{"id":30270,"date":"2016-06-11T01:24:11","date_gmt":"2016-06-11T06:24:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-amar-a-los-enemigos\/"},"modified":"2016-06-11T01:24:11","modified_gmt":"2016-06-11T06:24:11","slug":"como-amar-a-los-enemigos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-amar-a-los-enemigos\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo amar a los&nbsp;enemigos?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Radio Maria<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Jes&uacute;s dijo a sus disc&iacute;pulos:&nbsp; Ustedes han o&iacute;do que se dijo: Amar&aacute;s a tu pr&oacute;jimo y odiar&aacute;s a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; as&iacute; ser&aacute;n hijos del Padre que est&aacute; en el cielo, porque &eacute;l hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos.<br \/> &nbsp;<br \/> Si ustedes aman solamente a quienes los aman, &iquest;qu&eacute; recompensa merecen?&iquest;No hacen lo mismo los publicanos? Y si saludan solamente a sus hermanos, &iquest;qu&eacute; hacen de extraordinario? &iquest;No hacen lo mismo los paganos? Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre que est&aacute; en el cielo.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Mt 5, 43-48<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Lo primero que estamos llamados a hacer a quienes consideramos nuestros enemigos es pedir por ellos. Evidentemente no es f&aacute;cil, requiere decisi&oacute;n y poder distinguir no solo a quienes son distintos sino a quienes son contrarios. En un mundo narcisista, a veces la diversidad se ve como oposici&oacute;n cargada de agresividad. En este sentido, quienes se oponen en el modo de mirar, se los considera enemigos, cuando es en la diversidad de miradas donde se puede encontrar un camino.<\/p>\n<p align=\"justify\"> &iquest;Qui&eacute;n puede decir en nuestra sociedad postmoderna tan fragmentada que tenga la respuesta de por donde encontrar el camino? El di&aacute;logo plural enriquece a las personas y a los grupos en la medida en que se interrelacionan.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Hay enemigos contrarios cargados de agresividad que generan exclusi&oacute;n, y por otro lado, diversos complementarios que se enriquecen. <\/strong>El mal siempre se vale de personas que hacen la fuerza de la enemistad. Ah&iacute; en el discernimiento tenemos que distinguir entre las personas, agresivas y violentas, y ellos como instrumentos del mal. A quien hay que cerrarle la puerta es al enemigo, nuestro &uacute;nico adversario, no a las personas. En relaci&oacute;n a esto, es la invitaci&oacute;n de Jes&uacute;s a rezar por los enemigos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Oramos por los enemigos para que el mal no se instale en medio de nosotros buscando romper las relaciones de armon&iacute;a con las que Dios nos quiere viviendo en el don de la fraternidad.<br \/> &nbsp;<br \/> Enemistad es cuando las relaciones se hacen violentas y no se pueden contener las miradas complementarias; es distinto a la diversidad que supone que pensamos distinto pero eso no nos hace enemigos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Pedir por nuestros enemigos, supone que aquellos que nos son hostiles ingresen a lo profundo de nuestro coraz&oacute;n<\/strong>. Esto es muy doloroso, porque cuando experimentamos que somos odiados, no dan con la verdad, y eso duele. Uno naturalmente, y saludablemente, tiende a distanciarse de quienes nos odian. El l&iacute;mite ayuda&nbsp; a la buena relaci&oacute;n, y nos permite marcar una diferencia para que el otro no supere esa raya. Los l&iacute;mites son sanos y sanadores de las relaciones.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Orar por los enemigos<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Sobre los lugares de enemistad queremos invocar el perd&oacute;n y pedir el don de la reconciliaci&oacute;n que s&oacute;lo es posible por la intervenci&oacute;n de Dios que limpia el terreno. Es muy dif&iacute;cil incorporar en los &aacute;mbitos de oraci&oacute;n e intimidad a nuestros enemigos y seguir am&aacute;ndolo dejando el odio de lado.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Cuando oramos por los que nos hicieron da&ntilde;o rescatamos a la persona en el coraz&oacute;n, diferenciando a la persona de quien lo utiliza para la enemistad. <\/strong>La oraci&oacute;n nos lleva por un camino de discernimiento. Lo mismo ocurre cuando nosotros hemos hecho da&ntilde;o a otros: tambi&eacute;n podemos rescatarnos a nosotros mismos de esa fuerza de la acci&oacute;n del mal que nos utiliz&oacute;. Es un camino concreto que nos lleva a la conversi&oacute;n, viendo c&oacute;mo a los ojos de Dios no somos m&aacute;s dignos que otros.<br \/> &nbsp;<br \/> La oraci&oacute;n por los enemigos nos da un coraz&oacute;n que no conoce la violencia y descubrimos que ya no podemos sentir rencor hacia quienes hemos rezado de coraz&oacute;n. Vemos que comenzamos a hablar diferente con ellos y la cercan&iacute;a comienza a verse como un horizonte no tan lejano. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Radio Maria Jes&uacute;s dijo a sus disc&iacute;pulos:&nbsp; Ustedes han o&iacute;do que se dijo: Amar&aacute;s a tu pr&oacute;jimo y odiar&aacute;s a tu enemigo. 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