{"id":29780,"date":"2016-06-10T20:19:54","date_gmt":"2016-06-11T01:19:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=29780"},"modified":"2016-06-10T20:19:54","modified_gmt":"2016-06-11T01:19:54","slug":"la-critica-y-la-cruz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-critica-y-la-cruz\/","title":{"rendered":"La Cr\u00edtica y la Cruz"},"content":{"rendered":"<div id=\"gt-header\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por Alfred Poirier<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 28 de enero de 1986, la lanzadera espacial Challenger y su tripulaci\u00f3n se embarcaron en una misi\u00f3n con el fin de ampliar los horizontes did\u00e1cticos y promover la evoluci\u00f3n del conocimiento cient\u00edfico. El principal objetivo de la misi\u00f3n \u201cChallenger 51-L\u201d era la impartici\u00f3n de lecciones educativas desde el espacio por la profesora Christa McAuliffe. Desde luego se imparti\u00f3 una lecci\u00f3n, pero no la que todo el mundo esperaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">75 segundos tras el despegue se desat\u00f3 la tragedia. Ante la mirada de todo el planeta, de repente la lanzadera estall\u00f3 por lo alto, desintegr\u00e1ndose la cabina junto con la tripulaci\u00f3n. Los restos de metal, sangre y huesos cayeron en picado hacia la tierra con la gloria de nuestra naci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 hab\u00eda ido mal? Esa era la insistente pregunta que todo el mundo se hac\u00eda. El equipo de investigadores descubri\u00f3 en seguida la causa concreta mientras examinaba los restos. El problema se encontr\u00f3 en las juntas t\u00f3ricas (anillos de goma) dise\u00f1adas para adaptarse perfectamente a las juntas de las ranuras del motor del cohete. Obviamente, las juntas t\u00f3ricas se hab\u00edan vuelto defectuosos ante condiciones adversas y el fallo mec\u00e1nico resultante acab\u00f3 en tragedia. \u00bfEsa era toda la historia?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al final la verdad sali\u00f3 a la luz. El <i>New York Times<\/i> lo anunci\u00f3 con franqueza: la causa final del desastre de la lanzadera espacial fue el orgullo. Un equipo compuesto por los mejores managers hizo caso omiso de las advertencias, consejos y cr\u00edticas hechas por aqu\u00e9llos con vistas en el futuro preocupados por la fiabilidad operativa de algunas partes del motor de la lanzadera en condiciones de presi\u00f3n anormales. S\u00f3lo piense:<i>haber hecho caso de las cr\u00edticas podr\u00eda haber salvado siete vidas humanas<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como pastor, l\u00edder en la iglesia y profesor para <i>Peacemaker Ministries<\/i>, estoy bendecido gracias a la oportunidad de ministrar a personas y congregaciones en conflicto. Entre muchas de las cosas que he podido aprender, una de ellas es el papel dominante que tiene el criticar y recibir cr\u00edticas a la hora de agravar un conflicto. Y con m\u00e1s raz\u00f3n he aprendido que el remedio ofrecido maravillosamente por Dios nos exige que volvamos a la cruz de Cristo. Para el prop\u00f3sito que tenemos por delante, quiero que examinemos el problema de recibir cr\u00edticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>La din\u00e1mica defensiva contra la cr\u00edtica<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEn primer lugar, voy a definir lo que quiero expresar con cr\u00edtica. Estoy usando este t\u00e9rmino en un sentido amplio refiri\u00e9ndome <i>a cualquier juicio que alguien hace de usted porque no puede cumplir con un criterio<\/i>. El criterio puede ser de Dios o de un hombre. El juicio puede ser verdadero o falso, puede hacerse con amabilidad con intenci\u00f3n de corregir o con dureza y de forma condenatoria, puede hacerlo un amigo o un enemigo, pero en cualquier caso es un juicio o una cr\u00edtica sobre usted porque no ha cumplido con un criterio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sea como sea, la mayor\u00eda de nosotros estaremos de acuerdo en que la cr\u00edtica es dif\u00edcil de aceptar. \u00bfQui\u00e9n de nosotros no conoce a alguien con quien hay que tener especial cuidado con nuestras observaciones no sea que exploten en respuesta a las correcciones que sugerimos? Desgraciadamente, cuando viajo por el pa\u00eds, la historia que se escucha a menudo es la de que muchas personas nunca se atrever\u00edan a enfrentarse o a criticar a sus pastores o l\u00edderes por miedo a las represalias. Muchos simplemente buscan otra organizaci\u00f3n para la que trabajar u otra iglesia a la que asistir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, \u00bfno conoce a l\u00edderes que eligen para su c\u00edrculo \u00edntimo a las personas que son m\u00e1s complacientes con ellos? \u00bfCu\u00e1ntas veces lo han advertido de \u201candarse con pies de plomo\u201d con esa persona?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por muy triste que pueda parecer, esas personas no son muy diferentes de m\u00ed. A m\u00ed tampoco me gusta la cr\u00edtica. Me cuesta aceptar cualquier tipo de cr\u00edtica. Preferir\u00eda mucho m\u00e1s ser elogiado que corregido, alabado que reprendido. \u00a1Preferir\u00eda mucho m\u00e1s juzgar que ser juzgado! Y no creo que sea el \u00fanico. Cu\u00e1nto m\u00e1s escucho, m\u00e1s oigo la din\u00e1mica defensiva contra la cr\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando aconsejo, veo esa din\u00e1mica en la manera chistosa en la que una pareja se distrae con cualquier tema a mano para discutir sobre qui\u00e9n dijo qu\u00e9, cu\u00e1ndo y d\u00f3nde; o en c\u00f3mo las personas debaten una y otra vez si fue el martes o el mi\u00e9rcoles cuando hicieron algo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 empleamos tanto tiempo y energ\u00eda aplastando con mazos estas moscas? \u00bfPor qu\u00e9 nuestras mentes y nuestros corazones se implican instant\u00e1neamente y nuestras emociones surgen con tanto vigor en nuestra defensa? La respuesta es sencilla. Estos temas no son secundarios o insignificantes. Defendemos lo que consideramos de gran valor. Pensamos que es nuestra <i>vida<\/i> lo que estamos salvando; creemos que algo mucho mayor se perder\u00e1 si no empleamos todos nuestros medios para salvarlo. <i>Nuestro nombre, nuestra reputaci\u00f3n, nuestro honor, nuestra gloria<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cSi no <i>se\u00f1alo<\/i> que <i>me han<\/i> malinterpretado, tergiversado mis palabras o acusado falsamente, entonces los dem\u00e1s no sabr\u00e1n que <i>yo tengo raz\u00f3n<\/i>. Y si <i>yo<\/i> no se\u00f1alo <i>mi<\/i> raz\u00f3n, nadie lo har\u00e1. <i>Ser\u00e9<\/i> desde\u00f1ado y condenado ante los ojos de los dem\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfVe al <i>\u00eddolo del yo<\/i> aqu\u00ed? \u00bfEl deseo de autojustificaci\u00f3n? Los \u00eddolos tienen piernas. A causa de este profundo deseo id\u00f3latra de autojustificaci\u00f3n, la tragedia de la lanzadera espacial se agota una y otra vez en nuestras relaciones. Destruye nuestra capacidad para escuchar y aprender y nos lleva a disputas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, por nuestro orgullo y necedad, sufrimos voluntariamente la p\u00e9rdida de amigos, esposa o personas queridas. Algo de esta destrucci\u00f3n viene en forma de breve tregua. Aguantamos una guerra fr\u00eda, firmamos una paz falsa. Nos comprometemos los unos con los otros para debatir s\u00f3lo aquello que tiene muy poca importancia para el bien de nuestras almas. Plantamos minas terrestres y amenazamos a alguien con que explotaremos de ira si sacan el tema tab\u00fa de mi equivocaci\u00f3n, error o mi pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed es como progresan las divisiones y las facciones en las iglesias. Nos rodeamos de hombres \u201cs\u00ed\u201d, personas dispuestas a no cuestionarnos, aconsejarnos o criticarnos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan as\u00ed, mientras seguimos defendi\u00e9ndonos de las cr\u00edticas, vemos que las Escrituras ense\u00f1an algo distinto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Cr\u00edtica elogiada<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLa habilidad para escuchar y hacer caso de la correcci\u00f3n o la cr\u00edtica es elogiada en las Escrituras, sobre todo en Proverbios. Ser una persona ense\u00f1able, capaz y dispuesta a recibir correcci\u00f3n es de sabios. Y un padre o madre sabio promover\u00e1 e inspirar\u00e1 esa actitud en sus hijos e hijas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl camino del necio es recto a sus propios ojos, mas el que <i>escucha consejos<\/i> es sabio\u201d (Pr. 12:15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPor la soberbia s\u00f3lo viene la contienda, mas con los que <i>reciben consejos<\/i> est\u00e1 la sabidur\u00eda\u00bb (Pr. 13:10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa reprensi\u00f3n <i>penetra<\/i> m\u00e1s en el que tiene entendimiento que cien azotes en el necio\u201d (Pr. 17:10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La capacidad para recibir un consejo, correcci\u00f3n o reprensi\u00f3n no s\u00f3lo se considera una <i>caracter\u00edstica<\/i> del sabio y la incapacidad una <i>caracter\u00edstica<\/i> del necio, sino que tanto el sabio como el necio <i>cosechan<\/i> seg\u00fan su capacidad para recibir cr\u00edticas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl que desprecia la palabra <i>pagar\u00e1 por ello<\/i>, pero el que teme el mandamiento ser\u00e1 <i>recompensado<\/i>\u201d (Pr. 13:13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cDa instrucci\u00f3n al sabio, y <i>ser\u00e1 a\u00fan m\u00e1s sabio<\/i>, ense\u00f1a al justo, y <i>aumentar\u00e1 su saber<\/i>\u201d (Pr. 9:9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl que tiene en poco la disciplina se desprecia a s\u00ed mismo, mas el que escucha las reprensiones <i>adquiere entendimiento<\/i>\u201d (Pr. 15:32).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay <i>ganancia<\/i> al recibir cr\u00edticas. No extra\u00f1a que David lo exclamase en el salmo 141:5: \u201cQue el justo me hiera con <i>bondad<\/i> y me reprenda; es <i>aceite sobre la cabeza; no lo rechace mi cabeza<\/i>\u201d. David conoce el beneficio de adquirir entendimiento, conocimiento y sabidur\u00eda. Sabe que la reprensi\u00f3n es una bondad, una bendici\u00f3n, un honor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo podemos pasar de ser siempre prontos para defendernos contra todo tipo de cr\u00edticas a al contrario, pasar a ser como David que lo ve\u00eda como una ganancia? La respuesta es mediante entendimiento, creyendo y declarando todo lo que Dios dice sobre nosotros en la cruz de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo lo resumi\u00f3 cuando dijo: \u201cHe sido crucificado con Cristo\u201d. Un creyente es aquel que se identifica con todo lo que Dios declara y condena en la crucifixi\u00f3n de Cristo. Dios declara en la crucifixi\u00f3n de Cristo la verdad completa sobre \u00c9l mismo: Su santidad, benignidad, justicia, misericordia y verdad revelada y mostrada en Su Hijo, Jes\u00fas. Del mismo modo, Dios condena la mentira en la cruz: pecado, enga\u00f1o y el coraz\u00f3n id\u00f3latra. Condena mi naturaleza pecadora tanto como mis pecados concretos. Veamos c\u00f3mo se aplica esto a la hora criticar y recibir cr\u00edticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Primero. En la Cruz de Cristo estoy de acuerdo con el Juicio de Dios<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nMe veo como Dios me ve: un pecador. No hay manera de escapar a la verdad: \u00abNo hay justo, ni aun uno\u00bb (Ro. 3:9-18). Como respuesta a mi pecado, la cruz me ha criticado y juzgado de la manera m\u00e1s intensa, profunda, penetrante y verdadera como nadie hubiera podido jam\u00e1s. Este conocimiento nos permite decir de otras cr\u00edticas hacia nosotros: s\u00f3lo son una parte muy peque\u00f1a de ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cMaldito todo el que no permanece en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas\u201d (G\u00e1. 3:10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPorque cualquiera que guarda toda la ley, pero tropieza en un punto, se ha hecho culpable de todos\u201d (Stg. 2:10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por fe, yo confirmo el juicio de Dios conmigo, que soy un pecador. Tambi\u00e9n creo que la respuesta a mi pecado est\u00e1 puesta en la cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCon Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive\u201d (G\u00e1. 2:20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cSabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado con \u00c9l [Jes\u00fas], para que nuestro cuerpo de pecado fuera destruido, a fin de que ya no seamos esclavos del pecado\u201d (Ro. 6:6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la cruz habla de algo, habla de mi pecado. La persona que dice: \u00abcon Cristo he sido crucificado\u201d es una persona bien al corriente de su naturaleza pecadora. Usted nunca conseguir\u00e1 que la vida vaya bien mediante sus propios esfuerzos y sin ayuda porque todos los que dependen de cumplir la ley est\u00e1n bajo maldici\u00f3n. \u201cMaldito <i>todo el que<\/i> no permanece en <i>todas las cosas<\/i> escritas en el libro de la ley, para hacerlas\u201d (G\u00e1. 3:10). De este modo la cruz no se limita a criticarnos o juzgarnos, nos condena por no hacer todas las cosas escritas en la ley de Dios. \u00bfUsted lo cree? \u00bfSiente la fuerza de esa cr\u00edtica? \u00bfValora la minuciosidad del juicio de Dios?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La persona crucificada tambi\u00e9n sabe que no puede defenderse por si sola contra el juicio de Dios compensando su pecado con buenas obras. Piense en este hecho: \u201cPorque cualquiera que guarda toda la ley, pero tropieza en un punto, se ha hecho culpable de todos\u201d (Santiago 2:10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Afirmar ser cristiano es estar de acuerdo con todo lo que Dios dice de nuestro pecado. Como persona \u201ccrucificada con Cristo\u201d, admitimos, estamos de acuerdo y aprobamos el juicio de Dios contra nosotros: \u201cNo hay justo, ni aun uno\u201d (Ro. 3:10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Segundo. En la cruz de Cristo estoy de acuerdo con la justificaci\u00f3n de Dios<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEn la cruz de Cristo, no s\u00f3lo tengo que estar de acuerdo con el juicio de Dios hacia m\u00ed como pecador sino tambi\u00e9n tengo que estar de acuerdo con la justificaci\u00f3n que Dios ha hecho de m\u00ed como pecador. Mediante el sacrifico de amor de Jes\u00fas, Dios justifica a imp\u00edos (Ro. 3:21-26).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cY la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me am\u00f3 y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por m\u00ed\u201d. (G\u00e1. 2:20). Mi objetivo es gloriarme en la justificaci\u00f3n en Cristo, no en m\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPorque por las obras de la ley ning\u00fan ser humano ser\u00e1 justificado delante de \u00c9l [Dios]\u201d (Ro. 3:20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEs decir, la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen\u201d (Ro. 3:22).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El orgullo alimenta las disputas, dec\u00eda Salom\u00f3n. A menudo las disputas consisten en qui\u00e9n tiene la raz\u00f3n. Las disputas estallan en nuestra necesidad id\u00f3latra de autojustificaci\u00f3n pero no si estoy apelando a la cruz. Porque la cruz no solo declara el veredicto justo de Dios contra m\u00ed como pecador sino tambi\u00e9n Su declaraci\u00f3n de justificaci\u00f3n mediante la gracia por la fe en Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cruz de Cristo me recuerda que el Hijo de Dios me am\u00f3 y dio su vida por m\u00ed; y por ello, Dios me ha aceptado completamente y para siempre en Cristo. As\u00ed funciona la gracia: Cristo nos redimi\u00f3 de la maldici\u00f3n de la ley haci\u00e9ndose maldito por nosotros, porque est\u00e1 escrito: \u00abMaldito todo el que cuelga de un madero\u201d. \u00c9l nos redimi\u00f3, a fin de que en Cristo Jes\u00fas la bendici\u00f3n de Abraham viniera a los gentiles, para que recibi\u00e9ramos la promesa del Esp\u00edritu mediante la fe (Ga. 3:13f).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 cimientos m\u00e1s seguro para el alma! Ahora, ya no practico la autojustificaci\u00f3n sino que me glor\u00edo, me glor\u00edo en la justicia de Cristo para m\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si realmente cree esto de coraz\u00f3n, el mundo entero podr\u00e1 levantarse contra usted, denunciarle o criticarle, y usted ser\u00e1 capaz de responder: \u00abSi Dios me ha justificado, \u00bfqui\u00e9n me condenar\u00e1?\u00bb \u00abSi Dios me ha justificado, aceptado y nunca me abandonar\u00e1, \u00bfentonces porqu\u00e9 deber\u00eda sentirme inseguro y temer a las cr\u00edticas?\u201d \u201cCristo carg\u00f3 con mis pecados y yo recib\u00ed Su Esp\u00edritu. Cristo carg\u00f3 con mi condena y yo recib\u00ed su justicia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Implicaciones de tratar con la cr\u00edtica<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTeniendo en cuenta el juicio y la justificaci\u00f3n de Dios para el pecador en la cruz de Cristo, podemos empezar a descubrir la manera de trata con todo tipo de cr\u00edticas. Al estar de acuerdo la cr\u00edtica <i>de Dios<\/i>puedo enfrentarme a cualquier cr\u00edtica que el hombre pueda lanzar contra m\u00ed. En otras palabras, <i>nadie puede criticarme m\u00e1s de lo que lo hizo la cruz<\/i>. Y la cr\u00edtica m\u00e1s devastadora acaba siendo la m\u00e1s misericordiosa. Si por tanto usted sabe que ha sido crucificado con Cristo, entonces puede responder a cualquier cr\u00edtica, incluso a las malentendidas u hostiles sin amargura, sin ir a la defensiva y sin insultarse. Esas reacciones suelen agravar e intensificar los conflictos y conducen a la ruptura de las relaciones. Usted puede aprender a escuchar las cr\u00edticas como constructivas y no condenatorias porque Dios lo ha justificado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u00bfQui\u00e9n acusar\u00e1 a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. \u00bfQui\u00e9n es el que condena?\u201d (Ro. 8-33:34a).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cQue el justo me hiera con <i>bondad<\/i> y me reprenda; es <i>aceite sobre la cabeza; no lo rechace mi cabeza<\/i>\u201d (Sal. 141:5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si s\u00e9 que he sido crucificado con Cristo, ahora puedo recibir la cr\u00edtica de alguien con esta actitud: \u201cUsted no ha descubierto una fracci\u00f3n de mi culpabilidad. Cristo ha dicho m\u00e1s sobre mi pecado, mis fallos, mi rebeli\u00f3n y mi necedad que lo que cualquier hombre pueda decir de m\u00ed. Le agradezco sus correcciones. Son una bendici\u00f3n y una gentileza para m\u00ed ya que incluso si son err\u00f3neas o inadecuadas, me recuerdan mis verdaderos fallos y pecados por los que mi Se\u00f1or y Salvador pag\u00f3 caro cuando \u00c9l fue crucificado por m\u00ed. Quiero escuchar sus cr\u00edticas cuando sean leg\u00edtimas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La correcci\u00f3n y el consejo que o\u00edmos nos lo env\u00eda nuestro Padre celestial. Son Sus correcciones, reprensiones, advertencias y reprimendas. Sus recordatorios quieren humillarme, eliminar la ra\u00edz del orgullo y sustituirla con un coraz\u00f3n y un modo de vida de creciente sabidur\u00eda, entendimiento, benignidad y verdad. Por ejemplo, si usted puede recibir cr\u00edticas (ya sean justas o injustas), aprender\u00e1 a <i>criticar<\/i> con un prop\u00f3sito misericordioso y resultados constructivos. Vea la separata \u201cCriticar a la manera de Dios\u00bb (Giving Criticism God\u2019s Way).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya no temo la cr\u00edtica del hombre porque ya he aceptado la cr\u00edtica de Dios. Y ya no busco como fin la aprobaci\u00f3n del hombre porque por medio de la gracia he ganado la aprobaci\u00f3n de Dios. De hecho, Su amor por m\u00ed me ayuda a escuchar las correcciones y las cr\u00edticas como una bondad, aceite sobre mi cabeza de parte de mi Padre que me ama y me dice: \u201cHijo m\u00edo, no tengas en poco la disciplina del Se\u00f1or, ni te desanimes al ser reprendido por \u00c9l; porque el Se\u00f1or al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo\u201d (He. 12: 5-6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Aplicando lo que hemos aprendido<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n1. <i>Crit\u00edquese a s\u00ed mismo<\/i>. \u00bfC\u00f3mo reacciono t\u00edpicamente ante la correcci\u00f3n? \u00bfHago pucheros cuando me critican o me corrigen? \u00bfCu\u00e1l es mi primera reacci\u00f3n cuando alguien me dice que estoy equivocado? \u00bfTiendo a atacar a la persona? \u00bfTiendo a rechazar el contenido de las cr\u00edticas? \u00bfReacciono con educaci\u00f3n? \u00bfHasta qu\u00e9 punto acepto los consejos? \u00bfHasta qu\u00e9 punto los busco? \u00bfPuede la gente acercarse a m\u00ed para corregirme? \u00bfSoy ense\u00f1able? \u00bfAlbergo ira contra la persona que me est\u00e1 criticando?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfBusco la defensa inmediatamente, desempacando mis actos justos y opiniones personales para auto-defenderme y demostrar mi justicia? \u00bfPueden corregirme mi esposa, mis padres, mis hijos, hermanos, hermanas o mis amigos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n2. <i>P\u00eddale al Se\u00f1or que le d\u00e9 un anhelo por ser sabio en lugar de necio<\/i>. Utilice los proverbios para encomendarse a s\u00ed mismo las bondades de estar dispuesto y ser capaz de recibir cr\u00edticas, consejos, reprensiones, asesoramiento o correcci\u00f3n. Medite en los pasajes dados anteriormente: Proverbios 9:9; 12:15; 13:10,13; 15:32; 17:10; Salmo 141:5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n3. <i>C\u00e9ntrese en su crucifixi\u00f3n con Cristo<\/i>. Aunque puedo decir que tengo fe en Cristo e incluso decir como Pablo: \u201cCon Cristo he sido crucificado\u201d, a\u00fan no me encuentro viviendo a la luz de la cruz. Entonces me reto con dos preguntas. La primera: si nunca s\u00e9 d\u00f3nde meterme ante la cr\u00edtica de los dem\u00e1s, \u00bfc\u00f3mo puedo decir que conozco y estoy de acuerdo con la cr\u00edtica de la cruz? Segunda: si me justifico todo el tiempo, \u00bfc\u00f3mo puedo decir que conozco, amo y me agarro a la justificaci\u00f3n de Dios mediante la cruz de Cristo? Esto me lleva a reconsiderar el juicio y la justificaci\u00f3n de Dios hacia el pecador en Cristo en la cruz. Cuando medito en lo que Dios ha hecho por m\u00ed en Cristo, encuentro la resoluci\u00f3n para estar de acuerdo y declarar todo lo que Dios dice de m\u00ed en Cristo con quien he sido crucificado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n4. <i>Aprender a hablar palabras enriquecedoras para los dem\u00e1<\/i>s. Yo quiero <i>recibir<\/i> cr\u00edticas como un pecador viviendo en la misericordia de Jes\u00fas, \u00bfas\u00ed que c\u00f3mo puedo <i>criticar<\/i> de manera que trasmita misericordia a otro? Una cr\u00edtica acertada, equilibrada hecha con misericordia es la m\u00e1s f\u00e1cil de escuchar (e incluso mi orgullo se rebela contra esa); una cr\u00edtica injusta o \u00e1spera (ya sea justa o injusta) no tiene porqu\u00e9 ser duro de o\u00edr. \u00bfC\u00f3mo puedo hacer cr\u00edticas acertadas, justas, templadas con misericordia y afirmaci\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nMi oraci\u00f3n es para que en su lucha contra el pecado de la autojustificaci\u00f3n su amor profundice para la gloria de Dios como fue revelado en el evangelio de Su Hijo, y que usted crezca como un sabio mediante la fe.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>CRITICAR A LA MANERA DE DIOS (GIVING CRITICISM GOD\u2019S WAY)<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Veo a mi hermano y hermana como alguien por quien Cristo muri\u00f3 (1 Co. 8:11)<\/b>. \u201cPermanezca el amor fraternal\u201d (He. 13:1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Vengo como otro igual que tambi\u00e9n es pecador<\/b>. \u201c\u00bfEntonces qu\u00e9? \u00bfSomos nosotros mejores que ellos? De ninguna manera. No hay justo&#8230; por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios\u201d (Ro. 3:9, 23).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Preparo mi coraz\u00f3n no sea que hable<\/b> <b>con un esp\u00edritu equivocado<\/b>. \u201cTodos los caminos del hombre son limpios ante sus propios ojos, pero el SE\u00d1OR sondea los esp\u00edritus\u201d (Pr. 16:2). \u201cEl coraz\u00f3n del justo medita c\u00f3mo responder, mas la boca de los imp\u00edos habla lo malo\u201d (Pr. 15:28). \u201cEl coraz\u00f3n del sabio ense\u00f1a a su boca y a\u00f1ade persuasi\u00f3n a sus labios\u201d (Pr. 16:23).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Examino mi propia mi vida y<\/b> <b>confieso primero mi pecado<\/b>. \u201c\u00bfY por qu\u00e9 miras la mota que est\u00e1 en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que est\u00e1 en tu propio ojo? \u00bfO c\u00f3mo puedes decir a tu hermano: \u00abD\u00e9jame sacarte la mota del ojo\u00bb, cuando la viga est\u00e1 en tu ojo? \u00a1Hip\u00f3crita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces ver\u00e1s con claridad para sacar la mota del ojo de tu hermano\u201d (Mt. 7:3-5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Siempre soy paciente durante el largo recorrido (Ef. 4:2)<\/b>. \u201cEl amor es paciente, es bondadoso; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante\u201d (1 Co. 13:4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Mi objetivo no es condenar debatiendo<\/b> sino edificar con cr\u00edtica constructiva<b>.<\/b> \u201cNo salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino s\u00f3lo la que sea buena para edificaci\u00f3n, seg\u00fan la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan\u201d (Ef. 4:29).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Yo corrijo y reprendo a mi hermano con amabilidad,<\/b> <b>con la esperanza de que Dios le otorgue la gracia<\/b> <b>del arrepentimiento incluso cuando<\/b> <b>yo mismo me arrepiento s\u00f3lo mediante Su gracia<\/b>. \u201cY el siervo del Se\u00f1or no debe ser rencilloso, sino amable para con todos, apto para ense\u00f1ar, sufrido, corrigiendo tiernamente a los que se oponen, por si acaso Dios les da el arrepentimiento que conduce al pleno conocimiento de la verdad&#8230;\u201d (2 Tim. 2:24-25).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nAlfred J. Poirier es pastor en la iglesia Rocky Mountain Community Church, OPC, y tambi\u00e9n sirve como profesor adjunto para Peacemaker Ministries en asuntos que implican aconsejar sobre conflictos y mediaci\u00f3n. Es candidato doctoral en el ministerio de consejo pastoral en Westminster Theological Seminary en Glenside, PA.<\/p>\n<div id=\"#gt-rating-div\" style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Alfred Poirier El 28 de enero de 1986, la lanzadera espacial Challenger y su tripulaci\u00f3n se embarcaron en una misi\u00f3n con el fin de ampliar los horizontes did\u00e1cticos y promover la evoluci\u00f3n del conocimiento cient\u00edfico. El principal objetivo de la misi\u00f3n \u201cChallenger 51-L\u201d era la impartici\u00f3n de lecciones educativas desde el espacio por la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-critica-y-la-cruz\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Cr\u00edtica y la Cruz\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-29780","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29780","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29780"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29780\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29780"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29780"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29780"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}