{"id":28866,"date":"2016-06-07T12:11:22","date_gmt":"2016-06-07T17:11:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-cinta-de-hierro-transcontinental\/"},"modified":"2016-06-07T12:11:22","modified_gmt":"2016-06-07T17:11:22","slug":"una-cinta-de-hierro-transcontinental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-cinta-de-hierro-transcontinental\/","title":{"rendered":"Una \u201ccinta de hierro\u201d transcontinental"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Una \u201ccinta de hierro\u201d transcontinental<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sb\">HACE unos ciento cincuenta a\u00f1os, una buena parte de Canad\u00e1 \u2014el segundo pa\u00eds m\u00e1s extenso del mundo\u2014 era territorio salvaje e inexplorado. El\u00a0historiador Pierre Berton explica: \u201cTres cuartas partes de los habitantes viv\u00edan relativamente aislados en granjas\u201d, y el estado en que se encontraban los caminos \u201chac\u00eda que los viajes largos fueran casi imposibles\u201d. Adem\u00e1s, no\u00a0siempre se pod\u00eda viajar por lagos y r\u00edos, pues permanec\u00edan congelados hasta por cinco meses al a\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">Ante estos problemas, el primer ministro de Canad\u00e1, sir John A.\u00a0Macdonald, propuso en\u00a01871 la construcci\u00f3n de una v\u00eda f\u00e9rrea que conectara la costa atl\u00e1ntica con la pac\u00edfica. En 1869, Estados Unidos ya hab\u00eda terminado una, pero la situaci\u00f3n en Canad\u00e1 era diferente: se deb\u00eda abarcar m\u00e1s distancia, el pa\u00eds ten\u00eda menos fondos y su poblaci\u00f3n apenas alcanzaba el 10% de la de Estados Unidos. Por eso, un l\u00edder pol\u00edtico canadiense dijo que dicha propuesta era \u201cuna de las cosas m\u00e1s tontas que uno pudiera imaginarse\u201d. Otro se burl\u00f3 diciendo que lo pr\u00f3ximo que propondr\u00eda el primer ministro ser\u00eda construir un ferrocarril a la Luna.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"ss\"><strong>Una costosa empresa<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Con todo, el gobierno prometi\u00f3 terminar la v\u00eda f\u00e9rrea en diez a\u00f1os. Sandford Fleming, un ingeniero ferroviario escoc\u00e9s, calcul\u00f3 que esta costar\u00eda alrededor de 100 millones de d\u00f3lares canadienses, una cantidad astron\u00f3mica para aquel entonces. Aunque tender una parte de las v\u00edas por territorio estadounidense acortar\u00eda y simplificar\u00eda la ruta, Macdonald insisti\u00f3 en que se tendieran solo en Canad\u00e1 a fin de proteger los intereses del pa\u00eds en caso de guerra.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Pocos inversionistas estaban dispuestos a embarcarse en una empresa tan costosa y arriesgada. Sin embargo, en\u00a01875 se comenzaron los trabajos cuando la compa\u00f1\u00eda Canadian Pacific Railway (CPR) dio la primera palada para iniciar su l\u00ednea principal. Diez a\u00f1os despu\u00e9s, la construcci\u00f3n estuvo a punto de suspenderse. Concretamente el 10 de julio de\u00a01885 a las tres de la tarde se venc\u00eda el plazo que ten\u00eda la compa\u00f1\u00eda ferroviaria para pagar una deuda de 400.000\u00a0d\u00f3lares canadienses, cantidad con la que no\u00a0contaba. Sin embargo, a las dos de la tarde de aquel mismo d\u00eda, el Parlamento por fin concord\u00f3 en prestarle m\u00e1s dinero, lo cual permiti\u00f3 seguir con la construcci\u00f3n del ferrocarril.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"ss\"><strong>Surgen serias complicaciones<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Al tender las v\u00edas en el norte de Ontario, los trabajadores se toparon con roca s\u00f3lida a menos de treinta cent\u00edmetros (un pie) de la superficie. As\u00ed que tuvieron que traer tierra de lejos. En\u00a0el centro de Canad\u00e1, las temperaturas invernales se desplomaban hasta los 47 \u00b0C bajo cero (-52\u00a0\u00b0F), lo cual ocasionaba muchos problemas en la construcci\u00f3n. Adem\u00e1s, el promedio anual de nieve era de cientos de cent\u00edmetros. A\u00a0la secci\u00f3n del ferrocarril que atravesaba las monta\u00f1as Rocosas, en el oeste, se le llamaba \u201cdonde la muerte llega sin avisar\u201d. Fue necesario construir muchos puentes y t\u00faneles. Las jornadas laborales eran de diez horas, sin importar que hubiera lluvia, lodo o nieve.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Finalmente, el 7 de noviembre de\u00a01885, sin mucha fanfarria, se clav\u00f3 el \u00faltimo clavo en Eagle Pass (Columbia Brit\u00e1nica), al oeste del pa\u00eds. La\u00a0estaci\u00f3n que all\u00ed se construy\u00f3 recibi\u00f3 el nombre de Craigellachie en honor a un lugar de Escocia que era un s\u00edmbolo de intrepidez ante los desaf\u00edos. El\u00a0director general de la compa\u00f1\u00eda ferroviaria, a quien se le pidi\u00f3 que dirigiera algunas palabras, sencillamente expres\u00f3: \u201cLo \u00fanico que puedo decir es que el trabajo se ha realizado bien en todo sentido\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"ss\"><strong>Sus efectos en la gente<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Se trajo a miles de chinos con la garant\u00eda de darles un trabajo fijo en el ferrocarril. Participar en la construcci\u00f3n presentaba riesgos constantes, en especial en las monta\u00f1as Rocosas. Despu\u00e9s de haberse clavado el \u00faltimo clavo, muchos de estos trabajadores tuvieron que esperar varios a\u00f1os hasta reunir suficiente dinero para regresar a su pa\u00eds.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Con la llegada del ferrocarril, la industria y el comercio se extendieron hacia el oeste, lo cual tuvo efectos negativos en los estilos de vida tradicionales. Se\u00a0fundaron pueblos y ciudades, y los ind\u00edgenas fueron trasladados a reservas. A\u00a0lo largo de las antiguas rutas comerciales, las tabernas y otros peque\u00f1os negocios que hab\u00eda junto a los caminos tuvieron que cerrar. Pero los trenes tambi\u00e9n tuvieron efectos positivos, pues, seg\u00fan cierta obra, \u201cliberaron a la sociedad de la esclavitud del fango; y\u00a0[&#8230;] de la esclavitud del invierno\u201d. Adem\u00e1s, los alimentos que arribaban a la costa oeste de Canad\u00e1 procedentes de Oriente\u00a0llegaban a las ciudades del este a los pocos d\u00edas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Aunque los trenes siguen desempe\u00f1ando una funci\u00f3n importante en el transporte de mercanc\u00edas a trav\u00e9s de Canad\u00e1, los autom\u00f3viles y los aviones le han robado pasajeros al transporte ferroviario. Con todo, a muchos todav\u00eda les gusta escaparse de la ajetreada vida del siglo XXI y recrearse con los bellos paisajes que ofrece el recorrido de Toronto a Vancouver a bordo de un c\u00f3modo tren. As\u00ed que, lejos de acelerar el ritmo de la vida \u2014como hac\u00eda anta\u00f1o\u2014, el tren permite que los pasajeros se relajen y recuerden la interesante historia del ferrocarril mientras viajan por esta \u201ccinta de hierro\u201d transcontinental.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n y recuadro de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sc\"><strong>SE PREDICA EN LA \u201cCINTA DE HIERRO\u201d<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sc\">  Para algunas comunidades de Canad\u00e1, el ferrocarril sigue siendo su principal medio de transporte. Por eso, los testigos de Jehov\u00e1 lo usan para llevar el mensaje b\u00edblico del Reino de Dios a regiones aisladas (Isa\u00edas 9:6,\u00a07; Mateo 6:9,\u00a010). Algunos Testigos comentan que es f\u00e1cil predicar en el tren, pues a las personas les da curiosidad saber ad\u00f3nde van y por qu\u00e9.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sc\">  Cierto Testigo que viaj\u00f3 en tren a una reserva ojibwa cerca del lago Nipigon, en el norte de Ontario, cuenta: \u201cAunque el paisaje, con su fauna y flora, era espectacular, lo que recordamos con m\u00e1s agrado es la gente que conocimos. Como casi nadie los visita, nuestra llegada despert\u00f3 una gran curiosidad. Algunos nos prestaron sus canoas, y se nos permiti\u00f3 usar un sal\u00f3n de clases sin costo alguno para presentar un video sobre nuestra obra mundial de evangelizaci\u00f3n. Despu\u00e9s de que predicamos todo el d\u00eda, se reuni\u00f3 parte de la comunidad para verlo\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 16]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sc\">Sir John A.\u00a0Macdonald<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sc\">La construcci\u00f3n del ferrocarril fue una dif\u00edcil empresa<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sc\">En la zona monta\u00f1osa hubo que construir muchos puentes y t\u00faneles<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sc\">El \u00faltimo clavo marc\u00f3 el fin de la construcci\u00f3n del ferrocarril transcontinental de Canad\u00e1<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sc\">La \u201ccinta de hierro\u201d en la actualidad<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"se\"><strong>[Reconocimientos de la p\u00e1gina 16]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\">Arriba: Canadian Pacific Railway (A17566); centro: Library and Archives Canada\/C-006513<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"se\"><strong>[Reconocimientos de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sc\">Arriba, de izquierda a derecha: Canadian Pacific Railway (NS13561-2); Canadian Pacific Railway (NS7865); Library and Archives Canada\/PA-066576; abajo: Canadian Pacific Railway (NS1960)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"se\"><strong>[Reconocimientos de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sc\">Arriba: Canadian National Railway Company; derecha: gentileza de VIA Rail Canada Inc.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una \u201ccinta de hierro\u201d transcontinental HACE unos ciento cincuenta a\u00f1os, una buena parte de Canad\u00e1 \u2014el segundo pa\u00eds m\u00e1s extenso del mundo\u2014 era territorio salvaje e inexplorado. 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