{"id":29996,"date":"2016-06-11T01:11:33","date_gmt":"2016-06-11T06:11:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dios-dialoga-como-nos-habla-dios-en-que-idioma\/"},"modified":"2016-06-11T01:11:33","modified_gmt":"2016-06-11T06:11:33","slug":"dios-dialoga-como-nos-habla-dios-en-que-idioma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dios-dialoga-como-nos-habla-dios-en-que-idioma\/","title":{"rendered":"\u00bfDios dialoga?, \u00bfC\u00f3mo nos habla Dios?, \u00bfEn qu\u00e9&nbsp;idioma?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Javier Ordov\u00e1s<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">El ser humano emplea el di&aacute;logo, la palabra, la conversaci&oacute;n, como un desarrollo de discurso, m&aacute;s o menos l&oacute;gico, para comunicarse, conocer a los dem&aacute;s y conocer la verdad de las cosas. Dios es persona pero, una persona infinitamente distinta de nosotros; &eacute;l se comunica con su sola presencia. Tenemos que buscar, encontrar y contemplar su presencia.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Dios se nos muestra desde el principio con la creaci&oacute;n del universo y ha hablado a algunos personajes de la historia: algunas figuras del Antiguo Testamento y &nbsp;posteriormente en revelaciones privadas a algunos santos<\/p>\n<p align=\"justify\"> El pacto con los grandes de la historia, su pueblo hebreo, fue un regalo de Dios, no &nbsp;fruto de una negociaci&oacute;n, fue una muestra m&aacute;s de su infinita paciencia y misericordia, no una propuesta del pueblo hebreo; fue Dios quien tom&oacute; la iniciativa y lo estableci&oacute;.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Despu&eacute;s, nos habl&oacute; con la encarnaci&oacute;n de su Hijo, que no vino a dialogar, sino a mostrar, lisa y llanamente, la verdad de las cosas: \u201cel que pueda entender que entienda\u201d (Mt. 19,3-12)<\/p>\n<p align=\"justify\"> Con la vida y palabras de Jesucristo, Dios dijo sus &uacute;ltimas, clar&iacute;simas y desbordantes palabras. Pero a&uacute;n as&iacute;, el ser humano sigue pidiendo explicaciones a Dios y pide que le hable todav&iacute;a m&aacute;s. Le respuesta de Dios al hombre ha sido: su misericordia paternal hasta entregar a su propio Hijo en sacrificio. Parece que no entendemos &nbsp;esa respuesta; de la misma forma que el pueblo hebreo no acept&oacute; a Cristo porque esperaba un Mes&iacute;as libertador pol&iacute;tico, tampoco el resto de la humanidad aceptamos que el Reino de Dios es de misericordia y sacrificio en el coraz&oacute;n de las personas.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Dios no tiene que negociar, ni argumentar, ni que convencer al hombre, ni hacer diplomacia con nosotros que pretendemos convencerle, razonarle, comprar su misericordia. Me imagino, m&aacute;s bien, a Dios mirando con una mirada chispeante y sonrisa paciente y diciendo &iquest;pero qu&eacute; se piensa este?, &iquest;qui&eacute;n se cree que es?<\/p>\n<p align=\"justify\"> Lo primero, aceptar nuestra limitaci&oacute;n. \u201cPedid y se os dar&aacute;, buscad y hallar&eacute;is, llamad y se os abrir&aacute;,\u2026\u201d (Mt. 7,7-11) En esta forma insistente de la oraci&oacute;n que nos ha ense&ntilde;ado Jesucristo, est&aacute; la lecci&oacute;n de sabernos como ni&ntilde;os, como hijos peque&ntilde;os, &nbsp;ante Dios. Los ni&ntilde;os piden insistentemente porque aceptan, de antemano, &nbsp;su condici&oacute;n de inferioridad y saben que, aunque no tengan derecho, la pesadez de su insistencia vence a la bondad de sus padres y esperan un regalo, un don, no un derecho. La actitud inicial del hombre hacia Dios debe ser de aceptaci&oacute;n de la propia limitaci&oacute;n, el realismo de la humildad, la diferencia abismal entre nosotros y &Eacute;l, y nuestra filiaci&oacute;n divina como el regalo de su adopci&oacute;n que nos permite dirigirnos a &Eacute;l como Padre y repetir, de formas muy distintas, la oraci&oacute;n del \u201cpadrenuestro\u201d que Cristo nos descubri&oacute;.<\/p>\n<p align=\"justify\"> &iquest;C&oacute;mo se muestra Dios? &nbsp;Dios se muestra de forma que podamos resistir su persona.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Dios ilumina, con luz tenue para que nuestra mente no se deslumbre y nuestra limitada libertad no se sienta cohibida. Dios simplemente se expone, su presencia habla por si sola, en su presencia encontramos la respuesta, la verdad de todo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Dios nos ha dado de antemano las respuestas a nuestras preguntas en el centro de nuestra alma (hecha a su imagen y semejanza), para que la busquemos con sinceridad y la reconozcamos con humildad. El amor propio que nos ciega y nos hace sordos, nos impide aceptar esas respuestas clamorosas y sencillas que &nbsp;de Dios ha dejado impresas en nuestra alma.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Dios habla a trav&eacute;s de los acontecimientos para la humanidad y en los acontecimientos de nuestra vida personal, por eso es muy necesaria la memoria hist&oacute;rica de las sociedades y la memoria hist&oacute;rica de la vida personal. Es un buen pedagogo que nos va ense&ntilde;ando para que aprendamos de la experiencia de nuestra propia vida.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> Dios habla a trav&eacute;s de dolor y del sufrimiento. Dice el famoso escritor C. S. Lewis: \u201cel dolor son los altavoces de Dios para un mundo de sordos\u201d. De la misma forma que los padres, para que los hijos aprendan, a veces, tenemos que hacerles sufrir, aunque no lo entiendan y, sobre todo, sufren porque no lo entienden. Nos duele ver el mal en el mundo y nos duele m&aacute;s porque no lo entendemos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Constantemente repetimos a nuestros hijos: &iquest;pero est&aacute;s sordo?, &iexcl;cu&aacute;ntas veces te lo tengo que repetir! &iquest;Es que hablo otro idioma?, &iquest;de qu&eacute; forma te lo tengo que decir? Exactamente lo mismo que nos dice, pacientemente, nuestro Padre Dios.<br \/> Dios escucha, nos espera constantemente en cualquier momento de nuestro d&iacute;a y, especialmente, muy respetuoso y escondido, en el Sagrario, callado, quieto, paciente, observando, sin llamarnos, solamente para, como y cuando nosotros queramos: absolutamente disponible. Esa total disponibilidad y ese absoluto respeto de Dios en la Eucarist&iacute;a, es sobrecogedor. Es con quien mejor se puede hablar. Vi&eacute;ndole a &Eacute;l, te ves a ti mismo con total claridad: esa es su manera de hablarnos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La presencia de Dios en nuestra alma, la presencia de Dios en la creaci&oacute;n, la presencia de Cristo en la historia, la presencia de Dios en el pr&oacute;jimo, en los acontecimientos diarios, &nbsp;la presencia de Cristo en el dolor, en los pobres y enfermos y, finalmente\u2026la presencia de Cristo en la Iglesia y en Eucarist&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"justify\"> &iquest;Pero qu&eacute; m&aacute;s queremos?&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> Lo que Dios dice con su presencia es tan claro, patente y evidente que no necesita discurso ni di&aacute;logo. Su presencia es lo m&aacute;s elocuente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Javier Ordov\u00e1s El ser humano emplea el di&aacute;logo, la palabra, la conversaci&oacute;n, como un desarrollo de discurso, m&aacute;s o menos l&oacute;gico, para comunicarse, conocer a los dem&aacute;s y conocer la verdad de las cosas. Dios es persona pero, una persona infinitamente distinta de nosotros; &eacute;l se comunica con su sola presencia. 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