{"id":30250,"date":"2016-06-11T01:23:40","date_gmt":"2016-06-11T06:23:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vives-cumpliendo-expectativas-descubre-lo-que-de-verdad-eres\/"},"modified":"2016-06-11T01:23:40","modified_gmt":"2016-06-11T06:23:40","slug":"vives-cumpliendo-expectativas-descubre-lo-que-de-verdad-eres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vives-cumpliendo-expectativas-descubre-lo-que-de-verdad-eres\/","title":{"rendered":"\u00bfVives cumpliendo expectativas? Descubre lo que de verdad&nbsp;eres"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestros ideales son motores interiores. Es la fuerza interior que marca mi vida y ti&ntilde;e mi actuar. Los sue&ntilde;os que tenemos mueven el alma a la acci&oacute;n. Nos sacan de la comodidad en la que caemos cuando nos dejamos vivir por otros.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Al contemplar nuestra vida descubrimos la luz que brilla en el interior. Entonces es m&aacute;s f&aacute;cil ver d&oacute;nde fallamos, hacia d&oacute;nde vamos<\/strong>, qu&eacute; deseamos, d&oacute;nde lo hacemos bien.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El ideal est&aacute; dentro de nosotros mismos, no fuera. Es la semilla sembrada<\/strong> que dar&aacute; un &aacute;rbol inmenso con el paso del tiempo, si creemos. A veces me falta fe en el poder de la semilla, en el poder del ideal. Me cuesta creer en lo que puede llegar a ser si yo le dejo.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>A veces podemos tratar de encorsetar la vida<\/strong>. Tratando de sacar normas de validez universal. O tratando de meternos en un molde, en algo que yo no soy. Otras veces intento que los otros se amolden a lo que he visto que es bueno o a m&iacute; me funciona.<br \/> &nbsp;<br \/> El otro d&iacute;a le&iacute;a un art&iacute;culo de Bianca Sparacino:<br \/> &nbsp;<br \/> \u201c<em>La vida no es como una l&iacute;nea recta. Ni se trata de un conjunto de horarios y gr&aacute;ficos. <strong>No tiene nada de malo que no hayas acabado tus estudios al cumplir cierta edad, o no te hayas casado, encontrado un trabajo estable, o hayas empezado tu propia familia.<\/strong> <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>Va muy bien entender que si no te has casado a tus 25-30, no te has convertido en vicepresidente a los 33, o a&uacute;n no has encontrado la felicidad a X edad nadie va a juzgarte (y si lo hacen no importa, porque es tu propia vida, no la de alguien m&aacute;s). <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>Puedes retroceder en cualquier momento, puedes detenerte y encontrar lo que te inspira; tienes derecho a tomarte un tiempo. Por alguna raz&oacute;n muchos lo olvidan<\/em>\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Es verdad. Vamos viviendo la vida saltando vallas, cumpliendo pruebas, solucionando problemas. El crecimiento no es lineal, m&aacute;s bien es en espiral. Siempre un poco m&aacute;s, siempre volver a lo que cre&iacute;amos ya superado.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero <strong>a veces creo que vivo respondiendo a lo que los dem&aacute;s esperan de m&iacute;. Acatando l&iacute;mites y directrices.<\/strong> Obedeciendo sin querer obedecer. Y no vivo de esa forma como quiero vivir de verdad.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>No me tiene que importar no cumplir las expectativas del mundo, no estar a la altura, fracasar, desilusionar<\/strong> a otros, defraudar, incluso escandalizar. Es importante descubrir, eso s&iacute;, <strong>qui&eacute;n soy en lo m&aacute;s hondo de mi ser<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Y saber tambi&eacute;n qui&eacute;n puedo llegar a ser si tengo fe en lo que hay en mi interior. Si tengo una actitud que marca mi actuar. Una luz que brilla e ilumina mis pasos en medio de la noche.<br \/> &nbsp;<br \/> Escribe O.G. de Cardedal: \u201c<em>El hombre es verdaderamente hombre por lo que es y por lo que puede llegar a ser; por lo que posee en el presente y por su capacidad para extenderse en la memoria hacia el pasado y en la esperanza hacia el futuro; y, sobre todo, por lo que puede llegar a ser desde la relaci&oacute;n con otros. El hombre podr&iacute;a ser definido como el ser de horizontes y fronteras, de l&iacute;mites y grandes ideales<\/em>\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> En esta tensi&oacute;n se mueve mi vida. <strong>Los l&iacute;mites impuestos. O los que yo me impongo<\/strong>. Y las posibilidades infinitas de esa fuerza interior que me marca un horizonte infinito.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Dios piensa en grande al pensar en m&iacute;.<\/strong> Dios cree en todo lo que puedo llegar a ser cuando no soy mediocre, cuando no me conformo con los m&iacute;nimos.<br \/> &nbsp;<br \/> Me gustar&iacute;a tener siempre un alma grande. No conformarme con una vida c&oacute;moda. Aceptar los desaf&iacute;os con un coraz&oacute;n valiente. Exponerme sin miedo al fracaso. Dar sin temor a no tener yo luego. Esperar cuando muchos me dicen que no merece la pena esperar nada. S&iacute;, horizontes amplios. &iquest;Hasta d&oacute;nde llegan los horizontes que marca mi coraz&oacute;n? &iquest;Hacia d&oacute;nde navego? &iquest;Qu&eacute; horizonte infinito me seduce?<br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Nuestros ideales son motores interiores. Es la fuerza interior que marca mi vida y ti&ntilde;e mi actuar. Los sue&ntilde;os que tenemos mueven el alma a la acci&oacute;n. Nos sacan de la comodidad en la que caemos cuando nos dejamos vivir por otros. &nbsp;Al contemplar nuestra vida descubrimos la luz que brilla &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vives-cumpliendo-expectativas-descubre-lo-que-de-verdad-eres\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfVives cumpliendo expectativas? Descubre lo que de verdad&nbsp;eres\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30250","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30250","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30250"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30250\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30250"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30250"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30250"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}