{"id":28424,"date":"2016-06-07T11:40:20","date_gmt":"2016-06-07T16:40:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ciento-veintiseis-anos-para-cruzar-australia\/"},"modified":"2016-06-07T11:40:20","modified_gmt":"2016-06-07T16:40:20","slug":"ciento-veintiseis-anos-para-cruzar-australia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ciento-veintiseis-anos-para-cruzar-australia\/","title":{"rendered":"\u00bfCiento veintis\u00e9is a\u00f1os para cruzar Australia?"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>\u00bfCiento veintis\u00e9is a\u00f1os para cruzar Australia?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN AUSTRALIA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">EL D\u00cdA 3 de febrero de 2004, un tren apodado <em>The Ghan <\/em>hizo su entrada triunfal en la estaci\u00f3n de la ciudad australiana de Darwin. Miles de personas lo aguardaban para celebrar la haza\u00f1a. Su llegada a esta estaci\u00f3n del escasamente poblado Territorio del Norte marcaba el final de su viaje inaugural de 2.980\u00a0kil\u00f3metros (1.850\u00a0millas), un trayecto de dos d\u00edas que cruza el pa\u00eds de sur a norte (v\u00e9ase el recuadro de la p\u00e1gina\u00a025 \u201cEl origen del nombre\u201d).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">M\u00e1s de dos mil c\u00e1maras esperaban a ambos lados de las v\u00edas la llegada de este tren de un kil\u00f3metro de largo (tres cuartos de milla). Con tanta gente, hubo que reducir la marcha conforme se acercaba a la ciudad, as\u00ed que lleg\u00f3 media hora tarde. Pero nadie se quej\u00f3: el pa\u00eds llevaba m\u00e1s de un siglo esperando aquel momento. En total, tom\u00f3 ciento veintis\u00e9is a\u00f1os completar esta l\u00ednea ferroviaria entre Adelaida y Darwin, que atraviesa una de las regiones m\u00e1s remotas, secas y c\u00e1lidas del planeta.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"ss\"><strong>La necesidad de un ferrocarril<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">A finales de la d\u00e9cada de 1870, los habitantes de la peque\u00f1a colonia de Adelaida, situada en el extremo oriental de la Gran Bah\u00eda Australiana, deseaban fomentar el desarrollo econ\u00f3mico de la regi\u00f3n y establecer una mejor ruta comercial con el lejano norte. So\u00f1aban con unir su colonia con Port Darwin (la actual Darwin) mediante una l\u00ednea ferroviaria que cruzara el pa\u00eds de un extremo a otro, como la que se hab\u00eda terminado en 1869 en Estados Unidos. El ferrocarril no\u00a0solo permitir\u00eda adentrarse en el interior australiano, sino que tambi\u00e9n reducir\u00eda notablemente la duraci\u00f3n de los viajes a Asia y Europa.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Aunque sobre el papel la idea parec\u00eda sencilla, en la pr\u00e1ctica no\u00a0lo era tanto. Las v\u00edas tendr\u00edan que atravesar multitud de cordilleras y montes rocosos, una maleza muy densa, y desiertos de arena y piedra. Por si fuera poco, cuando llov\u00eda, algunas \u00e1reas del desierto se convert\u00edan en cenagales o en violentos torrentes. En 1862, el explorador John Stuart hab\u00eda conseguido cruzar este inh\u00f3spito territorio al tercer intento, pero \u00e9l y sus hombres hab\u00edan estado a punto de morir de hambre y sed.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"ss\"><strong>Sol, tormentas de arena e inundaciones<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Los obst\u00e1culos eran muchos, pero los ciudadanos de Adelaida no\u00a0se rindieron y, en 1878, empezaron la obra en Port Augusta. Sin m\u00e1s ayuda que la de simples herramientas de mano, caballos y camellos, unos novecientos trabajadores extendieron las v\u00edas hacia el norte siguiendo los senderos abor\u00edgenes a trav\u00e9s de los montes Flinders. La ventaja de esta ruta era que pasaba junto a las \u00fanicas fuentes de agua de la regi\u00f3n, l\u00edquido indispensable para el funcionamiento de las locomotoras de vapor.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Tom\u00f3 dos a\u00f1os y medio colocar los primeros 100\u00a0kil\u00f3metros (60 millas) de v\u00eda. El clima era tan seco y caluroso \u2014en verano se alcanzaban los 50\u00a0\u00b0C (120\u00a0\u00b0F)\u2014 que las u\u00f1as se resquebrajaban y la tinta se secaba en las plumas antes de poder escribir. Tambi\u00e9n se deformaban los rieles, por lo que eran habituales los descarrilamientos. Y no olvidemos las tormentas de arena que a menudo hac\u00edan desaparecer varios kil\u00f3metros de v\u00eda. Los trabajadores ten\u00edan que quitar de los rieles dunas de hasta dos metros (seis pies) de altura. El esfuerzo serv\u00eda de poco, pues con frecuencia una nueva tormenta los obligaba a volver a empezar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Despu\u00e9s, el problema fueron las lluvias. En apenas minutos, los cauces secos se convert\u00edan en violentos torrentes que doblaban las v\u00edas, destrozaban el trabajo de meses y dejaban varados en medio de la nada a los trenes y a sus pasajeros. Una vez, un maquinista tuvo que cazar cabras salvajes para que los viajeros pudieran comer. Y en otra ocasi\u00f3n, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, hubo que lanzar provisiones desde un avi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Tras las lluvias, la vegetaci\u00f3n que brotaba en el desierto atra\u00eda enjambres de langostas. Durante una de estas plagas, fueron tantas las langostas que aplastaba el tren a su paso que las v\u00edas se volvieron muy resbaladizas y el tren perdi\u00f3 agarre. Al final, hubo que recurrir a otra locomotora para que empujara por detr\u00e1s. Las plagas de ratas tambi\u00e9n fueron un problema. Se com\u00edan cualquier cosa: provisiones del campamento, tiendas, arneses e incluso botas. Al lado de las v\u00edas todav\u00eda se ve un solitario cementerio, triste recuerdo de un brote de fiebre tifoidea y de los estragos que caus\u00f3 la falta de higiene en los primeros campamentos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Para divertirse, al personal del tren le gustaba hacer alguna que otra broma pesada. Una vez, durante una plaga de conejos en Alice Springs, metieron muchos de estos animales en los vagones. A la ma\u00f1ana siguiente, cuando los pasajeros salieron de sus compartimentos para ir a desayunar, se encontraron con los pasillos \u201crepletos de conejitos desorientados\u201d, cuenta el libro <em>The Ghan\u2014From Adelaide to Alice<\/em>. En otro viaje, alguien solt\u00f3 un canguro joven en un coche cama.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Los abor\u00edgenes que viv\u00edan en \u00e1reas aisladas a veces se acercaban para ver pasar el tren a una distancia prudente. Al principio le ten\u00edan un poco de respeto, e incluso miedo, pues les extra\u00f1aba ver gente en su interior. Algunos hasta llegaron a creer que \u201cuna diab\u00f3lica serpiente gigante\u201d se hab\u00eda tragado a todas aquellas personas vivas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"ss\"><strong>Una larga interrupci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">Luego de trece a\u00f1os de ardua labor y cuando solo quedaban 470\u00a0kil\u00f3metros (290 millas) para llegar a Alice Springs, se acab\u00f3 el dinero. \u201cLa magnitud de semejante empresa\u00a0[&#8230;] super\u00f3 las posibilidades de la colonia [de Adelaida]\u201d, explica <em>Australian Geographic. <\/em>En 1911, el gobierno federal asumi\u00f3 la direcci\u00f3n de las obras y llev\u00f3 el ferrocarril hasta Alice Springs. Pero la idea original de continuar hasta Darwin, que estaba 1.420\u00a0kil\u00f3metros (880 millas) al norte, se pospuso indefinidamente.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">Cuando <em>The Ghan <\/em>lleg\u00f3 por primera vez a Alice Springs, en 1929, sus 200 habitantes salieron a recibirlo. A la gente le entusiasm\u00f3 el vag\u00f3n comedor, pero nada llam\u00f3 tanto la atenci\u00f3n como el elegante ba\u00f1o. Un tren con ba\u00f1era era toda una novedad&#8230; y un lujo. Alice Springs sigui\u00f3 siendo la estaci\u00f3n terminal hasta 1997. Ese a\u00f1o, el gobierno estatal y el federal acordaron finalizar el esperado tramo entre Alice Springs y Darwin, y se iniciaron las obras en\u00a02001.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">El costo total de esta parte de la l\u00ednea que cruzaba al menos noventa nuevos puentes \u2014todos a prueba de inundaciones\u2014 ascendi\u00f3 a 1.300 millones de d\u00f3lares australianos (1.000 millones de d\u00f3lares estadounidenses). Las v\u00edas se montaban con inmensas m\u00e1quinas automatizadas a un ritmo de un kil\u00f3metro y medio (una milla) al d\u00eda. \u201cLa mayor obra de infraestructura de Australia\u201d \u2014como la llamaron algunos\u2014 cost\u00f3 menos de lo presupuestado y se concluy\u00f3 en octubre de 2003, antes de lo previsto.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"ss\"><strong>El encanto del interior australiano<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">En la actualidad, la moderna ciudad de Adelaida sigue siendo el punto de partida vespertino del viaje transcontinental que realiza <em>The Ghan. <\/em>Tras dejar atr\u00e1s la ciudad, las dos locomotoras y los 40\u00a0vagones del tren avanzan en medio de dorados trigales hasta llegar a Port Augusta, casi 300\u00a0kil\u00f3metros (190 millas) al norte. Aqu\u00ed el paisaje cambia radicalmente: ante el viajero se extiende un seco y hostil panorama de arena y arbustos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">A partir de Port Augusta, el tren circula sobre un nuevo tramo de v\u00edas, apto para todo tipo de climas y trazado a 250\u00a0kil\u00f3metros (150 millas) al oeste del antiguo tramo tan propenso a las inundaciones. La noche alcanza al tren en medio del desierto. Mientras los viajeros duermen pl\u00e1cidamente, el tren se desliza a trav\u00e9s de lagos salados que, aunque est\u00e1n secos la mayor parte del a\u00f1o, brillan a la luz de la luna cuando llueve. Innumerables estrellas llenan el cielo. Solo se echa de menos el caracter\u00edstico traqueteo del tren sobre las v\u00edas, pues las uniones entre rieles se han soldado para reducir las labores de mantenimiento.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">Llegando a Alice Springs, el desierto se ti\u00f1e de los rojos y dorados del amanecer. \u201cEl paisaje te deja sin aliento \u2014dijo un pasajero\u2014. Aun dentro del tren percibes el poder del Sol. Ante ti se extiende un desierto sin fin, tan amplio, lleno de color y temible, que te sientes como una motita de polvo.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"ss\"><strong>Del \u00e1rido desierto al tr\u00f3pico<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sb\">Tras una parada en Alice Springs por la tarde, el tren contin\u00faa hasta Katherine y, de ah\u00ed, hasta la estaci\u00f3n final m\u00e1s al norte, la ciudad tropical de Darwin. Protegidos dentro de vagones con aire acondicionado, \u201clos pasajeros de <em>The Ghan <\/em>disfrutan del lujo sobre ruedas\u201d, explica Larry Ierace, responsable del tren durante el viaje inaugural. Mirando por la ventana, los actuales viajeros apenas pueden hacerse una idea de los peligros y obst\u00e1culos que enfrentaron sus predecesores.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">Adem\u00e1s de fomentar el comercio y ofrecer uno de los m\u00e1s impresionantes viajes en tren que existen, <em>The Ghan <\/em>ha llevado otro aspecto del mundo moderno al mism\u00edsimo coraz\u00f3n de Australia. As\u00ed lo demuestra el comentario de una joven aborigen de 19 a\u00f1os que fue testigo del viaje inaugural: \u201cNunca antes en mi vida hab\u00eda visto un tren. \u00a1Y qu\u00e9 hermoso es!\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones y recuadro de las p\u00e1ginas 24 y 25]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sc\"><strong>El origen del nombre<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sc\">  Aunque no\u00a0se sabe bien por qu\u00e9 lo llamaron <em>The Ghan <\/em>\u2014forma abreviada de <em>The Afghan Express\u2014<\/em>, el nombre nos recuerda a los audaces afganos que con sus caravanas de camellos abrieron las primeras rutas en el interior australiano. Pese a que se les llamaba afganos, no\u00a0todos lo eran. Muchos proced\u00edan de lugares como Egipto, Pakist\u00e1n, Persia, Turqu\u00eda, Beluchist\u00e1n y el norte de la India.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\">  Los camellos, que con un simple <em>\u00a1hooshta! <\/em>se arrodillaban o levantaban al instante, acabaron convirti\u00e9ndose en el medio de transporte habitual en el interior. Las caravanas \u2014algunas de hasta m\u00e1s de setenta camellos\u2014 transportaban carga y viajeros a un paso constante de unos seis kil\u00f3metros (cuatro millas) por hora. Con el tiempo, el tren y los autom\u00f3viles volvieron anticuado este medio de transporte, as\u00ed que los afganos dejaron libres a los animales. Hoy d\u00eda, hay cientos de miles de camellos salvajes vagando por el centro de Australia (v\u00e9ase <em>\u00a1Despertad! <\/em>del 8 de abril de\u00a02001, p\u00e1ginas 16 y\u00a017).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sc\">Northern Territory Archives Service, Joe DAVIS, NTRS\u00a0573<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 25]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sc\">Fotos del tren: Great Southern Railway<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfCiento veintis\u00e9is a\u00f1os para cruzar Australia? 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