{"id":29986,"date":"2016-06-11T01:11:18","date_gmt":"2016-06-11T06:11:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/carta-a-dios\/"},"modified":"2016-06-11T01:11:18","modified_gmt":"2016-06-11T06:11:18","slug":"carta-a-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/carta-a-dios\/","title":{"rendered":"Carta a Dios"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Claudio de Castro<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Querido Dios:\u2028\u2028<\/p>\n<p align=\"justify\"> Hoy sal&iacute; temprano a caminar. A cada paso pensaba: \u201cA veces andamos al borde del precipicio por ti, Se&ntilde;or y a menudo no sabemos qu&eacute; hacer. S&oacute;lo caminamos y caminamos, pensando en tu Amor, tu presencia. &iquest;Qu&eacute; quieres de nosotros?\u2028\u2028<br \/> &nbsp;<br \/> De pronto nos sumerges en un mundo en el que no deseamos estar. Es un lugar oscuro, lleno de dificultades. <strong>Parece que no hay amor, ni esperanza a nuestro alrededor. Son situaciones a las que no hayamos salidas. Cada vez que te lo digo, siento que me respondes: \u201cSigue caminando\u201d<\/strong>.\u2028\u2028<br \/> &nbsp;<br \/> No imaginas la cantidad de personas que me cuentan sus problemas. Acuden a m&iacute; tal vez por haber le&iacute;do uno de mis libros. Viven rodeados de oscuridad. Suelo impresionarme. Y me pregunto: <strong>\u201c&iquest;Por qu&eacute; lo permites? &iquest;Por qu&eacute; ese sufrimiento?\u201d.\u2028\u2028<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Hace muchos a&ntilde;os decid&iacute; dejar de cuestionarte y dedicarme a confiar. &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;amos comprenderte nosotros que somos simples mortales? Pero la verdad es que <strong>no siempre he podido quedarme tranquilo y confiar.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Hoy es uno de esos d&iacute;as en que me llen&eacute; de inquietudes. Curiosamente mientras caminaba me pareci&oacute; encontrar las respuestas. Todas estas personas, por estar <strong>sumergidas en sus problemas olvidaron algo fundamental, lo que realmente son: \u201cHijos tuyos. Portadores de tu Amor. Mensajeros de la Esperanza\u201d.<\/strong> Es un sello que nunca perdernos.\u2028\u2028<br \/> &nbsp;<br \/> Somos peque&ntilde;as luces que colocas en estos terribles lugares, para iluminarlos. No nos damos cuenta, acongojados por las dificultades.\u2028Deseas que te llevemos a los dem&aacute;s, que seamos tus brazos, tus pies, tu voz.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Si tuvi&eacute;semos conciencia de lo que esperas de nosotros, todo ser&iacute;a m&aacute;s sencillo. Podr&iacute;amos perdonar y amar.<\/strong> Abrazar al necesitado.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Tal vez necesitamos la certeza de un prop&oacute;sito<\/strong> para acoger la esperanza y esparcirla por el mundo.\u2028\u2028No s&eacute; para qu&eacute; te cuento estas cosas.<br \/> &nbsp;<br \/> De pronto <strong>hall&eacute; en mi Biblia la respuesta<\/strong> y termin&eacute; de comprender:\u2028\u2028\u201c<em>Ustedes son la luz del mundo: &iquest;c&oacute;mo se puede esconder una ciudad asentada sobre un monte? Nadie enciende una l&aacute;mpara para taparla con un caj&oacute;n; la ponen m&aacute;s bien sobre un candelero, y alumbra a todos los que est&aacute;n en la casa. Hagan, pues, que brille su luz ante los hombres; que vean estas buenas obras, y por ello den gloria al Padre de ustedes que est&aacute; en los Cielos<\/em>\u201d (Mt 5. 13-16).\u2028\u2028<br \/> &nbsp;<br \/> Siempre recuerdo aquella joven que una ma&ntilde;ana se present&oacute; a mi oficina para entregarme su renuncia. \u201c&iquest;Alguien te ha tratado mal?\u201d, le pregunt&eacute; sorprendido. \u201cAl contrario\u201d, respondi&oacute;, \u201ctodos han sido muy buenos conmigo\u201d. \u201cEntonces, &iquest;por qu&eacute; te marchas?\u201d, le pregunt&eacute; sin entender.\u2028\u2028Sonri&oacute; con entusiasmo y dijo: \u201cEs que voy tras un ideal. Quiero gastar mi vida en algo grande, que realmente valga la pena\u201d.\u2028\u2028<br \/> &nbsp;<br \/> A&ntilde;os despu&eacute;s la encontr&eacute; a la salida de Misa y le pregunt&eacute;: \u201c&iquest;Vali&oacute; la pena?\u201d Estaba radiante y respondi&oacute; emocionada: \u201cLo har&iacute;a mil veces m&aacute;s si volviese a nacer. <strong>Siempre vale la pena vivir para Dios<\/strong>\u201d.\u2028\u2028<br \/> &nbsp;<br \/> La respuesta ahora es evidente. <strong>Debemos ser la luz que ilumine a los dem&aacute;s. Mostrarles el camino para llevarlos a ti.\u2028Pero, somos una vela d&eacute;bil, tenue, &iquest;c&oacute;mo lograr que vuelva a brillar?\u2028\u2028\u201cEs muy f&aacute;cil: recupera la gracia, ten vida de oraci&oacute;n, haz buenas obras, vive en M&iacute;&#8230; y Yo ser&eacute; tu luz<\/strong>&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/><em>Por Claudio de Castro<\/em><br \/><em>Visita <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.publicacionescatolicas.com\/\">www.publicacionescatolicas.com<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Claudio de Castro Querido Dios:\u2028\u2028 Hoy sal&iacute; temprano a caminar. A cada paso pensaba: \u201cA veces andamos al borde del precipicio por ti, Se&ntilde;or y a menudo no sabemos qu&eacute; hacer. S&oacute;lo caminamos y caminamos, pensando en tu Amor, tu presencia. &iquest;Qu&eacute; quieres de nosotros?\u2028\u2028 &nbsp; De pronto nos sumerges en un mundo en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/carta-a-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCarta a Dios\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-29986","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29986","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29986"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29986\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29986"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29986"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29986"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}