{"id":2874,"date":"2015-12-01T00:57:13","date_gmt":"2015-12-01T05:57:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-santidad-de-dios\/"},"modified":"2015-12-01T00:57:13","modified_gmt":"2015-12-01T05:57:13","slug":"la-santidad-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-santidad-de-dios\/","title":{"rendered":"La santidad de Dios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por J. I. Packer<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Al profeta Isa\u00edas se le mostr\u00f3 la santidad de Dios. Vio al Se\u00f1or en su trono, seg\u00fan nos dice, y a los \u00e1ngeles ador\u00e1ndole mientras volaban delante del trono. Ellos dec\u00edan: \u00abSanto, Santo, Santo es el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos; toda la tierra est\u00e1 llena de su gloria\u00bb (6.3). \u00bfQu\u00e9 mensaje recibi\u00f3 Isa\u00edas por lo que vio y oy\u00f3?\n<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Una joven le pregunt\u00f3 cierta vez a un amigo m\u00edo:<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0096\u00bfEn alguna oportunidad se encontr\u00f3 usted con el escritor C.S. Lewis?<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0096S\u00ed. \u0096replic\u00f3 mi amigo\u0096 En realidad, lo trat\u00e9 bastante.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La joven permaneci\u00f3 en silencio por un momento y luego dijo t\u00edmidamente:<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1\u00bfDe veras?! \u00a1\u00bfMe permite que lo toque?!<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mi amigo se ech\u00f3 a re\u00edr. Y al notar la admiraci\u00f3n que esa muchacha sent\u00eda por Lewis, le cont\u00f3 algunas an\u00e9cdotas que hab\u00eda vivido junto al conocido escritor.<\/P><br \/>\n<P align=justify>A decir verdad, muchos somos los que apreciamos lo que Dios ha hecho a trav\u00e9s de hombres como C. S. Lewis. Esas mentes l\u00facidas que trataron tantos temas con tanta claridad constituyen una riqueza invalorable en la historia de la iglesia. Pero hay algo mucho m\u00e1s grandioso que encontrarse con los famosos: es encontrarse con Dios mismo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Un d\u00eda todos nosotros nos encontraremos con Dios. Nos veremos a nosotros mismos parados ante \u00c9l para su juicio. Si dejamos a este mundo sin perd\u00f3n, ser\u00e1 un evento terrible, fatal. Sin embargo, \u00c9l ha provisto un modo de arreglar nuestras cuentas aqu\u00ed, tener un encuentro con \u00c9l en esta etapa, quitando todo el terror posible a ese futuro encuentro. Es posible que gente imperfecta como nosotros pueda vivir y morir en el conocimiento de que nuestra culpa se ha ido y que el amor \u0096tanto el amor de Dios por nosotros como el nuestro por \u00c9l\u0096 se haya establecido en una unidad gozosa que nada la puede destruir. La manera en que se realiza ese encuentro por el que nos introduce en su gran gracia, sin embargo, no siempre es de completo bienestar. Hay quienes vivieron momentos traum\u00e1ticos, como veremos en el caso de Isa\u00edas.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>EL VERDADERO ENCUENTRO<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfQui\u00e9n puede decir que ha visto a Dios? Ciertamente no aquellos que niegan su realidad y la posibilidad de conocerlo. Tampoco quienes no van m\u00e1s all\u00e1 de decir: \u00abCreo que Alguien est\u00e1 all\u00ed\u00bb. Nos encontramos verdaderamente con Dios por medio de reconocer a su Hijo, Jesucristo, como el Camino, la Verdad y la Vida. Nos encontramos con Dios al entrar en una relaci\u00f3n de dependencia con Jes\u00fas, como nuestro Salvador y Amigo, en un discipulado como nuestro Se\u00f1or y Maestro. Esta respuesta nos obliga a decir que nadie encuentra a Dios \u0096nadie encuentra a Cristo\u0096 hasta que la experiencia crucial de Isa\u00edas comienza a ser realidad en su propia vida.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>\u00bfQUE PAS\u00d3 CON ISA\u00cdAS?<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Isa\u00edas, en su sexto cap\u00edtulo, no es solamente de inter\u00e9s hist\u00f3rico por ser el gran relato de un hombre que recibi\u00f3 direcci\u00f3n en su propio ministerio. El pasaje es significativo para todos. Su contenido sirve como una lista de verificaci\u00f3n de la percepci\u00f3n consciente que indica si hemos tenido, en verdad, un encuentro con Dios o no. Necesitamos comprender lo que Isa\u00edas aprendi\u00f3 a trav\u00e9s de su visi\u00f3n. <\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00c9l tuvo la visi\u00f3n en el Templo. \u00bfQu\u00e9 estaba haciendo all\u00ed? La respuesta la encontramos en la frase inicial del primer vers\u00edculo del cap\u00edtulo (\u00abEn el a\u00f1o que muri\u00f3 el rey Uz\u00edas\u0085\u00bb). Uz\u00edas hab\u00eda reinado por cincuenta y dos a\u00f1os, pero ahora hab\u00eda muerto recientemente (o estaba al morir) y este era un evento traum\u00e1tico que Jud\u00e1 enfrentar\u00eda. El pa\u00eds estaba bajo presi\u00f3n pol\u00edtica. Como enemigos poderosos, los asirios resurgentes viv\u00edan precisamente detr\u00e1s de la frontera. Naturalmente hab\u00eda ansiedad por el futuro y cualquier tipo de trauma lleva a la gente a orar, a clamar a Dios. No es nada descabellado suponer que Isa\u00edas estaba en el templo orando por el futuro de su pueblo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El hecho de que este sea el cap\u00edtulo 6 de la profec\u00eda y no el cap\u00edtulo 1 \u0096donde Isa\u00edas nos dice que la palabra del Se\u00f1or vino a \u00e9l durante el reinado de Uz\u00edas, as\u00ed como tambi\u00e9n durante aquellos reinados que le siguieron (ver 1.1)\u0096 sugiere que ya era un profeta activo y que su deseo era saber cu\u00e1l era su mensaje para el pueblo, motivo por el cual hab\u00eda venido al Templo en esta ocasi\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Uz\u00edas, como 2 Cr\u00f3nicas enfatiza (ver 26.8, 15 y 16), hab\u00eda sido un rey fuerte bajo el cual Jud\u00e1 hab\u00eda gozado de seguridad y prosperidad. Ahora el reino iba a pasar a su hijo Jotam, quien contaba con poco m\u00e1s de veinte a\u00f1os de edad. Nadie sab\u00eda qu\u00e9 clase de rey iba a resultar, por lo que todo Jud\u00e1, incluyendo a Isa\u00edas, debi\u00f3 haberse inquietado por el bienestar nacional. Dios se manifest\u00f3 forzando al profeta a pensar en s\u00ed mismo y en su propia relaci\u00f3n con Dios de una manera como nunca lo hab\u00eda hecho antes.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Demasiadas veces pensamos en Dios como alguien que est\u00e1 all\u00ed simplemente para ayudarnos. Buscamos sus auxilios y fuerzas para salir adelante bajo presiones externas, en lugar de atender nuestra necesidad real: cual es enderezar nuestra relaci\u00f3n distorsionada con \u00c9l. Es parte de la misericordia de Dios cuando \u00c9l quiebra nuestros intentos de atarlo a nuestros prop\u00f3sitos, forz\u00e1ndonos a poner primero lo primero. Pero tal misericordia puede tener un aspecto temible, como Isa\u00edas descubri\u00f3.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Al profeta le fue mostrada la santidad de Dios. Vio al Se\u00f1or en su trono, seg\u00fan nos dice, y a los \u00e1ngeles ador\u00e1ndole mientras volaban delante del trono. Ellos dec\u00edan: \u00abSanto, Santo, Santo es el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos; toda la tierra est\u00e1 llena de su gloria\u00bb (6.3).<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfQu\u00e9 mensaje recibi\u00f3 Isa\u00edas por lo que vio y oy\u00f3? Si usted busca la palabra santo en un diccionario de teolog\u00eda, encontrar\u00e1 que en ambos testamentos es una palabra que se aplica primariamente a Dios y expresa todo lo que lo separa de nosotros, haci\u00e9ndolo diferente; todo lo que lo ubica por encima nuestro, haci\u00e9ndolo digno de adoraci\u00f3n y temor, y todo lo que lo opone a nosotros haci\u00e9ndolo objeto de verdadero temor. El pensamiento b\u00e1sico que la palabra lleva es de la separaci\u00f3n de Dios con nosotros y del contraste entre lo que \u00c9l es y lo que nosotros somos. Ese fue el contraste que percibi\u00f3 Isa\u00edas en aquella ocasi\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Fue como si Isa\u00edas hubiera estado viendo una \u00f3pera. El humo invad\u00eda la escena y los quiciales (los grandes marcos de los portales) se estremec\u00edan por el profundo sonido de la voz de cada uno de los \u00e1ngeles. All\u00ed este hombre apreci\u00f3 que la santidad de Dios es algo terrible de contemplar. Al enfrentarse con Dios se convenci\u00f3 de que no hab\u00eda esperanza para \u00e9l a causa de su pecado. Mientras tanto los \u00e1ngeles celebraban la santidad de Dios en el m\u00e1s amplio sentido de la palabra, trayendo ante Isa\u00edas la conciencia de la infinita sabidur\u00eda y el ilimitado poder de Dios, as\u00ed como tambi\u00e9n de su terrible pureza.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>LA SANTIDAD DE DIOS<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Enfoquemos ahora la santidad de Dios en su sentido completo e inclusivo. Pensemos en esto como luz, como un espectro de distintas cualidades que en su combinaci\u00f3n constituyen la santidad. La narraci\u00f3n de Isa\u00edas nos pone ante cinco realidades acerca de Dios en una combinaci\u00f3n cuyo nombre apropiado es santidad.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>\u00abCuyo dominio es sempiterno y su reino por todas las edades\u00bb<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Su se\u00f1or\u00edo es la primera realidad que deseo manifestar. Para usar una palabra que les encanta a los te\u00f3logos, podemos hablar de soberan\u00eda. Esa es la primera de las realidades. La Biblia lo dice en cortas palabras: \u00ab\u00a1El Se\u00f1or reina; Dios es Rey!\u00bb <\/P><br \/>\n<P align=justify>Isa\u00edas se encontr\u00f3 con un s\u00edmbolo visual de se\u00f1or\u00edo: Dios sentado en un trono. Otras personas en las Escrituras han visto tambi\u00e9n este s\u00edmbolo. Ezequiel, por ejemplo, vio el trono de Dios viniendo hacia \u00e9l desde una nube, con criaturas vivientes actuando como una especie de carro con ruedas girando en todos los \u00e1ngulos en relaci\u00f3n de unas con otras debajo del trono. Las criaturas vivientes y las ruedas eran, ambas, emblemas de energ\u00eda interminable; Dios en el trono es infinita y eternamente poderoso. Ezequiel nos dice que el trono estaba en alto por encima de \u00e9l, y enorme, y su impresi\u00f3n fue que una figura como de un hombre se hallaba sentado sobre \u00e9l. (Ez. 1). As\u00ed tambi\u00e9n, el trono que vio Isa\u00edas era alto y enorme, y \u00abel borde de sus vestiduras (de Dios) llenaba el templo\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La visi\u00f3n de Dios como Rey aparece frecuentemente en la Biblia. Los Salmos proclaman que Dios reina. Juan vio \u00abun trono en el cielo con alguien sentado sobre \u00e9l\u00bb (Ap. 4.2: \u00abun trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado\u00bb). Primera de Reyes 22 nos cuenta de Mica\u00edas, aquel fiel profeta a quien Acab puso en prisi\u00f3n porque lo hab\u00eda amenazado con el juicio divino. Por pedido de Josafat, Mica\u00edas fue tra\u00eddo de la prisi\u00f3n para contestar la pregunta que dos reyes juntos le hac\u00edan: \u00bfDeb\u00eda Acab, con ayuda de Josafat, intentar recapturar Ramot de Galaad, que estaba en poder de los sirios? La escena a la cual Mica\u00edas fue conducido era impresionante: \u00abVestidos de sus ropas reales, el rey de Israel \u0096Acab\u0096 y Josafat, rey de Jud\u00e1, estaban sentados cada uno en su silla en la plaza\u0085 y todos los profetas \u0096unos cuatrocientos\u0096 profetizaban delante de ellos\u00bb. Fue una ocasi\u00f3n oficial grandiosa. Sin duda hab\u00eda tambi\u00e9n una multitud que, admirada, observaba todo lo que suced\u00eda. Mica\u00edas, sin embargo, no fue intimidado. Primero us\u00f3 de iron\u00eda, se\u00f1alando a Acab lo que los profetas de la corte dec\u00edan y luego le dijo lo que era verdad: si iba a Ramot de Galaad, morir\u00eda. El secreto de la valent\u00eda de Mica\u00edas est\u00e1 en el vers\u00edculo 19, donde \u00e9l declara: \u00abV\u00ed a Jehov\u00e1 sentado en su trono\u00bb. Mica\u00edas no se acobard\u00f3 al ver a los dos monarcas, \u00a1la visi\u00f3n de Dios sobre el trono en el Cielo le mostr\u00f3 claramente qui\u00e9n estaba al mando!<\/P><br \/>\n<P align=justify>Esta comprensi\u00f3n de la soberana providencia de Dios (porque esto es en realidad) es enormemente fortalecedora. Fortaleci\u00f3 a Mica\u00edas, lo hizo con Juan, y sin duda fortaleci\u00f3 a Isa\u00edas tambi\u00e9n. Saber que nada sucede en el mundo aparte de la voluntad de Dios puede asustar a los no creyentes, pero fortalece a los santos. Nos asegura que Dios tienen todo calculado y que todo lo que sucede tiene un significado, podamos entenderlo o no en ese momento. Pedro razon\u00f3 acerca de la cruz de este modo en su primer serm\u00f3n evangel\u00edstico predicado en la ma\u00f1ana de Pentecost\u00e9s: \u00abA este hombre (Jes\u00fas) entregado por el determinado y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucific\u00e1ndolo\u00bb (Hch. 2.23). \u00abUstedes lo hicieron por su propia voluntad\u00bb, les dice Pedro. \u00abUstedes son culpables de haberlo hecho y necesitan arrepentirse, pero aun as\u00ed, no se atrevan a imaginar que sucedi\u00f3 fuera de la voluntad de Dios\u00bb. Saber que Dios est\u00e1 en el trono nos sostiene al estar bajo la presi\u00f3n del mundo y enfrentar el dolor, la hostilidad y todas las situaciones que no parecen tener sentido. Para los creyentes es una verdad sustentadora y es el primer elemento o ingrediente en la santidad de Dios.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>\u00abLas naciones le son como gota de agua\u00bb<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Su grandeza es el segundo elemento. La visi\u00f3n era de Dios en lo alto y exaltado, con los serafines de seis alas volando ante \u00c9l en adoraci\u00f3n. Note la postura de estos; la descripci\u00f3n tiene algo que ense\u00f1arnos. Las dos alas que cubren las caras de cada \u00e1ngel nos hablan de reverencia e inhibici\u00f3n en la presencia de Dios. Esto nos se\u00f1ala que no deber\u00edamos entrometernos en sus secretos. Debemos vivir contentos con los que nos ha dicho. Estudiar su Palabra para que cada d\u00eda conozcamos m\u00e1s, pero respetar tambi\u00e9n sus silencios. La reverencia excluye la especulaci\u00f3n acerca de las cosas que Dios no ha mencionado en la Biblia.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La respuesta de San Agust\u00edn a un hombre que le pregunt\u00f3 acerca de qu\u00e9 estaba haciendo Dios antes de crear el mundo, fue: \u00abEstaba haciendo el infierno para las personas que hacen preguntas como esa\u00bb. Por supuesto que fue una aguda respuesta, pero su objetivo fue hacerle ver al cuestionador la irreverencia que yac\u00eda detr\u00e1s de su curiosidad. Una de las cosas que me atraen de Juan Calvino es su sensibilidad al misterio de Dios; la realidad de lo no revelado y su renuncia a ir un paso m\u00e1s all\u00e1 de lo que dicen las Escrituras. \u00c9l y Agust\u00edn nos aseguran que podemos estar contentos de no saber lo que las Escrituras no nos dicen. Cuando alcanzamos los l\u00edmites m\u00e1s externos de lo que las Escrituras revelan es hora de parar con los argumentos y comenzar con la adoraci\u00f3n. Esto es lo que nos ense\u00f1an las caras cubiertas de los \u00e1ngeles.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Dos alas cubr\u00edan los pies de cada \u00e1ngel; la modestia y la humildad ante la presencia de Dios. Ese es otro aspecto de la verdadera adoraci\u00f3n. Los adoradores genuinos desean desaparecer del cuadro para no llamar la atenci\u00f3n hacia ellos mismos, para que todos puedan concentrarse, sin distracci\u00f3n, en Dios \u00fanicamente. Un cristiano debe aprender que no puede presentarse a s\u00ed mismo como un gran predicador y maestro si quiere presentar a Dios como un gran Dios, y a Cristo, su Hijo, como el gran Salvador. S\u00f3lo cuando el yo se hunde entonces Dios podr\u00e1 ser exaltado, yendo ante su presencia con humildad y modestia. \u00abEs necesario que \u00c9l crezca, pero que yo meng\u00fce\u00bb (Jn. 3.30).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Otra caracter\u00edstica de los \u00e1ngeles era que cada uno volaba en dos alas, tal como lo hacen los colibr\u00edes (picaflor); listos para partir. Tal disponibilidad pertenece al verdadero esp\u00edritu de adoraci\u00f3n. Adoraci\u00f3n que reconoce el se\u00f1or\u00edo y la grandeza de Dios. Adoraci\u00f3n obediente, disponible.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Nuestra adoraci\u00f3n, como la adoraci\u00f3n de los \u00e1ngeles, debe incluir los elementos de reverencia, humildad y disponibilidad para servir, de otra manera estaremos, en realidad, rebajando a Dios, perdiendo de vista su grandeza y poni\u00e9ndolo a nuestro nivel.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Debemos examinarnos a nosotros mismos: la irreverencia, la presunci\u00f3n y la par\u00e1lisis espiritual frecuentemente desfiguran nuestra as\u00ed llamada adoraci\u00f3n. Debemos recuperar el sentido de la grandeza de Dios que los \u00e1ngeles expresaban. Si pretendemos ser \u00abolor grato\u00bb a \u00c9l, necesitamos recordar que la grandeza es el \u00abn\u00famero dos\u00bb en el espectro de cualidades que conforman la santidad de Dios.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>\u00abSu gloria llena la tierra\u00bb<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>El tercer elemento en la santidad de Dios es su omnipresencia manifiesta. \u00abToda la tierra est\u00e1 llena de su gloria\u00bb, dice la Biblia. Gloria significa la presencia de Dios manifestada para que su naturaleza y poder sean hechos evidentes. En ning\u00fan lugar podemos escapar de la presencia de Dios, y nosotros, como Isa\u00edas, debemos tener en cuenta esta realidad. Para quienes aman estar en la presencia de Dios esto es una buena noticia. Es mala para aquellos que desear\u00edan que Dios no pudiera ver lo que hacen. El Salmo 139 celebra la omnipresencia de Dios y su conocimiento exhaustivo sobre cada uno de nosotros. Termina con la s\u00faplica de que Dios, el examinador de corazones, muestre al salmista si hay alg\u00fan pecado en \u00e9l que debiera eliminar. \u00abExam\u00edname, oh Dios, \u0085y ve si hay en m\u00ed camino de perversidad, y gu\u00edame en el camino eterno\u00bb (23, 24). Nada pasa desapercibido a los ojos de Dios; todos nuestros \u00abcaminos de perversidad\u00bb son evidentes para \u00c9l, no importa cu\u00e1nto tratemos de esconderlos u olvidarlos. Este tercer aspecto de la santidad de Dios incomodar\u00e1 a cualquiera que no est\u00e9 dispuesto a orar como el salmista.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>\u00abAs\u00ed como \u00c9l es puro\u00bb<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Otro aspecto que incluye la santidad de Dios es su pureza. \u00abMuy limpio eres de ojos para ver el mal; ni puedes ver el agravio\u00bb, dice Habacuc a Dios (1.13). La pureza de Dios es lo que la mayor\u00eda de las personas piensan cuando consideran su santidad. Isa\u00edas percibi\u00f3 esta pureza sin que una palabra fuera dicha. La sensaci\u00f3n de ser inadecuado y estar contaminado para gozar de la compa\u00f1\u00eda de Dios era algo abrumador. \u00ab\u00a1Ay de m\u00ed!\u00bb, grit\u00f3, \u00ab\u00a1que soy hombre muerto! porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de un pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehov\u00e1 de los Ej\u00e9rcitos\u00bb (6.5). Y as\u00ed como el pecado es rebeli\u00f3n contra la autoridad de Dios, as\u00ed tambi\u00e9n es la impureza en relaci\u00f3n a la pureza de Dios. Tal como Isa\u00edas se sinti\u00f3 impuro ante Dios cuando reconoci\u00f3 su pecado, as\u00ed le suceder\u00e1 a cada persona cuya vida est\u00e9 centrada en Dios. Esta sensaci\u00f3n de corrupci\u00f3n o contaminaci\u00f3n no es algo enfermizo ni neur\u00f3tico; de ning\u00fan modo. Es natural, realista y saludable, una percepci\u00f3n verdadera de nuestra condici\u00f3n. Somos pecadores y es de sabios el admitirlo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abSoy hombre inmundo de labios\u00bb, dice Isa\u00edas pensando, en particular, en los pecados de palabra. La Biblia tiene mucho que decir en cuanto a este pecado porque refleja lo que est\u00e1 en el coraz\u00f3n de una persona. \u00abDe la abundancia del coraz\u00f3n habla la boca\u00bb (Lc. 6.45). Podemos usar el don del habla para expresar malicia y destruir a otros. Algunos chismorrean (\u00abel arte de confesar los pecados\u0085 ajenos\u00bb). Otros enga\u00f1an, explotan y traicionan a la gente con palabras suaves y mentiras. Abaratamos la vida con charla obscena, vergonzosa y rebajante; arruinamos las relaciones con ch\u00e1chara desconsiderada e irresponsable. Achatamos nuestra existencia con superficialidades vanas e intrascendentes. Cuando Isa\u00edas habla de labios inmundos nos representa.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tal vez tambi\u00e9n haya en estas palabras una referencia al ministerio prof\u00e9tico de Isa\u00edas. \u00bfEra el entregar el mensaje de Dios algo santo y que glorificaba a Dios o hab\u00eda escondidas motivaciones carnales? Desafortunadamente, esas motivaciones a\u00fan existen; predicadores con motivos oscuros y de labios inmundos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abY habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos\u00bb, contin\u00faa Isa\u00edas. Presumiblemente est\u00e1 reconociendo que \u00e9l estuvo con la multitud, tomando el ejemplo de ellos y hablando como ellos lo hac\u00edan, siendo desviado por el mal ejemplo. Sin embargo, no pone esto como excusa. Hacer lo que hacen los dem\u00e1s cuando en lo profundo uno sabe que est\u00e1 mal es una cobard\u00eda moral que no disminuye sino aumenta la culpabilidad. La conformidad de Isa\u00edas a las costumbres impuras de la sociedad que lo rodeaba hac\u00eda que su culpa fuera mayor. Quiz\u00e1 como profeta y predicador hasta el momento se consideraba en una categor\u00eda diferente a la de sus compatriotas, como si el hecho de denunciar los pecados lo excluyera a \u00e9l de la culpa mientras que \u00e9l se comportaba igual que todos. Pero ahora entend\u00eda mejor, \u00e9l era parte de ellos y no escapaba a la culpa nacional. Por primera vez, quiz\u00e1, se vio a \u00e9l mismo como el conformista hip\u00f3crita que era y expres\u00f3 su verg\u00fcenza. La pureza de Dios hab\u00eda hecho de \u00e9l un realista moral.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>\u00abGrandes son cada ma\u00f1ana tus misericordias\u00bb<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>El quinto elemento en la santidad de Dios es la misericordia; la purgante y purificante misericordia que Isa\u00edas experiment\u00f3 cuando confes\u00f3 su pecado. Un seraf\u00edn enviado por Dios vol\u00f3 hacia \u00e9l y lo toc\u00f3 en sus labios con un carb\u00f3n encendido del altar para traerle el mensaje de Dios, que dec\u00eda: \u00abHe aqu\u00ed que esto toc\u00f3 tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado\u00bb (7). As\u00ed como la verdadera convicci\u00f3n de pecado ata\u00f1e a la pecaminosidad total y no s\u00f3lo los pecados en particular, las palabras del \u00e1ngel significaban que todos los pecados de Isa\u00edas \u0096conocidos y no conocidos\u0096 estaban redimidos (literalmente, quitados de la vista de Dios). La iniciativa aqu\u00ed fue de Dios, como siempre sucede cuando las personas llegan a conocer su gracia. P. T. Forsyth sol\u00eda insistir que la m\u00e1s simple, verdadera y profunda noci\u00f3n de la naturaleza de Dios es amor santo, la misericordia que nos salva de nuestro pecado, no por ignorarlo, sino juzg\u00e1ndolo en la persona de Jesucristo y as\u00ed justific\u00e1ndonos. Indudablemente, Isa\u00edas habr\u00eda estado de acuerdo con este concepto.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La iglesia y la sociedad de hoy no toman este punto en serio. Se me hace que no estamos reconociendo la verdadera naturaleza de Dios. No nos encontramos a menudo con \u00c9l ni lo tratamos como lo que es. Y es un problema al que no escapan aun muchos ministros cristianos. Creo que debemos someternos a un \u00abajuste dram\u00e1tico\u00bb, tal como el que tuvo Isa\u00edas en el templo.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>SU SANTIDAD Y NUESTRA VIDA<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Nadie puede tener comuni\u00f3n con \u00c9l de no ser por la redenci\u00f3n que Dios mismo provee y aplica. Y nadie dar\u00e1 el mensaje de Dios como es debido si no tiene un conocimiento personal de su santidad, de la pecaminosidad de sus propios pecados, de la objetividad de la redenci\u00f3n de Cristo y de la gracia de Dios al traernos a la fe y asegurarnos el de perd\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La adoraci\u00f3n personal debe ser el apoyo principal de la vida y el ministerio del cristiano. Estos pensamientos son preciosos para m\u00ed; me mantienen orando y andando. Espero que tambi\u00e9n sean preciosos para usted y obren del mismo modo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00a9 Tyndale, 1987. Usado con permiso.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los Temas de Apuntes Pastorales, volumen II, n\u00famero 4. Todos los derechos reservados<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por J. I. Packer Al profeta Isa\u00edas se le mostr\u00f3 la santidad de Dios. Vio al Se\u00f1or en su trono, seg\u00fan nos dice, y a los \u00e1ngeles ador\u00e1ndole mientras volaban delante del trono. Ellos dec\u00edan: \u00abSanto, Santo, Santo es el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos; toda la tierra est\u00e1 llena de su gloria\u00bb (6.3). \u00bfQu\u00e9 mensaje &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-santidad-de-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa santidad de Dios\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2874","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2874","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2874"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2874\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2874"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2874"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2874"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}