{"id":30157,"date":"2016-06-11T01:19:20","date_gmt":"2016-06-11T06:19:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conoce-las-catacumbas-de-domitila\/"},"modified":"2016-06-11T01:19:20","modified_gmt":"2016-06-11T06:19:20","slug":"conoce-las-catacumbas-de-domitila","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conoce-las-catacumbas-de-domitila\/","title":{"rendered":"Conoce las catacumbas de&nbsp;Domitila"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Primeros Cristianos<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">La catacumba de Domitila es una de las m&aacute;s extensas de toda Roma, pues alcanza los 15 kil&oacute;metros de recorrido. Debe su nombre a la antigua propietaria del terreno donde se encuentra, Flavia Domitila, cuyo nombre aparece en varias inscripciones del recinto.<br \/> &nbsp;<br \/> Flavia Domitila era nieta de Vespasiano y sobrina de Domiciano; adem&aacute;s, su esposo, Flavio Clemente, era primo del propio Domiciano y fue c&oacute;nsul el a&ntilde;o 95. A pesar de ello, el emperador conden&oacute; a muerte a Clemente y a su esposa por un supuesto delito de ate&iacute;smo; un destino similar sufri&oacute; su sobrina, cuyo nombre era igualmente Flavia Domitila, que fue desterrada a la isla Poncia, donde muri&oacute;.<br \/> &nbsp;<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"705\" height=\"450\" src=\"https:\/\/s0.wp.com\/wp-content\/themes\/vip\/plugins\/lazy-load\/images\/1x1.trans.gif\" data-lazy-src=\"https:\/\/hmn-uploads.s3.amazonaws.com\/hm-vip-production\/uploads\/sites\/19\/2015\/06\/httpwww.primeroscristianos.comimagescatacumba_st_domitila.jpg\" class=\"attachment-full\" alt=\"\" \/><noscript><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"705\" height=\"450\" src=\"https:\/\/hmn-uploads.s3.amazonaws.com\/hm-vip-production\/uploads\/sites\/19\/2015\/06\/httpwww.primeroscristianos.comimagescatacumba_st_domitila.jpg\" class=\"attachment-full\" alt=\"\" \/><\/noscript><br \/> La catacumba fue descubierta en el 1593 por Antonio Bosio, aunque no fue hasta el siglo XIX cuando G.B. de Rossi supo que se trataba de la catacumba de Domitila y del santuario de los m&aacute;rtires Nereo y Aquiles. Desde entonces, numerosas excavaciones han sacado a la luz un considerable n&uacute;mero de galer&iacute;as.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La Bas&iacute;lica de los m&aacute;rtires Nereo y Aquiles<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Esta bas&iacute;lica fue construida a finales del siglo IV sobre la tumba de los m&aacute;rtires Nereo y Aquiles, soldados de la guardia imperial que fueron asesinados por haber confesado su fe durante la persecuci&oacute;n de Diocleciano.<br \/> &nbsp;<br \/> En el &aacute;bside puede observarse una peque&ntilde;a columna sobre la que est&aacute; representando el martirio de Aquiles, como lo indica una inscripci&oacute;n (Acileus).<br \/> &nbsp;<br \/> Esta columna, junto con otra que deb&iacute;a ilustrar el martirio de Nereo, formaba parte del sost&eacute;n de un baldaquino colocado sobre el altar de la iglesia situado en el &aacute;bside, correspondiendo probablemente a las tumbas de los dos m&aacute;rtires, y que hoy no puede distinguirse con claridad.<br \/> &nbsp;<br \/> Las reliquias de los m&aacute;rtires fueron trasladadas a la ciudad a mediados del siglo IX, y unas d&eacute;cadas m&aacute;s tarde, en el a&ntilde;o 897, la iglesia se desplom&oacute; a consecuencia de un terremoto que sacudi&oacute; Roma.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Las galerias y sepulturas<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> La catacumba est&aacute; excavada en el tufo, una roca tierna de origen volc&aacute;nico que se encuentra en el subsuelo de la ciudad de Roma.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Las galer&iacute;as, en ocasiones, se obtuvieron utilizando peque&ntilde;as galer&iacute;as ya existentes o tambi&eacute;n, y con mayor frecuencia, excavando en la roca.<br \/> &nbsp;<br \/> Tumbas m&aacute;s antiguas son las que se encuentran m&aacute;s altas; cuando se agotaba el espacio disponible, los enterradores excavaban hacia abajo para obtener otras tumbas, o ampliaban las galer&iacute;as ya existentes creando diversos planos superpuestos, con escaleras internas.<br \/> &nbsp;<br \/> En las paredes de las galer&iacute;as se pueden ver las tumbas m&aacute;s corrientes: los nichos, de forma rectangular, normalmente para una sola persona, aunque en ocasiones acog&iacute;a varios difuntos.<br \/> &nbsp;<br \/> Los nichos de menores dimensiones estaban destinados a la sepultura de ni&ntilde;os. En las galer&iacute;as se abren tambi&eacute;n las entradas a los cub&iacute;culos, habitaciones de dimensiones diversas, normalmente cuadradas, con frecuencia adornadas con frescos, y en general propiedad de una sola familia.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Los s&iacute;mbolos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> En las paredes de la bas&iacute;lica y recorriendo las galer&iacute;as de la catacumba son visibles todav&iacute;a muchos s&iacute;mbolos, entre los que se encuentran algunos como el Buen Pastor, la paloma con un ramo de olivo, el pez\u2026<br \/> &nbsp;<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"244\" height=\"288\" src=\"https:\/\/s0.wp.com\/wp-content\/themes\/vip\/plugins\/lazy-load\/images\/1x1.trans.gif\" data-lazy-src=\"https:\/\/hmn-uploads.s3.amazonaws.com\/hm-vip-production\/uploads\/sites\/19\/2015\/06\/httpwww.primeroscristianos.comimagescatacumbaDomitila.jpg\" class=\"attachment-full\" alt=\"\" \/><noscript><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"244\" height=\"288\" src=\"https:\/\/hmn-uploads.s3.amazonaws.com\/hm-vip-production\/uploads\/sites\/19\/2015\/06\/httpwww.primeroscristianos.comimagescatacumbaDomitila.jpg\" class=\"attachment-full\" alt=\"\" \/><\/noscript><br \/> Adem&aacute;s, se encuentran con frecuencia representaciones de episodios tomados del Antiguo y del Nuevo Testamento, que serv&iacute;a para instruir a quien las miraba: No&eacute; en el arca, Mois&eacute;s que hace brotar el agua de la roca, diversos milagros de Cristo, los reyes Magos, etc<br \/> &nbsp;<br \/> Doce Ap&oacute;stoles aparecen en cinco ocasiones, colocados alrededor de Cristo sentado en la c&aacute;tedra; se trata de una escena muy frecuente en el arte cristiano del siglo IV, queriendo representar el trono celestial como s&iacute;mbolo de la soberan&iacute;a y del magisterio de Cristo y de sus representantes.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El hipogeo de los flavios<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Este rito, tomado de las costumbres paganas, fue practicado durante mucho tiempo por los cristianos, incluso en ocasi&oacute;n del aniversario de la muerte de los m&aacute;rtires, antes de ser sustituido definitivamente por la Eucarist&iacute;a.<br \/> &nbsp;<br \/> A finales del siglo III fue excavado un pozo de 11 metros de profundidad, a la izquierda de la entrada del hipogeo, cuya agua se trasvasaba a una pila, colocada a la derecha, desde la cual una ca&ntilde;er&iacute;a de plomo, visible todav&iacute;a hoy, la derramaba en una segunda pila. Frescos con motivos vegetales adornaban el ambiente en el que se encontraba el pozo.<br \/> &nbsp;<br \/><em><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.primeroscristianos.com\/index.php\/roma\/item\/296-las-catacumbas-de-domitila\"><strong>Art&iacute;culo <\/strong><\/a>originalmente publicado por Primeros Cristianos<\/em><br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Primeros Cristianos La catacumba de Domitila es una de las m&aacute;s extensas de toda Roma, pues alcanza los 15 kil&oacute;metros de recorrido. Debe su nombre a la antigua propietaria del terreno donde se encuentra, Flavia Domitila, cuyo nombre aparece en varias inscripciones del recinto. &nbsp; Flavia Domitila era nieta de Vespasiano y sobrina de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conoce-las-catacumbas-de-domitila\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abConoce las catacumbas de&nbsp;Domitila\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30157","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30157","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30157"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30157\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30157"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30157"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30157"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}