{"id":30289,"date":"2016-06-11T01:24:41","date_gmt":"2016-06-11T06:24:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/consejos-del-padre-pio-para-vivir-la-santa-misa\/"},"modified":"2016-06-11T01:24:41","modified_gmt":"2016-06-11T06:24:41","slug":"consejos-del-padre-pio-para-vivir-la-santa-misa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/consejos-del-padre-pio-para-vivir-la-santa-misa\/","title":{"rendered":"Consejos del Padre P\u00edo para vivir la santa&nbsp;Misa"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: O Segredo do Ros\u00e1rio<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>Una carta del Padre P&iacute;o para Annita Rodote<\/strong><\/em><br \/> &nbsp;<br \/> Pietrelcina, 25 de julio de 1915.<br \/> &nbsp;<br \/> Amada hija de Jes&uacute;s,<br \/> &nbsp;<br \/> &iexcl;Que Jes&uacute;s y nuestra Madre sonr&iacute;an siempre en su alma, obteniendo de ello, a partir de su Sant&iacute;simo Hijo, todos los carismas celestiales!<br \/> &nbsp;<br \/> Estoy escribi&eacute;ndole por dos motivos: para responder a algunas preguntas de su &uacute;ltima carta y para desearle un feliz d&iacute;a no en el dulc&iacute;simo Jes&uacute;s, lleno de todas las m&aacute;s especiales gracias celestiales. &iexcl;Oh! &iexcl;Si Jes&uacute;s atendiera mis oraciones por usted o, mejor a&uacute;n, si al menos mis oraciones fueran dignas de ser atendidas por Jes&uacute;s! Entre tanto, las aumentar&eacute; cien veces para su consuelo y salvaci&oacute;n, suplicando a Jes&uacute;s que las atienda, no por m&iacute;, sino a trav&eacute;s del coraz&oacute;n de su bondad paternal e infinita misericordia.<br \/> &nbsp;<br \/> Con el fin de evitar irreverencias e imperfecciones en la casa de Dios, en la iglesia \u2013 que el divino Maestro llama casa de oraci&oacute;n -, le exhorto en el Se&ntilde;or a practicar o siguiente.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Entre en la iglesia en silencio y con gran respeto,<\/strong> consider&aacute;ndose indigna de aparecer ante la Majestad del Se&ntilde;or. Entre otras consideraciones piadosas, recuerde que nuestra alma es el templo de Dios y, como tal, debemos mantenerla pura y sin m&aacute;cula ante Dios y sus &aacute;ngeles.<br \/> &nbsp;<br \/> Avergonc&eacute;monos por haber dado acceso al diablo y sus seducciones muchas veces (con su seducci&oacute;n del mundo, su pompa, su llamada a la carne) por no ser capaces de mantener nuestros corazones puros y nuestros cuerpos castos; por haber permitido a nuestros enemigos insinuarse en nuestros corazones, profanando el templo de Dios que somos a trav&eacute;s del santo bautismo.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>En seguida, tome agua bendita y haga la se&ntilde;al de la cruz con cuidado y lentamente.<br \/> &nbsp;<\/strong><br \/><strong>En cuanto est&eacute; ante Dios en el Sant&iacute;simo Sacramento, haga una genuflexi&oacute;n devotamente. <\/strong>Despu&eacute;s de haber encontrado su lugar, arrod&iacute;llese y haga el tributo de su presencia y devoci&oacute;n a Jes&uacute;s en el Sant&iacute;simo Sacramento. <strong>Conf&iacute;e todas sus necesidades a &Eacute;l junto con la de los dem&aacute;s. Hable con &Eacute;l con abandono filial, d&eacute; libre curso a su coraz&oacute;n<\/strong> y dele total libertad para actuar en usted como &eacute;l crea mejor.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Al asistir a la Santa Misa y a las funciones sagradas, permanezca muy compuesta, cuando en pie, arrodillada y sentada, y realice todos los actos religiosos con la mayor devoci&oacute;n. <\/strong>Sea modesta en su mirada, no gire la cabeza aqu&iacute; y all&iacute; para ver quien entra y sale. No r&iacute;a, por respeto a este santo lugar y tambi&eacute;n por respeto de quienes est&aacute;n cerca de usted. Intente no hablar, excepto cuando la caridad o la estricta necesidad lo requieran.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Si reza con los dem&aacute;s, diga las palabras de la oraci&oacute;n claramente, observe las pausas y nunca se apresure.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> En suma, comp&oacute;rtese de tal manera que todos los presentes sean edificados, y que, a trav&eacute;s de usted, sean instados a glorificar y amar al Padre celestial.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Al salir da iglesia, debe estar recogida y calma.<\/strong> En primer lugar, pida el permiso de Jes&uacute;s en el Sant&iacute;simo Sacramento; pida perd&oacute;n por las faltas cometidas en su presencia divina y no Le deje sin pedir y recibir Su bendici&oacute;n paterna.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Cuando est&eacute; fuera de la iglesia, sea como todo seguidor del Nazareno deber&iacute;a ser. <\/strong>Sobre todo, sea extremamente modesta en todo, pues esta es la virtud que, m&aacute;s que cualquier otra, revela los sentimientos del coraz&oacute;n. Nada representa un objeto m&aacute;s fiel o claramente que un espejo. Igualmente, nada representa mejor las buenas cualidades de un alma que la mayor o menor regulaci&oacute;n del exterior, como cuando alguien parece m&aacute;s o menos modesta.<br \/> &nbsp;<br \/> Debe ser modesta al hablar, modesta en la sonrisa, modesta en su porte, modesta al caminar. Todo eso debe ser practicado, no por vanidad, con el fin de mostrarse a si misma, ni con hipocres&iacute;a con el fin de aparecer buena a los ojos de los dem&aacute;s, sino, por la fuerza interna de la modestia, que reglamenta el funcionamiento exterior del cuerpo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: O Segredo do Ros\u00e1rio Una carta del Padre P&iacute;o para Annita Rodote &nbsp; Pietrelcina, 25 de julio de 1915. &nbsp; Amada hija de Jes&uacute;s, &nbsp; &iexcl;Que Jes&uacute;s y nuestra Madre sonr&iacute;an siempre en su alma, obteniendo de ello, a partir de su Sant&iacute;simo Hijo, todos los carismas celestiales! &nbsp; Estoy escribi&eacute;ndole por dos motivos: &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/consejos-del-padre-pio-para-vivir-la-santa-misa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abConsejos del Padre P\u00edo para vivir la santa&nbsp;Misa\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30289","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30289","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30289"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30289\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30289"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30289"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30289"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}