{"id":2953,"date":"2015-12-01T00:58:55","date_gmt":"2015-12-01T05:58:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/poder-de-las-escrituras\/"},"modified":"2015-12-01T00:58:55","modified_gmt":"2015-12-01T05:58:55","slug":"poder-de-las-escrituras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/poder-de-las-escrituras\/","title":{"rendered":"Poder de las Escrituras"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Steve Arterburn<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Texto de referencia Salmo 19; Juan 9:6-7; Hebreos 4:12; 2 Timoteo 3:16<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify><\/p>\n<p>Hace alg\u00fan tiempo le\u00ed acerca de la labor de un traductor de la Biblia Wycliffe en una remota aldea en Papua, Nueva Guinea. Cuando se tradujeron a la lengua nativa los primeros cap\u00edtulos del G\u00e9nesis, la actitud hacia las mujeres en la tribu cambi\u00f3 de la noche a la ma\u00f1ana. Los nativos no entend\u00edan antes o no se daban cuenta de que a la mujer la formaron especialmente del costado del hombre. Sin o\u00edr siquiera el desarrollo de este concepto, estas personas captaron al instante las ideas de igualdad entre los sexos, y empezaron a adaptar su comportamiento. El pueblo oy\u00f3, obedeci\u00f3 y cambi\u00f3. As\u00ed de simple. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Sin embargo, ese cambio no significa que toda la tribu pusiere inmediatamente su fe en Cristo. Aunque reconocieron al instante el respeto que Dios tiene tanto para hombres como para mujeres, los miembros de esta tribu ten\u00edan sus propios dioses y supersticiones dif\u00edciles de abandonar. Una de sus costumbres era escupir en las heridas de los enfermos. A sus curanderos se les conoc\u00eda como escupidores, y no quer\u00edan que alguien como Jes\u00fas acabara con la posici\u00f3n de estas personas en la aldea.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No obstante, la actitud general cambi\u00f3 a medida que se traduc\u00eda m\u00e1s de la Biblia al dialecto de la tribu. Cuando los traductores leyeron el pasaje en que Jes\u00fas san\u00f3 de manera extra\u00f1a a un ciego, los curanderos aguzaron el o\u00eddo. El Maestro escupi\u00f3 en tierra, hizo una pasta de barro, lo puso en los p\u00e1rpados del hombre, le dijo que se lavara\u0085 y el hombre san\u00f3. Cuando estos miembros de la tribu oyeron esta historia en su propio idioma vieron que Jes\u00fas no estaba contra ellos sino a su favor. Encontraron a uno de los suyos, \u00a1un Salvador que tambi\u00e9n era un escupidor! Esa conexi\u00f3n ayud\u00f3 a que aceptaran al Se\u00f1or. <\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomado del libro Ilustraciones perfectas publicado por Unilit. Usado con permiso. Todos los derechos reservados<\/B>.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Steve Arterburn Texto de referencia Salmo 19; Juan 9:6-7; Hebreos 4:12; 2 Timoteo 3:16 Hace alg\u00fan tiempo le\u00ed acerca de la labor de un traductor de la Biblia Wycliffe en una remota aldea en Papua, Nueva Guinea. Cuando se tradujeron a la lengua nativa los primeros cap\u00edtulos del G\u00e9nesis, la actitud hacia las mujeres &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/poder-de-las-escrituras\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPoder de las Escrituras\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2953","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2953","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2953"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2953\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2953"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2953"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2953"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}