{"id":3020,"date":"2015-12-01T01:00:17","date_gmt":"2015-12-01T06:00:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-hombre-y-su-calamidad\/"},"modified":"2015-12-01T01:00:17","modified_gmt":"2015-12-01T06:00:17","slug":"el-hombre-y-su-calamidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-hombre-y-su-calamidad\/","title":{"rendered":"El hombre y su calamidad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por G. Campbell Morgan<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Todos sabemos lo que ocurri\u00f3 despu\u00e9s de que el hombre y la mujer pecaran por primera vez. G. Campbell Morgan analiza extraordinariamente la condici\u00f3n del hombre antes, durante y despu\u00e9s de su ca\u00edda.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>En la misi\u00f3n de Cristo, la sabidur\u00eda de Dios se manifest\u00f3 y su poder oper\u00f3, y gracias a estos fue posible que el hombre arruinado fuese redimido y reconciliado. La maravilla de esa sabidur\u00eda y la luz de ese poder s\u00f3lo pueden apreciarse plenamente en la medida en que se comprenda la extensi\u00f3n y la naturaleza de la calamidad que necesitaba a Cristo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Primero es necesario considerar al hombre seg\u00fan el ideal divino en su condici\u00f3n anterior a la ca\u00edda; en segundo lugar, considerar la ca\u00edda por lo que toca a la acci\u00f3n del hombre; y en tercer lugar, contemplar el hecho resultante, el hombre enajenado de Dios. La verdad esencial concerniente a la naturaleza del hombre se encuentra en una expresi\u00f3n descriptiva que se halla en el libro de G\u00e9nesis y en las Escrituras del Nuevo Testamento. Se habla de \u00e9l como \u00abcreado a imagen y semejanza de Dios\u00bb. Para entender el significado de esta expresi\u00f3n lo mejor es leer todas las Escrituras donde aparece.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00abEntonces dijo Dios: Hagamos al nombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y se\u00f1oree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y cre\u00f3 Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo cre\u00f3; var\u00f3n y hembra los cre\u00f3\u00bb (Gn 1.26, 27).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00abEste es el libro de las generaciones de Ad\u00e1n. El d\u00eda en que cre\u00f3 Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo\u00bb (Gn 5.1).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00abEl que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre ser\u00e1 derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre\u00bb (Gn 9.6).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00abPorque el var\u00f3n no debe cubrirse la cabeza, pues \u00e9l es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del var\u00f3n\u00bb (1 Co 11.7).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00abEn los cuales el dios de este siglo ceg\u00f3 el entendimiento de los incr\u00e9dulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios\u00bb (2 Co 4.4).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00ab\u00c9l es la imagen del Dios invisible, el primog\u00e9nito de toda creaci\u00f3n\u00bb (Col 1.15).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00abY revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo cre\u00f3 se va renovando hasta el conocimiento pleno\u00bb (Col 3.10).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00abEl cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificaci\u00f3n de nuestros pecados por medio de s\u00ed mismo, se sent\u00f3 a la diestra de la Majestad en las alturas\u00bb (He 1.3).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Estos son los \u00fanicos pasajes en que se declara en forma definitiva que el hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios. El significado de esta expresi\u00f3n puede dilucidarse mediante un examen exacto de las palabras empleadas. La idea radical de la palabra hebrea traducida por \u00abimagen\u00bb es la de una sombra. De la otra palabra no puede haber mejor traducci\u00f3n que la adoptada, vale decir, \u00absemejanza\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Con respecto al Nuevo Testamento, el t\u00e9rmino traducido por \u00abimagen\u00bb en las primeras Escrituras citadas es eikon, que sugiere la idea de un parecido de contorno, muy literalmente un perfil. La palabra traducida por \u00abimagen\u00bb en el pasaje de Hebreos es la palabra kharakter, que simplemente significa una copia exacta, o un grabado. As\u00ed se ver\u00e1 que tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo, la expresi\u00f3n sugiere una semejanza definida m\u00e1s bien perfecta en Dios, y es imperfecta en el hombre. En Dios la inteligencia, la emoci\u00f3n, y la voluntad son ilimitadas. En el hombre se encuentran todas estas caracter\u00edsticas, pero en cada caso sujetas a limitaciones. \u00c9l no tiene un conocimiento absoluto, siendo limitada su inteligencia; asimismo, su naturaleza emocional s\u00f3lo puede actuar dentro de limitaciones relativamente estrechas, y el ejercicio de su voluntad est\u00e1 limitado por la demanda de una causa, que nunca se halla perfectamente dentro de \u00e9l mismo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Tal como fue creado originalmente, el hombre no estaba solamente en la imagen de Dios. Tambi\u00e9n fue hecho para vivir en uni\u00f3n con Dios, de modo que toda su limitaci\u00f3n pudiera hallar su complemento en la vida ilimitada del Eterno. Es un gran error pensar que el hombre fue hecho y luego puesto en cierta posici\u00f3n, donde pudiera levantarse o caer, seg\u00fan la capacidad de su propia personalidad. M\u00e1s bien debe recordarse que fue creado a imagen de Dios y despu\u00e9s colocado en la posici\u00f3n probatoria por la cual ten\u00eda que pasar sin da\u00f1o hacia alguna forma mayor de existencia, de vivir en uni\u00f3n con el Dios que lo cre\u00f3. No obstante, si eleg\u00eda una existencia separada y cortaba la uni\u00f3n, entonces en ese acto causaba su propia ruina; caer\u00eda.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Esta propuesta vida de uni\u00f3n con Dios puede describirse de dos maneras: como comuni\u00f3n personal, es decir, santidad de car\u00e1cter, y como actividad cooperativa, o sea, justicia de conducta. Es in\u00fatil quedarnos en el huerto del Ed\u00e9n para entender plenamente lo que esto significaba. All\u00ed, en el relato de la creaci\u00f3n, se da una tenue sugesti\u00f3n de la intenci\u00f3n divina. Es necesario, sin embargo, venir al postrer Ad\u00e1n, Jesucristo Hombre, para una completa apreciaci\u00f3n de este intento divino. En \u00e9l la ininterrumpida comuni\u00f3n con el Padre se manifestaba en santidad de car\u00e1cter, y la incesante cooperaci\u00f3n con Dios se expresaba en absoluta justicia de conducta.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Para una estimaci\u00f3n del significado de comuni\u00f3n con Dios es menester recordar el an\u00e1lisis de personalidad ya mencionado: inteligencia, emoci\u00f3n y voluntad. En el hombre que todav\u00eda no hab\u00eda ca\u00eddo la inteligencia limitada era, con todo, iluminada, siendo capaz de entender a Dios. La emoci\u00f3n limitada, no obstante, ard\u00eda hacia lo conocido, y el hombre amaba a Dios y todo lo que \u00c9l amaba. La voluntad limitada, sin embargo, recib\u00eda energ\u00eda de la superior e infinita voluntad de Dios, y as\u00ed siempre eleg\u00eda lo que armonizaba con esa divina voluntad. Quiere decir que en el hombre no ca\u00eddo hab\u00eda inteligencia iluminada, emoci\u00f3n encendida, voluntad vigorizada, enteramente dentro del dominio de la divina soberan\u00eda.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Luego, m\u00e1s all\u00e1 de esa comuni\u00f3n personal, hab\u00eda actividad cooperativa, es decir, justicia de conducta. Y otra vez el an\u00e1lisis de personalidad puede tomarse como base de consideraci\u00f3n. Toda actividad es la expresi\u00f3n exterior de una inteligencia interior. Los actos de la vida del hombre no ca\u00eddo estaban en perfecta correspondencia con los prop\u00f3sitos de Dios porque su inteligencia hab\u00eda sido iluminada y apreciaba las cosas de Dios. . La naturaleza emocional de tal ser, que apreciaba y amaba los aspectos de Dios, vino a ser la fuente de la cual emerg\u00edan corrientes de acci\u00f3n, todas movi\u00e9ndose en la direcci\u00f3n divina. En este ser la voluntad ejerc\u00eda su m\u00e1s elevada funci\u00f3n al escoger los aspectos de Dios, y las actividades de la vida estaban asociadas seg\u00fan las empresas de Dios. La orden impartida al padre de la raza era \u00abse\u00f1oread\u00bb. En medio de una maravillosa creaci\u00f3n, Dios puso al hombre. La creaci\u00f3n en que el hombre se hall\u00f3 no hab\u00eda a\u00fan palpado todas las posibilidades de su propia existencia. Aguardaba el toque del hombre en cooperaci\u00f3n con Dios para esa realizaci\u00f3n. Dios coloc\u00f3 al hombre en un jard\u00edn para arreglarlo y mantenerlo. La preparaci\u00f3n del trabajo del hombre fue de Dios, la creaci\u00f3n del trabajador fue de Dios, hab\u00eda perfecta idoneidad entre el trabajo que era necesario hacer y el trabajador preparado. Mientras el hombre viv\u00eda en comuni\u00f3n con Dios y cooperaba con \u00c9l, toda la creaci\u00f3n reconoc\u00eda su direcci\u00f3n, se somet\u00eda a su dominio y avanzaba hacia hermosura y perfecci\u00f3n m\u00e1s maravillosas a\u00fan.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Estas verdades est\u00e1n todav\u00eda evidenciadas por el poder del hombre a\u00fan despu\u00e9s de su ca\u00edda. Todos los cultivos de flores, todas las invenciones de la ciencia, son en el an\u00e1lisis final nada m\u00e1s que la cooperaci\u00f3n con Dios, que resulta en otras formas de belleza y nuevas fuerzas de utilidad. Una ilustraci\u00f3n muy sencilla en la cultura floral es el crisantemo. Hasta hace muy pocos a\u00f1os se lo ve\u00eda como una flor de jard\u00edn anticuada, muy dulce, pero muy simple. Hoy es una de las flores decorativas m\u00e1s espl\u00e9ndidas y maravillosas. Tan hermosa en la largura y delicadeza de sus p\u00e9talos, tan po\u00e9tica en su inquieta ondulaci\u00f3n de belleza y tan excelente en su posibilidad de color, que bien se la ha descrito como \u00abuna rosa irreprimible en su alegr\u00eda\u00bb, seg\u00fan el doctor Joseph Parker. La posibilidad de esta hermosura siempre estuvo adentro de esta modesta flor de jard\u00edn, y su desarrollo se debi\u00f3 totalmente al descubrimiento que el hombre hizo de ciertas leyes de la naturaleza, las cuales siempre son los pensamientos de Dios.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>As\u00ed tambi\u00e9n ocurre en el campo de los descubrimientos cient\u00edficos. Tome un mapa del mundo y ponga la mano sobre los centros donde se han hecho tales descubrimientos. Indiscutiblemente ver\u00e1 que su mano descansa sobre aquella tierra donde ha resplandecido m\u00e1s intensamente la luz de la revelaci\u00f3n cristiana . Estos hechos sirven para probar que es en cooperaci\u00f3n con Dios que el hombre es capaz de la m\u00e1s alta actividad, porque en la cooperaci\u00f3n con Dios realiza la perfecci\u00f3n de car\u00e1cter. El hombre no ca\u00eddo, entonces, era un ser como Dios, en las partes esenciales de su naturaleza, en el sentido de que era un esp\u00edritu que pose\u00eda inteligencia, emoci\u00f3n y voluntad. El hombre no ca\u00eddo realiz\u00f3 la m\u00e1s elevada posibilidad de su ser en una vida de comuni\u00f3n personal y actividad cooperativa con Dios.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Queda todav\u00eda un hecho m\u00e1s que recordar, concerniente a la condici\u00f3n del hombre que no hab\u00eda ca\u00eddo a\u00fan. Fue colocado en circunstancias de probaci\u00f3n. Es decir, la ciudadela de su naturaleza era su voluntad. Para \u00e9l se trataba de escoger si permanecer\u00eda en esa relaci\u00f3n con Dios, que asegurar\u00eda su m\u00e1s plena realizaci\u00f3n de la posibilidad, o si separ\u00e1ndose de Dios se acarrear\u00eda su propia ruina. Era una alternativa terrible y tremenda. Sin embargo, a menos que le fuese presentada al hombre, se atrofiar\u00eda la m\u00e1s alta realidad de su ser, por cuanto el poder de la voluntad, no teniendo nada que escoger, deja de tener valor. As\u00ed en el huerto de su actividad, Dios marc\u00f3 el l\u00edmite de su posibilidad por dos s\u00edmbolos sacramentales. Ambos eran \u00e1rboles. El uno era el \u00e1rbol de vida, del cual se le mand\u00f3 comer. El otro era el \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal, que estaba vedado. Entre estos hab\u00eda una variedad sin fin de la cual pod\u00eda o no comer, seg\u00fan quisiera. Del \u00e1rbol de vida ten\u00eda que comer, y as\u00ed, en un s\u00edmbolo positivo, se le recordaba su dependencia de Dios para el sost\u00e9n de su ser. Del \u00e1rbol del conocimiento del bien y del mal le estaba prohibido comer, y as\u00ed se le record\u00f3 la limitaci\u00f3n de su libertad dentro del gobierno de Dios. La voluntad finita tiene que ser probada, y subsistir\u00e1 o caer\u00e1 seg\u00fan se someta a la infinita voluntad del Dios infinito o se rebele contra ella. En estos t\u00e9rminos, el hombre no ca\u00eddo era un ser creado a imagen de Dios. Viv\u00eda en uni\u00f3n con Dios, cooperaba en actividad con Dios, ten\u00eda los l\u00edmites de su ser marcados por mandatos simples y definidos que le fueron impuestos. Adem\u00e1s ten\u00eda promesas de gracia que lo induc\u00edan a lo que, por un lado, era lo m\u00e1s elevado, y una solemne sentencia advirti\u00e9ndole contra lo que, por el otro lado, era lo m\u00e1s inferior. Era un soberano debajo de una soberan\u00eda: independiente, pero dependiente. Ten\u00eda el derecho de la voluntad, pero esta s\u00f3lo pod\u00eda ejercitarse perfectamente en perpetua sumisi\u00f3n a la m\u00e1s elevada voluntad de Dios. Todo el hecho est\u00e1 resumido en cuanto a la naturaleza humana esencial en esta exquisita copla:<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abNuestras voluntades son nuestras, no sabemos c\u00f3mo; nuestras voluntades son nuestras para hacerlas tuyas\u00bb. (Tennyson)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Al considerar el relato b\u00edblico de la ca\u00edda del hombre, primero es necesario observar bien el proceso de su tentaci\u00f3n. En la historia de G\u00e9nesis se revela claramente la gran distinci\u00f3n entre probar y tentar. La posici\u00f3n del hombre en la econom\u00eda de Dios era que lo pon\u00eda en el lugar de prueba. Esa prueba lleg\u00f3 a ser una definida incitaci\u00f3n hacia el mal mediante la agencia del mal ya existente, y expres\u00e1ndose por medio de su pr\u00edncipe, el diablo. El m\u00e9todo del enemigo estaba lleno de toda sutileza. Primero hizo una pregunta calculada para crear el sentimiento de libertad restringida, y as\u00ed poner en duda la bondad de Dios. Parafraseando la pregunta, dijo: \u00bfHay en este jard\u00edn alg\u00fan \u00e1rbol que te est\u00e1 vedado? \u00bfEst\u00e1s limitada y restringida en alg\u00fan punto de tu voluntad? La contestaci\u00f3n de la mujer admiti\u00f3 la limitaci\u00f3n que ciertamente exist\u00eda. Entonces la esencia misma del mal se ve en la interpretaci\u00f3n de esa limitaci\u00f3n. La limitaci\u00f3n en el prop\u00f3sito de Dios era completamente ben\u00e9fica, y su intenci\u00f3n era mantener al hombre dentro de la \u00fanica esfera en que pod\u00eda progresar hacia la mayor y m\u00e1s plena posibilidad de su ser. Sin embargo, el enemigo sugiri\u00f3 que fue impuesta por un deseo de parte de Dios de detener al hombre del progreso y ampliaci\u00f3n de capacidad. As\u00ed se ve que detr\u00e1s del procedimiento del diablo hay una calumnia en cuanto al car\u00e1cter de Dios. Hizo que el hombre desconfiara de la bondad de la ley. Apelando al intelecto del hombre, el enemigo cre\u00f3 una expresi\u00f3n calumniosa, haciendo el c\u00e1lculo de que cambiar\u00eda la actitud de su emoci\u00f3n y as\u00ed podr\u00eda capturar la \u00faltima fortaleza, la de su voluntad. Declar\u00f3 que la naturaleza intelectual no pod\u00eda desarrollarse debido a esa limitaci\u00f3n. Por esta declaraci\u00f3n, hizo que el hombre dudara acerca de la bondad del Dios que hab\u00eda hecho la ley. De esta forma, puso en peligro la relaci\u00f3n de la voluntad a Dios, pues la quiso atraer a un lugar de actividad fuera de y contraria a la voluntad de Dios.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Entonces vino la ca\u00edda misma, y su caracter\u00edstica esencial era la de una acci\u00f3n independiente. Despu\u00e9s de haber puesto en tela de juicio la sabidur\u00eda y el amor de Dios, el hombre, en vez de pedir consejo en cuanto a la sugesti\u00f3n del mal, actu\u00f3 independientemente. En ese acto de autoseparaci\u00f3n de Dios cay\u00f3 del \u00e1mbito en que era posible hacer efectivo todo el infinito significado de su ser, al de una ruina total e irremediable. Todos los r\u00edos que han entristecido la vida del hombre tuvieron su nacimiento en este apartamiento de la voluntad del hombre de su debido cauce, el de actuar seg\u00fan la voluntad de Dios. Eligi\u00f3 el torrente sin cauce de una actividad indeterminada y desgobernada. Por haber tomado el fruto del \u00e1rbol prohibido el hombre desech\u00f3 el emblema sacramental, porque se hab\u00eda salido de esa esfera de vida de la cual el \u00e1rbol no participante era el conf\u00edn. Por la afirmaci\u00f3n de su propia voluntad destron\u00f3 a Dios y se vener\u00f3 a s\u00ed mismo. En cuanto a esencia espiritual, el hombre pec\u00f3 cuando, escuchando al tentador, dud\u00f3 del amor y decidi\u00f3 obrar en contra de la voluntad de Dios. Esa ca\u00edda interior y espiritual del hombre tuvo su expresi\u00f3n en el acto abiertamente cometido de tomar lo que Dios hab\u00eda prohibido.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La consecuencia del acto est\u00e1 revelada en las palabras: \u00abEch\u00f3, pues, fuera al hombre\u00bb. Por su propia decisi\u00f3n y acto, el hombre se ha separado de Dios. Dios, por la necesidad del ser creado, judicialmente separa al hombre de s\u00ed mismo. Por haber violado el pacto, al hombre se le pone fuera de sus beneficios. La vida en dependencia de Dios era la vida de uni\u00f3n y cooperaci\u00f3n con Dios. Debido a que el hombre eligi\u00f3 la posici\u00f3n de independencia, ahora se encuentra cortado de uni\u00f3n y cooperaci\u00f3n. Decir esto es declarar que, por su propio acto, el hombre ha llegado a separarse de la comuni\u00f3n con Dios que constituye su santidad de car\u00e1cter, y de esa cooperaci\u00f3n con Dios que es la condici\u00f3n de justicia de conducta. Ha pasado a una regi\u00f3n donde los poderes esenciales de su ser no pueden hallar ninguna adecuada \u00e1rea de operaci\u00f3n. Retiene los hechos esenciales de su ser, pero estos no pueden ser perfeccionados por cuanto han perdido su verdadera esfera. De aqu\u00ed en adelante su inteligencia tiene que estar disminuida por su propia limitaci\u00f3n, por estar separada del Conocimiento Infinito. De igual modo su emoci\u00f3n tiene que verse empeque\u00f1ecida en cuanto a su capacidad, por haber perdido su perfecto objeto en la p\u00e9rdida de Dios. Su voluntad, una magn\u00edfica ruina, perpetuamente tratar\u00e1 de lograr la superioridad, y con todo nunca podr\u00e1 hacerlo por haber perdido su propia y verdadera fuente de acci\u00f3n, y su propio Amo. Alejado de Dios, el hombre no ha perdido los poderes de su creaci\u00f3n original; ha perdido la verdadera esfera de su ejercicio. Su inteligencia est\u00e1 entenebrecida, su emoci\u00f3n est\u00e1 amortiguada, su voluntad est\u00e1 degradada. La inteligencia oscurecida en adelante solo ver\u00e1 lo que est\u00e1 cerca. La amplitud de la condici\u00f3n espiritual ha cesado, y el hombre mirar\u00e1 lo material en una semiceguera que es a la vez tr\u00e1gica y pat\u00e9tica. Una amortecida emoci\u00f3n, capacidad nacida del cielo, intentar\u00e1 satisfacerse enteramente dentro del dominio de la tierra; y el amor, dado por completo a cosas f\u00edsicas, estar\u00e1 para siempre herido por la p\u00e9rdida de estas. La voluntad degradada, siempre intentando ser autoritaria, dominante, se ver\u00e1 frustrada, dejada atr\u00e1s, vencida. Desde esta desolaci\u00f3n, desde esta desesperante ruina, Dios oye el clamor por un Libertador.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Tomado y adaptado del libro Las crisis de Cristo, G. Campbell Morgan, Ediciones Hebr\u00f3n &#8211; Desarrollo Cristiano.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por G. Campbell Morgan Todos sabemos lo que ocurri\u00f3 despu\u00e9s de que el hombre y la mujer pecaran por primera vez. G. 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