{"id":29136,"date":"2016-06-07T12:33:43","date_gmt":"2016-06-07T17:33:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/john-foxe-y-sus-tiempos-turbulentos\/"},"modified":"2016-06-07T12:33:43","modified_gmt":"2016-06-07T17:33:43","slug":"john-foxe-y-sus-tiempos-turbulentos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/john-foxe-y-sus-tiempos-turbulentos\/","title":{"rendered":"John Foxe y sus tiempos turbulentos"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>John Foxe y sus tiempos turbulentos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sb\">\u00bfPUEDE la humanidad aprender de los errores del pasado, o son in\u00fatiles las lecciones de la historia? Pensemos en esta pregunta a medida que analizamos la vida de John Foxe, un historiador ingl\u00e9s que empu\u00f1\u00f3 la pluma con la esperanza de que sus lectores conocieran y condenaran las indescriptibles crueldades que se efectuaban en su \u00e9poca.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">Las cr\u00f3nicas de John Foxe, puestas por escrito durante la Reforma, cumplieron su objetivo e influyeron profundamente en la naci\u00f3n inglesa por siglos. A\u00a0Foxe le tom\u00f3 m\u00e1s de veinticinco a\u00f1os completar su obra, titulada originalmente <em>Acts and Monuments of the Church <\/em>(Actos y monumentos de la Iglesia), y hay quienes aseguran que solo la Biblia en ingl\u00e9s la supera como influencia formativa en la cultura y el idioma anglosajones.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"ss\"><strong>A\u00f1os turbulentos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">John Foxe naci\u00f3 en Boston (Inglaterra) en\u00a01516 o 1517, alrededor del tiempo en que, seg\u00fan la tradici\u00f3n, Mart\u00edn Lutero clav\u00f3 sus 95\u00a0tesis, o protestas, en la puerta de una iglesia de Wittenberg (Alemania). De\u00a0modo que Foxe, cat\u00f3lico de nacimiento, creci\u00f3 en una \u00e9poca en la que los reformadores estaban desafiando la autoridad y los dogmas de la Iglesia Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Foxe asisti\u00f3 a la Universidad de Oxford. Entre las materias que curs\u00f3 estaban el griego y el hebreo, lo cual le permiti\u00f3 leer la Biblia en sus idiomas originales. Evidentemente, esto afect\u00f3 su fe cat\u00f3lica. De\u00a0hecho, sus compa\u00f1eros comenzaron a sospechar que se estaba convirtiendo al protestantismo y lo delataron ante las autoridades universitarias. Como resultado, Foxe fue puesto bajo estricta vigilancia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Tras obtener el grado de maestro en\u00a01543, Foxe estaba listo para ser sacerdote. Sin embargo, se neg\u00f3 a recibir la ordenaci\u00f3n, pues rechazaba el celibato obligatorio; esta fue la gota que derram\u00f3 el vaso. Debido al rumor de que era hereje \u2014lo que le hubiera costado la vida de haberse confirmado\u2060\u2014 se vio obligado a renunciar en\u00a01545 a su cargo en Oxford. Dejando atr\u00e1s una prometedora carrera acad\u00e9mica, comenz\u00f3 a trabajar de tutor para una familia que viv\u00eda cerca de Stratford-upon-Avon, en Warwickshire, donde se cas\u00f3 con Agnes Randall.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Agnes, que proven\u00eda de la cercana poblaci\u00f3n de Coventry, le cont\u00f3 que una viuda de apellido Smith (o Smythe) les hab\u00eda ense\u00f1ado a sus hijos los Diez Mandamientos y el Padrenuestro en ingl\u00e9s, no\u00a0en lat\u00edn, y que por ese \u201cdelito\u201d hab\u00eda sido quemada en la hoguera junto con seis hombres que enfrentaban cargos similares. Esa terrible injusticia enfureci\u00f3 a la gente, por lo que el obispo hizo correr la voz de que las v\u00edctimas hab\u00edan sido quemadas por un \u201cdelito mucho m\u00e1s grave\u201d: comer carne en viernes y en otros d\u00edas de ayuno.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Si estos m\u00e1rtires conoc\u00edan porciones de la Biblia en ingl\u00e9s, era porque unos ciento cincuenta a\u00f1os atr\u00e1s y pese a la oposici\u00f3n de la Iglesia, John Wyclef la hab\u00eda traducido del lat\u00edn. Adem\u00e1s, Wyclef adiestr\u00f3 a un grupo de predicadores llamados lolardos, quienes llevaban consigo porciones de las Escrituras para leerlas a la gente.* En 1401, el Parlamento trat\u00f3 de detener esta obra evangelizadora mediante un estatuto que confer\u00eda autoridad a los obispos para encarcelar, torturar y quemar en la hoguera a los herejes.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Temiendo que lo arrestaran, Foxe se mud\u00f3 con su familia a Londres, donde se pondr\u00eda a favor del movimiento protestante. Se\u00a0dio a la tarea de traducir al ingl\u00e9s tratados de los reformadores alemanes y otros tratados en lat\u00edn. Tambi\u00e9n redact\u00f3 los suyos propios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Foxe compil\u00f3 la historia de los lolardos en Inglaterra, labor que finaliz\u00f3 en\u00a01554. Se\u00a0public\u00f3 en lat\u00edn en Estrasburgo (ciudad que pertenece actualmente a Francia), en un peque\u00f1o volumen de 212 hojas. De\u00a0hecho, este fue el comienzo de su obra <em>Acts and Monuments of the Church. <\/em>Cinco a\u00f1os despu\u00e9s, la cr\u00f3nica ya contaba con m\u00e1s de setecientas cincuenta p\u00e1ginas tama\u00f1o folio.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"ss\"><strong>El resultado mortal de la intolerancia<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Durante la Reforma fueron masacrados en Europa miles de hombres, mujeres y ni\u00f1os. En\u00a0Inglaterra subi\u00f3 al trono en\u00a01553 una ferviente cat\u00f3lica que lleg\u00f3 a ser conocida como <em>Bloody Mary <\/em>(Mar\u00eda la Sanguinaria). El\u00a0Parlamento ingl\u00e9s hab\u00eda roto todo v\u00ednculo con Roma en\u00a01534, pero ella estaba decidida a someter de vuelta a su pa\u00eds a la autoridad del papa. Durante su reinado de cinco a\u00f1os, unos trescientos hombres y mujeres \u2014entre ellos varios l\u00edderes protestantes\u2060\u2014 murieron en la hoguera acusados de herej\u00eda, y muchos otros murieron en prisi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Foxe sobrevivi\u00f3 a este per\u00edodo gracias a que huy\u00f3 con su familia a Basilea (Suiza) tras la coronaci\u00f3n de Mar\u00eda. En 1559, un a\u00f1o despu\u00e9s de que ascendiera al trono Isabel (la hermana protestante de Mar\u00eda), regres\u00f3 a Inglaterra junto con otros exiliados. Ese mismo a\u00f1o, la nueva monarca hab\u00eda reinstaurado el Acta de Supremac\u00eda,* que la convirti\u00f3 en Gobernadora Suprema de la Iglesia. El\u00a0papa P\u00edo V reaccion\u00f3 excomulg\u00e1ndola en\u00a01570. No\u00a0tardaron en descubrirse conspiraciones internacionales contra Inglaterra, entre ellas varios complots para asesinar a la reina. Como resultado, cientos de cat\u00f3licos fueron acusados de traici\u00f3n y ejecutados por orden de Isabel.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">\u00a1Qu\u00e9 lejos estaban las iglesias \u2014tanto la cat\u00f3lica como la protestante\u2060\u2014 de las ense\u00f1anzas de Jesucristo! \u00c9l\u00a0mand\u00f3: \u201cContin\u00faen amando a sus enemigos y orando por los que los persiguen\u201d (Mateo 5:44). Pero al desobedecer este claro mandato, unos y otros mancharon la reputaci\u00f3n del cristianismo, lo cual se hab\u00eda predicho en la Biblia. En\u00a0efecto, el ap\u00f3stol Pedro dijo que por culpa de estos supuestos cristianos \u201cse [hablar\u00eda] injuriosamente del camino de la verdad\u201d (2\u00a0Pedro 2:1,\u00a02).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"ss\"><strong>Foxe finaliza su obra<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">De vuelta en Inglaterra, Foxe se dedic\u00f3 a producir una edici\u00f3n extendida de su obra con detalles que al parecer hab\u00edan presenciado algunos de sus lectores. La\u00a0primera edici\u00f3n en ingl\u00e9s (que ten\u00eda unas mil ochocientas p\u00e1ginas y varios grabados) vio la luz en\u00a01563 y fue un \u00e9xito rotundo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">La segunda edici\u00f3n apareci\u00f3 siete a\u00f1os m\u00e1s tarde. Se\u00a0trataba de dos vol\u00famenes con m\u00e1s de 2.300 p\u00e1ginas y 153 ilustraciones. Al\u00a0siguiente a\u00f1o, la Iglesia de Inglaterra decret\u00f3 que hubiera un ejemplar del libro de Foxe junto a la Biblia en todas las catedrales del pa\u00eds, as\u00ed como en los hogares de los dignatarios eclesi\u00e1sticos para el beneficio de los sirvientes y los visitantes. Las parroquias no\u00a0tardaron en seguir el ejemplo. Incluso los analfabetos pod\u00edan aprovecharse de este libro gracias a las impactantes ilustraciones.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">Para entonces, Foxe se hab\u00eda unido a los puritanos, un grupo protestante que cre\u00eda que no\u00a0bastaba con separarse formalmente de Roma. Ellos ense\u00f1aban que tambi\u00e9n hab\u00eda que eliminar todo vestigio del catolicismo. Ir\u00f3nicamente, esta postura crear\u00eda un choque con la Iglesia de Inglaterra, la cual conserv\u00f3 innumerables costumbres y doctrinas del catolicismo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">Con su obra, que denunci\u00f3 muchas de las atrocidades religiosas que tuvieron lugar en los turbulentos tiempos en los que le toc\u00f3 vivir, John Foxe molde\u00f3 por siglos la opini\u00f3n de los ingleses sobre religi\u00f3n y pol\u00edtica.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sf\"><strong>[Notas]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\">V\u00e9ase el art\u00edculo \u201cLos lolardos, valerosos predicadores de la Biblia\u201d, de <em>La\u00a0Atalaya <\/em>del 1 de enero de\u00a01981.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"fn2\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\">El historiador D.\u00a0H.\u00a0Montgomery se\u00f1ala que en\u00a01534, el Parlamento hab\u00eda aprobado el Acta de Supremac\u00eda, \u201cla cual declaraba al rey Enrique cabeza indiscutible de la Iglesia y consideraba alta traici\u00f3n el rechazo a su nombramiento. Con la firma del acta, el rey invalid\u00f3 de un plumazo las tradiciones milenarias de la Iglesia Cat\u00f3lica. As\u00ed, Inglaterra se plant\u00f3 con audacia ante el papa y cre\u00f3 una Iglesia Nacional independiente\u201d <em>(The Leading Facts of English History).<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n y recuadro de la p\u00e1gina 28]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sc\"><strong><em>EL LIBRO DE LOS M\u00c1RTIRES<\/em>, DE FOXE<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sc\">  En la \u00e9poca en que la Iglesia Cat\u00f3lica luchaba contra la Reforma, los martirologistas de Europa, como Jean Crespin y Foxe, recabaron detalles de la persecuci\u00f3n y el martirio en sus pa\u00edses.* De ah\u00ed que la obra de Foxe llegara a conocerse como <em>El\u00a0libro de los m\u00e1rtires. <\/em>Con el tiempo, tras la aparici\u00f3n de muchas versiones revisadas y abreviadas, dicho t\u00edtulo termin\u00f3 reemplazando al original.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sc\"><strong>[Notas]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn3\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\">V\u00e9ase el art\u00edculo <em>\u201cEl libro de los m\u00e1rtires, <\/em>de Jean Crespin\u201d, de <em>\u00a1Despertad! <\/em>de marzo de\u00a02011.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sc\">\u00a9 Classic Vision\/age fotostock<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 27]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sc\">John Wyclef prepar\u00f3 a predicadores itinerantes conocidos como lolardos<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sc\">Del libro <em>The Church of England: A History for the People<\/em>, vol. II (1905)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sc\">De la obra <em>El\u00a0libro de los m\u00e1rtires<\/em>, de Foxe<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>John Foxe y sus tiempos turbulentos \u00bfPUEDE la humanidad aprender de los errores del pasado, o son in\u00fatiles las lecciones de la historia? Pensemos en esta pregunta a medida que analizamos la vida de John Foxe, un historiador ingl\u00e9s que empu\u00f1\u00f3 la pluma con la esperanza de que sus lectores conocieran y condenaran las indescriptibles &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/john-foxe-y-sus-tiempos-turbulentos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJohn Foxe y sus tiempos turbulentos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-29136","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29136","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29136"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29136\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29136"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29136"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29136"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}