{"id":28994,"date":"2016-06-07T12:26:10","date_gmt":"2016-06-07T17:26:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/buscando-oro-hallaron-un-hogar\/"},"modified":"2016-06-07T12:26:10","modified_gmt":"2016-06-07T17:26:10","slug":"buscando-oro-hallaron-un-hogar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/buscando-oro-hallaron-un-hogar\/","title":{"rendered":"Buscando oro hallaron un hogar"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Buscando oro hallaron un hogar<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sb\">BARRIO CHINO. En\u00a0muchas ciudades, su menci\u00f3n evoca vibrantes im\u00e1genes de tiendas, restaurantes, fiestas y danzas de drag\u00f3n. Sin embargo, cada uno tiene su propia historia. Los que existen actualmente en Australia les deben mucho a las primeras generaciones de intr\u00e9pidos inmigrantes chinos que desembarcaron en las costas de ese pa\u00eds con la esperanza de hacerse ricos en los yacimientos de oro reci\u00e9n descubiertos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"ss\"><strong>Nueva Monta\u00f1a de Oro<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Lo que empez\u00f3 como un leve goteo de inmigrantes, de repente se convirti\u00f3 en una oleada cuando se descubri\u00f3 oro en\u00a01851. Partiendo\u00a0del delta del r\u00edo Perla, en la provincia china de Guangdong, miles de hombres emprendieron la ardua traves\u00eda hacia el sur. En\u00a0California (Estados Unidos) ya se hab\u00edan descubierto yacimientos aur\u00edferos, y los chinos que hablaban canton\u00e9s les hab\u00edan dado el nombre de Monta\u00f1a de Oro. Por consiguiente, los yacimientos australianos llegaron a conocerse como la Nueva Monta\u00f1a de Oro.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">El sue\u00f1o de encontrar este metal precioso no\u00a0fue lo \u00fanico que empuj\u00f3 a aquellos hombres a dejar su tierra natal. China hab\u00eda sufrido una guerra civil y desastres naturales que sumieron a la gente en la pobreza y causaron muchas penurias.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Por desgracia, algunos de los pioneros que se embarcaron para Australia jam\u00e1s llegaron a ver sus costas. Murieron v\u00edctimas de enfermedades que se propagaban durante el largo viaje en barcos abarrotados. Y\u00a0para los que s\u00ed lo consiguieron, la vida no\u00a0fue nada f\u00e1cil.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"ss\"><strong>El duro trabajo en los yacimientos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">La soledad pronto se volvi\u00f3 su constante compa\u00f1era, pues la tradici\u00f3n exig\u00eda que las esposas e hijos se quedaran en China para mantener su nombre en la genealog\u00eda ancestral de la familia. En 1861 viv\u00edan en Australia m\u00e1s de treinta y ocho mil chinos, de los que solo once eran mujeres. Sin embargo, la mayor\u00eda de ellos no\u00a0hab\u00edan pensado establecerse all\u00ed, sino que estaban decididos a volver a su tierra despu\u00e9s de conseguir riquezas y gloria.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Esta ambici\u00f3n los impulsaba en su b\u00fasqueda de oro. Los mineros viv\u00edan en tiendas de campa\u00f1a y trabajaban largas horas bajo un sol implacable. Al\u00a0principio, algunos ten\u00edan miedo de trabajar en las minas subterr\u00e1neas debido a supersticiones, as\u00ed que cavaban la superficie y cribaban la tierra, para luego lavar los desechos en peque\u00f1os canales de madera. Sus esfuerzos dieron fruto. Los registros indican que entre 1854 y 1862 se enviaron a China casi 600.000 onzas de oro (18.662 kg) hallado en el estado de Victoria.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Lamentablemente, las apuestas y la adicci\u00f3n al opio se tragaron gran parte de las reci\u00e9n adquiridas riquezas. Quienes estaban solos eran m\u00e1s vulnerables a caer en tales vicios, y con frecuencia terminaban perdiendo la salud, el dinero ganado y toda esperanza de volver a casa. Algunos se beneficiaron de la ayuda de organizaciones chinas y de personas caritativas, pero otros murieron prematuramente, pobres y solos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Los chinos tambi\u00e9n tuvieron que soportar la envidia y las sospechas de los mineros locales, quienes los consideraban una comunidad muy cerrada y competitiva. Aquello caus\u00f3 disturbios y ataques. A\u00a0los chinos les robaban el oro y les quemaban las tiendas de campa\u00f1a. Dicha hostilidad se apacigu\u00f3 con el tiempo. Aun as\u00ed, unos cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s de descubrirse el oro, la Ley de Restricci\u00f3n de la Inmigraci\u00f3n de\u00a01901 cerr\u00f3 las puertas de Australia a los inmigrantes asi\u00e1ticos, y no\u00a0se abrieron hasta 1973.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"ss\"><strong>Se acaba el oro<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Cuando las minas se agotaron, algunos chinos prefirieron quedarse en Australia. En\u00a0las poblaciones mineras abrieron lavander\u00edas, restaurantes y peque\u00f1as granjas agr\u00edcolas. Tambi\u00e9n adquirieron fama de buenos fabricantes de muebles y vendedores de frutas y verduras. Como resultado, a finales del siglo XIX exist\u00edan barrios chinos en muchas ciudades de Australia, entre ellas Atherton, Brisbane, Broome, Cairns, Darwin, Melbourne, Sydney y Townsville.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Puesto que a Australia se trasladaron muy pocas mujeres chinas, muchos hombres se quedaron solteros. Sin embargo, algunos se casaron con australianas pese al prejuicio que suscitaban tales uniones. Con el tiempo, los descendientes de estos matrimonios mixtos llegaron a formar parte integral de la sociedad australiana.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">En la actualidad viven en Australia m\u00e1s chinos que en cualquier otra \u00e9poca. La\u00a0mayor\u00eda llega en busca de mejores oportunidades laborales y acad\u00e9micas, y entre ellos hay muchas mujeres. En\u00a0un curioso giro provocado por la cambiante econom\u00eda mundial, muchos chinos establecen a su familia en Australia y entonces regresan a Asia para trabajar en China, Hong Kong, Singapur o Taiw\u00e1n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">En efecto, los tiempos han cambiado. Pero para los inmigrantes, el objetivo sigue siendo b\u00e1sicamente el mismo en todo el mundo: encontrar seguridad y prosperidad en un pa\u00eds extranjero.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n y recuadro de la p\u00e1gina 20]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sc\"><strong>M\u00c1S LEJOS DE LO QUE PENSABAN<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sc\">  A fin de evitar el impuesto\u00a0de desembarque, los pasajeros chinos prefer\u00edan llegar a lugares de la costa australiana alejados de los puertos principales y a cientos de kil\u00f3metros de los yacimientos de oro. Robe, en el sur de Australia, fue uno de esos lugares. En\u00a0el a\u00f1o\u00a01857, por esa peque\u00f1a poblaci\u00f3n de entre 100 y 200 habitantes pasaron al menos 12.000 chinos en tan solo cinco meses.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sc\">  En una asombrosa muestra de aguante y colaboraci\u00f3n, cientos de hombres se aventuraban tierra adentro, atravesando zonas muy poco habitadas. Poco imaginaban que los campos de oro estaban m\u00e1s lejos de lo que pensaban, y el viaje pod\u00eda durar hasta cinco semanas. Aquellos inmigrantes recog\u00edan algas marinas para el viaje, y por el camino com\u00edan canguros y wombats. Tambi\u00e9n cavaban pozos y abr\u00edan senderos para que otros los siguieran.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sc\">  Con sus tradicionales trenzas y sombreros, los hombres marchaban en fila india mientras cantaban. Se\u00a0han encontrado monedas chinas a lo largo de los senderos que recorr\u00edan. Esto se debe a que los reci\u00e9n llegados tiraban su dinero cuando se enteraban de que en\u00a0Australia no\u00a0ten\u00eda ning\u00fan valor.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sc\">Image H17071, State Library of Victoria<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n y recuadro de la p\u00e1gina 21]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sc\"><strong>ALGO MEJOR QUE EL ORO<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sc\">  Wayne Qu trabajaba como ambientalista para la Academia de Ciencias de China. A\u00a0fin de ascender en su profesi\u00f3n, en la d\u00e9cada de\u00a01990 se traslad\u00f3 con su esposa, Sue, a Europa, donde curs\u00f3 estudios avanzados. Mientras viv\u00edan all\u00ed, conocieron a los testigos de Jehov\u00e1 y estudiaron la Biblia con ellos. En\u00a0el a\u00f1o\u00a02000 se mudaron a Australia para continuar su formaci\u00f3n acad\u00e9mica (en el caso de Sue, en biolog\u00eda molecular). Tambi\u00e9n reanudaron su estudio de la Biblia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sc\">  Wayne explica: \u201cHab\u00edamos dedicado d\u00e9cadas enteras a obtener titulaciones universitarias de alto nivel. Sin embargo, pensaba: \u2018Al final, todos envejecemos, enfermamos y morimos. \u00bfEs ese el prop\u00f3sito de la vida?\u2019. Todo parec\u00eda ser en vano. Pero la Biblia nos dio a Sue y a m\u00ed respuestas l\u00f3gicas y convincentes a los interrogantes de mayor importancia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sc\">  \u201dEn nuestro estudio de la Biblia tambi\u00e9n examinamos un concepto que era nuevo para nosotros, el de la existencia de un Creador. Le\u00ed el libro <em>La\u00a0vida&#8230; \u00bfc\u00f3mo se present\u00f3 aqu\u00ed? \u00bfPor evoluci\u00f3n, o por creaci\u00f3n?, <\/em>editado por los Testigos, as\u00ed como una obra de Charles Darwin sobre la evoluci\u00f3n. Estas lecturas y mi propia investigaci\u00f3n cient\u00edfica me convencieron de que existe un Creador. Sue lleg\u00f3 a la misma conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\">  \u201dOtra cosa que nos convenci\u00f3 de que hay un Dios es el poder de la Biblia para mejorar la vida de la gente. De\u00a0hecho, este asombroso libro no\u00a0solo nos ha proporcionado una esperanza y amigos verdaderos, sino que tambi\u00e9n ha fortalecido nuestro matrimonio. Ambos nos bautizamos en\u00a02005, felices de haber hallado algo mucho m\u00e1s valioso que los estudios avanzados y \u2018el oro que perece\u2019\u201d (1\u00a0Pedro 1:7).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 19]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sc\">Minero chino en la d\u00e9cada de\u00a01860<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"se\"><strong>[Reconocimientos de la p\u00e1gina 19]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sc\">Barrio chino de Sydney: \u00a9 ARCO\/G M\u00fcller\/age fotostock; minero: John Oxley Library, Image 60526, State Library of Queensland<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Buscando oro hallaron un hogar BARRIO CHINO. 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