, es probable que salga nuevamente a la luz, como lo explicara Juan Cris\u00f3stomo, Obispo de la Iglesia Primitiva del cuarto siglo: \u00abLas fallas del anciano sencillamente no se pueden ocultar. Hasta las m\u00e1s triviales se han de conocer\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tal vez eventualmente algunos puedan volver a su cargo pastoral, quiz\u00e1s despu\u00e9s de haber sido ordenados otra vez. Y no puede probarse exeg\u00e9ticamente que un pastor ca\u00eddo nunca pueda ser restaurado a su cargo. Pero esto no va en contra de lo que entendemos correcto, pues la pregunta vital que la iglesia enfrenta en nuestro tiempo no es qu\u00e9 podr\u00eda suceder en casos excepcionales, sino c\u00f3mo podemos ayudar a la mujer o a las mujeres contra quienes ha pecado el pastor o anciano. La pregunta tambi\u00e9n es c\u00f3mo podemos ministrar a la esposa e hijos del pastor, aquellos contra quienes m\u00e1s se ha pecado en esta ca\u00edda. La pregunta es qu\u00e9 se puede hacer para preservar a la iglesia espiritual y moralmente, qu\u00e9 haremos para que el pastor comience el largo proceso de reordenar su vida devastada.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El adulterio prueba que el pastor ca\u00eddo no puede servir con integridad. La cuesti\u00f3n no tiene que ver con ser \u00fatil a la iglesia ni con tener dones para predicar. Haber estado frente al reba\u00f1o, gui\u00e1ndolo en santa adoraci\u00f3n semana tras semana, predicando la Palabra de Dios como siervo de la iglesia, y al mismo tiempo haber cometido adulterio revela una terrible grieta en el car\u00e1cter \u0096una grieta t\u00f3xica que envenena toda la vida. Un pastor que cay\u00f3 en adulterio, despu\u00e9s de muchos a\u00f1os escribi\u00f3: \u00abEn mi caso, el fracaso moral fue el pecado visible ante la iglesia. Pero para mi verg\u00fcenza hab\u00eda muchas otras cuestiones que tal vez eran m\u00e1s odiosas para Dios que aquello que resultaba visible para los hombres. Lleva tiempo quitar estas cosas de ra\u00edz y reemplazarlas con caracter\u00edsticas agradables para con Dios\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hay una severa advertencia en 1 Corintios 9: 25-27, donde el ap\u00f3stol Pablo advierte que la falta de restricci\u00f3n diligente en la carne puede llevarnos a la apostas\u00eda. Este peligro debe ser estimado cuidadosamente al tratar con pastores y ancianos que han ca\u00eddo. Consideremos cu\u00e1n sutilmente el pecado sexual se infiltra en toda la personalidad \u0096sea que las relaciones sexuales il\u00edcitas sean el medio para alimentar el sentimiento de poder de una persona, su necesidad de afecto, la imagen de s\u00ed mismo, el sentirse deseado y atractivo al sexo opuesto, el impulso hedonista, o bien todo eso junto \u0096y advertiremos el peligro. Estamos convencidos de que el permanecer en ministerio p\u00fablico en ciertos casos fomentar\u00e1 un autoenga\u00f1o m\u00e1s profundo que llevar\u00e1 a los hombres a la ruina eterna.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>\u00bfQu\u00e9 haremos entonces?<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>El pastor ca\u00eddo que confiesa el pecado, busca la gracia de Dios, y desea permanecer en comuni\u00f3n con la iglesia de Cristo, debe ser recibido y aceptado como cualquier otro cristiano que ha ca\u00eddo. Debe ser perdonado como ordena Jes\u00fas (Mt. 18:22). Pero el perd\u00f3n y la restauraci\u00f3n a la comuni\u00f3n de la iglesia no significa que quien antes fue pastor ahora nuevamente llena los requisitos para el cargo de pastor o anciano.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La iglesia no debe castigar al hombre que ha ca\u00eddo y se arrepiente. Pero el negarse a que vuelva a su rol en el ministerio pastoral no es un castigo. Separar de su cargo al pastor que ha ca\u00eddo es honrar el santo est\u00e1ndar de Cristo; es seguir el sabio consejo y modelos de los l\u00edderes a trav\u00e9s de los siglos; es proteger al hombre y a su familia; es guardar a la iglesia, a quien el Gran Pastor ama tan profundamente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La Biblia habla de varios l\u00edderes prominentes que cayeron, l\u00edderes que tuvieron roles significativos aun despu\u00e9s del fracaso. Inmediatamente pensamos en Mois\u00e9s, David y Pedro. Sin embargo, no debemos apurarnos a usar estos tres ejemplos al hablar de pastores que han ca\u00eddo. Reflexionemos sobre varias cuestiones de importancia:<\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl pecado de Mois\u00e9s (homicidio) tuvo lugar 40 a\u00f1os antes que comenzara su liderazgo, y \u00e9l pas\u00f3 pr\u00e1cticamente toda una vida en el desierto luego de su grave ca\u00edda.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl pecado de David pudo haber resultado en pena de muerte para cualquier otro. Adem\u00e1s, \u00e9l era un potentado del Medio Oriente que ten\u00eda un har\u00e9n, no un modelo familiar para los pastores del Nuevo Testamento. Recordemos tambi\u00e9n que su reino y su familia no conocieron paz luego de su bajeza moral \u0096su trono nunca recobr\u00f3 la estabilidad del pasado.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl pecado de Pedro fue grave, pero no fue un pecado contra su propio cuerpo (1 Co. 6:18), y si bien fue un pecado de su personalidad, no fue el tipo de enga\u00f1o volitivo y arrogante que es caracter\u00edstico del adulterio. Tampoco fue premeditado, prolongado ni repetido a escondidas.<\/LI><\/UL><br \/>\n<P align=justify>Terminamos con las sabias palabras de un pastor an\u00f3nimo que cay\u00f3 y se dirigi\u00f3 a sus colegas ca\u00eddos: \u00abLa cuesti\u00f3n principal es car\u00e1cter e integridad, que en el caso de ustedes est\u00e1n hechos pedazos. Les ruego que confronten el problema ahora. La gracia de Dios restaura. Hay esperanza. Sin embargo, requiere un proceso, mucho tiempo, y m\u00e1s gracia aun. Confiesen el pecado y dejen su cargo. Sean responsables ante otros hermanos. Busquen la limpieza y la sanidad que necesitan. \u00a1H\u00e1ganlo hoy! \u00a1H\u00e1ganlo ahora!<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>R. Kent Hughes es pastor en Illinois, EE.UU., y autor de numerosos libros. John H. Armstrong es director de Ministerios Reforma y Avivamiento, y autor de un libro que desarrolla m\u00e1s detenidamente las ideas presentadas en este art\u00edculo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Tomado de Cristianity Today. Usado con permiso<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Apuntes Pastorales, Volumen XIV, n\u00famero 4. Julio \u0096 septiembre 1997. Todos los derechos reservados<\/P><\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por R. Kent Hughes y John H. Armstrong Existe una marcada tendencia a vincular el perd\u00f3n con la restauraci\u00f3n al ministerio. 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