{"id":2842,"date":"2015-12-01T00:56:17","date_gmt":"2015-12-01T05:56:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/perdone-las-molestias\/"},"modified":"2015-12-01T00:56:17","modified_gmt":"2015-12-01T05:56:17","slug":"perdone-las-molestias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/perdone-las-molestias\/","title":{"rendered":"Perdone las molestias"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Luis Gabriel C\u00e9sar I.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Estamos inmiscuidos en una carrera de productividad que poco a poco va lacerando lo m\u00e1s importante de la vida cristiana. Dios est\u00e1 mucho m\u00e1s interesado en la persona que estamos llegando a SER que en las cosas que hacemos. Y \u00bfusted? \u00bfEn qu\u00e9 est\u00e1 m\u00e1s interesado?<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Dios est\u00e1 mucho m\u00e1s interesado en lo que somos que en lo que hacemos. En una era de productividad como la que nos toca vivir estamos absortos en \u00abhacer cosas\u00bb, es decir, en ser productivos. No importan las motivaciones ni los caminos a seguir, el asunto es producir, sea cual fuere el costo que se tiene que pagar. Estos son los est\u00e1ndares del mundo; sin embargo, a menudo estos mismos est\u00e1ndares son abrazados por la iglesia de Cristo: estamos muy preocupados por hacer cosas, sin importar, otra vez, el costo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Estamos inmiscuidos en una carrera de productividad que poco a poco va lacerando lo m\u00e1s importante de la vida cristiana, ya que Dios est\u00e1 mucho m\u00e1s interesado en la persona que estamos llegando a SER que en las cosas que hacemos. Si no, para muestra basta un bot\u00f3n. Dice la Palabra de nuestro Dios que: \u00absi alguno est\u00e1 en Cristo nueva criatura ES, las cosas viejas pasaron, he aqu\u00ed todas son hechas nuevas\u0085\u00bb (2 Co. 5:17).<\/P><br \/>\n<P align=justify>La vida cristiana es como una obra en construcci\u00f3n. Todos en alguna oportunidad hemos visto obras en construcci\u00f3n, y la mayor\u00eda de ellas tienen un mensaje para quienes pasan por all\u00ed que dice m\u00e1s o menos as\u00ed: \u00abObra en construcci\u00f3n, perdone las molestias que esto le ocasiona\u00bb. Desde el momento en que recibimos a Cristo como el Se\u00f1or de nuestra vida, \u00c9l inici\u00f3 un doloroso pero necesario cambio en nosotros, de tal manera que su deseo es que lleguemos a ser como \u00c9l. Sin embargo, qu\u00e9 dif\u00edcil es esto para muchos. Queremos cambiar s\u00f3lo algunas cosas y que otras sigan igual, sin dejar que Dios haga de nosotros lo que bien puede y quiere hacer.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Generalmente, cuando llegamos a Dios traemos una vida hecha pedazos. \u00a1Qu\u00e9 triste es notar que a pesar que Dios desea restaurarnos, nosotros nos negamos a la idea! Luchamos, muchas veces durante a\u00f1os, antes de poder rendirnos total y absolutamente a Dios. Los cambios que el Se\u00f1or hace en nuestra vida siempre ser\u00e1n para nuestro bien, ya que \u00c9l desea formar su propia vida en nosotros; es cuesti\u00f3n de que se lo permitamos. Yo estoy convencido de que Dios tiene reservado para cada uno de nosotros grandes y maravillosas bendiciones. Juntos podemos llegar a ser el pueblo que Dios quiere que seamos. Dios tiene mucho que hacer a\u00fan, pero \u00c9l est\u00e1 interesado en nuestra restauraci\u00f3n y lo que somos. Durante todo este proceso el Esp\u00edritu Santo trabaja activamente en cada uno de nosotros. A menudo esto provoca fricciones con la vida de otras personas, ya que sin querer causamos da\u00f1os a otros. Por esta raz\u00f3n debemos pedirle al Se\u00f1or con todas nuestras fuerzas que podamos ser barro d\u00f3cil en sus manos, para que en la medida de su poder y de su gracia seamos transformados para su gloria, y al mismo tiempo nos convirtamos en canal de bendici\u00f3n a todos los que nos rodean.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Recordemos ahora las palabras del profeta Jerem\u00edas: \u00ab\u00bfNo podr\u00e9 yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel?\u00bb (Jer. 18:6). Dejemos que Dios haga con nuestras vidas lo que mejor le parezca y finalmente veremos la refinada obra de sus manos: creyentes maduros, hechos a la imagen de Cristo para la gloria de Dios.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Luis Gabriel C\u00e9sar Isunza es pastor de una pujante iglesia bautista en la ciudad de M\u00e9xico.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Apuntes Pastorales Volumen XVII, n\u00famero 2 \/ enero \u0096 marzo 2000. Todos los derechos reservados <\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Luis Gabriel C\u00e9sar I. Estamos inmiscuidos en una carrera de productividad que poco a poco va lacerando lo m\u00e1s importante de la vida cristiana. Dios est\u00e1 mucho m\u00e1s interesado en la persona que estamos llegando a SER que en las cosas que hacemos. Y \u00bfusted? \u00bfEn qu\u00e9 est\u00e1 m\u00e1s interesado? 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