{"id":30238,"date":"2016-06-11T01:23:12","date_gmt":"2016-06-11T06:23:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/llegar-a-casa-a-donde-esta-dios\/"},"modified":"2016-06-11T01:23:12","modified_gmt":"2016-06-11T06:23:12","slug":"llegar-a-casa-a-donde-esta-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/llegar-a-casa-a-donde-esta-dios\/","title":{"rendered":"Llegar a casa, a donde est\u00e1&nbsp;Dios"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Jes&uacute;s env&iacute;a a sus ap&oacute;stoles y los espera. Hoy regresan:&nbsp;\u201c<em>Los ap&oacute;stoles se reunieron con Jes&uacute;s y le contaron todo lo que hab&iacute;an hecho y lo que hab&iacute;an ense&ntilde;ado<\/em>\u201d.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> Han ido por las ciudades llevando esperanza. Un mensaje de amor, del reino que est&aacute; surgiendo entre los hombres.&nbsp;No fundan nuevas iglesias. Todav&iacute;a no ha llegado el momento en que por el Esp&iacute;ritu Santo sean enviados hasta los confines de la tierra.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Ahora es el tiempo de estar con Jes&uacute;s, de vivir cerca de &Eacute;l, de tocarlo y sentirse amados por &Eacute;l.<\/strong> &Eacute;l los espera mientras ellos se llenan los pies de polvo y el alma de vida.<br \/> &nbsp;<br \/> Pienso que me costar&iacute;a separarme de &Eacute;l, aunque saber que me espera al final del d&iacute;a me dar&iacute;a fuerzas. <strong>Me alegrar&iacute;a saber que volver&eacute; a casa y estar&aacute; esper&aacute;ndome. <\/strong>&iexcl;Qu&eacute; ganas tendr&iacute;an de llegar y contarle todo lo vivido!<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s se qued&oacute; orando por ellos. Me da paz pensar en eso. Jes&uacute;s me espera. Jes&uacute;s reza por m&iacute; mientras yo voy por los caminos. <strong>Jes&uacute;s est&aacute; deseando que llegue para escucharme<\/strong>, para ver qu&eacute; dificultades he tenido, qu&eacute; conquistas, qu&eacute; experiencias de amor.&nbsp;Es un Padre que espera a sus hijos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Los reencuentros con las personas que queremos suelen ser en la vida los momentos de mayor alegr&iacute;a<\/strong>. Uno llega contando sin parar. El que se ha quedado escucha con alegr&iacute;a. <strong>El que llega y el que espera<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Cuando lleguemos al cielo<\/strong>, ser&aacute; un poco as&iacute;, nos estar&aacute;n esperando, Jes&uacute;s y Mar&iacute;a. <strong>Ser&aacute; llegar a casa<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> El otro d&iacute;a, al despedirse por unas semanas, una mujer le dec&iacute;a a su marido:&nbsp;\u201cMis l&aacute;grimas no son de tristeza por la despedida, sino por la emoci&oacute;n del reencuentro\u201d. S&oacute;lo de pensar en la alegr&iacute;a de ese momento se emocionaba.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Jes&uacute;s recibe as&iacute; a los ap&oacute;stoles, emocionado, con l&aacute;grimas<\/strong>. Ellos llegan de nuevo a su hogar, que es donde est&aacute; Jes&uacute;s. En el evangelio paralelo de Lucas, el evangelista nos dice que Jes&uacute;s&nbsp;\u201cse llen&oacute; de alegr&iacute;a\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Muy evidente deb&iacute;a ser esta alegr&iacute;a para que aparezca en el evangelio. Pocas veces nos dicen que Jes&uacute;s se alegre. Aunque yo pienso que sonreir&iacute;a y se reir&iacute;a mucho con los suyos.<br \/> &nbsp;<br \/> Hoy sonreir&iacute;a al escucharles. Se reir&iacute;an juntos. Descansar&iacute;an. Jes&uacute;s, feliz y orgulloso. Le cuentan lo que han hecho y ense&ntilde;ado. Sus palabras y sus obras. <strong>Es bonito vivir algo que sabes que tienes que guardar para luego contarlo.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Compartir&iacute;an la alegr&iacute;a de las personas que pudieron cuidar, los momentos dif&iacute;ciles, sus errores, lo que les sali&oacute; bien.<br \/> &nbsp;<br \/> Asombrados, eso tambi&eacute;n nos lo cuenta Lucas, de que hasta los demonios se somet&iacute;an en nombre de Jes&uacute;s. <strong>Asombrados del poder de ir de parte de Jes&uacute;s, no en su propio nombre<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Ellos les impon&iacute;an las manos a los enfermos de parte de Jes&uacute;s. Hablaban de su parte. Ahora vuelven. Cuentan todo. Se desahogan.&nbsp;<strong>Jes&uacute;s los escucha. Los recibe. Los cuida. <\/strong>Se conmueve porque los ve cansados.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Jes&uacute;s los espera y acoge como un padre, como un pastor.&nbsp;Jes&uacute;s es el pastor que re&uacute;ne a sus ovejas al final del d&iacute;a. Hoy nos dice el profeta:&nbsp;\u201c<em>&iexcl;Ay de los pastores que dejan perderse y desparramarse las ovejas de mis pastos!<\/em>\u201d.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Jes&uacute;s no pierde a ninguna de sus ovejas. No le importa tanto la eficacia de su misi&oacute;n<\/strong>. Los n&uacute;meros de convertidos, el n&uacute;mero de los que han curado. Le importa, como siempre, lo que sucede en el coraz&oacute;n de cada uno. C&oacute;mo lo han vivido. C&oacute;mo est&aacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> Muchas veces, como nosotros, en esos d&iacute;as sin &Eacute;l, tendr&iacute;an dudas. No sabr&iacute;an qu&eacute; hacer. La pregunta fundamental. La pregunta que se hac&iacute;a siempre el padre san Alberto Hurtado:&nbsp;<strong>\u201c&iquest;Qu&eacute; har&iacute;a Jes&uacute;s en mi lugar?\u201d.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Esa pregunta. &iexcl;Cu&aacute;ntas veces nos la hacemos nosotros! &iexcl;Cu&aacute;ntas, m&aacute;s todav&iacute;a, nos la deber&iacute;amos hacer y no la hacemos!<br \/> &nbsp;<br \/> Cuando trabajamos, cuando nos divertimos, cuando estamos de vacaciones, con los amigos, ante decisiones importantes: &iquest;Qu&eacute; har&iacute;a Cristo en mi lugar?<br \/> &nbsp;<br \/> Probablemente esa pregunta los ap&oacute;stoles se la hicieron muchas veces en sus d&iacute;as de misi&oacute;n, separados de Jes&uacute;s. Antes no hac&iacute;a falta. Estaban con &Eacute;l. Viv&iacute;an con &Eacute;l. No tendr&iacute;an m&aacute;s que mirarlo, o preguntarle.<br \/> &nbsp;<br \/> Muchas veces esa pregunta me ayuda a tomar opciones, a dar un paso, a tratar de una forma determinada a alguien.<br \/> &nbsp;<br \/> Hoy los ap&oacute;stoles vuelven a su hogar. A su fuente<strong>. &iexcl;Qu&eacute; descanso poder beber en la fuente del coraz&oacute;n de Jes&uacute;s!<\/strong> Ese mismo descanso que sentimos cuando llegamos a casa despu&eacute;s de un largo viaje. Saber que nos esperan.&nbsp;<br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Jes&uacute;s env&iacute;a a sus ap&oacute;stoles y los espera. Hoy regresan:&nbsp;\u201cLos ap&oacute;stoles se reunieron con Jes&uacute;s y le contaron todo lo que hab&iacute;an hecho y lo que hab&iacute;an ense&ntilde;ado\u201d.&nbsp; &nbsp; Han ido por las ciudades llevando esperanza. 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