{"id":28997,"date":"2016-06-07T12:26:20","date_gmt":"2016-06-07T17:26:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mi-vida-no-podria-haber-sido-mas-gratificante\/"},"modified":"2016-06-07T12:26:20","modified_gmt":"2016-06-07T17:26:20","slug":"mi-vida-no-podria-haber-sido-mas-gratificante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mi-vida-no-podria-haber-sido-mas-gratificante\/","title":{"rendered":"Mi vida no podr\u00eda haber sido m\u00e1s gratificante"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Mi vida no\u00a0podr\u00eda haber sido m\u00e1s gratificante<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">RELATADO POR HERAWATI NEUHARDT<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sa\">Nac\u00ed en la ciudad indonesia de Cirebon, famosa por el batik, tejido sobre el que se ti\u00f1en coloridos motivos dibujados a mano. Podr\u00eda decir que mi vida como misionera ha sido como el batik: llena de coloridas experiencias entre muy variadas culturas del sureste asi\u00e1tico y el Pac\u00edfico sur. Perm\u00edtanme contarles.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">EN 1962, cuando yo ten\u00eda 10 a\u00f1os, mi madre comenz\u00f3 a estudiar la Biblia con los testigos de Jehov\u00e1. Con el tiempo, ella y mi padre \u2014ambos chinos nacidos en Indonesia\u2014, cuatro de mis hermanos y yo llegamos a ser Testigos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Nuestra casa siempre estaba abierta para los misioneros y los superintendentes viajantes, quienes visitaban nuestra congregaci\u00f3n a fin de animarnos espiritualmente. Su\u00a0buen ejemplo y sus animadoras conversaciones dejaron una profunda huella en m\u00ed, y a la edad de 19 a\u00f1os emprend\u00ed el ministerio cristiano de tiempo completo. Alrededor de un a\u00f1o m\u00e1s tarde me cas\u00e9 con Josef Neuhardt, un misionero alem\u00e1n que hab\u00eda llegado a Indonesia en\u00a01968. Despu\u00e9s de la luna de miel nos trasladamos a Sumatra, la segunda isla en tama\u00f1o de las m\u00e1s de diecisiete mil que conforman Indonesia. All\u00ed acompa\u00f1\u00e9 a Josef en su labor de superintendente viajante, que consist\u00eda en visitar congregaciones de testigos de Jehov\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"ss\"><strong>La predicaci\u00f3n en Sumatra<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Nuestro circuito, o zona asignada, se extend\u00eda desde la calurosa y ajetreada ciudad de Padang, en Sumatra Occidental, hasta el hermoso lago Toba, un gran lago volc\u00e1nico enclavado en las tierras altas de Sumatra Septentrional. Con el tiempo, visitamos todo el sur de la isla. Siempre and\u00e1bamos de un lado a otro con nuestro viejo Volkswagen escarabajo, avanzando en plena selva por caminos llenos de baches, cruzando precarios puentes hechos con troncos de cocoteros y bordeando imponentes volcanes, algunos de ellos activos. Dorm\u00edamos en el suelo, en primitivas caba\u00f1as sin electricidad ni\u00a0agua corriente ni\u00a0cuarto de ba\u00f1o. Nos ba\u00f1\u00e1bamos y lav\u00e1bamos la ropa en lagos y r\u00edos. Era una vida sencilla, y am\u00e1bamos a la gente. Nos recib\u00edan con cari\u00f1o y nos daban de comer, y muchos mostraban inter\u00e9s en la Biblia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">En los alrededores de Padang, los minangkabau, musulmanes en su mayor parte, se llevaban una grata sorpresa cuando les mostr\u00e1bamos con la Biblia que Dios es <em>uno solo, <\/em>no\u00a0una Trinidad como afirman las iglesias de la cristiandad (Deuteronomio 6:4). Muchas personas aceptaban con gusto las revistas <em>La\u00a0Atalaya <\/em>y <em>\u00a1Despertad!, <\/em>y algunas progresaron bien en sentido espiritual. Junto al lago Toba, los bataks, que en su mayor\u00eda profesan el cristianismo, ya sab\u00edan que Dios se llama Jehov\u00e1 por haber visto ese nombre en la Biblia en su idioma (Salmo 83:18). Sin embargo, necesitaban conocer mejor a Dios y su prop\u00f3sito para la humanidad. Muchos de ellos aceptaron un estudio b\u00edblico y llegaron a ser entusiastas evangelizadores.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"ss\"><strong>Corazones sinceros en Java<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">En 1973 nos asignaron a Java, una isla cuya extensi\u00f3n es la mitad de Gran Breta\u00f1a y que ten\u00eda m\u00e1s de 80.000.000 de habitantes.* Llevamos las buenas nuevas a los grupos \u00e9tnicos javan\u00e9s, sundan\u00e9s y chino.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Gracias a mis antecedentes chino-indonesios, yo hablaba varios idiomas, como javan\u00e9s, sundan\u00e9s e indonesio, y adem\u00e1s ingl\u00e9s. Por consiguiente, disfrut\u00e9 de muchas e interesantes conversaciones b\u00edblicas con la gente en su idioma natal.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">La capital de Indonesia, Yakarta, est\u00e1 ubicada en Java. All\u00ed le habl\u00e9 de la esperanza de la vida eterna en el Para\u00edso terrestre a una chica de 19 a\u00f1os que se ve\u00eda abatida. Cuando le estaba leyendo de la Biblia, se ech\u00f3 a llorar. \u201cGracias por contarme estas cosas, querida t\u00eda\u201d, me dijo empleando una expresi\u00f3n de cari\u00f1o y respeto. Y\u00a0a\u00f1adi\u00f3: \u201cMe faltan 1.500.000\u00a0rupias [160 d\u00f3lares] para pagar ma\u00f1ana las tasas de la universidad, y estaba pensando en vender mi virginidad para conseguir el dinero. Antes de que usted llegara, estuve pidi\u00e9ndole a Dios que me guiara. Ahora ya tengo la respuesta. Voy a aplazar mis estudios y mantenerme pura\u201d. Aquella muchacha acept\u00f3 con gusto m\u00e1s ayuda espiritual.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Desde entonces, muchos javaneses, algunos de ascendencia sundanesa y china, han ajustado su vida a las sanas normas de la Palabra de Dios. Gracias a ello, ahora disfrutan de verdadera felicidad y paz interior, tal como Dios prometi\u00f3 (Isa\u00edas 48:17,\u00a018).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"ss\"><strong>Kalimantan, tierra de los dayaks<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Desde Java nos trasladamos a Kalimantan, provincia indonesia situada en Borneo, la tercera isla del mundo en tama\u00f1o (tras Groenlandia y Nueva Guinea). Con sus densas junglas, escarpadas monta\u00f1as e imponentes r\u00edos, la isla est\u00e1 poblada por chinos, malayos musulmanes y dayaks, nativos que viven mayormente en las riberas de los r\u00edos y que en un tiempo fueron feroces cazadores de cabezas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">Sol\u00edamos llegar a las remotas comunidades dayaks en bote o en canoa, por r\u00edos que atravesaban la selva virgen. Enormes cocodrilos dormitaban al sol en las orillas, los monos nos vigilaban desde los \u00e1rboles, las aves exhib\u00edan su vistoso plumaje&#8230; S\u00ed, el servicio misional en ese lugar era toda una aventura.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">La mayor\u00eda de las familias dayaks viv\u00edan en casas sobre pilotes construidas con materiales de la selva. Algunas viviendas eran peque\u00f1as, mientras que otras eran largas casas comunales. Muchos nativos nunca hab\u00edan visto a un europeo, as\u00ed que Josef se hizo muy popular. Los ni\u00f1os corr\u00edan por todo el pueblo gritando: \u201c\u00a1El pastor, el pastor!\u201d, y entonces todos acud\u00edan para escuchar al predicador blanco. Testigos locales serv\u00edan de int\u00e9rpretes y luego se pon\u00edan de acuerdo con los que mostraban inter\u00e9s para que recibieran cursos b\u00edblicos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"ss\"><strong>Vamos a Pap\u00faa Nueva Guinea<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">Debido a la creciente presi\u00f3n del antagonismo religioso, en diciembre de\u00a01976 el gobierno indonesio prohibi\u00f3 la obra de los testigos de Jehov\u00e1. Como consecuencia, Josef y yo fuimos asignados a Pap\u00faa Nueva Guinea.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">Al llegar a la capital, Port Moresby, hicimos un curso de dos meses de hiri motu, una lengua comercial local. Entonces nos trasladamos a la diminuta isla de Daru, en una remota provincia occidental. All\u00ed conoc\u00ed a Eunice, una mujer encantadora. Era grande y fuerte y ten\u00eda manchas de color rojo intenso en los dientes por llevar a\u00f1os mascando nuez de betel. Cuando aprendi\u00f3 que Dios quiere que sus siervos sean limpios en sentido f\u00edsico, moral y espiritual, abandon\u00f3 ese vicio y lleg\u00f3 a ser una fiel cristiana (2\u00a0Corintios 7:1). Cada vez que una de esas personas humildes pon\u00eda en pr\u00e1ctica la verdad b\u00edblica, ve\u00edamos cumplirse las palabras de Salmo 34:8: \u201cGusten y vean que Jehov\u00e1 es bueno\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">Despu\u00e9s de un tiempo, Josef volvi\u00f3 a ser superintendente viajante, y juntos visitamos casi todas las regiones de Pap\u00faa Nueva Guinea, naci\u00f3n en la que se hablan unos ochocientos veinte idiomas. A\u00a0fin de poder conversar con m\u00e1s personas, a\u00f1adimos otro de esos idiomas a nuestro repertorio: el tok pisin, la lengua franca local. Para llegar a los pueblos y aldeas, viaj\u00e1bamos a pie, en autom\u00f3vil, en bote, en canoa y en avioneta, soportando el sofocante calor, los mosquitos y los constantes ataques de paludismo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">En 1985 aceptamos otra asignaci\u00f3n misional: las islas Salom\u00f3n, al este de Pap\u00faa Nueva Guinea. All\u00ed servimos en la sucursal de los testigos de Jehov\u00e1 y tambi\u00e9n viajamos por todo el archipi\u00e9lago animando a las congregaciones y asistiendo a asambleas cristianas. Y\u00a0otra vez tuvimos que luchar con un nuevo idioma; en esta ocasi\u00f3n, el pidgin de las islas Salom\u00f3n. Nunca olvidar\u00e9 cu\u00e1nto disfrutamos de conversar con aquellos isle\u00f1os amantes de la Biblia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"ss\"><strong>El viaje m\u00e1s dif\u00edcil<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sb\">En 2001 se levant\u00f3 la prohibici\u00f3n de nuestra obra en Indonesia, por lo que Josef y yo regresamos a Yakarta. Sin embargo, poco despu\u00e9s a mi querido esposo le diagnosticaron melanoma maligno \u2014un tipo de c\u00e1ncer de piel muy agresivo\u2014, as\u00ed que viajamos a su pa\u00eds natal, Alemania, para que recibiera tratamiento. Por desgracia, en\u00a02005, en el mismo d\u00eda que cumpl\u00edamos treinta y tres a\u00f1os de casados, se durmi\u00f3 en la muerte, a la espera de resucitar en el paradis\u00edaco nuevo mundo (Juan 11:11-14). Ten\u00eda 62 a\u00f1os, y llevaba cuarenta en el ministerio de tiempo completo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">Yo me qued\u00e9 en Yakarta, donde contin\u00fao siendo misionera. Aunque extra\u00f1o much\u00edsimo a mi esposo, ense\u00f1ar las valiosas verdades de la Palabra de Dios me ayuda a seguir adelante, pues me produce un sentimiento de profunda satisfacci\u00f3n y llena de sentido mi vida. Realmente, Jehov\u00e1 no\u00a0podr\u00eda haberme concedido una vida m\u00e1s rica y gratificante.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sf\"><strong>[Nota]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\">Hoy d\u00eda, Java tiene m\u00e1s de 120.000.000 de habitantes.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"se\"><strong>[Mapa de la p\u00e1gina 25]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\">(Para ver el texto en su formato original, consulte la publicaci\u00f3n)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sc\">INDONESIA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sc\"> <em>Java<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sc\">  YAKARTA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sc\">  Cirebon<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sc\"> <em>Sumatra<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sc\">  Padang<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sc\">  <em>Lago Toba<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sc\"> <em>Borneo<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"sc\">PAP\u00daA NUEVA GUINEA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"sc\">  PORT MORESBY<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sc\"> <em>Daru<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"sc\">ISLAS SALOM\u00d3N<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"sc\">Herawati con una estudiante de la Biblia y sus hijos en las islas Salom\u00f3n<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" data-pid=\"44\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" data-pid=\"45\" class=\"sc\">Con Josef en Holanda poco antes de su muerte (2005)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" data-pid=\"46\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi vida no\u00a0podr\u00eda haber sido m\u00e1s gratificante RELATADO POR HERAWATI NEUHARDT Nac\u00ed en la ciudad indonesia de Cirebon, famosa por el batik, tejido sobre el que se ti\u00f1en coloridos motivos dibujados a mano. 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