{"id":3030,"date":"2015-12-01T01:00:30","date_gmt":"2015-12-01T06:00:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-hermosura-de-tu-aceite\/"},"modified":"2015-12-01T01:00:30","modified_gmt":"2015-12-01T06:00:30","slug":"la-hermosura-de-tu-aceite","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-hermosura-de-tu-aceite\/","title":{"rendered":"La hermosura de tu aceite"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Leonardo R. Hussey<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 har\u00eda usted si al enviudar un acreedor le amenaza con quitarle a sus hijos si no paga la deuda que tiene? Venga y descubra junto con el autor un hermoso milagro que trajo consuelo en el luto y paz en la angustia a una viuda desesperada y seguridad a sus dos ni\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <B><br \/>\n<P align=justify><\/B><B>2 Reyes 4.1\u00967<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>El prestigio de Eliseo se afirm\u00f3 notablemente como consecuencia de su intercesi\u00f3n delante de Dios con respecto a los tres reyes que lucharon en contra de Moab y el consiguiente cumplimiento de la palabra de Dios (\u00abJehov\u00e1 ha dicho as\u00ed\u00bb) en este evento internacional. Sin embargo, esta autoridad y jerarqu\u00eda adquirida por su humildad y fidelidad hacia Dios, no fueron motivo para no estar dispuesto a atender a una viuda necesitada y aparentemente desconocida. De la resonancia de su intervenci\u00f3n en el plano internacional pasamos a un relato donde le vemos sol\u00edcito para resolver un conmovedor problema dom\u00e9stico de un humilde y desgarrado hogar.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Uno de los hijos de los profetas hab\u00eda fallecido, doloroso drama que con frecuencia nos toca vivir. A veces sentimos una profunda impresi\u00f3n y lamento por la repentina partida a la patria celestial de un siervo del Se\u00f1or que estaba, seg\u00fan nuestra mejor apreciaci\u00f3n, en el apogeo de su ministerio. A veces pareciera que el m\u00e9todo empleado en tiempos de Gede\u00f3n, de reducir las fuerzas de su ej\u00e9rcito en lugar de aumentarlas, sigue siendo aplicado por el Se\u00f1or en nuestros d\u00edas. El es el Se\u00f1or de la mies y el Se\u00f1or de los obreros y sabe cu\u00e1l es el momento m\u00e1s conveniente para llamarles a la patria celestial. Es evidente que las comunidades de profetas no eran \u00f3rdenes mon\u00e1sticas pues no practicaban el celibato, de modo que los miembros ten\u00edan casa, esposas y familia.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La viuda no se quej\u00f3 con Eliseo acerca de la prematura muerte de su esposo, pero s\u00ed le pidi\u00f3 ayuda para mitigar la situaci\u00f3n que su muerte hab\u00eda producido. Le recuerda a Eliseo que su esposo \u00abera temeroso de Jehov\u00e1\u00bb, y es l\u00f3gico suponer que Eliseo, el ahora reconocido l\u00edder de los profetas, le hubiera conocido. Por falta de recursos la viuda hab\u00eda incurrido en deudas, y su acreedor amenazaba con tomar dos de sus hijos por esclavos suyos en pago de la deuda. Esto nos hace ver el alejamiento de la ley de Jehov\u00e1 que prevalec\u00eda en Israel pues Dios hab\u00eda dispuesto una legislaci\u00f3n muy clara y justa para la protecci\u00f3n de viudas y hu\u00e9rfanos. En \u00c9xodo 22.22\u009624 dice: \u00abA ninguna viuda ni hu\u00e9rfano afligir\u00e9is. Porque si t\u00fa llegas a afligirles, y ellos clamaren a m\u00ed, ciertamente oir\u00e9 yo su clamor, y mi furor se encender\u00e1, y os matar\u00e9 a espada, y vuestras mujeres ser\u00e1n viudas y hu\u00e9rfanos vuestros hijos\u00bb. \u00a1A qu\u00e9 grado de iniquidad hab\u00eda llegado el acreedor de la viuda, como para ignorar esta solemne y terrible advertencia! En Deuteronomio 24.17, la ley establec\u00eda: \u00abNo torcer\u00e1s el derecho del extranjero ni del hu\u00e9rfano, ni tomar\u00e1s en prenda la ropa de la viuda\u00bb. Este hombre exced\u00eda con creces la prohibici\u00f3n pues no exig\u00eda en prenda la ropa de la viuda, sino que quer\u00eda llevarse nada menos que a sus dos hijos como esclavos. Este abuso de la debilidad y necesidad de las viudas se remontaba aun hasta los tiempos de Job. En su libro \u00e9l denuncia que los hombres \u00abtraspasan los linderos, roban los ganados&#8230; se llevan el asno de los hu\u00e9rfanos y toman en prenda el buey de la viuda\u00bb (Job 24.2,3).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En la \u00e9poca de Isa\u00edas las causas de las viudas eran ignoradas y, como profeta de Dios, \u00e9l debe denunciar a los gobernantes de Jerusal\u00e9n diciendo: \u00abTus pr\u00edncipes, prevaricadores y compa\u00f1eros de ladrones; todos aman el soborno, y van tras las recompensas; no hacen justicia al hu\u00e9rfano, ni llega a ellos la causa de la viuda\u00bb (1.23). M\u00e1s adelante advierte: \u00ab\u00a1Ay de los que dictan leyes injustas, y prescriben tiran\u00eda, para apartar del juicio a los pobres&#8230;para despojar a las viudas y robar a los hu\u00e9rfanos\u00bb (10.1,2).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Eliseo debe hacer frente a un caso concreto de esta realidad. Los hombres explotan a los hombres y particularmente abusan de su debilidad, pero el hombre de Dios es sensible a estas injusticias y est\u00e1 pronto a actuar en favor del oprimido. Al hacerlo no hace m\u00e1s que reflejar el car\u00e1cter y la misericordia de Dios que, a trav\u00e9s de a\u00f1os de comuni\u00f3n y capacitaci\u00f3n, hab\u00edan marcado profundamente su ser interior. De acuerdo al Antiguo Testamento, las viudas eran objetos especiales del tierno cuidado y la misericordia de Dios. \u00abPadre de hu\u00e9rfanos y defensor de viudas es Dios en su santa morada\u00bb (Sal 68.5). \u00abJehov\u00e1 guarda a los extranjeros; al hu\u00e9rfano y a la viuda sostiene\u00bb (Sal 146.9). \u00abJehov\u00e1&#8230;afirmar\u00e1 la casa de la viuda\u00bb (Pr 15.25). \u00abDeja tus hu\u00e9rfanos, yo los criar\u00e9; y en m\u00ed confiar\u00e1n tus viudas\u00bb (Jer 49.11). De la misma manera la iglesia primitiva se ocupaba de suministrar diariamente a las viudas necesitadas (Hch 6.1\u00966). Es a este Dios tierno y compasivo que Eliseo fue llamado a servir y reflejar.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ahora observemos c\u00f3mo estas promesas preciosas se cumplen en el caso de esta mujer, la viuda del profeta estudiante, que apel\u00f3 a Eliseo. La pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te har\u00e9 yo?\u00bb (2 Re 4.2) tiene una m\u00e1s feliz traducci\u00f3n en la versi\u00f3n RV-95 que dice: \u00ab\u00bfQu\u00e9 puedo hacer yo por ti?\u00bb (Ver tambi\u00e9n DHH, BJ y NBE). As\u00ed expresa Eliseo su condolencia y su genuino deseo de ayudarle. Hay varias lecciones espirituales en este emotivo relato y las se\u00f1alaremos para nuestra edificaci\u00f3n.<\/P><B><\/p>\n<p><P align=justify>El fundamento para nuestras peticiones<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>La viuda fund\u00f3 su pedido de auxilio a Eliseo en la piedad de su extinto esposo. Bien dijo David: \u00abJoven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado ni su descendencia que mendigue pan\u00bb (Sal 37.25). Sin embargo, la ley misma de Jehov\u00e1, el car\u00e1cter misericordioso de Dios, y sus propias preciosas promesas, como hemos visto en los p\u00e1rrafos anteriores, dan una base mucho m\u00e1s s\u00f3lida, incluso a un pedido de esta \u00edndole. Muchas veces, como creyentes, nos encontramos apelando al Se\u00f1or en base al m\u00e9rito de las circunstancias y situaciones que nos aquejan. Tendremos m\u00e1s confianza y santa osad\u00eda si podemos apoyar nuestro ruego en la Palabra del Se\u00f1or, los atributos de Dios y sus benditas promesas.<\/P><B><\/p>\n<p><P align=justify>Dios emplea nuestras cosas peque\u00f1as<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Para traer alivio a la tan angustiante situaci\u00f3n de la viuda, Eliseo emplea algo que la viuda ten\u00eda (\u00abDime qu\u00e9 tienes en tu casa\u00bb, 2 Re 4.2, RV-95). Dios puede y hace milagros de la nada, pero su procedimiento normal es el de utilizar algo, a veces muy insignificante, aument\u00e1ndolo y multiplic\u00e1ndolo. Fue as\u00ed como en tiempos de Mois\u00e9s utiliz\u00f3 su vara, s\u00f3lo una vara seca, sin vida, inm\u00f3vil. En Can\u00e1 el Se\u00f1or Jes\u00fas emple\u00f3 agua com\u00fan para proveerles de vino de muy buena calidad. Para alimentar a los cinco mil emple\u00f3 los cinco panes de cebada y los pececillos que ten\u00eda un muchacho (Jn 6.9).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La viuda respondi\u00f3 a Eliseo: \u00abTu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite\u00bb. Tan s\u00f3lo un \u00abjarrito\u00bb seg\u00fan DHH y \u00abuna botella\u00bb seg\u00fan NBE. Esto tan insignificante es lo que Dios emplea a trav\u00e9s de Eliseo para traer el ansiado alivio. No importa qu\u00e9 es lo que tengamos, sea una vara seca, un poco de agua, unos pocos panes o un jarrito de aceite, cuando lo entregamos en las manos del Se\u00f1or se produce el milagro y viene la respuesta. A Dios le complace tomar nuestras cosas peque\u00f1as y realizar grandes proezas. Con frecuencia, como creyentes, pedimos grandes cosas de Dios, pero retenemos quiz\u00e1 para nosotros aquellas cosas peque\u00f1as que \u00e9l quiere ver entregadas y rendidas en sus manos.<B> <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La provisi\u00f3n est\u00e1 limitada por la capacidad de contenci\u00f3n<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>A continuaci\u00f3n Eliseo instruye a la viuda sobre el procedimiento a seguir. Deb\u00eda tomar prestado de todos sus vecinos la mayor cantidad posible de vasijas vac\u00edas (2 Re 4.3 &#8211; \u00abNo pocas\u00bb; RV-95: \u00abTodas las que puedas conseguir\u00bb). Luego deb\u00eda encerrarse en su casa con sus hijos, y echar aceite en todas las vasijas. Cada vez que una estaba llena, la deb\u00eda poner aparte. La mujer obedeci\u00f3 y lo hizo as\u00ed. Cuando se encerr\u00f3 con sus hijos fue echando aceite en las vasijas y a medida que se llenaban, las pon\u00edan aparte. \u00a1Cu\u00e1l habr\u00e1 sido el asombro de la viuda y sus queridos hijos al ver que del peque\u00f1o jarrito el aceite sal\u00eda en forma incesante, llenando una tinaja tras otra. La emoci\u00f3n, sin duda, s\u00f3lo era controlada por la continuidad del milagro. Cuando todas estaban llenas, ante su pedido de que se le acercara otra vasija, su hijo le contest\u00f3: \u00abNo hay m\u00e1s vasijas\u00bb. En ese momento ces\u00f3 el fluir del aceite. Esta es una hermosa ilustraci\u00f3n de lo que es la vida en el Esp\u00edritu. El mandamiento de Efesios 5.18 es: \u00abSed llenos del Esp\u00edritu\u00bb. \u00c9l quiere llenar todo nuestro ser interior y la \u00fanica limitaci\u00f3n a esta plenitud es nuestra escasa capacidad para contener. Debi\u00e9ramos reflexionar seriamente sobre este aspecto de nuestras vidas. A menudo o\u00edmos o decimos: \u00abSe\u00f1or, ll\u00e9name de tu Esp\u00edritu\u00bb, pero el problema es que guardamos cosas en nuestro ser interior que ocupan, de tal manera, las distintas \u00e1reas de nuestra vida, que no hay lugar disponible para que \u00e9l pueda llenarnos. \u00a1Estamos llenos de nosotros mismos, o de lo que a nosotros nos gusta! El problema no radica en falta de disposici\u00f3n por parte del Esp\u00edritu, sino en falta de capacidad para contener de parte nuestra.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Con una mezcla de asombro, alegr\u00eda y emoci\u00f3n, la viuda vino \u00aby lo cont\u00f3 al var\u00f3n de Dios\u00bb (2 Re 4.7). Eliseo, con toda naturalidad, como si lo que le hab\u00eda ocurrido a la viuda fuese lo m\u00e1s l\u00f3gico del mundo, le dijo: \u00abV\u00e9 y vende el aceite y paga a tus acreedores\u00bb.\u00bb. De esta manera su petici\u00f3n hab\u00eda sido satisfecha. No se llevar\u00edan a sus hijos del hogar para trabajar como esclavos, sino que se quedar\u00edan con ella para consolarla en su dolor y paulatinamente llenar el gran vac\u00edo que hab\u00eda dejado su esposo.<\/P><B><\/p>\n<p><P align=justify>Dios provee m\u00e1s abundantemente de lo que pedimos.<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>(Hace referencia la cap\u00edtulo anterior del libro por eso prefiero eliminarlo)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La viuda hab\u00eda pedido auxilio a Eliseo para resolver el problema de un acreedor (2 Re 4.1) que quer\u00eda llevarse a dos de sus hijos por siervos en cancelaci\u00f3n de la deuda que ella hab\u00eda contra\u00eddo. Dios respondi\u00f3 a su necesidad m\u00e1s apremiante pero adem\u00e1s, por medio de la abundante provisi\u00f3n de aceite, podr\u00eda ahora saldar su deuda con otros acreedores. N\u00f3tese que en el vers\u00edculo 7 el sustantivo est\u00e1 en plural \u0097\u00abpaga a tus acreedores\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El ap\u00f3stol Pablo dice que \u00abDios es poderoso para hacer todas las cosas mucho m\u00e1s abundantemente de los que pedimos, o entendemos\u00bb (Ef 3.20). \u00abMucho m\u00e1s abundantemente\u00bb es la frase que mejor describe esta emotiva historia de la viuda y Eliseo pues Dios no s\u00f3lo provey\u00f3 para saldar la deuda del acreedor que quer\u00eda esclavizar a sus dos hijos, ni tampoco de los dem\u00e1s acreedores. Esto s\u00f3lo hubiera constituido un alivio moment\u00e1neo pues los requerimientos de supervivencia pronto volver\u00edan a poner a la viuda en la necesidad de endeudarse nuevamente. La provisi\u00f3n de Dios fue completa. Por medio de la venta del aceite podr\u00eda saldar sus deudas pasadas y tendr\u00eda adem\u00e1s suficiente para su sustento futuro. \u00abT\u00fa y tus hijos vivid de lo que quede\u00bb (2 Re 4.7).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Nuestro Dios es el gran Dador del universo. Se deleita en dar a sus hijos todo lo que requieren. Su \u00abdar\u00bb constituye la prueba irrefutable de su amor. \u00abDe tal manera am\u00f3 Dios&#8230; que ha dado a su Hijo\u00bb. Queriendo recalcar esta caracter\u00edstica sobresaliente de Dios como el gran Dador, Pablo emplea el siguiente argumento: \u00abEl que no escatim\u00f3 ni a su propio Hijo, sino que lo entreg\u00f3 por todos nosotros, \u00bfc\u00f3mo no nos dar\u00e1 tambi\u00e9n con \u00e9l todas las cosas?\u00bb (Ro 8.32). \u00abGracias a Dios por su don inefable\u00bb (2 Co 9.15). \u00a1Gracias, Se\u00f1or, por tu provisi\u00f3n tan completa en Cristo Jes\u00fas!<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Tomado y adaptado del libro El profeta Eliseo, Leonardo Hussey, publicado por Desarrollo Cristiano Internacional, 2002. Todos los derechos reservados.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>\u00bfInteresado en este libro? \u00bfDesea m\u00e1s informaci\u00f3n? Haga click AQU\u00cd y descubra c\u00f3mo puede obtenerlo.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Leonardo R. 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