{"id":30273,"date":"2016-06-11T01:24:15","date_gmt":"2016-06-11T06:24:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cual-es-nuestra-idea-de-la-felicidad\/"},"modified":"2016-06-11T01:24:15","modified_gmt":"2016-06-11T06:24:15","slug":"cual-es-nuestra-idea-de-la-felicidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cual-es-nuestra-idea-de-la-felicidad\/","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1l es nuestra idea de la&nbsp;felicidad?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Catholic Link<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">&iquest;Qu&eacute; es la felicidad? &iquest;D&oacute;nde est&aacute;? &iquest;C&oacute;mo se consigue? Como bien nos cuenta este video de Magis Centre, la humanidad ha estado detr&aacute;s de estas preguntas desde el despertar de la vida del hombre, como especie y como individuo. De ah&iacute; que la mayor&iacute;a de nuestras decisiones \u2013si no todas\u2013 vienen dictadas por un anhelo profundo de felicidad, ya sea inmediata: diversi&oacute;n; o de largo plazo: realizaci&oacute;n personal. Al respecto, <strong>el Papa Francisco usa un ejemplo bastante simple: \u201cSi yo debo hacer las tareas del colegio y no las hago y me escapo\u2026es una elecci&oacute;n equivocada. Y esa elecci&oacute;n ser&aacute; divertida, pero no te dar&aacute; alegr&iacute;a\u201d.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> As&iacute;, contin&uacute;a el video, existen 4 tipos de felicidad.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El primero es el Placer.<\/strong> &Eacute;ste nos da una sensaci&oacute;n de felicidad inmediata y ef&iacute;mera. Es una experiencia fundamentalmente sensorial que puede ser satisfecha con cosas materiales y que se encuentran netamente en el exterior.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El segundo tipo es la felicidad Ego-comparativa<\/strong>, es decir, la ilusi&oacute;n de felicidad que te da el saberte o creerte mejor que los dem&aacute;s o por lo menos que la gente te perciba como mejor: el ya conocido efecto Facebook.<br \/> &nbsp;<br \/> Ciertamente, estos 2 primeros tipos de felicidad son los que las empresas, la publicidad, redes sociales y en general, la sociedad nos vende. Y en realidad, tenemos que estar conscientes que son modelos, en extremo, defectuosos de felicidad, puesto que son en esencia transitorios y vac&iacute;os. Ya son varios los ejemplos de gente exitosa, con fama y dinero que encontraron el placer y la complacencia de creerse superiores y que terminaron deprimidos, sumidos en la droga, quit&aacute;ndose la vida. Para la Iglesia, sin embargo, esto no resulta extra&ntilde;o pues ya nos ha sido revelado que: \u201cNuestro deseo natural de felicidad es de origen divino. Dios lo ha puesto en el coraz&oacute;n del hombre a fin de atraerlo hacia &Eacute;l, el &Uacute;nico que lo puede satisfacer\u201d. (CIC 1718).<br \/> &nbsp;<br \/> Teniendo esto en cuenta, llegamos al tercer y cuarto tipo de felicidad: <strong>Contributiva y Trascendental,<\/strong> respectivamente. La felicidad contributiva es aquella que sentimos al hacer algo por alguien y marcar la diferencia en su vida. Desde grandes acciones, como aquellas que hacen los misioneros en lugares alejados o el hacer voluntariado en tu comunidad, hasta \u201cpeque&ntilde;os\u201d actos de misericordia: visitar al enfermo, dar buen consejo al que lo necesita, entre otros, generan en nosotros un sentido mucho m&aacute;s profundo y concreto de felicidad puesto que va m&aacute;s all&aacute; de nosotros mismos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El &uacute;ltimo y probablemente m&aacute;s sublime tipo de felicidad es la trascendental.<\/strong> &Eacute;sta tiene que ver con anhelos m&aacute;s elevados y que venimos buscando, conscientemente o no, desde que somos ni&ntilde;os: Verdad, Justicia, Belleza, Amor y sensaci&oacute;n de Hogar. En efecto, &eacute;stos &uacute;ltimos son mucho m&aacute;s dif&iacute;ciles de encontrar, pero su sola b&uacute;squeda es ya motivo de alegr&iacute;a.<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cClaramente, vivir el Evangelio \u2013con todos los desaf&iacute;os que eso representa, pero ayudados por la gracia\u2013 es un camino a la felicidad plena pues nos ense&ntilde;a que la verdadera dicha no reside ni en la riqueza o el bienestar, ni en la gloria humana o el poder, ni en ninguna obra humana [\u2026] ni en ninguna criatura, sino s&oacute;lo en Dios, fuente de todo bien y de todo amor\u201d. (CIC 1723).<\/p>\n<p align=\"justify\"> El beato John Henry Newman, nacido en Inglaterra en el siglo XIX, escribe al respecto con palabras que tienen la frescura de hoy:<\/p>\n<p align=\"justify\"> El dinero es el &iacute;dolo de nuestro tiempo. A &eacute;l rinde homenaje instintivo la multitud, la masa de los hombres. Estos miden la dicha seg&uacute;n la fortuna y, seg&uacute;n la fortuna, la honorabilidad [\u2026] Todo esto se debe a la convicci&oacute;n [\u2026] de que con la riqueza se puede todo. La riqueza, por tanto, es uno de los &iacute;dolos de nuestros d&iacute;as, y la notoriedad es otro [\u2026] La notoriedad, el hecho de ser reconocido y de hacer ruido en el mundo (lo que podr&iacute;a llamarse una fama de prensa), ha llegado a ser considerada como un bien en s&iacute; mismo, un bien soberano, un objeto de verdadera veneraci&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Catholic Link &iquest;Qu&eacute; es la felicidad? &iquest;D&oacute;nde est&aacute;? &iquest;C&oacute;mo se consigue? Como bien nos cuenta este video de Magis Centre, la humanidad ha estado detr&aacute;s de estas preguntas desde el despertar de la vida del hombre, como especie y como individuo. 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