{"id":2885,"date":"2015-12-01T00:57:31","date_gmt":"2015-12-01T05:57:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/causas-efectos-e-implicaciones-para-la-iglesia-hoy\/"},"modified":"2015-12-01T00:57:31","modified_gmt":"2015-12-01T05:57:31","slug":"causas-efectos-e-implicaciones-para-la-iglesia-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/causas-efectos-e-implicaciones-para-la-iglesia-hoy\/","title":{"rendered":"Causas, efectos e implicaciones para la iglesia hoy"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Dr. Juan Kessler<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">En esta segunda parte se presenta las causas de los vientos doctrinales tanto positivos como negativos, lo efectos en la historia y las implicaciones para la iglesia de hoy.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify><B>Vientos de doctrina a trav\u00e9s de la historia Segunda parte<\/P><br \/>\n<P align=center><\/P><br \/>\n<P align=justify><\/B><B>1. Vientos doctrinales positivos a trav\u00e9s de la historia<\/P><br \/>\n<\/B><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa lucha a favor de la doctrina de la divinidad de Jesucristo.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa lucha de San Francisco a favor de una mayor humildad y pobreza en la iglesia medieval.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl \u00e9nfasis de los reformadores sobre la justificaci\u00f3n por la fe, la gracia en la salvaci\u00f3n y la autoridad de la Biblia, interpretada de acuerdo con su sentido gramatical.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa vivencia de la salvaci\u00f3n en los avivamientos.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa visi\u00f3n renovada de la tarea misionera en los siglos dieciocho y diecinueve.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEn el siglo diecinueve, el rechazo de la esclavitud como algo incompatible con el evangelio.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl renovado inter\u00e9s por los dones del Esp\u00edritu en el siglo veinte.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl creciente rechazo durante el siglo veinte de cualquier discriminaci\u00f3n nacional, social y sexual en la iglesia.<\/LI><br \/>\n<\/UL><B><br \/>\n<P align=justify>2. Las causas de estos vientos de doctrina<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Es f\u00e1cil se\u00f1alar la causa fundamental de los vientos positivos. Los hombres hicieron su parte pero, en el fondo, el Esp\u00edritu Santo guiaba a la iglesia a toda la verdad. Esta obra del Esp\u00edritu se distingue por tres caracter\u00edsticas:<\/P><\/p>\n<p><UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEn todos los vientos positivos hubo un regreso al testimonio apost\u00f3lico contenido en la Biblia. Todos estos vientos ten\u00edan, por lo menos, una clara semilla en la Palabra del Se\u00f1or.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEn todos estos vientos se manifest\u00f3 el car\u00e1cter bondadoso del Esp\u00edritu, quien ensalza a Jes\u00fas, busca rectificar desigualdades injustas, promueve la obra misionera y defiende a los oprimidos.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl fruto de estos vientos ha sido positivo no s\u00f3lo en la iglesia, sino tambi\u00e9n en la sociedad.<\/LI><br \/>\n<\/UL><B><br \/>\n<P align=justify>3. Las causas de los vientos negativos<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Las causas de los vientos negativos fueron m\u00e1s complejas, porque en ellos dominaron las influencias del mundo, de la naturaleza carnal y del poder demon\u00edaco. Adem\u00e1s, faltaba en ellos el impulso unificador del Esp\u00edritu Santo. Mencionar\u00e9 algunas de estas causas, aunque no necesariamente en orden de importancia:<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nMuchos miembros de la iglesia no fueron verdaderos hijos de Dios<\/LI><\/B><br \/>\n<P align=justify>En su \u00e9poca el ap\u00f3stol Juan escribi\u00f3 lo siguiente acerca de los desertores: \u00absalieron de nosotros, pero no eran de nosotros\u00bb (1 Jn. 2:19). Las iglesias siempre han tenido personas que no nacieron de nuevo. Pedro escribi\u00f3 que tales personas se escaparon \u00abde las contaminaciones del mundo por el conocimiento del Se\u00f1or\u00bb para despu\u00e9s enredarse de nuevo en ellas, de modo que \u00absu postrer estado viene a ser peor que el primero\u00bb (2 P. 2:20). Judas se quejaba de miembros que \u00abson manchas en vuestros \u00e1gapes\u00bb (Jud. 12). A mi juicio se trata de personas que dieron se\u00f1ales de recibir el evangelio, sin experimentar una verdadera obra de gracia en sus vidas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Debido a la influencia de la carne, tales personas nunca perciben bien \u00ablas cosas que son del Esp\u00edritu de Dios\u00bb (1 Co. 2:14), y llegan a ser fuente potencial de vientos negativos.<\/P><br \/>\n<B><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLos enga\u00f1os de Satan\u00e1s<\/LI><\/B><br \/>\n<P align=justify>Cristo, en su serm\u00f3n prof\u00e9tico, advirti\u00f3 con respecto a los prodigios mentirosos que enga\u00f1ar\u00edan \u00absi fuere posible, aun a los escogidos\u00bb (Mt. 24:24). Pablo dio una advertencia similar (2 Ts. 2:9-12), y tambi\u00e9n Juan (Ap. 13:13-15 y 16:14). Las palabras de Cristo ponen en claro que el peligro no se limita a los incr\u00e9dulos. El diablo y sus demonios son, entonces, otra fuente de vientos doctrinales, especialmente de aquellos que afirman que la salvaci\u00f3n depende de t\u00e9cnicas, o que tratan de la guerra espiritual.<\/P><B><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl deseo de evitar el esc\u00e1ndalo de la cruz (G\u00e1. 5:11)<\/LI><\/B><br \/>\n<P align=justify>Existen en el ser humano dos instintos muy fuertes: el de sobrevivir y el de ser independiente. La cruz de Cristo apunta exactamente hacia el centro de los dos. De all\u00ed la reacci\u00f3n instintiva del ser humano de mantener su parte en el proceso de la salvaci\u00f3n y de mantener cierta independencia despu\u00e9s. Es sumamente humillante tener que reconocer que nuestra salvaci\u00f3n, en todos sus aspectos, depende s\u00f3lo de Dios. La insistencia en que nuestra salvaci\u00f3n depende en parte de nuestros esfuerzos o conocimientos, y del cumplimiento de ritos, no es m\u00e1s que un esfuerzo por evitar el esc\u00e1ndalo de la cruz.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Otro instinto profundo es el de justificarse. Esto representa otra negaci\u00f3n de la obra de Cristo en la cruz. En un sentido muy real, apegarse a la cruz de Cristo significa morir juntamente con \u00c9l.<\/P><br \/>\n<B><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl deseo de evitar el camino de la cruz<\/LI><\/B><br \/>\n<P align=justify>La cruz de Cristo no es s\u00f3lo un acto; es tambi\u00e9n un proceso. El ser humano tiene el instinto de buscar lo f\u00e1cil y lo c\u00f3modo. Por eso es que siente horror de quedar en rid\u00edculo o de sufrir persecuci\u00f3n (G\u00e1. 6:12). Pero tomar su cruz implica ambas cosas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El instinto de buscar lo f\u00e1cil nos impulsa a cumplir con los mandatos del Se\u00f1or en la forma menos onerosa. En vez de dedicarse a un arduo trabajo pastoral, se procura llenar los templos por medio de novedades que llaman la atenci\u00f3n de la gente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Nunca me olvidar\u00e9 de la contestaci\u00f3n de un pastor salvadore\u00f1o cuando le pregunt\u00e9 por qu\u00e9 no hab\u00eda iniciado un programa de discipulado en su iglesia. Con una franqueza cautivadora me dijo: \u00abPero, se\u00f1or Kessler, el discipulado es mucho trabajo y las iglesias se llenan sin ello\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En vez de sembrar y esperar pacientemente la cosecha, el misionero est\u00e1 bajo la tentaci\u00f3n de querer adelantarla, ajust\u00e1ndose en forma poco cr\u00edtica a las costumbres locales, o adoptando los m\u00e9todos novedosos de la guerra espiritual.<\/P><br \/>\n<B><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl deseo de justificar su separaci\u00f3n de otro grupo<\/LI><\/B><br \/>\n<P align=justify>La iglesia medieval hab\u00eda colocado la unidad por encima de la verdad. Como reacci\u00f3n, los reformadores pusieron la verdad por encima de la unidad. En vista de la situaci\u00f3n en aquel entonces es f\u00e1cil entender la reacci\u00f3n de los reformadores, pero el costo ha sido tremendo. La credibilidad del protestantismo ha sido socavada por un creciente divisionismo que casi siempre se justifica por \u00abdiferencias doctrinales\u00bb. Esta justificaci\u00f3n sirve como fuente de nuevos vientos, porque, adem\u00e1s de inventar vientos que justifican la divisi\u00f3n ocurrida, hay que buscar novedades para atraer a la gente necesaria para sostener una nueva iglesia.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando el evangelio penetra en un sector nuevo, el mensaje es novedoso. Despu\u00e9s de cierto tiempo, la gente se aburre de escuchar lo mismo y va en pos de gu\u00edas espirituales que les puedan decir cosas desconocidas. Si un predicador se dedica al estudio, siempre podr\u00e1 decir cosas nuevas acerca del evangelio sin salirse de los l\u00edmites b\u00edblicos. Sin embargo, es mucho m\u00e1s f\u00e1cil olvidarse de estos (2 Ti. 4:3,4).<\/P><br \/>\n<\/UL><B><br \/>\n<P align=justify>4. Los efectos de estos vientos de doctrina<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>En el plan de salvaci\u00f3n, el evangelio ofrece todo y pide nada. Pero en el proceso de la santificaci\u00f3n esto cambia dr\u00e1sticamente. Es cierto que el fundamento de la santificaci\u00f3n viene como un don gratuito, pero el proceso exige un compromiso total. Esto explica por qu\u00e9 tantas personas dan muestras de recibir a Cristo y despu\u00e9s no contin\u00faan. Alguien ha comparado la vida cristiana con un club donde la entrada no cuesta nada, pero el requisito de membres\u00eda es todo lo que uno tiene.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Nuevas doctrinas acerca de la guerra espiritual y las manifestaciones que vienen supuestamente del Esp\u00edritu Santo llenan iglesias por un tiempo, pero hay indicios de que esto no es permanente. Una adaptaci\u00f3n excesiva a las costumbres locales tiene el mismo efecto. Al principio hay mucha afluencia, pero despu\u00e9s viene una deserci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Este repaso muy resumido de los efectos de los diferentes vientos de doctrina, indica que es una ilusi\u00f3n pensar que la predicaci\u00f3n fiel del evangelio nos asegurar\u00e1 el \u00e9xito. Si el prop\u00f3sito es tener iglesias llenas, varios de los vientos de doctrina descriptos con anterioridad (ver Apuntes Pastorales XVII \u0096 1) dar\u00e1n un mejor resultado. \u00bfPor qu\u00e9, entonces, hay una condena tan fuerte de los mismos en el Nuevo Testamento? La respuesta es que todo viento de doctrina trae separaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aun los vientos doctrinales buenos traen separaci\u00f3n. El ejemplo m\u00e1s dram\u00e1tico es la Reforma en el siglo diecis\u00e9is. Pero los avivamientos y esfuerzos misioneros, en menor grado, han hecho lo mismo. La diferencia con los vientos negativos es que, sin excepci\u00f3n, las doctrinas buenas han promovido mayor uni\u00f3n, tanto entre Dios y sus hijos como entre los creyentes mismos. En cambio, los vientos negativos han diluido la uni\u00f3n entre Dios y sus seguidores y han tra\u00eddo divisiones entre los creyentes verdaderos.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>5. Las implicaciones para la iglesia hoy<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Antes de poder establecer algunas implicaciones para la iglesia hoy creo que debemos plantearnos tres preguntas:<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfEn qu\u00e9 se basa la calificaci\u00f3n de vientos positivos y negativos?<\/LI><\/B><br \/>\n<P align=justify>Con la excepci\u00f3n de las categor\u00edas \u00abLos diezmos pertenecen al pastor\u00bb y \u00abVientos de doctrina como disfraz de una lucha por el poder\u00bb (ver Apuntes Pastorales XVII &#8211; 1), los vientos doctrinales categorizados tienen algo de positivo y ver\u00eddico. Es igualmente cierto que todos los vientos que he calificado de buenos, tienen sus defectos. Afirmo que la diferencia radica en que los vientos buenos unifican a los verdaderos creyentes, y que los negativos hacen lo opuesto. El problema con esta definici\u00f3n es que muchos evang\u00e9licos no ven la separaci\u00f3n como algo da\u00f1ino; de otra manera no habr\u00eda tantas iglesias y entidades evang\u00e9licas independientes.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El Nuevo Testamento es muy claro en que el prop\u00f3sito de Dios es unificar a todo sus hijos (Jn. 10:16, 17:20-22 y Ef. 1:9-10). Si nos declaramos creyentes, nuestra calificaci\u00f3n de algo como bueno o malo tiene que descansar no en consideraciones humanas, sino en el prop\u00f3sito declarado de nuestro Se\u00f1or.<\/P><br \/>\n<B><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfQu\u00e9 se podr\u00eda hacer para reducir las causas de los vientos negativos?<\/LI><\/B><br \/>\n<P align=justify>En la reforma radical del siglo diecis\u00e9is, y en varios movimientos evang\u00e9licos posteriores, se manifest\u00f3 el anhelo por una iglesia pura, compuesta solamente de miembros renacidos. Lograr esta meta acabar\u00eda con muchos vientos doctrinales negativos. Sin embargo, nuestro Se\u00f1or advirti\u00f3 contra tal pol\u00edtica en una de sus par\u00e1bolas (Mt. 13:24-30 y 36-42). \u00bfPor qu\u00e9? Por la sencilla raz\u00f3n de que los esfuerzos evangel\u00edsticos en las iglesias, con pocas excepciones, no alcanzan a los de afuera sino a los inconversos de la congregaci\u00f3n. Con tal de que haya un liderazgo sano en la iglesia, la ciza\u00f1a est\u00e1 propensa a convertirse en trigo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No debemos, entonces, expulsar a los inconversos. Lo que se puede hacer para reducir los vientos negativos es, m\u00e1s bien, disciplinar y santificar al liderazgo.<\/P><br \/>\n<B><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfQu\u00e9 queremos: el \u00e9xito o la voluntad de Dios?<\/LI><\/B><br \/>\n<P align=justify>Durante el avivamiento que comenz\u00f3 en Costa Rica en 1971 pareci\u00f3 por unos a\u00f1os que no hab\u00eda mucha diferencia entre estas dos cosas. Pero se trataba de una situaci\u00f3n especial que no dur\u00f3. Ahora tenemos que escoger. \u00a1Claro que todos van a decir que quieren la voluntad del Se\u00f1or! Pero muchos a\u00f1aden a esta declaraci\u00f3n la urgencia de hacer crecer a su iglesia o su ministerio. Sin embargo, el asunto no se resuelve tan f\u00e1cilmente porque, para el Se\u00f1or, un crecimiento sin santidad y sin unidad sencillamente no es un \u00e9xito.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Bien dijo el profeta: \u00abEnga\u00f1oso es el coraz\u00f3n m\u00e1s que todas las cosas\u00bb (Jer. 17:9). Nuestros deseos de ver crecer la obra del Se\u00f1or, en la pr\u00e1ctica se mezclan en forma imperceptible con anhelos de reconocimiento y de seguridad financiera. Tenemos que tener el valor de clausurar nuestro ministerio cuando llegue el tiempo, o de fusionarlo con otro.<\/P><br \/>\n<\/UL><B><br \/>\n<P align=justify>6. Implicaciones concretas para la iglesia<\/P><\/p>\n<p><UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa importancia de una actitud cr\u00edtica y amorosa frente a los vientos actuales de doctrina.<\/LI><\/B><br \/>\n<P align=justify>He notado que varias personas no quieren expresarse sobre ciertos vientos de doctrina para no ofender a sus amigos. Es cierto que tenemos que seguir \u00abla verdad en amor\u00bb (Ef. 4:15), pero hay formas de expresarse claramente acerca de ciertas doctrinas sin referirse a las personas que las sostienen. He notado, tambi\u00e9n, que ciertas personas quieren disculpar ciertos vientos de doctrina, se\u00f1alando sus aspectos ver\u00eddicos. Es una t\u00e1ctica de Satan\u00e1s confundirnos con verdades a medias. Los vientos doctrinales tienen que ser juzgados, no por sus partes, sino por su totalidad. Si esta totalidad no concuerda con el prop\u00f3sito de Dios, tal como se expresa a trav\u00e9s de la Biblia, entonces el viento es negativo sin importar que algunos de sus aspectos sean ciertos.<\/P><br \/>\n<B><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nFrente a los vientos de doctrina tenemos que buscar la unidad de los hijos de Dios.<\/LI><\/B><br \/>\n<P align=justify>Si el efecto de los vientos negativos de doctrina es dividir la grey del Se\u00f1or, debemos hacer todo lo posible por buscar la unidad de los que son hijos de Dios. Si estos hijos se encontraran solamente en un sector de la iglesia, ser\u00eda relativamente f\u00e1cil hacerlo. Pero los escogidos de Dios est\u00e1n esparcidos en muchas diferentes iglesias. Una iglesia m\u00e1s unida estar\u00eda en mejores condiciones de hacer frente a los vientos equivocados.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Buscar la unidad implica tambi\u00e9n establecer disciplina entre el liderazgo de la iglesia. Necesitamos apoyar a las Alianzas Evang\u00e9licas en sus intentos de establecer un Tribunal de \u00e9tica.<\/P><br \/>\n<B><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nTenemos que regresar a nuestra verdadera herencia.<\/LI><\/B><br \/>\n<P align=justify>Muchos de nuestros problemas, en cuanto a vientos de doctrina, tienen que ver con el desconocimiento de la historia de la iglesia. Los supuestos vientos modernos son, con pocas excepciones, antiqu\u00edsimos. Las luchas de nuestros antepasados espirituales pueden servir de base para los di\u00e1logos de hoy. Mencionar\u00e9 tres posibilidades:<\/P><br \/>\n<P align=justify><B>La lucha de Atanasio<\/B> por<B> <\/B>salvaguardar la doctrina de la divinidad de Cristo. No hay diferencia entre cat\u00f3licos y protestantes ortodoxos al respecto. Juntamente con algunos cat\u00f3licos se podr\u00eda invitar a los testigos de Jehov\u00e1 y a los mormones a un di\u00e1logo al respecto.<\/P><br \/>\n<P align=justify><B>San Francisco de As\u00eds<\/B> ret\u00f3 a la iglesia de su \u00e9poca en cuanto a la humildad y la pobreza. Se podr\u00eda organizar un di\u00e1logo para examinar el significado de la herencia de San Francisco para nosotros hoy. <\/P><br \/>\n<P align=justify><B>Los reformadores<\/B> del siglo diecis\u00e9is dejaron una rica herencia en cuanto a la justificaci\u00f3n por la fe, la salvaci\u00f3n por gracia y la autoridad de la Biblia. Hace poco un amigo me se\u00f1al\u00f3 que, en las bibliotecas que \u00e9l hab\u00eda visitado, no pudo encontrar un s\u00f3lo libro escrito por un latinoamericano sobre el tema de la justificaci\u00f3n por la fe. Se podr\u00eda pensar en una publicaci\u00f3n, escrita por un latinoamericano, sobre el significado de la herencia reformada.<\/P><\/UL><br \/>\n<P align=justify>Sin lugar a dudas, nuestra herencia m\u00e1s grande es la Biblia misma. Siento que en los a\u00f1os venideros la inspiraci\u00f3n, la autoridad y la interpretaci\u00f3n de las Sagradas Escrituras van a ser temas cruciales dentro del movimiento evang\u00e9lico. Creo que es importante que empecemos un di\u00e1logo al respecto.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Los reformadores insistieron no s\u00f3lo en que la Biblia ten\u00eda que interpretarse en su sentido gramatical, sino que, gracias a la operaci\u00f3n de Dios en su formaci\u00f3n, las Sagradas Escrituras ten\u00edan en s\u00ed todos los elementos necesarios para su correcta interpretaci\u00f3n (el principio de \u00absola scriptura\u00bb).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Dicho principio tiene una consecuencia important\u00edsima. Cada vez que introducimos elementos ajenos a la Biblia en nuestra interpretaci\u00f3n de ella estamos distorsionado su significado. Esto es exactamente lo que ha pasado con la mayor\u00eda de los vientos negativos de doctrina que hemos examinado en este estudio. En unos pocos vientos (como el modernismo) el \u00e9nfasis cae, m\u00e1s bien, en quitar elementos de la herencia b\u00edblica.<\/P><br \/>\n<UL><br \/>\n<\/UL><br \/>\n<P align=justify>Juan Kessler trabaj\u00f3 como misionero en Per\u00fa y luego se desempe\u00f1\u00f3 como asesor del Instituto Internacional de Evangelizaci\u00f3n a Fondo (IINDEF) en Costa Rica, pa\u00eds donde reside.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Apuntes Pastorales Volumen XVII, n\u00famero 2 \/ enero \u0096 marzo 2000. Todos los derechos reservados <\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Dr. Juan Kessler En esta segunda parte se presenta las causas de los vientos doctrinales tanto positivos como negativos, lo efectos en la historia y las implicaciones para la iglesia de hoy. Vientos de doctrina a trav\u00e9s de la historia Segunda parte 1. 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