{"id":3009,"date":"2015-12-01T01:00:02","date_gmt":"2015-12-01T06:00:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/comunicacion-sin-barreras\/"},"modified":"2015-12-01T01:00:02","modified_gmt":"2015-12-01T06:00:02","slug":"comunicacion-sin-barreras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/comunicacion-sin-barreras\/","title":{"rendered":"Comunicaci\u00f3n sin barreras"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Wayne Mack<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Una profunda unidad en la pareja solo puede lograrse cuando existe una buena comunicaci\u00f3n, por eso, es fundamental que un matrimonio reconozca la importancia de fomentarla y los principios que conducen a ella. Este es el primer art\u00edculo de la serie \u00abHablar, callar y escuchar: Principios para la comunicaci\u00f3n que conduce a la unidad en el matrimonio\u00bb. La serie reflexiona sobre tres principios b\u00e1sicos de la buena comunicaci\u00f3n aplicados a la vida conyugal. El primer art\u00edculo cubre el principio de franqueza y sinceridad.\n<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <B><br \/>\n<P align=justify><\/B>Primera parte de:<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>Hablar, callar y escuchar: Principios para la comunicaci\u00f3n que conduce a la unidad en el matrimonio<\/B><\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Una profunda unidad solo puede lograrse cuando existe una buena comunicaci\u00f3n, por eso, es fundamental que un matrimonio reconozca la importancia de fomentarla y los principios que conducen a ella. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Dos personas no pueden caminar, trabajar o vivir juntas sin un buen sistema de comunicaci\u00f3n. Las Escrituras preguntan: \u00ab\u00bfAndar\u00e1n dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?\u00bb (Am 3.3). Dos personas que andan juntas continuamente y en armon\u00eda, luchan por los mismos objetivos, conducen sus vidas de acuerdo a los mismos principios, se ayudan mutuamente, y disfrutan de una dulce comuni\u00f3n, sin duda est\u00e1n de acuerdo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Y si est\u00e1n de acuerdo, podemos afirmar que han aprendido a tener una buena comunicaci\u00f3n que no ser\u00eda posible si no existe antes una armon\u00eda continua y progresiva. Las relaciones interpersonales sanas requieren una buena comunicaci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Aparte de nuestra relaci\u00f3n con Dios, \u00e9l quiere que la relaci\u00f3n matrimonial sea la m\u00e1s estrecha de todas las relaciones interpersonales. Dios ha dicho acerca de esta relaci\u00f3n: \u00abPor tanto, dejar\u00e1 el hombre a su padre y a su madre, y se unir\u00e1 a su mujer, y ser\u00e1n una sola carne\u00bb (Gn 2.24).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfEs posible que dos personas lleguen a ser una sola carne sin un buen sistema de comunicaci\u00f3n? \u00a1Claro que no! El sistema de comunicaci\u00f3n ser\u00e1 determinante para experimentar una verdadera unidad matrimonial. La uni\u00f3n, comuni\u00f3n y comunicaci\u00f3n con Dios, por medio de Jesucristo, debe ser lo m\u00e1s importante en su vida, pero despu\u00e9s de esa relaci\u00f3n, usted debe desarrollar una genuina unidad matrimonial.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En su libro Vida cristiana en el hogar, Jay Adams afirma que la comunicaci\u00f3n tiene prioridad. Se\u00f1ala que es \u00abla habilidad b\u00e1sica que se necesita para establecer y mantener relaciones sanas. Una s\u00f3lida relaci\u00f3n entre marido y mujer es imposible sin una buena comunicaci\u00f3n\u00bb (pp. 27, 28).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Dwight Hervey Small declara el mismo argumento en su libro After You\u00b4ve Said I Do (Despu\u00e9s del \u00abs\u00ed quiero\u00bb), que \u00abel coraz\u00f3n del matrimonio es su sistema de comunicaci\u00f3n. Puede decirse que el \u00e9xito y la felicidad de todo matrimonio se miden por la profundizaci\u00f3n del di\u00e1logo que caracteriza su uni\u00f3n\u00bb (Lea el cuarto art\u00edculo de esta serie).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En todo fracaso matrimonial uno encontrar\u00e1 barreras en la comunicaci\u00f3n; sin embargo, en los matrimonios exitosos, sin lugar a duda, existe un buen sistema de comunicaci\u00f3n. Por lo antedicho, entonces, es esencial estudiar los principios b\u00edblicos o los requisitos para una buena comunicaci\u00f3n para as\u00ed desarrollar una genuina unidad. En este art\u00edculo nos ocuparemos solamente de la franqueza y la sinceridad.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>Sin franqueza y sinceridad los corazones se cierran<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Indudablemente, uno de los requisitos b\u00e1sicos para una buena comunicaci\u00f3n es la franqueza y sinceridad mutuas (Ef 4.25; 1 Jn 1.7\u009610). Cuando Pablo escribi\u00f3 la Segunda ep\u00edstola a los Corintios ten\u00eda un problema en su relaci\u00f3n con ellos. Aparentemente algunos miembros de la iglesia murmuraban acerca de Pablo. Suger\u00edan que Pablo era un estafador en quien no se pod\u00eda confiar (2 Co 1.13\u009624; 2.17; 4.1\u00962) e insinuaban que no se preocupaba por ellos en lo absoluto. Por supuesto que estos acusadores no hab\u00edan enfrentado a Pablo personalmente. Cuando Pablo estaba all\u00ed probablemente fing\u00edan que todo estaba bien entre ellos; en cambio, cuando se iba, sembraban libremente sus semillas de difamaci\u00f3n e insinuaciones.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>De alguna manera, Pablo se enter\u00f3 de lo que ocurr\u00eda y le escribi\u00f3 a la iglesia para corregir el asunto y restablecer sus buenas relaciones con ellos. Por un lado neg\u00f3 la validez de las acusaciones. Dijo: \u00abNuestra boca se ha abierto a vosotros, oh corintios; nuestro coraz\u00f3n se ha ensanchado. No est\u00e1is estrechos en nosotros\u0085 a nadie hemos agraviado, a nadie hemos corrompido, a nadie hemos enga\u00f1ado\u0085 est\u00e1is en nuestro coraz\u00f3n.\u00bb (2 Co 6.11, 12; 7.2\u00963). Por otra parte, consider\u00f3 a los corintios como culpables. Les dijo: \u00ab\u0085sois estrechos en vuestros afectos.\u0085 les hablo como a hijos \u0085 ensanchaos tambi\u00e9n vosotros (abridnos de nuevo el coraz\u00f3n).\u0085 admitidnos.\u00bb (2 Co 6.12\u009613; 7.2\u00963).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Aparentemente los corintios hab\u00edan cerrado sus corazones a Pablo. En este contexto significa que su afecto por Pablo hab\u00eda disminuido y que no hab\u00edan sido francos ni honestos con \u00e9l. En efecto, les est\u00e1 diciendo: \u00abNosotros no escondemos nada. Hemos sido francos y honestos con ustedes, pero en cambio, ustedes han estado ocultando algo. No han sido totalmente francos y sinceros con nosotros\u00bb. Como resultado se levant\u00f3 una barrera entre Pablo y los corintios.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>La franqueza y la sinceridad propician el conocimiento \u00edntimo<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>La sinceridad y la franqueza en la comunicaci\u00f3n son esenciales para una buena relaci\u00f3n. Las Escrituras indican que la verdad acerca de Dios se recibe solo por revelaci\u00f3n (Mt 11.25; 16.17; 1 Co 2.6\u009615). Si Dios no nos hubiese dado las Escrituras, si no iluminara nuestras mentes para entenderlas, si no se comunicara con nosotros, jam\u00e1s podr\u00edamos conocerlo verdaderamente ni tener una relaci\u00f3n \u00edntima con \u00e9l.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Del mismo modo, las Escrituras se\u00f1alan que si en verdad queremos conocernos unos a otros, debemos sincerarnos y revelarnos el uno al otro.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00ab\u00bfQui\u00e9n entre los hombres puede saber lo que hay en el coraz\u00f3n del hombre, sino s\u00f3lo el esp\u00edritu que est\u00e1 dentro del hombre?\u00bb (1 Co 2.11, Versi\u00f3n Dios habla hoy)<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abPorque cual es su pensamiento en su coraz\u00f3n, tal es \u00e9l.\u00bb (Pr 23.7)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>No puedo conocer verdaderamente a mi esposa ni ella a m\u00ed, si no somos francos y sinceros el uno con el otro. Ella puede creer que me conoce; es posible que yo considere que la conozco por observarla, y en cierta medida es as\u00ed. Pero no podemos conocernos ni relacionarnos profundamente el uno con el otro a menos que abramos bien nuestros corazones. No lo que mi esposa pretenda ser, no lo que yo creo que es ella, no lo que otros creen que es, sino lo que ella piensa en su coraz\u00f3n as\u00ed es ella. Y si yo no me relaciono con lo que ella es en su coraz\u00f3n, me estoy relacionando con un fantasma, un espejismo, y no con la verdadera persona.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Sin franqueza y sinceridad se levantan barreras<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>A menudo el consejero matrimonial oir\u00e1 frases como estas: \u00abNo sab\u00eda que pensabas as\u00ed\u00bb, o \u00abNo sab\u00eda que te molestaba lo que yo hac\u00eda\u00bb, o \u00abNo sab\u00eda que tal cosa era importante para ti\u00bb, \u00abNo sab\u00eda que quer\u00edas que yo hiciera eso\u00bb. Por ejemplo, una pareja que ha estado casada por muchos a\u00f1os sabe que falta algo en sus relaciones. Tienen dificultad en relacionarse el uno con el otro, y no saben d\u00f3nde radica el problema. Ambos se reprenden mutuamente por peque\u00f1eces. Son creyentes y saben que no es correcto, no es bueno para su testimonio ni tampoco para sus hijos. De modo que finalmente dejan de lado su orgullo y consultan a su pastor sobre el problema. \u00c9l sondea a la pareja para tratar de detectar la ra\u00edz del problema y, luego, pide a la esposa que describa qu\u00e9 es lo que le molesta de su esposo. Ella traga saliva, toma coraje y comienza a compartir las peque\u00f1eces que la han estado molestando por a\u00f1os. Cuando termina, su esposo responde: \u00abQuerida, \u00bfpor qu\u00e9 no me dijiste esto antes? No sab\u00eda que esto era lo que te molestaba. Yo cre\u00eda que\u0085\u00bb. Aqu\u00ed el pastor, al saber que toda moneda tiene dos caras, se dirige al esposo y le pide que describa lo que le ha estado molestando. El esposo se sincera y cuenta lo que le ha estado molestando y su esposa responde: \u00ab\u00bfEso era lo que te molestaba? No lo sab\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9 no me lo dijiste?\u00bb<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En esta ilustraci\u00f3n de la vida real, los esposos no pod\u00edan tener una buena relaci\u00f3n el uno con el otro porque no se conoc\u00edan ya que hab\u00edan encubierto algo, y se negaban a ser totalmente sinceros. Quiz\u00e1 comenzaron a hacer esto con buenas razones: no quer\u00edan armar un esc\u00e1ndalo; no quer\u00edan herir al otro; era algo tan insignificante; la Biblia dice que debemos poner la otra mejilla; el otro puede enojarse y rechazarme. Al final, hab\u00edan encubierto lo que realmente pensaban y se negaron a hablar de sus desacuerdos o diferencias de opini\u00f3n, y esto se hizo costumbre. Pero eso permiti\u00f3 que las peque\u00f1eces se amontonaran. Los peque\u00f1os problemas no resueltos tomaban proporciones irreales y al acumularse se form\u00f3 entre ellos una enorme barrera invisible.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Las Escrituras nos mandan: \u00abAiraos, pero no pequ\u00e9is; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo\u00bb (Ef 4.26\u009627). Aplicado a la relaci\u00f3n matrimonial esto significa que lo que produce irritaci\u00f3n entre los esposos debe tratarse de inmediato y en forma concluyente<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Por otro lado, hay ocasiones cuando es correcto tratar el problema encubri\u00e9ndolo, no tom\u00e1ndolo en cuenta, perdonando u olvidando la falta o el enojo de la otra persona (1 Pe 4.8; Pr 10.12; 1 Co 13.5, 7).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Sin embargo, si esto no puede y no debe hacerse (porque traer\u00eda verg\u00fcenza sobre el Se\u00f1or Jesucristo, o da\u00f1ar\u00eda al c\u00f3nyuge) el problema debe encararse en\u00e9rgicamente pero con amor, deben dialogar y si es posible resolverlo.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Conclusi\u00f3n<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Es muy evidente, entonces, que las relaciones \u00edntimas, genuinas, solo pueden prosperar en un marco de franqueza y sinceridad. Con esto no quiero decir que una pareja deba exponer absolutamente todo. Las Escrituras nos advierten que es una verg\u00fcenza hablar o siquiera pensar de algunas cosas (Ef 4.29; 5.3, 4; Mt 5.27\u009628; Fil 4.8).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Varios principios b\u00edblicos deben guiarnos, a\u00fan con nuestras parejas, al ser francos y sinceros. Enumerar\u00e9 estos principios en forma de preguntas y espero que las memoricemos y las utilicemos como gu\u00edas en nuestros esfuerzos por comunicarnos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfEs realmente cierto? \u00bfConozco bien los hechos? (Ef 4.29; Pr 18.13).<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfLo que deseo decir es de provecho? \u00bfAyudar\u00e1 o causar\u00e1 dolor? \u00bfSer\u00e1 constructivo o destructivo? (Pr 20.15; Ef 4.29; Ro 15.1\u00963).<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfEs este el mejor momento para decirlo o ser\u00eda mejor esperar? (Pr 15.23, 28; 25.11\u009612).<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfEs correcta mi actitud? (Ef 4.15, 23; 1 Co 16.14; Tit 3.1, 2)<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfLas palabras que usar\u00e9 son las mejores? (Pr 12.25; 15.1, 23; 16.23; Ecl 12.10).<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfHe orado por este asunto y conf\u00edo en la ayuda de Dios? (Pr 3.5, 6; Col 4.2\u00966; Sal 19.14). <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ninguna pareja puede llegar verdaderamente a ser una sola carne si no existe la franqueza y sinceridad en su comunicaci\u00f3n. Al mismo tiempo, la franqueza y sinceridad deben ser las correctas; de otro modo, destruir\u00e1 las relaciones en lugar de fortalecerlas. Estas seis preguntas le servir\u00e1n de gu\u00eda para ejercer correctamente la franqueza en las comunicaciones. De lo antedicho se desprende claramente que el auto-control es un requisito para la buena comunicaci\u00f3n. Ese ser\u00e1 el tema de la segunda parte de esta serie.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consulte los otros art\u00edculos afines de esta serie:<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comunicaci\u00f3n sin heridas<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comunicaci\u00f3n sin sordera<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comunicaci\u00f3n con esfuerzo<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Tomado y adaptado del libro Fortaleciendo el matrimonio, Wayne Mack, Hebr\u00f3n. Todos los derechos reservados.<\/P><\/B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> <\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Wayne Mack Una profunda unidad en la pareja solo puede lograrse cuando existe una buena comunicaci\u00f3n, por eso, es fundamental que un matrimonio reconozca la importancia de fomentarla y los principios que conducen a ella. 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