{"id":29776,"date":"2016-06-10T20:13:16","date_gmt":"2016-06-11T01:13:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=29776"},"modified":"2016-06-10T20:14:03","modified_gmt":"2016-06-11T01:14:03","slug":"aire-acondicionado-en-el-infierno-como-se-presenta-el-liberalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aire-acondicionado-en-el-infierno-como-se-presenta-el-liberalismo\/","title":{"rendered":"Aire acondicionado en el infierno: c\u00f3mo se presenta el liberalismo"},"content":{"rendered":"<div id=\"gt-header\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por Albert Mohler Jr.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los liberalistas teol\u00f3gicos no pretenden destruir el cristianismo, sino salvarlo. De hecho, podr\u00edamos decir que lo que motiva al liberalismo teol\u00f3gico es, en cierto modo, un deseo de justificarse. La pauta que lo rige es muy clara: sus adeptos tienen la convicci\u00f3n de que hay que salvar al cristianismo&#8230; de s\u00ed mismo.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span id=\"Liberalismo:_c.C3.B3mo_salvar_al_cristianismo_de_s.C3.AD_mismo\" class=\"mw-headline\">Liberalismo: c\u00f3mo salvar al cristianismo de s\u00ed mismo<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los liberalistas cl\u00e1sicos de principios del siglo XX, a menudo denominados modernistas, se\u00f1alaban que la sociedad estaba atravesando una vasta transformaci\u00f3n intelectual y afirmaban que el cristianismo tendr\u00eda que cambiar o acabar\u00eda extingui\u00e9ndose. Seg\u00fan el historiador William R. Hutchison, \u201cel sello distintivo del modernismo es la insistencia en que la teolog\u00eda debe adoptar una actitud favorable hacia la cultura secular y hacer un esfuerzo genuino por reconciliarse con ella\u201d.<sup id=\"cite_ref-0\" class=\"reference\">[1]<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este ideal de reconciliaci\u00f3n con la cultura secular tiene ra\u00edces profundas en la sensaci\u00f3n de liberaci\u00f3n intelectual que surge a partir de la Ilustraci\u00f3n. Los primeros rastros del liberalismo protestante se hallan en Europa, pero esta ideolog\u00eda muy pronto lleg\u00f3 a Norteam\u00e9rica, quiz\u00e1s mucho antes de lo que la mayor\u00eda de los evang\u00e9licos de nuestros d\u00edas imagina. La teolog\u00eda liberal tuvo influencia en los lugares donde el unitarianismo era predominante y en otras regiones m\u00e1s all\u00e1 de estos l\u00edmites.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco tiempo despu\u00e9s de la Guerra de la Independencia en Estados Unidos, comenzaron a surgir formas m\u00e1s organizadas de la teolog\u00eda liberal, impulsadas por un sentido de revoluci\u00f3n y de libertad intelectual. Tanto te\u00f3logos como predicadores empezaron a cuestionar las doctrinas del cristianismo ortodoxo, alegando que doctrinas tales como la del pecado original, la depravaci\u00f3n total, la soberan\u00eda divina y la expiaci\u00f3n por sustituci\u00f3n transgreden las normas morales. William Ellery Channing, quien fue un unitarianista de gran influencia, habl\u00f3 en nombre de muchos de sus contempor\u00e1neos al describir \u201cla conmoci\u00f3n que [produjeron] a [su] naturaleza moral\u201d las ense\u00f1anzas del cristianismo ortodoxo.<sup id=\"cite_ref-1\" class=\"reference\">[2]<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que los liberales sometieron a revisi\u00f3n un gran n\u00famero de creencias b\u00e1sicas y doctrinas centrales o incluso las rechazaron categ\u00f3ricamente, la doctrina acerca del infierno fue por lo general objeto de mayor disentimiento y negaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una meditaci\u00f3n acerca del infierno y otras doctrinas relacionadas, el pastor congregacionalista Washington Gladden declar\u00f3: \u201cLa ense\u00f1anza de semejante doctrina acerca de Dios inflige una herida atroz a la religi\u00f3n y socaba los fundamentos mismos de la moralidad\u201d.<sup id=\"cite_ref-2\" class=\"reference\">[3]<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que el infierno fue un componente esencial de la teolog\u00eda cristiana desde tiempos del Nuevo Testamento, se ha vuelto un <i>odium theologicum<\/i>: una doctrina a la que la cultura dominante considera repugnante y que, al presente, retienen y defienden solo aquellos ortodoxos que son conscientes de su propia responsabilidad teol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El novelista David Lodge dio fecha de caducidad a la doctrina del infierno: \u201cEn alg\u00fan punto en la d\u00e9cada de 1960, el infierno desapareci\u00f3. Nadie sabe a ciencia cierta cu\u00e1ndo sucedi\u00f3. Antes estaba all\u00ed y luego ya no\u201d. El historiador Martin Marty de la Universidad de Chicago describi\u00f3 la transici\u00f3n como un proceso simple y, en el momento preciso en el que ocurri\u00f3, apenas percibido. En sus propias palabras, \u201cel infierno desapareci\u00f3 y nadie se dio cuenta\u201d.<sup id=\"cite_ref-3\" class=\"reference\">[4]<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los te\u00f3logos y pastores liberales que descartaron el infierno de un modo tan conveniente lo hicieron sin por ello negar que la Biblia claramente ense\u00f1a esta doctrina. Tan solo convinieron en que el sentido de moralidad de la cultura reinante deb\u00eda gozar de una autoridad mayor. Para salvar al cristianismo de los perjuicios morales e intelectuales de la doctrina, habr\u00eda que sencillamente deshacerse del infierno. Muchos rechazaron la doctrina con mucho gusto, alegando que es necesario modernizar la fe acorde a la nueva era intelectual. Otros, sin m\u00e1s, dejaron que la doctrina cayera en el olvido: no se habla de eso entre gente educada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 hay de los evang\u00e9licos de hoy en d\u00eda? Si bien algunos se burlan del estereot\u00edpico serm\u00f3n apocal\u00edptico de las generaciones evang\u00e9licas anteriores acerca del \u201clago de fuego y azufre\u201d, la realidad es que la mayor\u00eda de los miembros de iglesia actuales quiz\u00e1s nunca hayan o\u00eddo un serm\u00f3n acerca del infierno, ni siquiera en congregaciones evang\u00e9licas. \u00bfSer\u00e1 que el infierno tambi\u00e9n ha ca\u00eddo en el olvido entre los evang\u00e9licos?<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span id=\"Revisiones_al_infierno:_un_ejemplo_de_c.C3.B3mo_la_teolog.C3.ADa_cae_en_el_liberalismo\" class=\"mw-headline\">Revisiones al infierno: un ejemplo de c\u00f3mo la teolog\u00eda cae en el liberalismo<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">La doctrina del infierno es un ejemplo interesante de c\u00f3mo se cae en el liberalismo teol\u00f3gico. El patr\u00f3n que rige este proceso puede describirse de la siguiente manera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo primero que sucede es que se deja de mencionar cierta doctrina. Pasa el tiempo y en ning\u00fan momento se la presenta o se la debate desde el p\u00falpito. La mayor parte de la congregaci\u00f3n ni siquiera la nombra y los que s\u00ed lo hacen son cada vez menos. No se niega la doctrina, sino que se hace caso omiso de ella y se la mantiene a cierta distancia. S\u00ed, se la reconoce, es una doctrina que los cristianos siempre han cre\u00eddo, pero ya no es necesario hacer hincapi\u00e9 en ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar, se vuelve a examinar la doctrina y se retiene solo en una forma reducida. De seguro habr\u00e1 alguna buena raz\u00f3n por la que el cristianismo a lo largo de la historia haya cre\u00eddo en el infierno. Algunos te\u00f3logos y pastores entonces dir\u00e1n que en esta doctrina hay un punto que es de importancia central para la moralidad y que por tanto debe preservarse. Quiz\u00e1s algo del estilo de lo que C. S. Lewis denomin\u00f3 \u201cel Tao\u201d.<sup id=\"cite_ref-4\" class=\"reference\">[5]<\/sup> La doctrina se ve reducida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tercer lugar, se somete la doctrina al rid\u00edculo. Robert Schuller de la Catedral de Cristal, conocido por su mensaje acerca del \u201cPensamiento positivo\u201d, en una ocasi\u00f3n dijo que lo que lo motivaba a reformular ciertos puntos teol\u00f3gicos era el deseo de darles un nuevo enfoque para as\u00ed \u201cgenerar confianza y pensamientos positivos\u201d.<sup id=\"cite_ref-5\" class=\"reference\">[6]<\/sup> Su m\u00e9todo consiste en acentuar la salvaci\u00f3n y la necesidad de \u201cconvertirnos en personas positivas\u201d.<sup id=\"cite_ref-6\" class=\"reference\">[7]<\/sup> Este pensamiento no da mayor importancia a salvarse del infierno, \u201csea lo que sea que eso signifique y dondequiera que ese lugar se encuentre\u201d.<sup id=\"cite_ref-7\" class=\"reference\">[8]<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal aseveraci\u00f3n ridiculiza el infierno, ya que subestima su importancia al decir \u201csea lo que sea que eso signifique y dondequiera que ese lugar se encuentre\u201d. Lo que Schuller sugiere es que no hay que preocuparse por el infierno. Si bien es probable que sean pocos los evang\u00e9licos que adopten la misma actitud de burla, muchos recurrir\u00e1n a formas m\u00e1s sutiles de marginalizar la doctrina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuarto lugar, se reformula la doctrina para despojarla de todo aquello que pueda resultar ofensivo desde un punto de vista moral e intelectual. Los evang\u00e9licos han aplicado esta estrategia a la doctrina del infierno ya por muchos a\u00f1os. Algunos niegan que el castigo infernal sea eterno y proponen diversas variantes de aniquilacionismo o inmortalidad condicional. Otros dicen que el infierno no es en verdad un lugar de tormento. John Wenham dice: \u201cun sufrimiento sin fin me hace pensar en sadismo, no en justicia\u201d.<sup id=\"cite_ref-8\" class=\"reference\">[9]<\/sup> Algunos arguyen que Dios no enviar\u00e1 a nadie al infierno, sino que el infierno es tan solo la suma total de las decisiones que los seres humanos tomaron durante su vida terrenal: Dios en realidad no es un juez; es un \u00e1rbitro que se asegura de que se respeten las reglas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pastor Ed Gungor de Tulsa (Oklahoma) escribi\u00f3 hace poco que \u201clas personas no son enviadas al infierno, sino que van all\u00ed\u201d.<sup id=\"cite_ref-9\" class=\"reference\">[10]<\/sup> En otras palabras, Dios es tan respetuoso de la libertad humana que, muy a su pesar, permitir\u00eda que los humanos que se empe\u00f1an en ir al infierno hagan conforme a su deseo.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span id=\"Excusarse_por_el_infierno:_la_nueva_evasi.C3.B3n_evang.C3.A9lica\" class=\"mw-headline\">Excusarse por el infierno: la nueva evasi\u00f3n evang\u00e9lica<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los \u00faltimos a\u00f1os, ha surgido una nueva forma de evasi\u00f3n evang\u00e9lica. Los protestantes liberales y los modernistas del siglo XX simplemente desestimaron la doctrina del infierno, habi\u00e9ndose ya rehusado a afirmar la veracidad de las Escrituras. Por lo tanto, no intentaron desarrollar argumentos m\u00e1s elaborados para negar que la Biblia ense\u00f1a la doctrina. La rechazaron sin m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque esta conducta se observa en algunos que dicen ser evang\u00e9licos, este no es el tipo de concesi\u00f3n m\u00e1s com\u00fan entre los evang\u00e9licos. Hay una nueva tendencia, basada en un intento de excusarse, que se ve de un modo evidente en algunos te\u00f3logos y predicadores que s\u00ed afirman que la Biblia es infalible y que la doctrina del Nuevo Testamento acerca del infierno es en esencia verdadera. Se trata de un movimiento m\u00e1s sutil, sin lugar a dudas, en el que el predicador dice algo as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLamento decirles que Biblia ense\u00f1a la doctrina del infierno. Yo la creo, porque es revelada en las Escrituras. No se puede negociar. Solo debemos recibirla y creerla. Yo en verdad la creo. Desear\u00eda que fuera de otro modo pero eso no es posible.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Afirmaciones como esta dejan entrever mucho. Claramente, no se pone en duda la autoridad de la Biblia. El pastor predica lo que la Biblia ense\u00f1a y rechaza modificaciones. Hasta aqu\u00ed estamos de acuerdo. El problema radica en c\u00f3mo se introduce y se explica la doctrina. En un gesto de disculpas, el predicador b\u00e1sicamente lamenta la doctrina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 nos dice esto de Dios? \u00bfCu\u00e1les son las implicancias para la verdad de Dios? \u00bfSer\u00e1 que hay alguna verdad revelada por la Biblia que sea menos que buena para nosotros? La Biblia presenta el conocimiento acerca del infierno del mismo modo en que presenta las verdades del pecado y el juicio: son verdades de las que nos conviene estar enterados. Dios nos las revela para nuestro bien y redenci\u00f3n. A la luz de esta realidad, el conocimiento de estas verdades es una manifestaci\u00f3n de la gracia de Dios para nosotros. Disculparse por una doctrina equivale a poner en entredicho el car\u00e1cter de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCreemos o no que el infierno es parte de la perfecci\u00f3n de la justicia de Dios? Si nuestra respuesta fuera negativa, tendr\u00edamos problemas teol\u00f3gicos mucho m\u00e1s grandes que los que se refieren exclusivamente al infierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace muchos a\u00f1os, alguien sugiri\u00f3 sabiamente que muchos de los cristianos modernos quer\u00edan \u201cinstalar un aire acondicionado en el infierno\u201d.<sup id=\"cite_ref-10\" class=\"reference\">[11]<\/sup> El intento contin\u00faa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que los liberales y los modernistas tambi\u00e9n buscaban excusarse. Quer\u00edan salvar al cristianismo y preservar la relevancia de su mensaje en el mundo moderno, quitando de en medio el obst\u00e1culo odioso que representan aquellas doctrinas percibidas como repugnantes e innecesarias. Quer\u00edan salvar al cristianismo de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad, algunos de los que integran movimientos como la iglesia emergente tienen los mismos objetivos y las mismas razones. \u00bfAcaso nos averg\u00fcenza la doctrina b\u00edblica del infierno?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tal caso, esta generaci\u00f3n de evang\u00e9licos se sentir\u00e1 avergonzada en muchas m\u00e1s ocasiones. El contexto intelectual actual no permite guardar casi ning\u00fan tipo de respeto hacia las afirmaciones cristianas sobre la exclusividad del evangelio, la verdadera naturaleza del pecado humano, las ense\u00f1anzas b\u00edblicas acerca de la sexualidad y una enorme cantidad de otras doctrinas reveladas por la Biblia. La lecci\u00f3n del liberalismo teol\u00f3gico es clara: la verg\u00fcenza es la \u201cdroga de iniciaci\u00f3n\u201d que luego nos lleva a la negociar y negar la teolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que no nos quepa la menor duda: el aire acondicionado en el infierno es solo el comienzo.<\/p>\n<hr \/>\n<ol class=\"references\">\n<li id=\"cite_note-0\" style=\"text-align: justify;\">\u2191 William R. Hutchison, ed., American Protestant Thought in the Liberal Era [que se traduce como \u201cEl pensamiento protestante estadounidense en la era liberal\u201d] (Lanham, MD: University Press of America, 1968), p. 4.<\/li>\n<li id=\"cite_note-1\" style=\"text-align: justify;\">\u2191 Gary Dorrien, The Making of American Liberal Theology: Imagining Progressive Religion, 1805-1900 [que se traduce como \u201cLa gestaci\u00f3n de la teolog\u00eda liberal norteamericana: pensando una religi\u00f3n progresista\u201d] (Louisville: Westminster\/John Knox Press, 2001), p. 18.<\/li>\n<li id=\"cite_note-2\" style=\"text-align: justify;\">\u2191 Dorrien, p, 275.<\/li>\n<li id=\"cite_note-3\" style=\"text-align: justify;\">\u2191 Martin E. Marty, \u201cHell Disappeared. No One Noticed. A Civic Argument\u201d [cuya traducci\u00f3n literal es \u201cEl infierno desapareci\u00f3 y nadie se dio cuenta: una pol\u00e9mica c\u00edvica], Harvard Theological Review, 78 (1985), 381-398.<\/li>\n<li id=\"cite_note-4\" style=\"text-align: justify;\">\u2191 V\u00e9ase C. S. Lewis, The Abolition of Man [t\u00edtulo de su publicaci\u00f3n en espa\u00f1ol: La abolici\u00f3n del hombre] (San Francisco: HarperOne, 2001 [1948]).<\/li>\n<li id=\"cite_note-5\" style=\"text-align: justify;\">\u2191 Robert Schuller, My Journey [cuya traducci\u00f3n literal es \u201cMi viaje\u201d] (San Francisco: HarperCollins, 2001), p. 127.<\/li>\n<li id=\"cite_note-6\" style=\"text-align: justify;\">\u2191 Schuller, p. 127-128.<\/li>\n<li id=\"cite_note-7\" style=\"text-align: justify;\">\u2191 Schuller, p. 127-128.<\/li>\n<li id=\"cite_note-8\" style=\"text-align: justify;\">\u2191 John Wenhan, Facing Hell: An Autobiography [que se traduce literalmente como \u201cEnfrentando al infierno: una autobiograf\u00eda\u201d] (London: Paternoster Press, 1998), p. 254.<\/li>\n<li id=\"cite_note-9\" style=\"text-align: justify;\">\u2191 Ed Gungor, What Bothers Me Most About Christianity [cuya traducci\u00f3n literal es \u201cLo que m\u00e1s me molesta del cristianismo\u201d] (New York: Howard Books, 2009), p. 196.<\/li>\n<li id=\"cite_note-10\" style=\"text-align: justify;\">\u2191 V\u00e9ase \u201cHell Air Conditioned\u201d [que se traduce como \u201cAire acondicionado en el infierno\u201d], New Oxford Review, 58 (June 3, 1998), p. 4.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Albert Mohler Jr. Los liberalistas teol\u00f3gicos no pretenden destruir el cristianismo, sino salvarlo. De hecho, podr\u00edamos decir que lo que motiva al liberalismo teol\u00f3gico es, en cierto modo, un deseo de justificarse. 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