{"id":29055,"date":"2016-06-07T12:29:16","date_gmt":"2016-06-07T17:29:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tierra-de-torres-la-montanosa-svaneti\/"},"modified":"2016-06-07T12:29:16","modified_gmt":"2016-06-07T17:29:16","slug":"tierra-de-torres-la-montanosa-svaneti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tierra-de-torres-la-montanosa-svaneti\/","title":{"rendered":"Tierra de torres: la monta\u00f1osa Svaneti"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Tierra de torres: la monta\u00f1osa Svaneti<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sb\">CAMINAMOS con cuidado, agarr\u00e1ndonos bien de las vigas del techo, y asomamos la cabeza por una ventana en lo alto de una torre de piedra de ochocientos a\u00f1os. Desde esta atalaya, a unos 25\u00a0metros (80 pies) del suelo, observamos muchas otras torres antiguas esparcidas por Mestia, capital regional de Svaneti, en el pa\u00eds de Georgia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">El valle, de suave pendiente y tapizado de verdes campos de heno, contrasta notablemente con la inmensidad de las majestuosas cumbres nevadas que se alzan a nuestro alrededor. Contemplamos extasiados este antiqu\u00edsimo lugar, sintiendo que de alg\u00fan modo hemos retrocedido en el tiempo hasta la Edad Media. En\u00a0realidad, visitar las famosas torres de Svaneti era uno de los objetivos de nuestra excursi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"ss\"><strong>De paseo por la regi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Iniciamos la traves\u00eda hacia la alta zona monta\u00f1osa de Svaneti en Zugdidi (Georgia), cerca del mar Negro. Es\u00a0una ma\u00f1ana despejada, y desde aqu\u00ed divisamos ya las espl\u00e9ndidas cimas blancas. Al\u00a0llegar al ca\u00f1\u00f3n del r\u00edo Inguri, ascendemos lentamente, serpenteando por \u00e9l. Esta es una regi\u00f3n boscosa donde abundan los helechos, las azaleas, los laureles y los rododendros con sus flores de color amarillo crema.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Antes de que caiga la noche, llegamos al pintoresco pueblo de Becho, situado al pie del monte Ushba. Este monte es de una belleza que corta la respiraci\u00f3n. Su\u00a0helada cima, rematada por dos escarpados picos de granito, atrae a los escaladores como la luz a las polillas. Con 4.710\u00a0metros (15.453 pies), es llamado a menudo \u201cel Matterhorn del C\u00e1ucaso\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Cansados y hambrientos por el viaje, detenemos a un pastor y le compramos un cordero, con el cual preparamos la cena. Al\u00a0poco rato, junto a una fogata y gracias a la amable hospitalidad de nuestros amigos esvanos, disfrutamos de un delicioso <em>mtsvadi, <\/em>conocido por muchos con el nombre de <em>shish kebab <\/em>(brochetas de cordero). Lo\u00a0acompa\u00f1amos de <em>lavash <\/em>reci\u00e9n horneado al estilo georgiano. Este es un tipo de pan plano que se cuece en un horno de barro calentado con le\u00f1a. Completamos la comida con un vaso de <em>saperavi, <\/em>un vino tinto generoso seco aut\u00f3ctono del pa\u00eds.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">A la ma\u00f1ana siguiente nos desplazamos a Mestia. Aqu\u00ed, mientras admiramos el paisaje desde la torre mencionada al principio, llegamos a la conclusi\u00f3n de que Svaneti es una de las regiones monta\u00f1osas m\u00e1s bellas del mundo. A\u00a0unos 45\u00a0kil\u00f3metros (28\u00a0millas), m\u00e1s internada en las monta\u00f1as, se halla la aldea de Ushguli. Los aldeanos de esta zona viven a altitudes de hasta 2.200\u00a0metros (7.220 pies). Ushguli ha sido llamada \u201cla aldea continuamente habitada m\u00e1s alta de Europa\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Para llegar a esta comunidad monta\u00f1osa, transitamos por un camino estrecho y solitario que discurre por la cornisa de la monta\u00f1a, bordeado por hondos precipicios que se hunden en el r\u00edo que corre all\u00e1 abajo. Cuando por fin llegamos, se nos ofrece una vista inolvidable: grupos de casas api\u00f1adas alrededor de torres medievales y, como tel\u00f3n de fondo, el imponente monte Shkhara, cuyo deslumbrante manto de nieve contrasta hermosamente con el profundo azul del cielo alpino.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">El monte Shkhara, que se eleva 5.201\u00a0metros (17.064 pies), es el m\u00e1s alto de Georgia. Forma parte de la llamada Pared de Bezengi, una hilera monta\u00f1osa de 12\u00a0kil\u00f3metros (7,5\u00a0millas) de largo con picos de alturas similares. A\u00a0su vez, dicha pared constituye parte de la cordillera del Gran C\u00e1ucaso, que se extiende por 1.207\u00a0kil\u00f3metros (750\u00a0millas). Dondequiera que miramos, se ven valles exuberantes y paisajes de inusitada belleza; no\u00a0obstante, solo son accesibles para los m\u00e1s aventureros o para quienes llaman a Svaneti su hogar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"ss\"><strong>C\u00f3mo son sus gentes<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Los esvanos son un antiguo pueblo con idioma propio. Por mucho tiempo se los ha conocido como un pueblo que no\u00a0se dej\u00f3 someter por ning\u00fan se\u00f1or. Un\u00a0explorador del siglo\u00a0XVIII coment\u00f3 que los esvanos hab\u00edan \u201crealizado el nuevo ideal de una sociedad en la que el libre albedr\u00edo del individuo prima sobre todo lo dem\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">La singular libertad de los esvanos puede atribuirse a dos factores. Primero, la barrera formada por alt\u00edsimas cadenas monta\u00f1osas, que los mantuvo aislados del mundo exterior y los resguard\u00f3 de los invasores. Y\u00a0segundo, las torres, que garantizaron la independencia de cada familia y le sirvieron de defensa contra los enemigos y las aldeas vecinas \u2014que a veces se tornaban hostiles\u2014, as\u00ed como contra los aludes de nieve que sepultaban las construcciones m\u00e1s peque\u00f1as.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"ss\"><strong>La vida en una torre<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Nos invitan a visitar una torre que data del siglo XII. El\u00a0recinto fortificado se compone de dos partes principales: la torre, llamada <em>murkvam, <\/em>y la casa de dos pisos a la que est\u00e1 conectada, llamada <em>kor. <\/em>La\u00a0planta baja de la casa alberga una gran chimenea para alumbrar y calentar el interior. Se\u00a0destaca tambi\u00e9n una gran silla de madera donde se sentaba el patriarca, quien ejerc\u00eda autoridad sobre una familia extendida, que inclu\u00eda a su esposa, sus hijos y sus nueras. Las mujeres realizaban los quehaceres dom\u00e9sticos por turnos. Su\u00a0trabajo consist\u00eda en moler la harina, hacer el pan, administrar la casa, dar de comer a los animales\u00a0y mantener ardiendo la enorme chimenea.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">La formidable torre est\u00e1 construida con piedras y recubierta con un enlucido basto de yeso. Tiene cuatro plantas, las cuales se alzan por encima de la casa. Cuando pasamos de la casa a la torre, nuestros ojos tardan un momento en habituarse a la tenue luz del interior. En\u00a0las plantas inferiores se almacenaba agua, harina, fruta, queso, vino y carne.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">En tiempo de emergencia, la familia dorm\u00eda en las tres primeras plantas. La\u00a0\u00faltima, con una cubierta de tejas de pizarra, era en esencia una plataforma de combate con peque\u00f1os huecos en el parapeto. Cierto visitante del siglo XIX cont\u00f3 que como no\u00a0hab\u00eda \u201cninguna autoridad local que hiciera cumplir las decisiones, se recurr\u00eda constantemente a las armas\u201d. Por eso, cada familia estaba preparada para luchar y defenderse por s\u00ed misma.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">Regresamos a casa con el coraz\u00f3n rebosando de gratitud hacia Jehov\u00e1 por la impresionante belleza de su creaci\u00f3n en Svaneti. La\u00a0gente que habit\u00f3 las torres de esta ciudad en \u00e9pocas pasadas tiene la esperanza de vivir en el nuevo mundo predicho por Dios. Entonces nadie tendr\u00e1 que construir una torre u otro tipo de fortificaci\u00f3n para protegerse. \u00bfPor qu\u00e9 no? Porque, como promete la Biblia, los hombres \u201cse sentar\u00e1n, cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no\u00a0habr\u00e1 nadie que los haga temblar\u201d (Miqueas 4:4; Romanos 8:21,\u00a022).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 16]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sc\">Arriba: Paata Vardanashvili<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tierra de torres: la monta\u00f1osa Svaneti CAMINAMOS con cuidado, agarr\u00e1ndonos bien de las vigas del techo, y asomamos la cabeza por una ventana en lo alto de una torre de piedra de ochocientos a\u00f1os. Desde esta atalaya, a unos 25\u00a0metros (80 pies) del suelo, observamos muchas otras torres antiguas esparcidas por Mestia, capital regional de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tierra-de-torres-la-montanosa-svaneti\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTierra de torres: la monta\u00f1osa Svaneti\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-29055","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29055","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29055"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29055\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29055"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29055"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29055"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}