{"id":30084,"date":"2016-06-11T01:15:43","date_gmt":"2016-06-11T06:15:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/doctrina-social-de-la-iglesia-y-papa-francisco-marxista\/"},"modified":"2016-06-11T01:15:43","modified_gmt":"2016-06-11T06:15:43","slug":"doctrina-social-de-la-iglesia-y-papa-francisco-marxista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/doctrina-social-de-la-iglesia-y-papa-francisco-marxista\/","title":{"rendered":"\u00bfDoctrina social de la Iglesia y Papa Francisco&nbsp;marxista?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Di\u00f3cesis de Canarias<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> Eran de esperar, ya estaban tardando, los ataques y manipulaciones de los poderes econ&oacute;micos, del liberalismo\/capitalismo, hacia el ultimo documento del Papa Francisco, la exhortaci&oacute;n apost&oacute;lica Evangelii Gaudium (EG).<\/p>\n<p align=\"justify\"> No es la primera vez que se lanzan estos ataques, tales como que el Papa no sabe de econom&iacute;a, que est&aacute; en las nubes, que es marxista, etc.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Todo ello no son m&aacute;s que burdas descalificaciones, falsedades e ideologizaciones por parte de estos poderes capitalistas para mantener sus privilegios y su des-orden injusto. El punto focal de estos ataques se debe a la denuncia, prof&eacute;tica y evang&eacute;lica, del Papa sobre lo que constituye la ra&iacute;z inhumana e inmoral del liberalismo-capitalismo: \u201cdefiende la autonom&iacute;a absoluta de los mercados y la especulaci&oacute;n financiera. De ah&iacute; que nieguen el derecho de control de los Estados, encargados de velar por el bien com&uacute;n. Se instaura una nueva tiran&iacute;a invisible, a veces virtual, que impone, de forma unilateral e implacable, sus leyes y sus reglas. Adem&aacute;s, la deuda y sus intereses alejan a los pa&iacute;ses de las posibilidades viables de su econom&iacute;a y a los ciudadanos de su poder adquisitivo real. A todo ello se a&ntilde;ade una corrupci&oacute;n ramificada y una evasi&oacute;n fiscal ego&iacute;sta, que han asumido dimensiones mundiales.<\/p>\n<p align=\"justify\"> El af&aacute;n de poder y de tener no conoce l&iacute;mites. En este sistema, que tiende a fagocitarlo todo en orden a acrecentar beneficios, cualquier cosa que sea fr&aacute;gil, como el medio ambiente, queda indefensa ante los intereses del mercado divinizado, convertidos en regla absoluta\u201d (EG 56). Ya el Papa Francisco anteriormente hab&iacute;a mostrado que el capitalismo es \u201csalvaje y causante de la crisis, ha ense&ntilde;ado la l&oacute;gica del provecho a cualquier costo, del dar para obtener, del explotar sin mirar a las personas&#8230;\u201d (21 de Mayo 2.013, Roma).<\/p>\n<p align=\"justify\"> Frente a toda esta injusticia y mal del capitalismo. Con sus dioses (&iacute;dolos) del mercado, del beneficio y de la riqueza, del poder y la dominaci&oacute;n, y contra todo asistencialismo o paternalismo, el Papa nos ense&ntilde;a que \u201cla necesidad de resolver las causas estructurales de la pobreza no puede esperar, no s&oacute;lo por una exigencia pragm&aacute;tica de obtener resultados y de ordenar la sociedad, sino para sanarla de una enfermedad que la vuelve fr&aacute;gil e indigna y que s&oacute;lo podr&aacute; llevarla a nuevas crisis.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Los planes asistenciales, que atienden ciertas urgencias, s&oacute;lo deber&iacute;an pensarse como respuestas pasajeras. Mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres, renunciando a la autonom&iacute;a absoluta de los mercados y de la especulaci&oacute;n financiera y atacando las causas estructurales de la inequidad, no se resolver&aacute;n los problemas del mundo y en definitiva ning&uacute;n problema. La inequidad es ra&iacute;z de los males sociales. La dignidad de cada persona humana y el bien com&uacute;n son cuestiones que deber&iacute;an estructurar toda pol&iacute;tica econ&oacute;mica, pero a veces parecen s&oacute;lo ap&eacute;ndices agregados desde fuera para completar un discurso pol&iacute;tico sin perspectivas ni programas de verdadero desarrollo integral.<\/p>\n<p align=\"justify\"> &iexcl;Cu&aacute;ntas palabras se han vuelto molestas para este sistema! Molesta que se hable de &eacute;tica, molesta que se hable de solidaridad mundial, molesta que se hable de distribuci&oacute;n de los bienes, molesta que se hable de preservar las fuentes de trabajo, molesta que se hable de la dignidad de los d&eacute;biles, molesta que se hable de un Dios que exige un compromiso por la justicia. Ya no podemos confiar en las fuerzas ciegas y en la mano invisible del mercado. El crecimiento en equidad exige algo m&aacute;s que el crecimiento econ&oacute;mico, aunque lo supone, requiere decisiones, programas, mecanismos y procesos espec&iacute;ficamente orientados a una mejor distribuci&oacute;n del ingreso, a una creaci&oacute;n de fuentes de trabajo, a una promoci&oacute;n integral de los pobres que supere el mero asistencialismo. Estoy lejos de proponer un populismo irresponsable, pero la econom&iacute;a ya no puede recurrir a remedios que son un nuevo veneno, como cuando se pretende aumentar la rentabilidad reduciendo el mercado laboral y creando as&iacute; nuevos excluidos.\u201d (EG 202-04).<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> En dichos ataques al Papa, entre otras cosas, se ha dicho que su ense&ntilde;anza sobre la regulaci&oacute;n de los mercados, contra el liberalismo y al capitalismo, es nueva, que se la inventa el Papa Francisco, que ninguno de los anteriores Papas habr&iacute;a dicho eso. Lo cual es asimismo falso, ya que la Doctrina Social de la iglesia (DSI), que es una ense&ntilde;anza espiritual y moral-no ideol&oacute;gica- en el que se inserta el Papa Francisco, desde sus or&iacute;genes: ha ido ense&ntilde;ando y profundizado en esta cuesti&oacute;n clave del control e intervenci&oacute;n en la econom&iacute;a; y lo ha hecho desde el punto de vista &eacute;tico-pol&iacute;tico en el bien com&uacute;n, la solidaridad y la justicia con los pobres.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Ya en los comienzos de la moderna DSI, Le&oacute;n XIII en la Rerum Novarum (RN) denunciaba el libre mercado del trabajo, en especial el salario injusto para los trabajadores y sus familias, sin ninguna regulaci&oacute;n &eacute;tica-pol&iacute;tica y jur&iacute;dica basada en la justicia social. La RN califica a la econom&iacute;a financiera especulativa-usurera como inmoral, con sus cr&eacute;ditos e intereses que son abusivos, usureros, nada &eacute;ticos (cf. RN 1). Lo que deb&iacute;a dejar paso a unos cr&eacute;ditos morales y justos, a unas empresas y finanzas-banca &eacute;tica, a una econom&iacute;a real regulada que sirva al empleo digno para el trabajador y sus familias, al desarrollo humano e integral. Despu&eacute;s, en 1.931, en el contexto de la grave crisis de 1.929, P&iacute;o XI con su Enc&iacute;clica Quadragesimo Anno (QA) dec&iacute;a lo siguiente sobre el liberalismo\/capitalismo, frente a su falsa libertad (absoluta) de los mercados (\u201clibre concurrencia\u201d) y su des-regulaci&oacute;n: &quot;Hemos examinado la econom&iacute;a actual y la hemos encontrado plagada de vicios grav&iacute;simos&quot; (QA 28), y lo denomin&oacute; &quot;el imperialismo internacional del dinero&quot;.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Y frente a una de las expresiones m&aacute;s caracter&iacute;sticas del liberalismo\/capitalismo, la absoluta libertad de la propiedad privada sin ning&uacute;n control ni distribuci&oacute;n justa, nos ense&ntilde;a el Vaticano II (GS 69) que el destino universal de los bienes est&aacute; por encima de la propiedad privada, que es para todos y tiene un car&aacute;cter social. Por eso, como ya ense&ntilde;aba Tom&aacute;s de Aquino, el Vaticano II (GS 69) afirma que en caso de necesidad los bienes son comunes, y no es hurto que el pobre se apropie para s&iacute; los bienes que no son estrictamente necesarios a los otros. Est&aacute; claro que esta distribuci&oacute;n de los bienes se deber&iacute;a hacer de forma ordenada y jur&iacute;dica, con las instituciones del estado, mediante por ejemplo un salario justo, una renta o sistema fiscal equitativo, etc. Pero cuando esto no sucede y peligra la subsistencia (la vida y dignidad) de la persona: esta apropiaci&oacute;n de lo ajeno no es robo. El mercado tiene que ser as&iacute; controlado, regulado por el estado y, en especial, por la sociedad civil en la b&uacute;squeda de ese bien com&uacute;n y la justicia social, como nos ense&ntilde;aban Pablo VI (PP 33) y Juan Pablo II (CA 35 y 48). En esta l&iacute;nea el Catecismo de la iglesia nos dec&iacute;a que la econom&iacute;a y el mercado se deben situar en el marco moral del bien com&uacute;n, la solidaridad y la justicia social con los pobres (n. 2425). Tal como expresa otro principio b&aacute;sico de la DSI, la subsidiariedad, valor esencial para una verdadera democracia.<\/p>\n<p align=\"justify\"> El destino universal de los bienes tiene, pues, la prioridad sobre la propiedad privada, que tiene un destino com&uacute;n y grava sobre ella una regulaci&oacute;n de car&aacute;cter social, como nos sigue ense&ntilde;ando Juan Pablo II (LE 14). De ah&iacute; que una clave esencial de la cuesti&oacute;n social y de la DSI, tal como ya indicamos, es el trabajo y un salario digno, justo para las personas y sus familias (LE 19). Ya que el trabajo, la realizaci&oacute;n y dignidad del trabajador tiene la prioridad sobre el capital (beneficio, medios de producci&oacute;n\u2026, LE 13). Estos medios o la empresa debe ser socializada, todos los trabajadores deben ser protagonistas, participes y co-propietarios de la misma (LE 14-15). La econom&iacute;a financiera, sin control ni regulaci&oacute;n, especulativa y usurera es inmoral, con sus cr&eacute;ditos e intereses que son abusivos, usureros, nada &eacute;ticos&#8230;; lo cual, todo ello, nos ha metido en esta actual e inmoral crisis.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> Hay que establecer unos cr&eacute;ditos morales y justos, unas empresas y finanzas-banca &eacute;tica, una econom&iacute;a real que promueva el trabajo, el empleo y el desarrollo integral, como nos mostr&oacute; Juan Pablo II (CA 43), el reciente Compendio de DSI (369-72) y continuar&iacute;a ense&ntilde;ando Benedicto XVI (CIV 65). En este sentido, Benedicto XVI ense&ntilde;a que \u201ctanto el capitalismo como el marxismo prometieron encontrar el camino para la creaci&oacute;n de estructuras justas y afirmaron que &eacute;stas, una vez establecidas, funcionar&iacute;an por s&iacute; mismas; afirmaron que no s&oacute;lo no habr&iacute;an tenido necesidad de una precedente moralidad individual, sino que ellas fomentar&iacute;an la moralidad com&uacute;n. Y esta promesa ideol&oacute;gica se ha demostrado que es falsa&quot; (Aparecida, 4) En su &uacute;ltimo Mensaje de la Paz de 2.103, Benedicto XVI denunciaba el descontrol del capitalismo, hoy sobre todo financiero, que causa \u201calarma con los focos de tensi&oacute;n y contraposici&oacute;n provocados por la creciente desigualdad entre ricos y pobres, por el predominio de una mentalidad ego&iacute;sta e individualista\u201d (n. 1) Y clamaba el Papa por \u201cun nuevo modelo econ&oacute;mico, ya que el que ha prevalecido en los &uacute;ltimos decenios postulaba la maximizaci&oacute;n del provecho y del consumo, en una &oacute;ptica individualista y ego&iacute;sta, dirigida a valorar a las personas s&oacute;lo por su capacidad de responder a las exigencias de la competitividad\u201d (n. 5).<\/p>\n<p align=\"justify\"> Como se observa, la DSI nos ense&ntilde;a que el mercado y la econom&iacute;a, la propiedad y el trabajo deben ser reguladas por la &eacute;tica, por el bien com&uacute;n y la justicia social-global con los pobres de la tierra, por el estado y la sociedad civil, en ese principio b&aacute;sico, ya dicho, como es la subsidiariedad. Y aqu&iacute; est&aacute; la clave donde la DSI niega tambi&eacute;n, como hemos visto, al marxismo comunista-colectivista o colectivismo. Ya que la gesti&oacute;n y regulaci&oacute;n de la vida econ&oacute;mica no solo la hace el estado o el partido gobernante, sino la sociedad civil. El mercado, la propiedad y el trabajo se deben socializar, esto es, gestionar y usarse por parte de la sociedad civil, de los ciudadano\/as y pueblos, de la gente; lo que es totalmente contrario a una estatalizaci&oacute;n, el &iacute;dolo del estado-partido, como impone el colectivismo que niega la libertad y la participaci&oacute;n (vida) democr&aacute;tica. En realidad, la modernidad burguesa que es propia tanto del capitalismo como del colectivismo (que en realidad, como se observa, es un capitalismo estado): se opone a la dignidad, centralidad y protagonismo de las personas y de los pueblos; ya que ambos est&aacute;n imbuidos del mismo materialismo economicista (economicismo), del af&aacute;n de poder y dominaci&oacute;n. Tal como lo ha puesto de relieve la DSI. As&iacute; nos lo ense&ntilde;a tambi&eacute;n el Papa Francisco: \u201cEl autor principal, el sujeto hist&oacute;rico de este proceso, es la gente y su cultura, no es una clase, una fracci&oacute;n, un grupo, una &eacute;lite. No necesitamos un proyecto de unos pocos para unos pocos, o una minor&iacute;a ilustrada o testimonial que se apropie de un sentimiento colectivo. Se trata de un acuerdo para vivir juntos, de un pacto social y cultural. Al Estado compete el cuidado y la promoci&oacute;n del bien com&uacute;n de la sociedad. Sobre la base de los principios de subsidiariedad y solidaridad, y con un gran esfuerzo de di&aacute;logo pol&iacute;tico y creaci&oacute;n de consensos, desempe&ntilde;a un papel fundamental, que no puede ser delegado, en la b&uacute;squeda del desarrollo integral de todos\u201d (EG 239-40).<\/p>\n<p align=\"justify\"><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.diocesisdecanarias.es\/formacion\/formacion-justicia-social\/papa-francisco-y-doctrina-social-marxistas.html\">Publicado en la Di&oacute;cesis de Canarias<\/a> por Agust&iacute;n Ortega Cabrera (Centro Loyola e ISTIC)<br \/> Subdirector del Centro Loyola, Centro Fe y Cultura de los Jesuitas (Las Palmas de GC) y Profesor en el ISTIC (Departamento de Filosof&iacute;a y Ciencias Humanas). Ha cursado los estudios de trabajo social (Diplomado), Filosof&iacute;a y Teolog&iacute;a (Licenciado en EE., Teolog&iacute;a Sistem&aacute;tica), Moral (Experto Universitario) y Ciencias Sociales (DEA y Doctor por el Departamento de Psicolog&iacute;a y Sociolog&iacute;a, ULPGC)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Di\u00f3cesis de Canarias Eran de esperar, ya estaban tardando, los ataques y manipulaciones de los poderes econ&oacute;micos, del liberalismo\/capitalismo, hacia el ultimo documento del Papa Francisco, la exhortaci&oacute;n apost&oacute;lica Evangelii Gaudium (EG). 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