{"id":29010,"date":"2016-06-07T12:27:00","date_gmt":"2016-06-07T17:27:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nos-acerca-a-dios-la-mortificacion-corporal\/"},"modified":"2016-06-07T12:27:00","modified_gmt":"2016-06-07T17:27:00","slug":"nos-acerca-a-dios-la-mortificacion-corporal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nos-acerca-a-dios-la-mortificacion-corporal\/","title":{"rendered":"\u00bfNos acerca a Dios la mortificaci\u00f3n corporal?"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>El punto de vista b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"st\"><strong>\u00bfNos acerca a Dios la mortificaci\u00f3n corporal?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">LA MAYOR\u00cdA de la gente rechaza la idea del sufrimiento f\u00edsico autoimpuesto. No\u00a0obstante, a los creyentes que se mortifican con pr\u00e1cticas como la flagelaci\u00f3n, el ayuno severo o el uso del cilicio (vestidura o cintur\u00f3n de tela \u00e1spera que irrita la piel), se les alaba como ejemplos de piedad. Tales penitencias no\u00a0son meros vestigios del pasado medieval. Seg\u00fan noticias recientes, incluso destacados l\u00edderes religiosos de nuestros d\u00edas han practicado la flagelaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">\u00bfQu\u00e9 motiva este tipo de manifestaciones religiosas? Un\u00a0portavoz de una organizaci\u00f3n considerada cristiana afirma: \u201cEsas molestias voluntariamente aceptadas unen al cristiano con Jesucristo y con los sufrimientos que \u00e9l voluntariamente acept\u00f3 para redimirnos del pecado\u201d. Dejando a un lado las afirmaciones de los gu\u00edas religiosos, \u00bfqu\u00e9 dice la Biblia sobre este tema?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"ss\"><strong>Amemos nuestro cuerpo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">La Biblia no\u00a0recomienda ni\u00a0aprueba que se adore a Dios mediante mortificaciones; m\u00e1s bien, anima de forma clara y reiterada a los cristianos a cuidar de su cuerpo. Fij\u00e9monos en c\u00f3mo describe el amor conyugal. Tomando como referencia la forma en que el hombre trata naturalmente su propio cuerpo, exhorta: \u201cLos esposos deben estar amando a sus esposas como a sus propios cuerpos.\u00a0[&#8230;] Nadie jam\u00e1s ha odiado a su propia carne; antes bien, la alimenta y la acaricia, como tambi\u00e9n el Cristo hace con la congregaci\u00f3n\u201d (Efesios 5:28,\u00a029).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">\u00bfTendr\u00eda alg\u00fan sentido el mandato de amar a la esposa como a uno mismo si se esperara que los fieles se maltrataran a s\u00ed mismos como parte de su adoraci\u00f3n? Resulta obvio que quienes aman los principios b\u00edblicos tienen que cuidar de su cuerpo e incluso amarlo hasta cierto grado, y que ese sano amor deben mostrarlo tambi\u00e9n a sus c\u00f3nyuges.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">En consonancia con lo anterior, la Biblia contiene muchos principios que ayudan a sus lectores a cuidar su cuerpo. Por ejemplo, habla de los beneficios del ejercicio moderado (1\u00a0Timoteo 4:8). Revela el valor medicinal de ciertos alimentos y hace referencia a los efectos nocivos de una mala dieta (Proverbios 23:20,\u00a021; 1\u00a0Timoteo 5:23). Anima a la gente a mantenerse sana porque entonces puede estar m\u00e1s activa (Eclesiast\u00e9s 9:4). Si\u00a0se espera que quienes leen la Biblia protejan as\u00ed su salud, \u00bfser\u00eda l\u00f3gico entonces esperar a la misma vez que se lastimaran a prop\u00f3sito? (2\u00a0Corintios 7:1.)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"ss\"><strong>\u00bfDeber\u00edan los cristianos experimentar el mismo sufrimiento que Jes\u00fas?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Algunas organizaciones fomentan err\u00f3neamente la mortificaci\u00f3n corporal tomando como base los padecimientos de Jes\u00fas y sus primeros disc\u00edpulos; sin embargo, tales padecimientos jam\u00e1s fueron autoimpuestos. Si\u00a0los escritores b\u00edblicos hablaron del sufrimiento del Cristo fue para animar a los cristianos a soportar el tormento, no\u00a0para que ellos mismos se lo causaran. Por ello, quienes castigan su cuerpo no\u00a0est\u00e1n imitando a Jesucristo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Para ilustrarlo: imag\u00ednese que ve a una muchedumbre enfurecida insultando y golpeando a un amigo al que admira. Observa que su amigo soporta el ataque con un esp\u00edritu calmado y pac\u00edfico, sin devolver los insultos ni\u00a0los golpes. Si\u00a0usted quisiera imitar la conducta de su amigo, \u00bfcomenzar\u00eda a insultarse y darse golpes? Por supuesto que no, pues si lo hiciera, en realidad estar\u00eda imitando el comportamiento de la turba. M\u00e1s bien, si se viera en una situaci\u00f3n similar, tratar\u00eda de no\u00a0pagar con la misma moneda.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Obviamente, no\u00a0se espera que los seguidores de Cristo castiguen sus cuerpos como si necesitaran imitar a las turbas enfurecidas que torturaron a Jes\u00fas e intentaron matarlo (Juan 5:18; 7:1,\u00a025; 8:40; 11:53). Lo\u00a0que han de imitar cuando sufran persecuci\u00f3n es el modo tranquilo y pac\u00edfico como Jes\u00fas soport\u00f3 las penalidades (Juan 15:20).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"ss\"><strong>Una perversi\u00f3n contraria a la Biblia<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Ya antes de la era cristiana, las Escrituras que gobernaban la vida y la adoraci\u00f3n de los jud\u00edos condenaban el que hicieran cualquier cosa que da\u00f1ara su cuerpo. Por ejemplo, la Ley prohib\u00eda expl\u00edcitamente que se hicieran cortaduras en la carne, una pr\u00e1ctica que era muy com\u00fan en otras naciones antiguas (Lev\u00edtico 19:28; Deuteronomio 14:1). Si\u00a0Dios no\u00a0quer\u00eda que alguien se hiciera cortes en el cuerpo, es l\u00f3gico pensar que tampoco querr\u00eda que lo dejara marcado con l\u00e1tigos. La\u00a0norma b\u00edblica es clara: cualquier tipo de mortificaci\u00f3n corporal es inaceptable para Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Tal como un artista desea que se respete su obra, Jehov\u00e1 Dios quiere que respetemos el cuerpo humano, que es creaci\u00f3n suya (Salmo 139:14-16). En\u00a0realidad, la mortificaci\u00f3n corporal no\u00a0fortalece nuestra relaci\u00f3n con Dios, sino que la arruina y, adem\u00e1s, pervierte las ense\u00f1anzas de los Evangelios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">El ap\u00f3stol Pablo, escribiendo por inspiraci\u00f3n, dijo lo siguiente respecto a tales doctrinas opresivas de hechura humana: \u201cEsas mism\u00edsimas cosas, en verdad, tienen una apariencia de sabidur\u00eda en una forma autoimpuesta de adoraci\u00f3n y humildad ficticia, un tratamiento severo del cuerpo; pero no\u00a0son de valor alguno en combatir la satisfacci\u00f3n de la carne\u201d (Colosenses 2:20-23). Las pr\u00e1cticas de mortificaci\u00f3n corporal realmente no\u00a0son de valor alguno para acercarnos a Dios. En\u00a0cambio, los requisitos de la adoraci\u00f3n verdadera son reconfortantes, amorosos y livianos (Mateo 11:28-30).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"se\"><strong>\u00bfSE LO HA PREGUNTADO?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"su\">\u25cf \u00bfC\u00f3mo ve Dios el cuerpo humano? (Salmo 139:13-16.)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"su\">\u25cf \u00bfSe pueden combatir los malos deseos mediante la mortificaci\u00f3n corporal? (Colosenses 2:20-23.)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"su\">\u25cf \u00bfDebe ser la adoraci\u00f3n pura algo pesado o duro? (Mateo 11:28-30.)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"se\"><strong>[Comentario de la p\u00e1gina 11]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sc\">La norma b\u00edblica es clara: cualquier tipo de mortificaci\u00f3n corporal es inaceptable para Dios<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 10]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sc\">Un peregrino asciende penosamente de rodillas hacia una iglesia<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sc\">\u00a9 2010 photolibrary.com<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El punto de vista b\u00edblico \u00bfNos acerca a Dios la mortificaci\u00f3n corporal? LA MAYOR\u00cdA de la gente rechaza la idea del sufrimiento f\u00edsico autoimpuesto. No\u00a0obstante, a los creyentes que se mortifican con pr\u00e1cticas como la flagelaci\u00f3n, el ayuno severo o el uso del cilicio (vestidura o cintur\u00f3n de tela \u00e1spera que irrita la piel), se &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nos-acerca-a-dios-la-mortificacion-corporal\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfNos acerca a Dios la mortificaci\u00f3n corporal?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-29010","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29010","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29010"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29010\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29010"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29010"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29010"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}