{"id":29088,"date":"2016-06-07T12:31:05","date_gmt":"2016-06-07T17:31:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/apoya-dios-hoy-las-guerras\/"},"modified":"2016-06-07T12:31:05","modified_gmt":"2016-06-07T17:31:05","slug":"apoya-dios-hoy-las-guerras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/apoya-dios-hoy-las-guerras\/","title":{"rendered":"\u00bfApoya Dios hoy las guerras?"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>El punto de vista b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"st\"><strong>\u00bfApoya Dios hoy las guerras?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">ALUDIENDO a su condici\u00f3n de guerrero, el rey David de Israel dijo: \u201c[Dios] est\u00e1 adiestrando mis manos para la guerra, y mis brazos han doblado un arco de cobre\u201d (Salmo 18:34).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Pero a los cristianos, el ap\u00f3stol Pablo escribi\u00f3: \u201cAunque andamos en la carne, <em>no\u00a0guerreamos <\/em>seg\u00fan lo que somos en la carne. Porque las armas de nuestro guerrear <em>no\u00a0son carnales\u201d <\/em>(2\u00a0Corintios 10:3,\u00a04).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">\u00bfSe contradicen estos dos pasajes? \u00bfO existen razones v\u00e1lidas para que Dios aprobara que el antiguo pueblo de Israel fuera a la guerra, y luego desaprobara que lo hicieran los cristianos? \u00bfHa cambiado su modo de ver la guerra? Estas preguntas se esclarecen si analizamos tres grandes diferencias entre Israel y la congregaci\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"ss\"><strong>Tres notables diferencias<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\"><strong>1. <\/strong>Israel era una naci\u00f3n que ocupaba un territorio con l\u00edmites geogr\u00e1ficos demarcados por Dios. Como estaba rodeada por vecinos frecuentemente hostiles, \u00e9l le mand\u00f3 proteger su tierra y hasta le concedi\u00f3 victorias sobre sus enemigos (Jueces 11:32,\u00a033). En\u00a0cambio, la congregaci\u00f3n cristiana no\u00a0tiene fronteras, y sus miembros se hallan dispersos por toda la Tierra. Si\u00a0los disc\u00edpulos de Cristo guerrearan contra otro pa\u00eds, estar\u00edan combatiendo contra sus hermanos espirituales, a quienes se les manda amar y por quienes se les pide que den hasta la vida (Mateo 5:44; Juan 15:12,\u00a013).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\"><strong>2. <\/strong>Israel ten\u00eda un rey humano con su trono en Jerusal\u00e9n. Los cristianos, por el contrario, son gobernados por Jesucristo, quien es hoy un poderoso esp\u00edritu entronizado en el cielo (Daniel 7:13,\u00a014). El\u00a0propio Jes\u00fas declar\u00f3: \u201cMi reino no\u00a0es parte de este mundo. Si\u00a0mi reino fuera parte de este mundo, mis servidores habr\u00edan peleado para que yo no\u00a0fuera entregado a los jud\u00edos. Pero, como es el caso, mi reino no\u00a0es de esta fuente\u201d (Juan 18:36). Por consiguiente, ning\u00fan gobierno en la Tierra puede afirmar que le pertenece a Cristo. \u00bfQu\u00e9 importancia tiene este hecho para los servidores de Jes\u00fas? El\u00a0tercer punto lo explica.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\"><strong>3. <\/strong>Israel, a semejanza de otras naciones, enviaba en su representaci\u00f3n mensajeros, los cuales corresponden a los modernos embajadores o enviados (2\u00a0Reyes 18:13-15; Lucas 19:12-14). Cristo ha hecho lo mismo, pero con dos claras diferencias. Primero, <em>todos <\/em>sus seguidores sirven de embajadores o enviados; de ah\u00ed que Pablo haya podido decir en nombre de sus compa\u00f1eros cristianos: \u201cSomos, por lo tanto, embajadores en sustituci\u00f3n de Cristo\u201d (2\u00a0Corintios 5:20). En\u00a0calidad de embajadores pac\u00edficos, los seguidores de Jes\u00fas no\u00a0empu\u00f1an las armas. Segundo, ellos predican a <em>todo <\/em>el que quiera escuchar su mensaje. Jes\u00fas anunci\u00f3: \u201cEstas buenas nuevas del reino se predicar\u00e1n en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones\u201d (Mateo 24:14). Tambi\u00e9n mand\u00f3: \u201cVayan, por lo tanto, y hagan disc\u00edpulos de gente de todas las naciones,\u00a0[&#8230;] ense\u00f1\u00e1ndoles a observar todas las cosas que yo les he mandado\u201d (Mateo 28:19,\u00a020).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Lamentablemente, los servidores de Cristo no\u00a0siempre son bien recibidos. Esta es la raz\u00f3n por la que Pablo exhort\u00f3 al evangelizador Timoteo: \u201cComo excelente soldado de Cristo Jes\u00fas, acepta tu parte en sufrir el mal\u201d (2\u00a0Timoteo 2:3). Las armas de Timoteo eran, por supuesto, de naturaleza espiritual, y entre ellas figuraba la Palabra escrita de Dios, llamada \u201cla espada del esp\u00edritu\u201d (Efesios 6:11-17).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"ss\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 se sustituy\u00f3 a Israel por la congregaci\u00f3n cristiana?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Durante unos mil quinientos a\u00f1os, la naci\u00f3n de Israel goz\u00f3 de una relaci\u00f3n especial con Dios en virtud del pacto, o contrato, que \u00e9l estableci\u00f3 con ella (\u00c9xodo 19:5). Dicho pacto, del cual fue mediador Mois\u00e9s, inclu\u00eda los Diez Mandamientos y dem\u00e1s leyes, que ten\u00edan como fin promover la adoraci\u00f3n verdadera y elevadas normas de moralidad (\u00c9xodo 19:3, 7,\u00a09; 20:1-17). Por desgracia, la mayor\u00eda de los israelitas fueron infieles a Dios y llegaron hasta el punto de matar a sus profetas (2\u00a0Cr\u00f3nicas 36:15,\u00a016; Lucas 11:47,\u00a048).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Finalmente, Jehov\u00e1 envi\u00f3 a su Hijo, Jesucristo, que naci\u00f3 jud\u00edo. Pero en lugar de aceptarlo como el Mes\u00edas, el pueblo en general lo rechaz\u00f3. En\u00a0consecuencia, Dios puso fin al pacto de tanto tiempo atr\u00e1s, derribando as\u00ed el muro simb\u00f3lico que separaba a jud\u00edos y no\u00a0jud\u00edos (Efesios 2:13-18; Colosenses 2:14).* Por esas mismas fechas, Dios estableci\u00f3 la congregaci\u00f3n cristiana y nombr\u00f3 Cabeza de ella a Jes\u00fas. Antes de finalizar el siglo primero, aquella congregaci\u00f3n hab\u00eda adquirido un car\u00e1cter verdaderamente multinacional. \u201cEn toda naci\u00f3n, el que le teme [a Dios] y obra justicia le es acepto\u201d, asegur\u00f3 el ap\u00f3stol jud\u00edo Pedro (Hechos 10:35).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Los testigos de Jehov\u00e1 toman como modelo a los primeros cristianos; as\u00ed pues, son conocidos por su ministerio p\u00fablico, por su neutralidad en la pol\u00edtica y por no\u00a0participar en las guerras de este mundo (Mateo 26:52; Hechos 5:42). No\u00a0dejan que nada los distraiga de la labor de anunciar las buenas nuevas del Reino de Dios, el \u00fanico gobierno que erradicar\u00e1 el mal y asegurar\u00e1 una paz duradera en la Tierra. Con esta hermosa esperanza en mente, Pablo escribi\u00f3: \u201cComo sustitutos por Cristo rogamos: \u2018Reconc\u00edliense con Dios\u2019\u201d (2\u00a0Corintios 5:20). Sus palabras revisten hoy mayor urgencia, pues est\u00e1 pr\u00f3ximo el fin de \u201clos \u00faltimos d\u00edas\u201d del presente mundo malvado (2\u00a0Timoteo 3:1-5).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sf\"><strong>[Nota]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\">El t\u00e9rmino <em>jud\u00edo <\/em>designaba en un principio solo a los individuos que pertenec\u00edan a la tribu israelita de Jud\u00e1; m\u00e1s tarde se aplic\u00f3 a la naci\u00f3n en su totalidad (Esdras 4:12).<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"se\"><strong>\u00bfSE LO HA PREGUNTADO?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"su\">\u25cf \u00bfQu\u00e9 extraordinaria cualidad deben mostrarse los cristianos entre s\u00ed? (Juan 13:34,\u00a035.)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"su\">\u25cf \u00bfCu\u00e1l es una de las principales \u201carmas\u201d del verdadero cristiano? (Efesios 6:17.)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"su\">\u25cf \u00bfQu\u00e9 importante mensaje anuncian los representantes de Cristo? (Mateo 24:14; 2\u00a0Corintios 5:20.)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sc\">Los testigos de Jehov\u00e1 forman una hermandad multinacional y no\u00a0participan en las guerras de las naciones<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El punto de vista b\u00edblico \u00bfApoya Dios hoy las guerras? ALUDIENDO a su condici\u00f3n de guerrero, el rey David de Israel dijo: \u201c[Dios] est\u00e1 adiestrando mis manos para la guerra, y mis brazos han doblado un arco de cobre\u201d (Salmo 18:34). Pero a los cristianos, el ap\u00f3stol Pablo escribi\u00f3: \u201cAunque andamos en la carne, no\u00a0guerreamos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/apoya-dios-hoy-las-guerras\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfApoya Dios hoy las guerras?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-29088","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29088"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29088\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}