{"id":28704,"date":"2016-06-07T11:57:46","date_gmt":"2016-06-07T16:57:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/padres-entregados-y-cooperadores\/"},"modified":"2016-06-07T11:57:46","modified_gmt":"2016-06-07T16:57:46","slug":"padres-entregados-y-cooperadores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/padres-entregados-y-cooperadores\/","title":{"rendered":"Padres entregados y cooperadores"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Padres entregados y cooperadores<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sn\">\u25aa La temperatura en el Alto Veld sudafricano, o meseta central, se acerca al punto de congelaci\u00f3n. Desde mi c\u00e1lida oficina de un tercer piso observo intrigado c\u00f3mo el fuerte viento invernal sacude un \u00e1rbol desnudo. En\u00a0una de sus horquillas, una t\u00f3rtola senegalesa, o reidora, se encarga de mantener calientes a dos polluelos de tres d\u00edas de edad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">Antes de la primera puesta de huevos, la pareja construy\u00f3 el nido: el macho aport\u00f3 las ramitas y la hembra fue coloc\u00e1ndolas. Hicieron un trabajo estupendo, pues los fuertes vientos no\u00a0han podido arrancar el nido, que ahora tambi\u00e9n es el hogar de los dos polluelos. La\u00a0hembra incub\u00f3 los huevos de noche, y el macho de d\u00eda. Dos semanas despu\u00e9s nacieron las cr\u00edas, y dentro de dos semanas habr\u00e1n crecido lo suficiente para volar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">\u00bfOye el agradable arrullo que parece una risa suave? Es\u00a0la hembra, que con el buche lleno de comida para sus peque\u00f1ines anuncia su llegada desde una rama cercana. Est\u00e1 ah\u00ed para relevar al macho. Aun cuando los polluelos aprenden a volar, los padres contin\u00faan aliment\u00e1ndolos hasta que saben valerse por s\u00ed mismos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">A menudo me maravillo de lo cooperadoras y entregadas que son estas aves, cuyos instintos pasan sin falta de una generaci\u00f3n a otra. Entonces me vienen a la memoria las palabras del Salmo 86:8: \u201cNo\u00a0hay ninguno como t\u00fa\u00a0[&#8230;], oh Jehov\u00e1, ni\u00a0hay obras como las tuyas\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">En su Palabra escrita, la Santa Biblia, Jehov\u00e1 Dios ofrece a los padres pautas que son tan infalibles como los instintos con que ha dotado a las t\u00f3rtolas. Por ejemplo, a las madres les dice que \u201camen a sus hijos\u201d (Tito 2:4). A\u00a0los padres les pide que no\u00a0irriten a sus hijos, sino que \u201csigan cri\u00e1ndolos en la disciplina y regulaci\u00f3n mental de Jehov\u00e1\u201d (Efesios 6:4; 1\u00a0Timoteo 5:8). Est\u00e1 claro que los progenitores que siguen estos consejos son muy preciados a los ojos de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Padres entregados y cooperadores \u25aa La temperatura en el Alto Veld sudafricano, o meseta central, se acerca al punto de congelaci\u00f3n. Desde mi c\u00e1lida oficina de un tercer piso observo intrigado c\u00f3mo el fuerte viento invernal sacude un \u00e1rbol desnudo. 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