{"id":3019,"date":"2015-12-01T01:00:15","date_gmt":"2015-12-01T06:00:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-nacimiento-unico-parte-ii\/"},"modified":"2015-12-01T01:00:15","modified_gmt":"2015-12-01T06:00:15","slug":"un-nacimiento-unico-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-nacimiento-unico-parte-ii\/","title":{"rendered":"Un nacimiento \u00fanico, Parte II"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por G. Campbell Morgan<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 pudo haber sentido Jes\u00fas cuando se despoj\u00f3 a s\u00ed mismo para tomar forma de siervo? En esta segunda parte de la serie se estudia el testimonio de las Escrituras tocante al nacimiento de Jes\u00fas.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <B><br \/>\n<P align=justify>\u00abEl misterio testificado en las Escrituras\u00bbUn nacimiento \u00fanico en la historia, Parte IIUn an\u00e1lisis del gran misterio de la encarnaci\u00f3n de Cristo<\/B><\/P><br \/>\n<P align=justify>De la gran cantidad de declaraciones en el Nuevo Testamento tocante al tema del nacimiento de Jes\u00fas, solo estudiaremos cuatro pasajes principales. Primero leeremos, con reverencia, los anuncios sin intentar explicarlos; en segundo lugar, consideraremos las declaraciones doctrinales.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Los anuncios<\/B>Los anuncios son los del \u00e1ngel a Jos\u00e9 y a Mar\u00eda. Con relaci\u00f3n a ellos tambi\u00e9n ser\u00e1 necesario leer la breve declaraci\u00f3n hist\u00f3rica en cuanto al cumplimiento del mensaje angelical. <\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<B>El anuncio a Jos\u00e9<\/B>El \u00e1ngel le dijo a Jos\u00e9 estas palabras: \u00abJos\u00e9, hijo de David, no temas recibir a Mar\u00eda tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Esp\u00edritu Santo es. Y dar\u00e1 a luz un hijo, y llamar\u00e1s su nombre JES\u00daS, porque \u00e9l salvar\u00e1 a su pueblo de sus pecados. Todo esto aconteci\u00f3 para que se cumpliese lo dicho por el Se\u00f1or por medio del profeta, cuando dijo: He aqu\u00ed, una virgen concebir\u00e1 y dar\u00e1 a luz un hijo, y llamar\u00e1s su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros\u00bb (Mt 1.20\u009623).En presencia de este misterioso anuncio, la \u00fanica actitud digna por parte del intelecto humano es la de aceptar la verdad, sin querer explicar el misterio. El anuncio revela el hecho de que en el origen de la persona de Jes\u00fas hubo cooperaci\u00f3n de deidad y humanidad, cada parte haciendo su propia contribuci\u00f3n.<\/LI><\/UL><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<B>El anuncio a Mar\u00eda<\/B>El anuncio a Mar\u00eda debe leerse con estrecha relaci\u00f3n a la declaraci\u00f3n de su cumplimiento en la historia. \u00abRespondiendo el \u00e1ngel, le dijo: El Esp\u00edritu Santo vendr\u00e1 sobre ti, y el poder del Alt\u00edsimo te cubrir\u00e1 con su sombra; por lo cual tambi\u00e9n el Santo Ser que nacer\u00e1, ser\u00e1 llamado Hijo de Dios\u0085 Y dio a luz a su hijo primog\u00e9nito, y lo envolvi\u00f3 en pa\u00f1ales, y lo acost\u00f3 en un pesebre, porque no hab\u00eda lugar para ellos en el mes\u00f3n\u00bb (Lc 1.35; 2.7). Este anuncio y declaraci\u00f3n concern\u00eda a una persona, de quien se dice respectivamente que era el Hijo de Dios y \u00absu hijo\u00bb. Aqu\u00ed no hay dos personas, sino una sola.Debemos leer y recibir estos anuncios sin intentar explicar el misterio central que contienen y que sobrepasa absolutamente toda comprensi\u00f3n humana. Tienen que ser recibidos; de otro modo, toda la superestructura del cristianismo tambalea y cae. Solamente por la v\u00eda de estos anunciamientos podemos comprender los grandes hechos que son evidentes en toda la obra subsiguiente de esta persona. Si negamos la verdad de esta narraci\u00f3n de la crisis inicial, abandonaremos la contemplaci\u00f3n de efectos para los cuales no puede hallarse ninguna causa suficiente. En Jes\u00fas, siempre est\u00e1 manifiesta la estupenda combinaci\u00f3n de deidad esencial y humanidad real. No obstante, cuando los hombres cesan de tener fe en el relato b\u00edblico de la milagrosa concepci\u00f3n, esta combinaci\u00f3n queda completamente sin causa alguna. No se puede explicar en su totalidad ese milagro inicial.<\/LI><\/UL><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Declaraciones doctrinales<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Ahora analicemos las declaraciones doctrinales hechas por Juan y por Pablo. <\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<B>Por Juan<\/B>La de Juan est\u00e1 en la introducci\u00f3n a su Evangelio. \u00abY aquel Verbo fue hecho carne, y habit\u00f3 entre nosotros\u0085 lleno de gracia y de verdad\u00bb (Jn 1.14). Para los fines de la presente consideraci\u00f3n, la declaraci\u00f3n incluida entre par\u00e9ntesis, \u00aby vimos su gloria, gloria como del unig\u00e9nito del Padre\u00bb, est\u00e1 omitida. Para apreciar correctamente el significado de esta declaraci\u00f3n, es necesario relacionarla con las palabras de apertura del Evangelio. \u00abEn el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios\u00bb (Jn 1.1). El pasaje desde el vers\u00edculo 2 al 13, es una declaraci\u00f3n que, en forma de par\u00e9ntesis, da la historia del Verbo desde el principio de la primera creaci\u00f3n hasta el principio de la segunda.Si omitimos este pasaje, el vers\u00edculo 1 y el 14 le\u00eddos en conexi\u00f3n inmediata, contienen una declaraci\u00f3n de los hechos m\u00e1s sublimes con respecto a la persona de Cristo. Adem\u00e1s, provee una declaraci\u00f3n de su venida en relaci\u00f3n con la raza humana en el misterio de la encarnaci\u00f3n. En cada uno de estos pasajes hay una triple declaraci\u00f3n, y estas declaraciones est\u00e1n relacionadas entre s\u00ed.\u00abEn el principio era el Verbo.\u00bb \u00abY aquel Verbo fue hecho carne.\u00bb\u00abY el Verbo era con Dios.\u00bb \u00abY habit\u00f3 entre nosotros.\u00bb\u00abY el Verbo era Dios.\u00bb \u00abLleno de gracia y verdad.\u00bbEsto es una declaraci\u00f3n del misterio de la encarnaci\u00f3n, en forma doctrinal de ese hecho que mensajeros celestiales anunciaron a Jos\u00e9 y a Mar\u00eda.\u00abEn el principio era el Verbo\u00bbLa primera declaraci\u00f3n est\u00e1 llena de majestad y contenido sublime que arroja su luz sobre el sendero, pero que no podemos profundizar o comprender perfectamente. \u00abEn el principio era el Verbo\u00bb. La frase \u00aben el principio\u00bb precede en tiempo a cualquiera otra referencia hecha a las edades en el sagrado volumen. Por medio de ella el hombre es llevado a las infinitas e insondables extensiones de lo inmensurable. La frase con que comienza el libro de G\u00e9nesis lleva al hombre hasta el principio de la historia del presente orden, a esos pasos originales de la divina mente y poder, y por los cuales se origin\u00f3 todo lo material. Tal como la emplea Juan en estas palabras de apertura, la frase nuevamente conduce a la mente m\u00e1s all\u00e1 de esos movimientos originales de la creaci\u00f3n. Con la ayuda de esas palabras, la mente del hombre es introducida a la presencia del Dios que existe por s\u00ed mismo. Al contemplar el esplendor inenarrable, cuya misma luz oscurece el entendimiento de la mente finita, descubrimos que ya exist\u00eda el Verbo. Un verbo, o palabra, es un medio de expresi\u00f3n. La palabra del hombre es el m\u00e9todo humano de expresi\u00f3n propia. El Verbo de Dios es el nombre usado aqu\u00ed para esa Persona que en la Trinidad es el m\u00e9todo divino de expresi\u00f3n propia.\u00abY Aquel Verbo fue hecho carne\u00bb Es una declaraci\u00f3n pasmosa, irresistible que sale de las distancias infinitas a la cercan\u00eda finita; de lo incognoscible a lo conocible. Sale del m\u00e9todo de expresi\u00f3n propia apreciable s\u00f3lo por la deidad a un m\u00e9todo de expresi\u00f3n propia comprensible a los humanos.En el inescrutable misterio de la Trinidad, el Hijo es siempre el medio de la propia expresi\u00f3n. Mediante este hecho que inspira pavor, el de la encarnaci\u00f3n, no se cambia el oficio del Hijo. El amor que le tiene al hombre cambia su m\u00e9todo. Ninguna inteligencia humana puede comprender los pasos en este cambio. Es misterioso con la oscuridad de un esplendor que ciega. La concepci\u00f3n es demasiado poderosa como para haber nacido alguna vez en la inteligencia del hombre. \u00abEl Verbo \u0085. que era en el principio \u0085 fue hecho carne.\u00bb\u00abY El Verbo era con Dios\u00bb El hogar natural del Eterno Hijo, el cual utiliz\u00f3 la deidad para revelarse, estaba en \u00edntima comuni\u00f3n con el Eterno Padre. \u00abAquel Verbo habit\u00f3 entre nosotros\u00bb, es decir, hizo su manifiesta morada en proximidad a la raza humana, tan cercana como la que caracterizaba su relaci\u00f3n con el Eterno Padre. Se humill\u00f3 hasta una verdadera identificaci\u00f3n con la naturaleza humana, y al descender de esta manera, elev\u00f3 la naturaleza humana a los espacios de la comuni\u00f3n con Dios.Esta, sin embargo, no es la doctrina de la expiaci\u00f3n. En la persona de Jes\u00fas, Dios ha entrado en una nueva y m\u00edstica relaci\u00f3n con la humanidad no ca\u00edda. Y en la vida de Jes\u00fas, Dios en relaci\u00f3n con la humanidad no ca\u00edda hace su tabern\u00e1culo entre los hombres ca\u00eddos. Se necesita algo m\u00e1s para hacer posible la uni\u00f3n entre los miembros de una raza ca\u00edda y esta nueva Cabeza de una raza no ca\u00edda. Dicha uni\u00f3n se realiz\u00f3 por medio del sacrificio de Cristo en la cruz.\u00abY el Verbo era Dios\u00bbLa declaraci\u00f3n final es la de la suprema deidad del Verbo. As\u00ed, la persona de Cristo queda protegida contra cualquier interpretaci\u00f3n que pudiera colocarle en infinita superioridad a la raza humana, y a pesar de ello en inferioridad a la deidad esencial. Era Dios, y sin embargo en su persona no estaba toda la verdad tocante a Dios, por cuanto era con Dios. Era con Dios, pero en ninguna manera era inferior al Eterno Padre, pues era Dios. La palabra \u00abDios\u00bb marca la unidad de la deidad y las palabras \u00abel Verbo\u00bb indican la diversidad . Con el Dios que cre\u00f3 estaba el Verbo. En la revelaci\u00f3n de la encarnaci\u00f3n, la frase que responde a esta sentencia final es \u00ablleno de gracia y de verdad\u00bb. Esto ense\u00f1a que en la gracia o hermosura y verdad o justicia del Hombre visto por Juan y los dem\u00e1s, hab\u00eda un resplandor de los hechos esenciales del amor y la luz de la deidad.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<B>Por Pablo<\/B>En la declaraci\u00f3n de Pablo se afirman las mismas grandes verdades en otro lenguaje. Del pasaje en Filipenses, donde se expone tan espl\u00e9ndidamente la humillaci\u00f3n y exaltaci\u00f3n de Cristo, podemos extraer las palabras que tratan inmediatamente este hecho. \u00abEl cual, siendo en forma de Dios, no estim\u00f3 el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despoj\u00f3 a s\u00ed mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres\u00bb (Fil 2.6\u00967). En este trozo se declara primero el eterno hecho concerniente a Cristo: \u00absiendo en forma de Dios\u00bb. Despu\u00e9s sigue la actitud de la mente del eterno Verbo, en presencia de la necesidad de la redenci\u00f3n: \u00abno estim\u00f3 el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse\u00bb. Luego viene el sublime acto por el cual lleg\u00f3 al nivel de los que necesitaban socorro: \u00abse despoj\u00f3 a s\u00ed mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres\u00bb. N\u00f3tense bien tres hechos en el alcance de esta breve porci\u00f3n. Primero, declara la eterna verdad acerca de Cristo. \u00c9l existi\u00f3 en forma de Dios, en igualdad a Dios. En segundo lugar, revela la posici\u00f3n que asumi\u00f3, cuando vino para redimir al hombre. Tom\u00f3 la forma de un siervo, en semejanza a los hombres. En estos dos hechos hay un contraste. Observe las declaraciones extremas. Cristo pasa de la forma de Dios a la semejanza a los hombres; y de la soberan\u00eda de la igualdad a la sumisi\u00f3n de la subordinaci\u00f3n.El tercer hecho es la revelaci\u00f3n de la actitud de la mente, y el acto de la voluntad por el cual se efectu\u00f3 este cambio. En presencia de una gran necesidad no se aferr\u00f3 a su derecho de igualdad, no se apoder\u00f3 de \u00e9l, es m\u00e1s, para el cumplimiento de un prop\u00f3sito infinito, abandon\u00f3 ese derecho. La acci\u00f3n de la voluntad est\u00e1 manifestada en la sublime declaraci\u00f3n, que todo lo incluye, de que se despoj\u00f3, o se vaci\u00f3, a s\u00ed mismo. El eterno Verbo descendi\u00f3 de la posici\u00f3n de expresi\u00f3n infinita hasta las limitaciones de la vida humana. Ahora es de extrema importancia entender qu\u00e9 lleva en s\u00ed la declaraci\u00f3n de que se despoj\u00f3 a s\u00ed mismo. Imaginarse que se vaci\u00f3 a s\u00ed mismo de su deidad esencial carece de apoyo. El vaciamiento indica poner a un lado todos los hechos de la igualdad con Dios, para as\u00ed manifestar el necesario sometimiento de lo humano a lo divino. El eterno Verbo dej\u00f3 una forma con el fin de asumir otra forma. Es evidente, pues, que mucho depende del significado de la palabra \u00abforma\u00bb.La palabra griega \u00abmorfe\u00bb aparece una sola vez en otra parte del Nuevo Testamento. Al hablar de una aparici\u00f3n de Cristo despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, Marcos dice: \u00abDespu\u00e9s apareci\u00f3 en otra forma a dos de ellos que iban de camino, yendo al campo.\u00bb (Mr 16.12). Si tomamos este uso del t\u00e9rmino con fines de ilustraci\u00f3n, es evidente que el cambio no estaba en la naturaleza o personalidad esencial, sino en el m\u00e9todo de manifestaci\u00f3n. A los hombres que caminaban a Ema\u00fas vino aquel que era el mismo, pero en una forma cambiada, de manera que no lo reconocieron, hasta que \u00e9l quiso revelar su identidad. Esto por supuesto en comparaci\u00f3n con el tema que analizamos ahora era nada m\u00e1s que un cambio peque\u00f1o y, sin embargo, sirve para ilustrar el hecho mayor.En el advenimiento del eterno Verbo a la tierra para los fines de la redenci\u00f3n, \u00e9l no ech\u00f3 a un lado la naturaleza esencial de su deidad. Sencillamente cambi\u00f3 la forma de manifestaci\u00f3n. Parecer\u00eda claramente evidente que el Hijo de Dios hab\u00eda sido siempre aqu\u00e9l en quien Dios tom\u00f3 forma, y por lo tanto aqu\u00e9l mediante el cual Dios fue revelado. El Hijo es siempre la manifestaci\u00f3n del Padre. Es imposible declarar cu\u00e1l era la forma o manifestaci\u00f3n en el pasado, por cuanto est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de la comprensi\u00f3n de lo finito y lo limitado. Lo \u00fanico seguro es que \u00e9l era el Verbo, la Palabra, el m\u00e9todo de comunicaci\u00f3n del eterno Dios. Para la redenci\u00f3n del hombre puso a un lado esa forma, y tom\u00f3 una nueva para manifestar al mismo Dios. Una forma que los hombres pudiesen contemplar y as\u00ed llegar a conocer al eterno Dios durante el curso del tiempo. Si fuese posible penetrar en los misterios de la Trinidad, al Hijo se le ver\u00eda como el perpetuo medio de expresi\u00f3n divina, as\u00ed como el Esp\u00edritu es el perpetuo medio de conocimiento o estado consciente divino. Al venir como hombre y al asumir una forma que el hombre pudiera comprender, era necesario colocar lo ilimitable dentro del espacio de lo limitado. \u00c9l pas\u00f3 de lo celestial a lo terrenal, de lo infinito a lo finito, es decir, en cuanto a la forma de expresi\u00f3n. No es posible obtener una explicaci\u00f3n final. Sin embargo, es un misterio revelado, del cual depende todo el cristianismo. Parecer\u00eda que los eternos cielos fueron por un per\u00edodo vaciados de la manifestaci\u00f3n de Dios, aunque nunca de su presencia, mientras que Dios estaba manifestado en carne, para la obra redentora.El Verbo pas\u00f3 del gobierno a la obediencia, de independiente cooperaci\u00f3n en la igualdad de la deidad a dependiente sumisi\u00f3n a la voluntad de Dios. Por v\u00eda de la encarnaci\u00f3n vino a existir una Persona humana en todo, divina en todo lo esencial. Humana en todo, es decir, Cristo cumpli\u00f3 el ideal divino de la naturaleza humana, sin descender al nivel de la degradaci\u00f3n de la humanidad resultante del pecado. El hombre de Nazaret fue perfecto como hombre. Era adem\u00e1s perfecto como Dios, y no carec\u00eda de los poderes de la deidad esencial, excepto solo la forma celestial de manifestaci\u00f3n.<\/LI><\/UL><\/p>\n<p><P align=justify>Le invitamos a consultar los otros art\u00edculos de esta serie:<\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nParte 1: El misterio de Dios<\/LI><\/UL><br \/>\n<P align=justify>Tomado y adaptado del libro Las crisis de Cristo, G. Campbell Morgan, Desarrollo Cristiano &#8211; Ediciones Hebr\u00f3n.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por G. Campbell Morgan \u00bfQu\u00e9 pudo haber sentido Jes\u00fas cuando se despoj\u00f3 a s\u00ed mismo para tomar forma de siervo? 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