{"id":28769,"date":"2016-06-07T12:02:55","date_gmt":"2016-06-07T17:02:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/perdi-mi-pasion-por-la-guerra\/"},"modified":"2016-06-07T12:02:55","modified_gmt":"2016-06-07T17:02:55","slug":"perdi-mi-pasion-por-la-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/perdi-mi-pasion-por-la-guerra\/","title":{"rendered":"Perd\u00ed mi pasi\u00f3n por la guerra"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Perd\u00ed mi pasi\u00f3n por la guerra<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">RELATADO POR THOMAS STUBENVOLL<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">NAC\u00cd en la ciudad de Nueva York el 8 de noviembre de\u00a01944 y me cri\u00e9 en el sur del Bronx, una zona habitada por diversos grupos raciales. De\u00a0peque\u00f1o pasaba mucho tiempo en la calle, y pronto aprend\u00ed a respetar el territorio de las pandillas de distintos or\u00edgenes raciales, que eran temidas por sus actividades criminales y su temperamento violento.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">A la edad de 12 a\u00f1os ya pertenec\u00eda a la pandilla conocida como las Calaveras. Otros miembros de la banda y yo nos met\u00edamos en vagones de trenes de carga para robar cajas de mantequilla de man\u00ed y otros alimentos. Los grupos de j\u00f3venes que ya casi hab\u00edan salido de la adolescencia eran mucho m\u00e1s descarados, y a menudo hab\u00eda peleas sangrientas entre ellos. En\u00a0una ocasi\u00f3n vi c\u00f3mo asesinaron a pu\u00f1aladas a un buen amigo m\u00edo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"ss\"><strong>Fascinado por la guerra<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Ser pandillero no\u00a0me satisfac\u00eda, as\u00ed que despu\u00e9s de un tiempo sent\u00ed muchas ganas de mudarme de la ciudad. Yo ten\u00eda un t\u00edo llamado Eddie, quien hab\u00eda servido en el Cuerpo de Infanter\u00eda de Marina de Estados Unidos en la guerra de Corea, y me encantaba o\u00edrlo hablar de los infantes de Marina. Me dec\u00eda que cada uno de ellos era un l\u00edder disciplinado y un guerrero adiestrado para actuar con decisi\u00f3n. El\u00a0lema de este cuerpo de soldados es <em>Semper fidelis, <\/em>que en lat\u00edn significa \u201csiempre fiel\u201d, y destaca su estricto c\u00f3digo de lealtad y compromiso. Llegar a ser un buen infante de Marina pronto se convirti\u00f3 en mi mayor sue\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">El 8 de noviembre de\u00a01961, el mismo d\u00eda que cumpl\u00ed 17 a\u00f1os de edad, me alist\u00e9 en la infanter\u00eda de Marina. Menos de cuatro meses despu\u00e9s concluy\u00f3 mi entrenamiento y me gradu\u00e9. As\u00ed empez\u00f3 mi carrera de once a\u00f1os en el Ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Aunque ingres\u00e9 en el Ej\u00e9rcito en tiempo de paz, recib\u00eda adiestramiento continuo. Primero se me envi\u00f3 a Oahu (Hawai), donde durante dos a\u00f1os recib\u00ed una preparaci\u00f3n intensiva en t\u00e1cticas tanto de infanter\u00eda como de guerrillas. Me convert\u00ed en buen tirador, capaz de acertar en un blanco de solo 25\u00a0cent\u00edmetros (10 pulgadas) desde una distancia de 457\u00a0metros (500 yardas). Tambi\u00e9n recib\u00ed entrenamiento en uso de explosivos, demolici\u00f3n, lectura de mapas, comunicaciones y artes marciales. \u00a1C\u00f3mo disfrut\u00e9 de todo aquello!<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Despu\u00e9s fui enviado a Jap\u00f3n por seis meses para vigilar armamento submarino en la base aeronaval de Atsugi. Pronto se intensificaron las hostilidades entre Estados Unidos y Vietnam del Norte, por lo que se me asign\u00f3 a un destacamento de infantes de Marina en el portaaviones <em>USS Ranger. <\/em>Desde el golfo de Tonk\u00edn, nuestra nave particip\u00f3 en el bombardeo a\u00e9reo sobre Vietnam del Norte. Por fin me hallaba en una guerra de verdad; sin embargo, sent\u00eda que me estaba perdiendo toda la acci\u00f3n al permanecer en un barco.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"ss\"><strong>Las realidades de la guerra<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Tras completar cuatro a\u00f1os de servicio militar, me licenciaron con honores en la primavera de\u00a01966 mientras serv\u00eda en el <em>Ranger. <\/em>En\u00a0tal situaci\u00f3n, la mayor\u00eda de los soldados hubieran regresado gustosos a casa y se habr\u00edan librado del ba\u00f1o de sangre que estaba a punto de ocurrir. Pero yo me hab\u00eda convertido en un ferviente infante de Marina, en un guerrero profesional, y no\u00a0ten\u00eda la m\u00ednima intenci\u00f3n de dejar el Ej\u00e9rcito, as\u00ed que me enrol\u00e9 de nuevo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Yo quer\u00eda pelear, pues para eso me hab\u00edan entrenado. De\u00a0modo que me ofrec\u00ed para servir en la infanter\u00eda. No\u00a0me importaba ad\u00f3nde me enviaran, siempre y cuando siguiera formando parte del cuerpo de infanter\u00eda de Marina. Mi\u00a0misi\u00f3n en la vida era ser un buen soldado, y la guerra se estaba convirtiendo en mi dios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Fui a Vietnam en octubre de\u00a01967. De\u00a0inmediato me colocaron en el frente de batalla en la provincia de Quang Tri; estaba emocionado y nervioso a la vez. No\u00a0hab\u00eda pasado ni\u00a0un d\u00eda para cuando me vi en medio de un enfrentamiento encarnizado. Los muertos y los heridos ca\u00edan a mi alrededor mientras ve\u00eda el polvo que las balas enemigas levantaban del suelo. No\u00a0hab\u00eda m\u00e1s refugio que unos simples arbustos, de modo que lo \u00fanico que pude hacer fue ponerme a disparar. Fue espantoso&#8230; cre\u00ed que morir\u00eda. Al\u00a0final sobreviv\u00ed, pero no\u00a0puedo decir lo mismo de los hombres que ayud\u00e9 a cargar hasta el campamento.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Durante los siguientes veinte meses particip\u00e9 en las batallas m\u00e1s intensas de la guerra de Vietnam. Pasaba pr\u00e1cticamente las veinticuatro horas del d\u00eda disparando, evitando que otros me dieran, tendiendo emboscadas a los enemigos o tratando de escapar de las suyas. La\u00a0mayor parte del tiempo intercambi\u00e1bamos fuego desde hoyos en el suelo, los cuales r\u00e1pido se convert\u00edan en pozos de fango cuando llov\u00eda. A\u00a0veces hac\u00eda fr\u00edo, y la incomodidad era insoportable. Aun as\u00ed, llegu\u00e9 a comer e incluso a dormir en esos hoyos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Las misiones de b\u00fasqueda y destrucci\u00f3n me obligaban a entrar y salir de la selva h\u00fameda, exponi\u00e9ndome al peligro de caer en una emboscada enemiga en la maleza. En\u00a0ocasiones pasaba largas horas rodeado de constantes bombardeos artilleros. En\u00a0una batalla cerca de Khe Sanh, tres cuartas partes de los miembros de mi pelot\u00f3n sufrieron heridas o murieron. De\u00a0hecho, solo trece logramos sobrevivir.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">Pas\u00f3 m\u00e1s de un a\u00f1o antes de que pudiera dormir en una tienda de campa\u00f1a en una base militar. Era el 30 de enero de\u00a01968, y aquella relativa comodidad se esfum\u00f3 temprano por la ma\u00f1ana cuando me despert\u00f3 la explosi\u00f3n ensordecedora de un mortero. Qued\u00e9 herido, ya que varios pedazos de metralla se me incrustaron en el hombro y en la espalda. El\u00a0enemigo hab\u00eda empezado una invasi\u00f3n masiva aquel d\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">Aunque mis lesiones me valieron la condecoraci\u00f3n para los heridos de guerra, no\u00a0las consideraba tan graves como para dejar de pelear. Los m\u00e9dicos extrajeron la metralla, y entonces part\u00ed rumbo a la ciudad de Hu\u00e9, donde se libr\u00f3 una de las principales batallas de la guerra. All\u00ed me comport\u00e9 como una aut\u00e9ntica m\u00e1quina de matar. Dispararle al bando contrario no\u00a0me molestaba en lo m\u00e1s m\u00ednimo. De\u00a0hecho, durante treinta y dos d\u00edas anduve de un hogar a otro cazando a los enemigos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">En ese tiempo me sent\u00eda completamente justificado, pues razonaba: \u201cAl fin y al cabo, los enemigos est\u00e1n matando a miles de hombres, mujeres y ni\u00f1os inocentes en la ciudad de Hu\u00e9. Miles de cad\u00e1veres inundan las calles. Hay trampas por todas partes, incluso debajo de algunos cuerpos. Y\u00a0nosotros estamos bajo la amenaza constante de francotiradores\u201d. Nada me disuad\u00eda de seguir peleando. Para m\u00ed, lo que hab\u00eda que hacer era matar al enemigo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"ss\"><strong>Mi obsesi\u00f3n morbosa por la guerra<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de la batalla de Hu\u00e9 termin\u00f3 mi per\u00edodo de servicio de trece meses. Pero la guerra estaba en todo su apogeo, y yo quer\u00eda seguir peleando. De\u00a0modo que me ofrec\u00ed para volver a Vietnam. Para entonces ya ten\u00eda un rango superior al de sargento. Recib\u00ed una misi\u00f3n especial que implicaba dirigir destacamentos de infantes de Marina en las peque\u00f1as aldeas del campo. All\u00ed nos relacion\u00e1bamos con los civiles y los entren\u00e1bamos para defender sus comunidades. Est\u00e1bamos en alerta constante, ya que los enemigos acostumbraban mezclarse con los lugare\u00f1os. Por las noches nos mov\u00edamos sigilosamente para buscar, capturar y matar a nuestros adversarios. A\u00a0pesar de la tremenda tensi\u00f3n, la guerra me apasionaba cada d\u00eda m\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">Mi segundo per\u00edodo en Vietnam se pas\u00f3 volando, as\u00ed que ped\u00ed que me dejaran en el campo de batalla. En\u00a0esta ocasi\u00f3n, mis superiores me negaron el permiso, tal vez porque percibieron mi obsesi\u00f3n morbosa por la guerra. Pero eso no\u00a0signific\u00f3 el fin de mi carrera como infante de Marina, pues se me envi\u00f3 de vuelta a Estados Unidos para entrenar a reclutas. Durante tres a\u00f1os y medio le puse todo mi empe\u00f1o a ese trabajo. Estaba convencido de que ten\u00eda mucho que ense\u00f1arles a los muchachos, e hice cuanto pude para que se convirtieran en poderosas m\u00e1quinas de combate, como yo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"ss\"><strong>Encuentro una mejor raz\u00f3n para vivir<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sb\">Me hice amigo de otro instructor de reclutas, cuya esposa lo acababa de abandonar. La\u00a0hermana de \u00e9l, Christine Antisdel, llevaba poco de ser testigo de Jehov\u00e1 y se ofreci\u00f3 para mudarse a su casa con la intenci\u00f3n de ayudarlo a criar a sus dos peque\u00f1as hijas. Yo jam\u00e1s hab\u00eda o\u00eddo hablar de los Testigos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sb\">Yo hab\u00eda crecido en el seno de una familia cat\u00f3lica y hab\u00eda asistido a una escuela religiosa durante ocho a\u00f1os; incluso fui monaguillo. Aun as\u00ed, no\u00a0sab\u00eda pr\u00e1cticamente nada de la Biblia. Pero Christine cambi\u00f3 eso, pues me habl\u00f3 de verdades b\u00edblicas que nunca hab\u00eda o\u00eddo. Aprend\u00ed lo que la Biblia ense\u00f1a y lo que no.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">Por ejemplo, me enter\u00e9 de que la Biblia no\u00a0ense\u00f1a que Dios castigue a las personas en un infierno de fuego cuando mueren (Eclesiast\u00e9s 9:5,\u00a010). Tampoco ense\u00f1a que Dios sea parte de una Trinidad (Juan 14:28). Pero s\u00ed deja claro que Dios acabar\u00e1 con la maldad, el dolor y la muerte, y que la humanidad obediente vivir\u00e1 para siempre en un para\u00edso terrestre (Salmo 37:9-11; Revelaci\u00f3n [Apocalipsis] 21:3,\u00a04). Tambi\u00e9n aprend\u00ed sobre las normas morales que agradan a Dios (1\u00a0Corintios 6:9,\u00a010). Y\u00a0se me ense\u00f1\u00f3 que Dios tiene nombre: Jehov\u00e1 (Salmo 83:18). Todo aquello era fascinante.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sb\">En noviembre de\u00a01972 fui transferido a otra base militar, donde ense\u00f1ar\u00eda t\u00e1cticas b\u00e9licas a suboficiales. All\u00ed los testigos de Jehov\u00e1 empezaron a darme clases de la Biblia. Asist\u00ed a sus reuniones y qued\u00e9 muy impresionado por el ambiente de amistad y de genuina hermandad que reinaba entre ellos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sb\">Pero cuanto m\u00e1s aprend\u00eda sobre la Biblia, m\u00e1s me molestaba la conciencia, pues mi modo de vivir estaba en conflicto con las verdades b\u00edblicas. Hab\u00eda dedicado mi vida a fomentar la guerra y la violencia, cosas que Dios odia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sb\">Decid\u00ed que no\u00a0pod\u00eda ser infante de Marina y siervo de Jehov\u00e1 a la misma vez. Fue entonces cuando perd\u00ed todo mi inter\u00e9s por la guerra y abandon\u00e9 mi profesi\u00f3n. Tras meses de papeleo, entrevistas y una evaluaci\u00f3n psiqui\u00e1trica, me licenciaron con honores, pero esta vez en calidad de objetor de conciencia. Mis once a\u00f1os de servicio en la infanter\u00eda de Marina llegaron a su fin.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sb\">Ahora pod\u00eda dirigirme a Jehov\u00e1 con las palabras de Isa\u00edas 6:8: \u201c\u00a1Aqu\u00ed estoy yo! Env\u00edame a m\u00ed\u201d. En\u00a0efecto, estaba listo para poner mis energ\u00edas y entusiasmo al servicio del Dios verdadero, y no\u00a0del Ej\u00e9rcito. Me bautic\u00e9 como testigo de Jehov\u00e1 el 27 de julio de\u00a01973. Cinco meses despu\u00e9s me cas\u00e9 con Christine, la primera Testigo que hab\u00eda conocido.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sb\">Christine y yo hemos pasado nuestros treinta y seis a\u00f1os de casados ayudando a otras personas a conocer la Biblia y a acercarse a Dios. Fuimos misioneros en la Rep\u00fablica Dominicana por ocho a\u00f1os. Y\u00a0durante los \u00faltimos dieciocho he servido de ministro viajante. Mi esposa y yo hemos tenido la oportunidad de visitar cientos de congregaciones de los testigos de Jehov\u00e1 de habla hispana en Estados Unidos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sb\">Hasta el d\u00eda de hoy, no\u00a0me he percatado de ning\u00fan trastorno emocional ni\u00a0mental a consecuencia de la guerra. No\u00a0tengo estr\u00e9s postraum\u00e1tico ni\u00a0pesadillas, y tampoco me asaltan los recuerdos. Sin embargo, ahora que conozco a Jehov\u00e1 Dios, lamento profundamente haberles quitado la vida a otras personas durante la guerra.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sb\">La m\u00eda fue una transformaci\u00f3n radical, pero bien vali\u00f3 la pena. Siento que Dios me ha perdonado por lo que hice. Ahora, en lugar de quitar vidas, mi misi\u00f3n es ofrecer al pr\u00f3jimo la esperanza de vivir eternamente en una Tierra paradis\u00edaca. Lo\u00a0que hice como soldado fue por ignorancia y celo mal dirigido. Pero ahora que soy testigo de Jehov\u00e1, conozco la Biblia y act\u00fao convencido de que existe un Dios verdadero que nos ama. Estoy seguro de que, al final, solo habr\u00e1 cosas buenas para quienes lo aman y obedecen.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"se\"><strong>[Comentario de la p\u00e1gina 25]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sc\">Pasaba pr\u00e1cticamente las veinticuatro horas del d\u00eda disparando, evitando que otros me dieran, tendiendo emboscadas a los enemigos o tratando de escapar de las suyas<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"se\"><strong>[Comentario de la p\u00e1gina 27]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sc\">Ahora que conozco a Jehov\u00e1 Dios, lamento profundamente haberles quitado la vida a otras personas durante la guerra<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 24]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"sc\">Como instructor de reclutas (arriba), y en el cuerpo de infanter\u00eda en Vietnam (izquierda)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 25]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sc\">Aunque mis lesiones me valieron la condecoraci\u00f3n para los heridos de guerra, no\u00a0las consideraba tan graves como para dejar de pelear<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sc\">Christine y yo hemos pasado nuestros treinta y seis a\u00f1os de casados ayudando a otras personas a conocer la Biblia<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Perd\u00ed mi pasi\u00f3n por la guerra RELATADO POR THOMAS STUBENVOLL NAC\u00cd en la ciudad de Nueva York el 8 de noviembre de\u00a01944 y me cri\u00e9 en el sur del Bronx, una zona habitada por diversos grupos raciales. 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