{"id":2887,"date":"2015-12-01T00:57:33","date_gmt":"2015-12-01T05:57:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-decision-de-vivir-por-votos\/"},"modified":"2015-12-01T00:57:33","modified_gmt":"2015-12-01T05:57:33","slug":"la-decision-de-vivir-por-votos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-decision-de-vivir-por-votos\/","title":{"rendered":"La decisi\u00f3n de vivir por votos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Robertson McQuilkin<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Qued\u00f3 sorprendido con la respuesta que hubo ante el anuncio de mi renuncia. Muchos esposos y esposas renovaron sus votos matrimoniales; los pastores contaron la historia en sus congregaciones. No logr\u00f3 a conocer la magnitud de la situaci\u00f3n hasta que un distinguido onc\u00f3logo le dijo: \u00abCasi todas las mujeres permanecen al lado de sus esposos hasta las \u00faltimas consecuencias; pero son muy pocos los hombres que permanecen al lado de sus esposas hasta el final.\u00bb El autor comparte qu\u00e9 lo llev\u00f3 a perseverar en sus votos matrimoniales.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Cuando esa indeseable enfermedad entra a casa<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ya han pasado diez a\u00f1os desde aquella vez que Muriel, mi esposa, repitiera a la pareja que estaba visit\u00e1ndonos la historia que acababa de contar unos cinco minutos antes. \u00abQu\u00e9 raro \u0097pens\u00e9 yo\u0097, eso nunca sucedi\u00f3 antes.\u00bb Pero comenz\u00f3 a suceder con frecuencia.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando Muriel fue internada para realizar unos ex\u00e1menes al coraz\u00f3n, un m\u00e9dico joven me llam\u00f3 aparte y me dijo: \u00abDebe pensar en la posibilidad de un Alzheimer.\u00bb En realidad yo no le cre\u00ed. Alzheimer es una enfermedad que va deteriorando progresivamente el cerebro del paciente, en forma irreversible.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abEstos m\u00e9dicos j\u00f3venes son tan presumidos e insensibles que no me parece serio su diagn\u00f3stico\u00bb \u0097pens\u00e9. Muriel, en su mayor parte, estaba haciendo las mismas cosas que siempre hab\u00eda hecho. Claro que hab\u00edamos dejado de recibir gente en casa \u0097en realidad no significaba una gran p\u00e9rdida para m\u00ed, como presidente de un seminario y una escuela b\u00edblica de renombre, sino m\u00e1s bien un alivio. Ella era una excelente cocinera y anfitriona, pero estaba encontrando dificultades para planificar los men\u00fas. Las comidas para la familia pod\u00eda manejarlas razonablemente, pero con invitados no pod\u00edamos correr el riesgo de que faltara una ensalada o el postre, por ejemplo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es verdad, estaba teniendo algunas dificultades, pero \u00bfAlzheimer? \u00bfEsa enfermedad tan terrible e implacable? A pesar de que yo no sab\u00eda mucho de ello, comenc\u00e9 a tomar conciencia del problema y a temer lo peor.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando su memoria se fue deteriorando a\u00fan m\u00e1s, fuimos a visitar a un amigo neur\u00f3logo, quien la examin\u00f3 y lo confirm\u00f3: \u00abAlzheimer\u00bb. Pero debido a que no presentaba un deterioro a nivel f\u00edsico, exist\u00edan algunas dudas. Para tener otra opini\u00f3n fuimos al Centro M\u00e9dico de la Universidad Duke. Mi coraz\u00f3n se vino abajo cuando el m\u00e9dico le pidi\u00f3 que nombrara los Evangelios y ella me mir\u00f3 con ojos suplicantes para que la ayudara. Pero inmediatamente, balance\u00e1ndose, se ech\u00f3 a re\u00edr de s\u00ed misma. Tal vez estuviese un poquito nerviosa, pero nada iba a echarle la moral abajo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Fue entonces que aceptamos el veredicto. Tambi\u00e9n estuvimos de acuerdo desde el comienzo de que no estar\u00edamos corriendo detr\u00e1s de cada nuevo tratamiento \u00abmilagroso\u00bb que apareciera por all\u00ed. Poco me imaginaba yo que llegar\u00eda el d\u00eda en que la gente nos rogar\u00eda \u0097una vez por semana, m\u00e1s o menos\u0097 que trat\u00e1ramos de conseguir cualquier tipo de tratamiento: vitaminas, exorcismo, drogas, este gur\u00fa, aquel sanador, aquel otro m\u00e9dico, etc\u00e9tera. \u00bfC\u00f3mo iba a investigar yo todo eso, y mucho menos buscarlos? Estaba agradecido por el hecho de que tuviera amigos que me hicieran sugerencias, puesto que cada uno de ellos era una expresi\u00f3n de amor. Pero en cuanto a nosotros, confiar\u00edamos en el Se\u00f1or para que obrara un milagro en Muriel, si as\u00ed fuera su voluntad, o bien obrara un milagro en m\u00ed.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mi esposa hab\u00eda estado realizando un programa ocasional femenino en una emisora local. El programa se llamaba \u00abMirando hacia arriba\u00bb. Cierto d\u00eda, el director de la radio y el director de programaci\u00f3n me convocaron para una entrevista. Yo sab\u00eda que siendo un programa ocasional no era muy usado, pero ella segu\u00eda entusiasmada con la actividad. A pesar de que el programa hab\u00eda sido dise\u00f1ado para mujeres, algunos hombres de negocios hab\u00edan manifestado escuchar el programa.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando la entrevista comenz\u00f3, los dos ejecutivos parec\u00edan estar muy inc\u00f3modos. Luego de algunos comienzos ambiguos, pude pescar lo que hab\u00eda en el ambiente. Estaban tratando de decirme que el programa no iba m\u00e1s. Entonces les dije: \u00ab\u00bfSe est\u00e1n reuniendo conmigo para decirnos que Muriel no puede continuar?\u00bb. Se sintieron aliviados al ver que el mensaje doloroso ya hab\u00eda sido dicho, sin que ninguno de ellos tuviera que comunicarlo en forma taxativa. Fue ah\u00ed cuando pens\u00e9 que su ministerio p\u00fablico hab\u00eda acabado. Ya no habr\u00edan m\u00e1s conferencias, ni televisi\u00f3n o radio. Deb\u00eda haber adivinado que el tiempo hab\u00eda llegado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Sin embargo, ella no pensaba as\u00ed. Si bien ya no ten\u00eda el programa radial, a\u00fan insist\u00eda en aceptar invitaciones para hablar, a pesar de que invariablemente volv\u00eda a casa destruida y apesadumbrada por el hecho de que se quedaba en blanco y perd\u00eda el hilo de pensamiento. Gradualmente, no sin cierta resistencia, comenz\u00f3 a renunciar a su ministerio p\u00fablico.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Todav\u00eda pod\u00eda aconsejar a los muchos j\u00f3venes que la buscaban. Tambi\u00e9n pod\u00eda manejar el autom\u00f3vil e ir de compras y hasta escribir a sus hijos. Las cartas no siempre ten\u00edan sentido, pero los hijos lo justificaban pensando en el hecho de que ella continuamente pasaba de un asunto a otro, sin seguir un orden. Tambi\u00e9n se hab\u00eda voluntariado para leer libros de texto a un estudiante ciego. La idea hab\u00eda sido la de grabar las lecturas para que otros pudieran usarlas. Me llam\u00f3 la atenci\u00f3n que los responsables nunca hubiesen usado las grabaciones, hasta que de repente se me ocurri\u00f3 que su lectura, al igual que su escritura, estuvieran yendo por el mismo camino de las conferencias. Con cada fracaso y frustraci\u00f3n quedaba desanimada, pero s\u00f3lo moment\u00e1neamente. Al momento se echar\u00eda a re\u00edr y tratar\u00eda de hacer alg\u00fan otro intento.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Muriel nunca supo lo que le estaba sucediendo, a pesar de que ocasionalmente, cuando se hac\u00eda alguna referencia a su enfermedad en la TV dir\u00eda: \u00abMe pregunto si alguna vez tendr\u00e9 eso.\u00bb Para ella no era doloroso, pero para m\u00ed era como una muerte lenta el ver a aquella persona tan brillante y creativa que hab\u00eda conocido y amaba que se iba opacando gradual y aceleradamente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Comuniqu\u00e9 a la junta de apoderados del seminario la necesidad de que fueran buscando un sucesor. Les dije que cuando llegara el d\u00eda en que Muriel me precisara a tiempo completo, all\u00ed estar\u00eda yo junto a ella. Esperaba no tener la necesidad de estar a su lado hasta que llegara el tiempo de mi retiro, pero a los cincuenta y siete a\u00f1os parec\u00eda dif\u00edcil que pudiera aguantarme en el puesto por ocho a\u00f1os m\u00e1s. Ellos tendr\u00edan que comenzar a hacer planes. Pero supongo que quer\u00edan que permaneciera en el cargo para siempre, y no hac\u00edan nada al respecto. Eso no es realista, y probablemente no sea una actitud responsable tampoco, pens\u00e9 aunque apreciaba el hecho que me estuvieran afirmando y acompa\u00f1ando.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Y as\u00ed comenzaron mis a\u00f1os de lucha con la pregunta de lo que deber\u00eda sacrificar: \u00bfel ministerio o el cuidado de Muriel? \u00bfDeber\u00eda colocar el Reino de Dios primero, y \u00abodiar\u00bb a mi esposa por amor a Cristo y al Reino? Si as\u00ed fuera, deber\u00eda comenzar a hacer los arreglos para colocarla en alguna instituci\u00f3n. Amigos de muchos a\u00f1os y de mi confianza \u0097personas sabias y temerosas de Dios\u0097 me aconsejaban que hiciera esto.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abMuriel se acostumbrar\u00e1 al nuevo ambiente r\u00e1pidamente\u00bb \u0097me dec\u00edan. \u00bfEn realidad se acostumbrar\u00eda? \u00bfHabr\u00eda alguien que la amara, y m\u00e1s a\u00fan, que la amara tanto como yo la amaba? A menudo hab\u00eda visto los rostros vac\u00edos, sin expresi\u00f3n, de aquellos que en silla de ruedas en los corredores de lugares como estos esperaban y esperaban la visita rel\u00e1mpago de alg\u00fan ser querido. En un ambiente as\u00ed, a Muriel s\u00f3lo la controlar\u00edan con drogas, o la sujetar\u00edan f\u00edsicamente; de eso estaba seguro.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aquellos que no me conocen bien han dicho: \u00abBueno, t\u00fa siempre dijiste: \u00abPrimero Dios, luego la familia y el ministerio en tercer lugar.\u00bb\u00bb Pero yo nunca dije eso. Al colocar a Dios en primer lugar, significa que uno coloca todas las otras responsabilidades que \u00e9l nos ha dado en primer lugar tambi\u00e9n. Sin embargo, el tratar de resolver el conflicto entre responsabilidades es un asunto bastante engorroso.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En 1988 organizamos nuestro primer encuentro familiar desde que nuestros seis hijos salieran de casa. Fuimos por una semana a una casa en las monta\u00f1as y Muriel se deleit\u00f3 estando con sus hijos y nietos. Ellos tambi\u00e9n la disfrutaron. Las comidas que hicimos, las \u00abcomedias\u00bb que fabricamos con escenas de nuestras vidas, el jugar juegos juntos, cantar, cortar frutas fue maravilloso. Planificamos esta semana en celebraci\u00f3n de nuestro 40\u00b0 aniversario, aunque en realidad era el treinta y nueve. Pero tem\u00edamos que al llegar al verdadero cuarenta ella ya no pudiera reconocernos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ella a\u00fan nos conoce \u0097tres a\u00f1os m\u00e1s tarde\u0097 y aunque no entiende mucho, ni puede expresarse correctamente, todav\u00eda sabe muy bien a quien ama, y vive feliz en su mundo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Yo la disfruto mucho. No tengo que cuidarla; simplemente me encuentro haci\u00e9ndolo. Ha resultado en toda una bendici\u00f3n la forma en que ella me est\u00e1 ense\u00f1ando tanto sobre el amor \u0097por ejemplo, el amor a Dios. Ella corta flores de los jardines, incluso las de los vecinos, y llena la casa con ellas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00daltimamente ha comenzado a cortar las de adentro de la casa tambi\u00e9n. Alguien nos hab\u00eda dado un hermoso lirio, dos tallos con 4 \u00f3 5 lirios cada uno, y con algunos por brotar. Lo hab\u00edamos colocado como centro de mesa en el living y quedaba hermoso. Un d\u00eda entr\u00e9 en la cocina y encontr\u00e9 sobre la pileta un florero con uno de los tallos. He aprendido a \u00abseguir la corriente\u00bb y a no corregir el comportamiento irracional. Ella no quiere hacer da\u00f1o, y no entiende qu\u00e9 es lo que deber\u00eda ser hecho, ni tampoco recordar\u00eda una amonestaci\u00f3n. No obstante, yo hice lo que no deber\u00eda haber hecho: le dije cu\u00e1n decepcionado estaba, que los lirios pronto se marchitar\u00edan, que los brotes nunca florecer\u00edan, y que por favor no cortara el otro tallo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Al d\u00eda siguiente, nuestro hijo m\u00e1s joven, a punto de partir para la India, vino desde otra ciudad para realizar lo que ser\u00eda, tal vez, la \u00faltima visita a su mam\u00e1. Le cont\u00e9 de la amonestaci\u00f3n que le hab\u00eda hecho a su madre y cu\u00e1n mal me sent\u00eda por ello. Estando sentados en la entrada de la casa, disfrutando del momento juntos, su madre se acerc\u00f3 a m\u00ed con una peque\u00f1a demostraci\u00f3n de cari\u00f1o: Coloc\u00f3 el otro tallo de lirios sobre mis manos con una sonrisa suave y regres\u00f3 a la casa. Yo simplemente le dije: \u00abGracias.\u00bb Mi hijo me dijo: \u00ab\u00a1Est\u00e1s mejorando, Pap\u00e1!\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>Muriel ya no puede decir frases completas. A veces hasta dice palabras que no tienen sentido, como \u00abno\u00bb cuando quiere decir \u00abs\u00ed\u00bb, por ejemplo. Pero hay una frase que la puede decir completa y es \u00abte amo\u00bb, y me la dice muy a menudo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No s\u00f3lo lo dice, sino que lo vive. La junta del seminario arregl\u00f3 para que una persona pudiera acompa\u00f1arla en casa, para que as\u00ed yo pudiera ir diariamente a la oficina. Durante esos dos a\u00f1os cada vez se volvi\u00f3 m\u00e1s dif\u00edcil retenerla en casa. Tan pronto como yo sal\u00eda, ella abandonaba la casa, sigui\u00e9ndome. Conmigo estaba tranquila; si yo no estaba, se pon\u00eda muy mal, y hasta a veces le invad\u00eda el miedo. La caminata hasta el seminario, ida y vuelta, era de un kil\u00f3metro y medio. A veces tuve que caminar al seminario hasta diez veces al d\u00eda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tanto amigos como familiares me preguntan a menudo: \u00ab\u00bfC\u00f3mo est\u00e1s?\u00bb, pregunta que en realidad la tomo como un: \u00ab\u00bfC\u00f3mo te sientes?\u00bb Me encuentro algo perdido al tener que responder. Est\u00e1 ese dolor subterr\u00e1neo que no me deja. Creo que me siento tan solo como si nunca la hubiera conocido como realmente era, pero la soledad que experimento por las noches viene porque realmente la conoc\u00ed. Y es que\u0085 \u00bfsiento dolor por su p\u00e9rdida o por la m\u00eda? M\u00e1s a\u00fan, est\u00e1 el dolor que viene por la dificultad creciente de satisfacer sus necesidades. Pero me imagino que mis amigos est\u00e1n pregunt\u00e1ndome por mis necesidades y no por las de ella. O tal vez se est\u00e9n preguntando c\u00f3mo me las estoy arreglando, ya que las caracter\u00edsticas indispensables para un buen matrimonio han desaparecido, una por una.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Una vez me puse a pensar en la irrelevancia de los criterios con que se maneja el mundo de hoy. Pero no soy introspectivo; soy m\u00e1s bien extrovertido e inclinado a la acci\u00f3n y al futuro. Incluso siento ocasionalmente cierta alegr\u00eda, al encontrar mi asignaci\u00f3n presente m\u00e1s desafiante que la de manejar el ministerio complejo de una instituci\u00f3n. De cierto que esto requiere mayor creatividad y flexibilidad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tengo largas listas de \u00abestrategias para enfrentar distintas situaciones\u00bb, que deben ser cambiadas semanalmente, y hasta a veces diariamente. El ir de compras juntos tal vez fue algo recreativo, pero ahora ya no me resulta divertido, especialmente cuando Muriel comienza a cargar los carritos de otras personas y desaparece con ellos por el laberinto de los corredores del supermercado. \u00bfC\u00f3mo se logra hacer que una persona coma o se ba\u00f1e cuando constantemente se reh\u00fasa a hacerlo? No se parece en nada al desaf\u00edo de cubrir un presupuesto acad\u00e9mico de miles de d\u00f3lares o dise\u00f1ar un programa para capacitar nuevos pastores. Ni tampoco es tan gratificante y p\u00fablico como lo otro. Pero exige de uno mucho m\u00e1s de lo que se puede imaginar. Y por esto mismo es que pone de manifiesto de manera muy clara, las propias limitaciones, proveyendo constantemente la oportunidad de recurrir al Se\u00f1or, en busca de sus recursos ilimitados.<\/P><br \/>\n<P align=justify>A medida que Muriel me iba precisando m\u00e1s y m\u00e1s, luchaba diariamente con la pregunta de qui\u00e9n deb\u00eda tenerme a tiempo completo: \u00bfMuriel o el seminario? El Dr. Tabor me advirti\u00f3 que no tomara ninguna decisi\u00f3n basada en mi deseo de ver a Muriel contenta. \u00abHaga sus planes sin considerar esto. Ya sea que usted llegue a tener \u00e9xito en los sue\u00f1os que tiene para el seminario o no, una cosa puedo decirle con certeza y es que con Muriel usted no tendr\u00e1 \u00e9xito.\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando lleg\u00f3 el momento, la decisi\u00f3n fue firme. No tuve que hacer muchos c\u00e1lculos. Se trataba de un asunto de integridad. \u00bfAcaso no hab\u00eda prometido cuarenta y dos a\u00f1os antes, que \u00abtanto en la enfermedad o en salud\u0085 y hasta que la muerte nos separe?\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No se trataba de una responsabilidad a la que renunciaba estoicamente. Era sencillamente justo. Despu\u00e9s de todo, ella me hab\u00eda cuidado a lo largo de cuatro d\u00e9cadas con gran devoci\u00f3n. Ahora me tocaba a m\u00ed. \u00a1Y qu\u00e9 compa\u00f1era hab\u00eda sido! Aun en el caso de que tuviera que cuidarla durante cuarenta a\u00f1os, nunca podr\u00eda pagar la deuda que ten\u00eda para con ella.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pero tambi\u00e9n estaba la otra pregunta: \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda abandonar la responsabilidad de un ministerio que Dios hab\u00eda bendecido durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os en los que estuvimos en el seminario?<\/P><br \/>\n<P align=justify>No era f\u00e1cil. Si bien muchos sue\u00f1os ya se hab\u00edan cumplido, tantos otros a\u00fan estaban por cumplirse. Y los compa\u00f1eros de milicia que Dios me hab\u00eda dado, no s\u00f3lo un equipo de ministros sino de amigos. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda abandonarlos? El tener que renunciar me resultaba doloroso; pero el camino correcto a seguir no era dif\u00edcil de discernir. Fuera lo que fuera que el seminario precisara, de seguro que no precisaban una persona dividida, de tiempo parcial. Es mejor partir y dejar que Dios designe a otro l\u00edder ya mismo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No se trataba de una elecci\u00f3n entre dos amores. Algunas veces ese tipo de elecci\u00f3n resulta necesario, pero esta vez las responsabilidades no estaban en conflicto. Supongo que las responsabilidades en la voluntad de Dios nunca entran en conflicto (aunque mi propia evaluaci\u00f3n de esas responsabilidades sea conflictiva). \u00bfEstoy haciendo la elecci\u00f3n correcta, en el tiempo correcto, de la forma debida? Espero que s\u00ed. Esta vez me parec\u00eda muy claro por el bien del ministerio que deb\u00eda renunciar, aun si el directorio y la administraci\u00f3n no pensaran del mismo modo. Ambos amores \u0097el que ten\u00eda por Muriel y por el seminario\u0097 dictaban la misma elecci\u00f3n. No hab\u00eda conflicto de amores o de obligaciones.<\/P><br \/>\n<P align=justify>He quedado sorprendido con la respuesta que hubo ante el anuncio de mi renuncia. Muchos esposos y esposas renuevan sus votos matrimoniales; los pastores cuentan la historia en sus congregaciones. No lo sab\u00eda, hasta que un distinguido onc\u00f3logo me lo dijo: \u00abCasi todas las mujeres permanecen al lado de sus hombres hasta las \u00faltimas consecuencias; pero son muy pocos los hombres que permanecen al lado de las mujeres hasta el final.\u00bb Tal vez las personas sent\u00edan esta tragedia contempor\u00e1nea, y de alg\u00fan modo fueron ayudadas por una simple elecci\u00f3n que consider\u00e9 mi \u00fanica opci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es mucho m\u00e1s que mantener promesas y ser justo; sin embargo, a medida que veo su valiente descenso a la inconsciencia, Muriel es la alegr\u00eda de mi vida. Diariamente puedo discernir nuevas manifestaciones del tipo de persona que ella es, la esposa que siempre am\u00e9. Y puedo ver tambi\u00e9n nuevas manifestaciones del amor de Dios. \u00a1El Dios a quien anhelo amar cada d\u00eda m\u00e1s!<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00a9 Christianity Today, 1991. Usado con permiso.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los Temas de la Vida Cristiana, volumen II, n\u00famero 5. Todos los derechos reservados <\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Robertson McQuilkin Qued\u00f3 sorprendido con la respuesta que hubo ante el anuncio de mi renuncia. Muchos esposos y esposas renovaron sus votos matrimoniales; los pastores contaron la historia en sus congregaciones. 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