{"id":29084,"date":"2016-06-07T12:30:51","date_gmt":"2016-06-07T17:30:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ibn-battuta-da-a-conocer-su-mundo\/"},"modified":"2016-06-07T12:30:51","modified_gmt":"2016-06-07T17:30:51","slug":"ibn-battuta-da-a-conocer-su-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ibn-battuta-da-a-conocer-su-mundo\/","title":{"rendered":"Ibn Battuta da a conocer su mundo"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Ibn Battuta da a conocer su mundo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sb\">EN EL a\u00f1o\u00a01325, un joven parti\u00f3 de T\u00e1nger (Marruecos) en la primera de una serie de expediciones que lo llevar\u00edan a las regiones m\u00e1s distantes del mundo conocido en su \u00e9poca, entre ellas China, la India e Indonesia, as\u00ed como Mal\u00ed, Persia, Rusia, Siria, Tanzania, Turqu\u00eda y los pa\u00edses \u00e1rabes. Nos referimos a Abu Abdallah ibn Battuta, quien recorri\u00f3 unos 120.000\u00a0kil\u00f3metros (75.000\u00a0millas). Su\u00a0haza\u00f1a no\u00a0fue superada sino hasta el advenimiento de la m\u00e1quina de vapor.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">Ibn Battuta ha sido llamado el viajero del islam y el m\u00e1s grande viajero del mundo antiguo. Sus memorias, puestas por escrito tras su regreso definitivo a casa despu\u00e9s de casi treinta a\u00f1os de traves\u00edas, arrojan luz sobre la vida y cultura del siglo XIV, principalmente en el mundo medieval isl\u00e1mico.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"ss\"><strong>Peregrinaci\u00f3n a la Meca<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Ibn Battuta sali\u00f3 de T\u00e1nger para visitar los sitios sagrados del islam y efectuar el hach, la peregrinaci\u00f3n a la Meca que debe realizar todo musulm\u00e1n adulto que tenga las condiciones de salud y los medios econ\u00f3micos. Este centro religioso se ubica a 4.800\u00a0kil\u00f3metros (3.000\u00a0millas) al este de T\u00e1nger. Como sol\u00eda hacer la mayor\u00eda de los peregrinos de su \u00e9poca, Ibn Battuta busc\u00f3 la protecci\u00f3n que ofrec\u00edan las caravanas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">El joven recibi\u00f3 la misma formaci\u00f3n que su padre, quien era cad\u00ed, o juez local; no\u00a0hab\u00eda mejor educaci\u00f3n en T\u00e1nger. Cuando sus compa\u00f1eros de viaje se enteraban de su profesi\u00f3n, lo nombraban juez para que resolviera las disputas que surg\u00edan en los recorridos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"ss\"><strong>Alejandr\u00eda, el Cairo y el Alto Nilo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Ibn Battuta borde\u00f3 la costa norte de \u00c1frica hasta llegar a Egipto. All\u00ed vio el famoso faro de Alejandr\u00eda \u2014una de las maravillas del mundo antiguo\u2014, que ya para entonces estaba parcialmente destruido. De\u00a0El Cairo coment\u00f3: \u201cAlcanza el m\u00e1ximo en habitantes y puede enorgullecerse por su belleza y esplendor. Punto de reuni\u00f3n de caminantes y viajeros, lugar de d\u00e9biles y fuertes\u00a0[&#8230;]. Sus habitantes se agitan como las olas del mar\u201d. Qued\u00f3 maravillado con los nav\u00edos, los jardines, los bazares, los edificios religiosos y las tradiciones de esta ilustre ciudad. Y\u00a0como lleg\u00f3 a ser su costumbre, busc\u00f3 y consigui\u00f3 el patrocinio de imanes (jefes religiosos), ulemas (sabios musulmanes) y otros hombres distinguidos de Egipto.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">A continuaci\u00f3n remont\u00f3 el Nilo hacia el Alto Egipto. Durante el viaje disfrut\u00f3 de la hospitalidad de hombres piadosos y monasterios, as\u00ed como de fondas y madrazas (escuelas cor\u00e1nicas), que se manten\u00edan de limosnas y eran muy comunes en las ciudades musulmanas. Su\u00a0intenci\u00f3n era ir al mar Rojo a trav\u00e9s del desierto, navegar hacia el oeste de Arabia y de all\u00ed partir a Medina (sede de la mezquita del profeta Mahoma) y luego a la Meca. Sin embargo, una guerra le cerr\u00f3 el paso y no\u00a0tuvo m\u00e1s remedio que regresar a El\u00a0Cairo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"ss\"><strong>Un largo desv\u00edo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">A\u00fan decidido a visitar Medina y la Meca, Ibn Battuta se dirigi\u00f3 al norte, a Gaza. De\u00a0all\u00ed fue a Hebr\u00f3n y despu\u00e9s al lugar en el que se cre\u00eda que estaban las tumbas de Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob. De\u00a0camino a Jerusal\u00e9n \u2014donde visitar\u00eda la C\u00fapula de la Roca\u2014, hizo escala en Bel\u00e9n y fue testigo de la veneraci\u00f3n que sent\u00edan por el lugar de nacimiento de Jes\u00fas quienes afirmaban ser cristianos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">El joven expedicionario prosigui\u00f3 m\u00e1s hacia el norte, y lleg\u00f3 a Damasco, donde estudi\u00f3 con eminentes ulemas y obtuvo su licencia para ense\u00f1ar. En\u00a0esta ciudad estaba la mezquita de los Omeyas, \u201cla m\u00e1s grandiosa\u00a0[&#8230;] del mundo en magnificencia\u201d, en palabras del viajero. Tambi\u00e9n hab\u00eda mercados donde se vend\u00edan joyas, telas, libros y cristaler\u00eda, as\u00ed como establecimientos notariales con \u201ccinco o seis notarios, adem\u00e1s del representante del cad\u00ed para formalizar matrimonios\u201d. De\u00a0hecho, mientras estaba en Damasco, Ibn Battuta contrajo matrimonio, aunque en realidad la mujer con la que se cas\u00f3 fue una m\u00e1s de las muchas esposas y concubinas que pasaron fugazmente por su vida.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Ibn Battuta se uni\u00f3 a una caravana que iba rumbo a la Meca. En\u00a0el camino, los peregrinos acamparon junto a un manantial donde hab\u00eda grandes estanques hechos con cueros de b\u00fafalo por los aguadores. De\u00a0all\u00ed tomaban agua los viajeros para sus camellos y sus odres antes de cruzar el desierto. Finalmente, lleg\u00f3 a la Meca. Esta fue la primera de siete peregrinaciones que Ibn Battuta realiz\u00f3 a dicha ciudad. Y\u00a0aunque la mayor\u00eda de los visitantes regresaba a casa despu\u00e9s de efectuar los ritos de rigor, \u00e9l decidi\u00f3 partir hacia Bagdad. \u00bfPor qu\u00e9? \u201cSimplemente, por amor a la aventura\u201d, contesta uno de sus bi\u00f3grafos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"ss\"><strong>Ahora, \u00a1a recorrer el mundo!<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Los ba\u00f1os p\u00fablicos de Bagdad \u2014la capital del islam en aquel entonces\u2014 dejaron at\u00f3nito al joven viajero, quien escribi\u00f3: \u201cEn cada uno de estos ba\u00f1os hay muchas celdas\u00a0[&#8230;]. Dentro de cada una\u00a0[&#8230;] hay un pil\u00f3n de m\u00e1rmol con dos canalillos, por uno de los cuales corre agua caliente y por el otro, agua fr\u00eda\u201d. Gracias a los buenos oficios de un emir ben\u00e9volo, Ibn Battuta obtuvo audiencia ante el sult\u00e1n Abu Said, de quien recibi\u00f3 valiosos regalos: un caballo, un vestido ceremonial y una carta para el emir de Bagdad con instrucciones de darle camellos y provisiones.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">Posteriormente, Ibn Battuta se hizo a la mar en direcci\u00f3n a la costa este de \u00c1frica, donde visit\u00f3 los puertos de Mogadiscio, Mombasa y Zanz\u00edbar antes de dirigirse a la pen\u00ednsula ar\u00e1biga y el golfo P\u00e9rsico. M\u00e1s tarde describir\u00eda los pueblos, las costumbres y los productos que vio durante este recorrido; habl\u00f3 de la hospitalidad que extend\u00edan los somal\u00edes a los mercaderes, la costumbre de masticar nuez de betel, los cocotales de Yemen y la pesca de perlas en el golfo P\u00e9rsico. Luego sigui\u00f3 una larga y complicada ruta hacia la India: pas\u00f3 por Egipto, Siria y Anatolia (hoy Turqu\u00eda); cruz\u00f3 el mar Negro; rode\u00f3 la costa norte del mar Caspio, y baj\u00f3 a las actuales Kazajist\u00e1n, Uzbekist\u00e1n, Afganist\u00e1n y Pakist\u00e1n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"ss\"><strong>De la India a la China<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">En la India, Ibn Battuta sirvi\u00f3 ocho a\u00f1os como cad\u00ed del sult\u00e1n de Delhi. Conociendo su afici\u00f3n por los viajes, el sult\u00e1n lo envi\u00f3 como embajador suyo al emperador mongol de la China, Toghan Temur, con un regalo diplom\u00e1tico compuesto por 100 caballos de raza, 100\u00a0esclavos blancos, 100 cantoras y danzarinas hind\u00faes, 1200 piezas de tela, candeleros y jarrones de oro y plata, trajes de brocado, bonetes, aljabas, espadas, guantes con bordados de perlas y 15 eunucos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">En el puerto de Calicut, al sur de la India, Ibn Battuta vio grandes barcos mercantes llamados juncos, que navegaban por la ruta que \u00e9l planeaba seguir hacia la China. Dichos nav\u00edos ten\u00edan hasta doce velas de ca\u00f1as de bamb\u00fa entretejidas y tripulaciones de hasta 1.000\u00a0hombres: 600 marineros y 400 guerreros. Las familias de los marineros viv\u00edan a bordo y sembraban \u201cverduras, legumbres y jengibre en piletas de madera\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">Un naufragio le impidi\u00f3 cumplir su misi\u00f3n diplom\u00e1tica en la China, por lo que decidi\u00f3 marcharse a las islas Maldivas, donde se puso al servicio de un visir (funcionario musulm\u00e1n). Ibn Battuta fue el primero en dar a conocer al mundo las costumbres del lugar. Con el tiempo pudo llegar a la China, y aunque encontr\u00f3 cosas que le agradaron, hubo otras que hirieron su sensibilidad religiosa. Es\u00a0tan poca la informaci\u00f3n que ofrece sobre este pa\u00eds que algunos dudan que lo haya recorrido tanto como afirmaba. Cabe la posibilidad de que haya tocado solo algunos puertos del sur.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"ss\"><strong>Dolorosas noticias de camino a casa<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">De vuelta en Damasco, Ibn Battuta se enter\u00f3 de que un hijo que hab\u00eda dejado all\u00ed veinte a\u00f1os atr\u00e1s llevaba doce de fallecido y de que su padre \u2014quien viv\u00eda en T\u00e1nger\u2014 hab\u00eda muerto hac\u00eda quince a\u00f1os. Corr\u00eda el a\u00f1o\u00a01348 y la peste negra estaba arrasando con el Oriente Medio. De\u00a0hecho, el viajero inform\u00f3 que tan solo en El\u00a0Cairo mor\u00edan \u00a121.000 personas diariamente!<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sb\">Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, cuando Ibn Battuta arrib\u00f3 a Marruecos, se encontr\u00f3 con que su madre hab\u00eda sucumbido a la peste hac\u00eda pocos meses. Veinti\u00fan a\u00f1os de edad ten\u00eda el expedicionario cuando se march\u00f3 de su pa\u00eds y 45 cuando volvi\u00f3. \u00bfLe bastaron veinticuatro a\u00f1os de traves\u00edas para saciar su sed de aventura? Parece que no, pues al poco tiempo se embarc\u00f3 rumbo a Espa\u00f1a. Tres a\u00f1os despu\u00e9s emprendi\u00f3 su \u00faltimo recorrido, el cual lo llev\u00f3 al r\u00edo N\u00edger y a Tombuct\u00fa, ciudad del pa\u00eds africano conocido hoy como Mal\u00ed.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"ss\"><strong>Se le encomienda escribir sus memorias<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">Al enterarse de los viajes de Ibn Battuta, el sult\u00e1n de Fez (Marruecos) le orden\u00f3 que escribiera un relato para entretener a la corte y le asign\u00f3 un secretario: Ibn \u0176uzayy. Sin embargo, su obra cay\u00f3 casi en el olvido en el mundo \u00e1rabe y no\u00a0se tradujo a idiomas occidentales sino hasta que fue redescubierta por investigadores europeos en el siglo XIX.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sb\">El escrito de Ibn \u0176uzayy es un compendio de las historias del expedicionario. Aunque el escriba se tom\u00f3 sus libertades en la narraci\u00f3n, la obra ofrece detalles \u00fanicos de la vida, el comercio, las tradiciones, la religi\u00f3n y la pol\u00edtica en los pa\u00edses que visit\u00f3 Ibn Battuta, en especial los del mundo medieval isl\u00e1mico.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 14]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sc\">Caravana medieval de peregrinos isl\u00e1micos efectuando el hach (ilustraci\u00f3n de al-Wasiti, siglo XIII)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sc\">Scala\/White Images\/Art Resource, NY<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 16]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sc\">El Atlas Catal\u00e1n de\u00a01375 muestra parte del recorrido de Ibn Battuta<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sc\">Snark\/Art Resource, NY<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ibn Battuta da a conocer su mundo EN EL a\u00f1o\u00a01325, un joven parti\u00f3 de T\u00e1nger (Marruecos) en la primera de una serie de expediciones que lo llevar\u00edan a las regiones m\u00e1s distantes del mundo conocido en su \u00e9poca, entre ellas China, la India e Indonesia, as\u00ed como Mal\u00ed, Persia, Rusia, Siria, Tanzania, Turqu\u00eda y los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ibn-battuta-da-a-conocer-su-mundo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIbn Battuta da a conocer su mundo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-29084","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29084","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29084"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29084\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29084"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29084"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29084"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}