{"id":28544,"date":"2016-06-07T11:47:11","date_gmt":"2016-06-07T16:47:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/puerto-rico-riquezas-bajo-el-sol\/"},"modified":"2016-06-07T11:47:11","modified_gmt":"2016-06-07T16:47:11","slug":"puerto-rico-riquezas-bajo-el-sol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/puerto-rico-riquezas-bajo-el-sol\/","title":{"rendered":"Puerto Rico, riquezas bajo el sol"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Puerto Rico, riquezas bajo el sol<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sb\">EL 19 DE NOVIEMBRE DE\u00a01493, Crist\u00f3bal Col\u00f3n arrib\u00f3 con una flotilla de barcos espa\u00f1oles a la bah\u00eda de una bella isla del Caribe, a la que llam\u00f3 San Juan Bautista. Tan pronto como se reabasteci\u00f3 de provisiones, se hizo a la vela y reemprendi\u00f3 su segundo viaje de descubrimiento.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">Las doradas playas bordeadas de palmeras y la frondosa vegetaci\u00f3n tropical no\u00a0atrajeron la atenci\u00f3n del navegante, que iba en busca de riquezas e islas mayores.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Juan Ponce de Le\u00f3n, explorador espa\u00f1ol que supuestamente acompa\u00f1\u00f3 a Col\u00f3n en aquel viaje, se propuso volver a la isla, conocida por los nativos con el nombre de <em>Boriqu\u00e9n. <\/em>Habiendo o\u00eddo que los lugare\u00f1os llevaban adornos de oro, pens\u00f3 que las monta\u00f1as de la isla albergar\u00edan el preciado metal. De\u00a0modo que quince a\u00f1os despu\u00e9s regres\u00f3 para reclamar su parte. En 1521, los espa\u00f1oles fundaron su principal asentamiento en la costa norte, y Ponce de Le\u00f3n bautiz\u00f3 a la nueva ciudad con el nombre de Puerto Rico, con la esperanza de obtener grandes riquezas.*<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Pronto quedaron truncadas las ilusiones de Ponce de Le\u00f3n. El\u00a0poco oro que hab\u00eda en la isla se agot\u00f3 enseguida, y se multiplicaron los problemas pol\u00edticos. Finalmente, el explorador parti\u00f3 hacia el actual estado de Florida (EE.UU.).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Aunque Puerto Rico no\u00a0conten\u00eda gran riqueza mineral, los colonizadores reconocieron que su puerto principal ser\u00eda muy ventajoso. Durante el siglo XVI hicieron de la capital una fortaleza a fin de proteger los galeones cargados de lingotes de oro y plata que iban en direcci\u00f3n a la pen\u00ednsula ib\u00e9rica. En\u00a0poco tiempo, San Juan se convirti\u00f3 en el lugar estrat\u00e9gico de mayor importancia para el Imperio espa\u00f1ol en las Am\u00e9ricas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Como testimonio del denodado empe\u00f1o de sus habitantes por defender la ciudad, pueden observarse dos imponentes fuertes con sus recios muros de hasta 13\u00a0metros (42 pies) de altura y 6\u00a0metros (20 pies) de grosor. Hoy, San\u00a0Juan es todav\u00eda uno de los puertos favoritos del Caribe. Los turistas pueden dejar volar su imaginaci\u00f3n y transportarse a la \u00e9poca colonial mientras caminan a lo largo de las murallas y recorren los antiguos edificios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"ss\"><strong>Una visita al Viejo San Juan<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">La ciudad amurallada, que desde el aire parece un barco en medio del mar, se denomina el Viejo San Juan y contrasta con la moderna y bulliciosa metr\u00f3polis que se extiende en sus alrededores. Circundado pr\u00e1cticamente por las aguas, un estrat\u00e9gico promontorio se proyecta desafiante en el Atl\u00e1ntico. Justo en este cabo, que parece la proa de un barco, se sit\u00faa El\u00a0Morro, el fuerte espa\u00f1ol que guardaba la entrada de la bah\u00eda y cuyas murallas bordean esta estrecha lengua de tierra. A\u00a0poco m\u00e1s de un kil\u00f3metro en direcci\u00f3n este se yergue otro enorme basti\u00f3n: el fuerte de San Crist\u00f3bal, que defend\u00eda la \u201cpopa\u201d, o retaguardia, de posibles ataques por tierra. Entre estas dos fortificaciones se alza el Viejo San Juan, ciudad declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en\u00a01983.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">La antigua ciudad ha sido restaurada a conciencia. Las fachadas de las casas lucen alegres tonos pastel, los balcones de hierro forjado exhiben bellas flores y los patios rebosan de plantas tropicales. Los adoquines de color azul plomizo que cubren sus callejuelas son originarios de Espa\u00f1a. Fueron fabricados con la escoria de minas de hierro y se utilizaron como lastre en las naves que se dirig\u00edan a Puerto Rico.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Desde las murallas del fuerte de San Crist\u00f3bal a\u00fan vigilan la bah\u00eda los antiguos ca\u00f1ones espa\u00f1oles, pero ya no\u00a0apuntan a los galeones cargados de oro que la frecuentaban, sino a enormes cruceros repletos de turistas. El\u00a0ambiente relajado y el car\u00e1cter amigable de los isle\u00f1os contribuyen a que la ciudad sea un concurrido destino tur\u00edstico. A\u00a0los peatones todav\u00eda se les cede el paso, y es habitual ver a los tranquilos conductores hacer gala de su paciencia mientras los viajeros toman fotograf\u00edas en medio de la calle.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"ss\"><strong>Cuatro valiosos ecosistemas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Aunque un tercio de la poblaci\u00f3n se concentra en el \u00e1rea metropolitana de San Juan, Puerto Rico posee muchos otros atractivos. La\u00a0isla, relativamente peque\u00f1a, cuenta con una topograf\u00eda y un clima variados que la convierten en un refugio para la fauna y flora. He aqu\u00ed cuatro ecosistemas \u00fanicos que las autoridades luchan por conservar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\"><em>Bosque Nacional del Caribe, El\u00a0Yunque. <\/em>Se\u00a0trata de una reserva que protege uno de los pocos <strong>bosques tropicales <\/strong>que quedan en el Caribe. M\u00faltiples cascadas adornan sus laderas. Las flores de las bromelias salpican de naranja su exuberante vegetaci\u00f3n, y los helechos gigantes compiten por el espacio vital con lianas y palmeras. En\u00a0estos parajes encuentra cobijo una especie amenazada: la cotorra de Puerto Rico. Por otra parte, el coqu\u00ed de monta\u00f1a, la diminuta y emblem\u00e1tica rana arb\u00f3rea de la isla, ameniza el entorno con su insistente canto.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">De lejos, las laderas de El\u00a0Yunque parecen vestirse con un velo plateado. Este efecto se debe a las hojas del yagrumo hembra, una especie de \u00e1rbol que prolifer\u00f3 tras la devastaci\u00f3n causada por el hurac\u00e1n Hugo unos a\u00f1os atr\u00e1s, y cuya regeneraci\u00f3n es una buena se\u00f1al. \u201cEl bosque se recupera de las cat\u00e1strofes naturales sin mucha ayuda \u2014comenta uno de los bi\u00f3logos de la reserva\u2014. La\u00a0intromisi\u00f3n humana es el aut\u00e9ntico peligro.\u201d El\u00a0parque alberga 225 especies de \u00e1rboles, 100 de helechos y 50 de orqu\u00eddeas. Dada su rica variedad de flora, fue declarado Reserva de la Biosfera por las Naciones Unidas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\"><em>Reserva de la Biosfera de Gu\u00e1nica. <\/em>Posiblemente, solo queda en el mundo el 1% de los <strong>bosques secos subtropicales; <\/strong>no\u00a0obstante, hallamos uno de ellos a tan solo unas horas de El\u00a0Yunque por carretera. Algunos bot\u00e1nicos dicen que este es \u201cquiz\u00e1s el mejor ejemplo de bosque seco subtropical del mundo\u201d. En\u00a0\u00e9l habitan la mayor\u00eda de las aves end\u00e9micas de Puerto Rico y 750 tipos de plantas, de las cuales el\u00a07% figura en la lista de especies amenazadas. Las ex\u00f3ticas flores atraen a colibr\u00edes y multitudes de mariposas. Rodeando el bosque seco se perfila un litoral de gran belleza, donde acuden a desovar las tortugas verdes y las la\u00fad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\"><em>Manglares y arrecifes de coral. <\/em>Dentro de la reserva de Gu\u00e1nica se encuentra una franja costera de <strong>manglar. <\/strong>\u201cLa reserva contribuye a la salud del manglar, pues impide que reciba aguas residuales procedentes de la industria o la agricultura \u2014explica uno de los guardas del parque\u2014. Adem\u00e1s, el manglar resulta ser una zona de cr\u00eda ideal para multitud de peces que pueblan los arrecifes de coral.\u201d Un fen\u00f3meno de gran atractivo tur\u00edstico que precisa de manglares en perfecto estado es la bioluminiscencia, que puede observarse en varias bah\u00edas de Puerto Rico (v\u00e9ase el recuadro inferior).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">No muy alejados de la costa hay algunos <strong>arrecifes coralinos <\/strong>y cayos que han escapado de la sobrepesca, varios de los cuales han sido declarados parques nacionales. Estos jardines submarinos ofrecen un magn\u00edfico espect\u00e1culo a los buceadores, que pueden toparse con tortugas y manat\u00edes, adem\u00e1s de una gran variedad de peces de colores.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">Aunque Puerto Rico no\u00a0impresion\u00f3 a Col\u00f3n y desilusion\u00f3 a los conquistadores \u00e1vidos de riquezas, resulta una delicia para los visitantes actuales. La\u00a0isla ofrece al mundo un sinf\u00edn de riquezas naturales.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sf\"><strong>[Nota]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\">Poco despu\u00e9s, una confusi\u00f3n entre los cart\u00f3grafos hizo que el nombre de la ciudad se intercambiara con el de la isla. Desde entonces se llama Puerto Rico a la isla y San Juan a su capital.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n y recuadro de la p\u00e1gina 16]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sc\"><strong>UN OBSERVATORIO \u00daNICO<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sc\">  Situado a 80\u00a0kil\u00f3metros (50 millas) al oeste de San Juan, el observatorio de Arecibo bien merece una visita. Posee el radiotelescopio m\u00e1s grande del mundo, dotado con un reflector esf\u00e9rico de 305\u00a0metros (1.000 pies) de di\u00e1metro. Su\u00a0tama\u00f1o permite a los astr\u00f3nomos observar objetos que no\u00a0pueden detectarse con otros telescopios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sc\">Gentileza del Observatorio de Arecibo\/ David Parker\/Science Photo Library<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n y recuadro de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sc\"><strong>\u201cUN BA\u00d1O DE ESTRELLAS\u201d<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\">  En la isla de Vieques, a pocas millas de Puerto\u00a0Rico, existe una peque\u00f1a ensenada conocida como bah\u00eda bioluminiscente. Se\u00a0le llama as\u00ed porque sus aguas contienen, seg\u00fan se dice, la mayor concentraci\u00f3n de organismos acu\u00e1ticos luminiscentes del mundo. Cuando se agitan las aguas, estas criaturas microsc\u00f3picas \u2014llamadas dinoflagelados\u2014 emiten una luz azul verdosa, lo que da lugar a uno de los espect\u00e1culos de la naturaleza m\u00e1s singulares del planeta.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sc\">  Los visitantes nocturnos de la laguna perciben por primera vez el fen\u00f3meno cuando, con el paso de su bote, los asustados peces huyen a toda velocidad, dejando en la huida estelas verdosas que parecen estrellas fugaces en un cielo oscuro. Ya en el agua, los ba\u00f1istas se iluminan con cada movimiento, y cuando sacan los brazos, se desprenden gotitas que recuerdan las titilantes estrellas del firmamento. \u201c\u00a1Es como darse un ba\u00f1o de estrellas!\u201d, exclam\u00f3 un visitante.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 15]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sc\">El Morro<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 15]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sc\">Vista del casco antiguo desde el fuerte de San Crist\u00f3bal<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 15]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sc\">El Viejo San Juan<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 16]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"sc\">Helecho gigante en El\u00a0Yunque<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de las p\u00e1ginas 16 y 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sc\">Litoral de Gu\u00e1nica<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sc\">\u00a9 Heeb Christian\/age fotostock<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" data-pid=\"44\" class=\"sc\">Cotorra de Puerto Rico<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" data-pid=\"45\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" data-pid=\"46\" class=\"sc\">Arrecife de coral<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p47\" data-pid=\"47\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 14]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p48\" data-pid=\"48\" class=\"sc\">Passport Stock\/age fotostock<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p49\" data-pid=\"49\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 15]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p50\" data-pid=\"50\" class=\"sc\">Fotos: Passport Stock\/age fotostock<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p51\" data-pid=\"51\" class=\"se\"><strong>[Reconocimientos de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p52\" data-pid=\"52\" class=\"sc\">Cotorras: U.S. Geological Survey\/Photo by James W.\u00a0Wiley; arrecife: \u00a9 Stuart Westmorland 2005; ba\u00f1ista: Steve Simonsen<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p53\" data-pid=\"53\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puerto Rico, riquezas bajo el sol EL 19 DE NOVIEMBRE DE\u00a01493, Crist\u00f3bal Col\u00f3n arrib\u00f3 con una flotilla de barcos espa\u00f1oles a la bah\u00eda de una bella isla del Caribe, a la que llam\u00f3 San Juan Bautista. 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