{"id":28577,"date":"2016-06-07T11:49:04","date_gmt":"2016-06-07T16:49:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-paua-opalo-de-los-mares\/"},"modified":"2016-06-07T11:49:04","modified_gmt":"2016-06-07T16:49:04","slug":"el-paua-opalo-de-los-mares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-paua-opalo-de-los-mares\/","title":{"rendered":"El paua, \u00f3palo de los mares"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>El paua, \u00f3palo de los mares<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN NUEVA ZELANDA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sa\">Un enorme molusco se desplaza lentamente sobre las rocas del fondo marino, aliment\u00e1ndose de las algas mecidas por las corrientes costeras. Su\u00a0caparaz\u00f3n de tonos apagados, recubierto de grandes dep\u00f3sitos de cal y diminutas criaturas marinas, esconde en el interior un abanico de colores irisados que van desde el azul fr\u00edo, el verde marino y el p\u00farpura oscuro hasta el amarillo y el rosa suaves, con destellos dorados y plateados.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">ESTA sorprendente criatura es el paua, un abul\u00f3n exclusivo de Nueva Zelanda. Como todas las especies de abulones, vive sumergido en las aguas de costas rocosas. No\u00a0solo es muy apreciado por los brillantes colores de su caparaz\u00f3n, que sirve para elaborar hermosas joyas, sino tambi\u00e9n por su carne, considerada por mucha gente un manjar exquisito. Adem\u00e1s, en su interior se pueden cultivar perlas de gran brillo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">El paua es una de las m\u00e1s de cien especies de abulones que hay por todo el mundo. Sud\u00e1frica y California (Estados Unidos) tambi\u00e9n tienen las suyas. Al\u00a0abul\u00f3n se lo llama <em>awabi <\/em>en Jap\u00f3n, \u201ccordero de mar\u201d en Australia y \u201coreja de mar\u201d en la isla Guernsey, en el canal de la Mancha. Sin embargo, solo en las fr\u00edas aguas del Pac\u00edfico sur se puede encontrar al brillante abul\u00f3n neozeland\u00e9s, llamado paua <em>(Haliotis iris).<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"ss\"><strong>Una maravilla biol\u00f3gica<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Dentro del caparaz\u00f3n del paua se van superponiendo capas alternativas de prote\u00edna y carbonato c\u00e1lcico que reflejan los colores irisados de una forma muy parecida al \u00f3palo; de ah\u00ed el apelativo de \u00f3palo de los mares. Si las temperaturas marinas disminuyen, el molusco \u201chiberna\u201d, es decir, permanece aletargado, y dichas capas tardan m\u00e1s tiempo en formarse. Seg\u00fan una experta, la variedad de colores puede\u00a0deberse tanto a los nutrientes que contiene el agua como a la diferente coloraci\u00f3n de las algas marinas que el animal ingiere.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Los pauas son muy selectivos tanto a la hora de comer como a la de elegir a sus vecinos. Nunca se establecen cerca de los punzantes erizos (<em>kina <\/em>en Nueva Zelanda) porque compiten por el mismo tipo de algas. Asimismo procuran alejarse de la estrella de mar, pues bastan unas pocas para acabar con una colonia entera de pauas. Esta astuta enemiga tapa con uno de sus tent\u00e1culos la l\u00ednea de agujeros respiratorios del paua y as\u00ed lo asfixia. Cuando el molusco se desprende de la roca a la que estaba agarrado, la estrella de mar solo tiene que com\u00e9rselo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"ss\"><strong>Sus m\u00faltiples usos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Aunque su exterior negruzco no\u00a0resulta demasiado atractivo, durante siglos los maor\u00edes de Nueva Zelanda han tenido en gran estima su carne como alimento. La\u00a0parte comestible es un m\u00fasculo largo, o pie, que le sirve para desplazarse por su entorno rocoso. Los maor\u00edes tambi\u00e9n han empleado su caparaz\u00f3n para elaborar adornos y arreos de pesca, joyas y ojos para sus esculturas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Hoy d\u00eda, el paua es m\u00e1s popular que nunca. Un viaje a Nueva Zelanda no\u00a0se considera completo si no\u00a0se compra alguna joya hecha con la concha de este molusco.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">En la actualidad hay buceadores que, sin la ayuda de aparatos para respirar bajo el agua, se dedican a recoger grandes cantidades de pauas, lo que genera millones de d\u00f3lares en exportaciones. A\u00a0fin de garantizar su supervivencia, Nueva Zelanda ha establecido un sistema de cuotas. La\u00a0mayor parte de la carne se enlata para abastecer el mercado asi\u00e1tico, y el resto se env\u00eda congelado a Singapur y Hong Kong, donde es un lujo muy apetecido. Suele servirse crudo y en rodajas, al estilo del <em>sushi. <\/em>A\u00a0pesar de su abundancia, muchos neozelandeses nunca lo han probado debido a la gran demanda en los pa\u00edses importadores.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Con miras a satisfacer el creciente mercado internacional, los proveedores han recurrido a la acuicultura, t\u00e9cnica moderna que permite criar pauas en tanques de temperatura controlada muy lejos de su h\u00e1bitat natural. Este m\u00e9todo artificial de producci\u00f3n ha dado buenos resultados con otros abulones en Australia, Jap\u00f3n y Estados Unidos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Los pauas de criadero son tan voraces como sus parientes silvestres, pues llegan a comer el equivalente a la mitad de su peso cada semana. Por ello, es sorprendente que los pauas sean tan atl\u00e9ticos. Si se les da la vuelta, recuperan enseguida la posici\u00f3n original. En\u00a0los criaderos son f\u00e1ciles de manejar. Una experta asegura que \u201cresultan unas criaturas encantadoras por su docilidad y buen comportamiento; adem\u00e1s, nunca protestan\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"ss\"><strong>Perlas paua<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">Aparte de proporcionar n\u00e1car para joyer\u00eda y constituir un delicioso alimento, los pauas tambi\u00e9n pueden producir perlas de intenso brillo. Es\u00a0muy raro que un paua silvestre genere una perla en su h\u00e1bitat natural. Pero una t\u00e9cnica creada en\u00a01890 por el cient\u00edfico franc\u00e9s Louis Boutan permite obtener una perla semiesf\u00e9rica con la misma coloraci\u00f3n espectacular de la concha. \u00bfEn qu\u00e9 consiste dicha t\u00e9cnica?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">Consiste en \u201csembrar\u201d en el paua part\u00edculas extra\u00f1as, por lo general dos en su lateral y una en la parte posterior. El\u00a0molusco recubre gradualmente estas \u201csemillas\u201d con capas de n\u00e1car, o madreperla, que contiene carbonato c\u00e1lcico y conchiolina. Tras dieciocho meses como m\u00ednimo \u2014y miles de capas\u2014 se forma una peque\u00f1a perla (v\u00e9ase el recuadro de abajo). Obtener una perla grande puede tomar cerca de seis a\u00f1os. Uno de cada cincuenta pauas producir\u00e1 una perla casi perfecta, con una superficie lisa y un color y brillo excepcional.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">Los investigadores a\u00fan no\u00a0han sido capaces de obtener una perla redonda. Esto se debe a que el paua tiene un m\u00fasculo en el est\u00f3mago que expulsa cualquier part\u00edcula extra\u00f1a que se introduzca en su sistema digestivo, algo que no\u00a0tiene la ostra. Quiz\u00e1s alg\u00fan d\u00eda se descubra el secreto para lograr la esquiva perla esf\u00e9rica.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">Mientras tanto podemos disfrutar de los productos que nos proporciona este vers\u00e1til molusco: joyas brillantes, una delicia para el paladar y una concha de atractivos colores. Sin duda agradecemos a Dios este valioso regalo (Santiago 1:17).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n y recuadro de las p\u00e1ginas 24 y 25]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sc\"><strong>UNA PEQUE\u00d1A FORTALEZA<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sc\">  El principal componente del caparaz\u00f3n del paua es el carbonato c\u00e1lcico, un material que sirve para fabricar tizas. Sin embargo, este caparaz\u00f3n es como m\u00ednimo treinta veces m\u00e1s duro que la tiza.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sc\">  El paua extrae carbonato c\u00e1lcico del agua del mar y lo transforma en l\u00e1minas ultrafinas de n\u00e1car, que confieren al caparaz\u00f3n no\u00a0solo una extraordinaria dureza sino tambi\u00e9n un interior colorido y brillante. Las l\u00e1minas permanecen unidas entre s\u00ed gracias a una potente sustancia adhesiva org\u00e1nica compuesta de prote\u00ednas y az\u00facar denominada conchiolina, la cual contribuye tambi\u00e9n al acabado brillante.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sc\">  Los cient\u00edficos no\u00a0han conseguido imitar ni\u00a0la sustancia adhesiva ni\u00a0el proceso de formaci\u00f3n del caparaz\u00f3n. Este tiene la capacidad de reparar cualquier grieta, y cuenta, por lo menos, con cinco mecanismos diferentes para evitar roturas. Sin duda, el paua es una aut\u00e9ntica maravilla de la ingenier\u00eda y el dise\u00f1o divinos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sc\">\u00a9 Humann\/gt photo<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"se\"><strong>[Reconocimientos de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sc\">Arriba a la izquierda: \u00a9 K.L. Gowlett-Holmes; arriba a la derecha: Marcus Byrne\/Photographers Direct<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 25]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sc\">Silverdale Marine Hatchery (Nueva Zelanda)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El paua, \u00f3palo de los mares DE NUESTRO CORRESPONSAL EN NUEVA ZELANDA Un enorme molusco se desplaza lentamente sobre las rocas del fondo marino, aliment\u00e1ndose de las algas mecidas por las corrientes costeras. Su\u00a0caparaz\u00f3n de tonos apagados, recubierto de grandes dep\u00f3sitos de cal y diminutas criaturas marinas, esconde en el interior un abanico de colores &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-paua-opalo-de-los-mares\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl paua, \u00f3palo de los mares\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28577","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28577","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28577"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28577\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28577"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28577"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28577"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}