{"id":30240,"date":"2016-06-11T01:23:16","date_gmt":"2016-06-11T06:23:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-agradeces-hoy\/"},"modified":"2016-06-11T01:23:16","modified_gmt":"2016-06-11T06:23:16","slug":"que-agradeces-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-agradeces-hoy\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 agradeces hoy?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Creo que hay momentos en la vida en los que tenemos que detenernos a tomar aire, mirar nuestra historia, lo que hemos vivido y volver a las fuentes que nos dan vida.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s nos dice: &quot;Venid tambi&eacute;n vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco&quot;. Es un padre que vela y cuida a los suyos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Las vacaciones son unos d&iacute;as para irnos con los que queremos lejos<\/strong> de la orilla, a un sitio apartado. Para mirar de lejos la orilla, con perspectiva. Para <strong>dejar de ir de un lado a otro y vivir el momento. <\/strong>Un tiempo para estar con los m&iacute;os, con Jes&uacute;s.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Jes&uacute;s tambi&eacute;n me mira cuando estoy cansado, y se conmueve. Quiere llevarme a un sitio tranquilo, para que recobre fuerzas, para que descanse con &Eacute;l. Para estar conmigo<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Las vacaciones son una oportunidad para detenernos y mirar c&oacute;mo estamos viviendo. <strong>Hacer vacaciones no es sin&oacute;nimo de perder el tiempo o de no hacer nada<\/strong>. Hacer vacaciones es una oportunidad para detener nuestro ritmo fren&eacute;tico y agradecer a Dios por lo vivido este curso.<br \/> &nbsp;<br \/> Un tiempo para cambiar de actividad. Para hacer aquellas cosas que me cuesta m&aacute;s hacer durante el a&ntilde;o. Un tiempo para ir con Dios, no para dejarlo anclado en la rutina del curso. Un tiempo para dar gracias a la vida y a Dios por ella. &iexcl;Cu&aacute;nto nos cuesta agradecer!<br \/> &nbsp;<br \/> Dec&iacute;a el Papa Francisco hace poco en Ecuador a los sacerdotes y religiosos: \u201c<em>Tiene que ir <strong>por el camino de la gratuidad<\/strong>, volver todos los d&iacute;as Se&ntilde;or, hoy hice esto, me sali&oacute; bien esto, tuve esta dificultad, todo esto pero <strong>todo viene de vos. Todo es gratis<\/strong>. Esa gratuidad, somos objeto de gratuidad de Dios. Si olvidamos esto lentamente nos vamos haciendo importantes<\/em>\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Nos detenemos para <strong>pensar en los regalos que hemos recibido a lo largo de este a&ntilde;o<\/strong>. Miramos la riqueza de nuestra vida y nos damos cuenta del regalo que vivimos continuamente.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>No nos merecemos<\/strong> el amor, ni la salud, ni que nos salgan bien ciertas cosas. No nos merecemos la vida. Es un don.<br \/> &nbsp;<br \/> Tambi&eacute;n queremos acoger los momentos dif&iacute;ciles con paz. Dios me habla en momentos de cruz. No nos gusta el dolor, ni sufrir. Seguro que al recordar salen a la luz momentos dif&iacute;ciles, cruces, ca&iacute;das.<br \/> &nbsp;<br \/> Dec&iacute;a el Padre Jos&eacute; Kentenich: \u201cCuando Dios quiere que alguien sea enteramente suyo, lo conduce por el camino de la cruz, por el camino del Calvario. Esto no es posible sin desprecios, deshonras, sin sequedades interiores\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\" title=\"\">[1]<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La cruz y el dolor nos transforman. Nos hacen m&aacute;s de Dios. Por eso agradecemos tambi&eacute;n por el dolor.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> La cruz no s&oacute;lo se ti&ntilde;e de enfermedad, de muerte. Muchas veces puede ser cruz en nuestra vida el trabajo que realizamos, o la educaci&oacute;n de alguno de nuestros hijos, o la vida matrimonial en este momento concreto, o el estudio que nos cuesta, o no tener un trabajo estable.<br \/> &nbsp;<br \/> O tambi&eacute;n puedo cargar la cruz de mi car&aacute;cter que me hace sufrir, o mi pecado reincidente que me recuerda que estoy hecho de barro. La cruz me duele, me pesa, me cansa. Queremos agradecer por esa cruz que Dios permite en mi vida.<br \/> &nbsp;<br \/> &Eacute;l no me quita la cruz, aunque se lo pido. Pero me da la fuerza para sonre&iacute;r en medio de la tormenta, para callar cuando me faltan las fuerzas. Dec&iacute;a el Padre Kentenich: \u201c<em>El dolor y el mal s&oacute;lo pueden ser fuente de alegr&iacute;a si logramos descubrir tambi&eacute;n en el mal un bien<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\" title=\"\">[2]<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El dolor puede ser tambi&eacute;n fuente de alegr&iacute;a<\/strong>. Para ello tenemos que ver la ventana cuando se cierra una puerta. El jard&iacute;n verde en medio del desierto. Ver la luz en la oscuridad de la noche.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Sacar bien del mal es todo un arte.<\/strong> Jes&uacute;s lo practic&oacute; cada d&iacute;a. Y me ense&ntilde;a a m&iacute; a vivir agradecido. Por eso queremos <strong>entregar nuestra gratitud a Dios al final del curso. Gratitud al comenzar las vacaciones.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Creo que hay momentos en la vida en los que tenemos que detenernos a tomar aire, mirar nuestra historia, lo que hemos vivido y volver a las fuentes que nos dan vida. &nbsp; Jes&uacute;s nos dice: &quot;Venid tambi&eacute;n vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco&quot;. 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