{"id":30022,"date":"2016-06-11T01:12:14","date_gmt":"2016-06-11T06:12:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/es-la-obediencia-un-atentado-a-la-libertad-humana\/"},"modified":"2016-06-11T01:12:14","modified_gmt":"2016-06-11T06:12:14","slug":"es-la-obediencia-un-atentado-a-la-libertad-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/es-la-obediencia-un-atentado-a-la-libertad-humana\/","title":{"rendered":"\u00bfEs la obediencia un atentado a la libertad&nbsp;humana?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Juan \u00c1vila Estrada<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Admiramos a Jes&uacute;s por sus ense&ntilde;anzas, por sus capacidades extraordinarias, por predicar la verdad, practicar la justicia y la misericordia, pero olvidamos&nbsp; que una de sus caracter&iacute;sticas esenciales fue la de hacer la voluntad de Dios, es decir su capacidad para la &nbsp;obediencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">La RAE define la obediencia como&nbsp; &ldquo;cumplir la voluntad de quien manda&rdquo;, es decir, el sometimiento de la voluntad propia a la voluntad de quien da una orden. Visto de esta manera podemos decir que la obediencia puede ser interpretada como un atentado a la individualidad, la libertad y el desarrollo de la personalidad; ser&iacute;a el equivalente a reconocer la incapacidad para tomar las propias decisiones y depender de otro para &nbsp;que nos gu&iacute;e en el modo de dirigir nuestra vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando somos ni&ntilde;os no sometemos al raciocinio las &oacute;rdenes de los mayores, especialmente la de nuestros padres, pero cuando empezamos a tener uso de raz&oacute;n y aprendemos racionalmente la diferencia entre el bien y el mal, empezamos a cuestionar la validez que tiene el hacer lo que la autoridad nos pide.<\/p>\n<p align=\"justify\">El primer conflicto padre-hijos deriva precisamente de la obediencia que deben estos a aquellos. <strong>No es f&aacute;cil obedecer cuando consideramos que ya hay elementos suficientes para discernir y diferenciar una cosa de otra y en especial de aquello que nos gusta o no. <\/strong>Es en la adolescencia el tiempo en que afianzamos nuestra personalidad&nbsp; y cuando se generan los mayores problemas con nuestros progenitores. &ldquo;Yo conozco qu&eacute; es lo bueno y qu&eacute; es lo malo&rdquo;,&nbsp; decimos, y con esa premisa creemos tener todas las herramientas para tomar decisiones independientes ajenas a la autoridad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Estamos seguros que la racionalidad&nbsp; entre el bien y el mal es suficiente para elaborar nuestro constructo mental y por ende nuestra moralidad. Saber la diferencia entre lo bueno y lo malo no asegura que en nuestra voluntad est&eacute; claro y sobre todo que vayamos a hacer siempre lo correcto. El gran conflicto del que el ap&oacute;stol San Pablo habla en la carta a los Romanos 7,14 es el de saber esa diferencia entre el bien y el mal, pero se descubre a s&iacute; mismo como incapaz de llevar a cabo lo bueno. Esto nos tiene que hacer pensar que el simple saber intelectual no nos conduce al bien. De hecho, <strong>nuestra libertad y nuestra voluntad est&aacute;n tan lastimadas y propensas al mal que nos cuesta trabajo hacer lo bueno aunque sepamos d&oacute;nde est&aacute;. Ah&iacute; es donde entra a jugar un papel importante la obediencia pues ella quiere reforzar no tanto el intelecto sino la voluntad<\/strong>; el saber lo tenemos pero el hacerlo no, por eso cuando obedecemos podemos ir incluso en contra de lo que nos gusta para ir por lo que es realmente bueno.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando Jes&uacute;s habla de obediencia a Dios se refiere a su capacidad de escoger&nbsp; lo que es valioso, bueno y necesario y no sencillamente a lo que es ef&iacute;meramente placentero. <strong>Ah&iacute; es donde la obediencia deja de ser un atentado a la individualidad para convertirse en una herramienta mediante la cual se nos refuerza la facultad de hacer lo correcto<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando esto no lo entendemos convertimos a nuestros padres, e incluso al mismo Dios&nbsp; en invasores de nuestra intimidad y manipuladores d&eacute;spotas&nbsp; de nuestra libertad. Ah&iacute; tomamos las riendas de nuestra vida y la conducimos como aurigas de un caballo desbocado que termina llev&aacute;ndonos al despe&ntilde;adero.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por encima de todo aquello que nosotros pensamos o creemos de Dios lo que a &Eacute;l m&aacute;s le agrada es un hijo que le obedece; los adoradores en verdad son aquellos que conocen la voluntad del Se&ntilde;or y la cumplen. Un hombre obediente no es un t&iacute;tere en las manos de su Se&ntilde;or sino una criatura que ha reflexionado que su vida tiene una finalidad&nbsp; y que si se aparta de ella habr&aacute; vivido vanamente su existencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Obedecer, ese es el secreto de la bendici&oacute;n que viene de Dios. Jes&uacute;s es el bendito, el obediente, pero ella tambi&eacute;n fue una conquista humana en cuanto nunca quiso hacer lo que le ven&iacute;a en gana, lo que le atra&iacute;a, lo que le tentaba, sino s&oacute;lo aquello aprendido de su Padre.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Juan \u00c1vila Estrada Admiramos a Jes&uacute;s por sus ense&ntilde;anzas, por sus capacidades extraordinarias, por predicar la verdad, practicar la justicia y la misericordia, pero olvidamos&nbsp; que una de sus caracter&iacute;sticas esenciales fue la de hacer la voluntad de Dios, es decir su capacidad para la &nbsp;obediencia. La RAE define la obediencia como&nbsp; &ldquo;cumplir la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/es-la-obediencia-un-atentado-a-la-libertad-humana\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfEs la obediencia un atentado a la libertad&nbsp;humana?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30022","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30022","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30022"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30022\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30022"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30022"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30022"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}