{"id":30301,"date":"2016-06-11T01:24:59","date_gmt":"2016-06-11T06:24:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-dudo-que-dios-pueda-penetrar-los-corazones\/"},"modified":"2016-06-11T01:24:59","modified_gmt":"2016-06-11T06:24:59","slug":"cuando-dudo-que-dios-pueda-penetrar-los-corazones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-dudo-que-dios-pueda-penetrar-los-corazones\/","title":{"rendered":"Cuando dudo que Dios pueda penetrar los&nbsp;corazones"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>A veces tengo experiencias. Pero pasan y el tiempo me hace olvidarlas<\/strong>. Es como si guardara momentos. La sacramentalidad del tiempo, de los lugares, todo eso cambia la vida. Pero a veces el recuerdo es fr&aacute;gil si no queda grabado en el alma, si no llega a cambiar el coraz&oacute;n. Si no es as&iacute; lo olvidamos.<br \/> &nbsp;<br \/> El otro d&iacute;a escuch&eacute; un lema motivador: \u201cPura vida\u201d. Me gust&oacute;. Las cosas importantes tienen que ver con la vida honda. Avanzar, cavar hondo, hacia lo profundo de la tierra. Es la experiencia de vida que no se olvida.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El recuerdo deja huella en el alma<\/strong>. En la piel, en los huesos. La memoria est&aacute; extendida por todo el cuerpo, por toda el alma. El coraz&oacute;n queda herido. Los muros que lo protegen rotos. Dios nos pide la circuncisi&oacute;n del coraz&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> Tener el coraz&oacute;n circunciso significa que le pertenecemos. Es la huella que deja Dios al amarnos. El paso de Jes&uacute;s resucitado por mi alma. La irrupci&oacute;n del Esp&iacute;ritu en mi vida.&nbsp;<strong>&iquest;Tengo el coraz&oacute;n herido por Dios?<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;Me ha zarandeado con fuerza alguna vez como ese ni&ntilde;o que abraza con fuerza y amor su mu&ntilde;eco roto? &iquest;He sido herido por las manos de Aquel que tanto me ama? Su amor es m&aacute;s fuerte que mi resistencia.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>A veces dudo que pueda penetrar los corazones de los que no creen. Dudo de su poder. Me falta fe. &iquest;Acaso no lo ha hecho conmigo?<\/strong> &iquest;No soy distinto despu&eacute;s de ser su amigo? &iquest;No soy un hombre nuevo despu&eacute;s de Pentecost&eacute;s en mi vida?<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Es necesario experimentar juntos un mismo anhelo de construir la unidad<\/strong>. Pentecost&eacute;s es unidad, comuni&oacute;n, una sola alma, un solo coraz&oacute;n. Desde la purificaci&oacute;n del coraz&oacute;n los disc&iacute;pulos se unen.<br \/> &nbsp;<br \/> &iexcl;Qu&eacute; f&aacute;cil resulta a veces desunir, resaltar las diferencias, caer en las cr&iacute;ticas y en las habladur&iacute;as! Dec&iacute;a el Papa Francisco: \u201cEs una enfermedad grave que comienza con facilidad, pero que se apodera de la persona convirti&eacute;ndola en \u201csembradora de ciza&ntilde;a\u201d y en muchos casos en \u201casesino a sangre fr&iacute;a\u201d de la fama de sus colegas y hermanos. Es la enfermedad de las personas cobardes que por no tener valor de hablar a la cara, hablan a las espaldas\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El orgullo nos divide. Nos hacer pensar que somos mejores<\/strong>, que tenemos que quedar siempre por encima de los otros, que tenemos la mejor idea, que la expresamos mejor que nadie, que marcamos los nuevos rumbos, que sin nosotros nada funciona.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La unidad tiembla cuando competimos por destacar<\/strong>, por tener poder. La unidad&nbsp;<strong>exige mucha humildad y paz.<\/strong>&nbsp;La unidad se construye cuando estamos contentos con nuestra vida tal y como es.<br \/> &nbsp;<br \/> Porque cuando estamos en guerra con nuestra propia vida nada funciona a nuestro alrededor.&nbsp;<strong>Divididos por dentro acabamos dividiendo<\/strong>. Divididos y separados de los hombres. Centrados en nuestros deseos y su satisfacci&oacute;n inmediata.<br \/> &nbsp;<br \/> &iexcl;Cu&aacute;nto nos cuesta ceder para integrar!&nbsp;<strong>Unir supone aprender a renunciar a mis deseos y planes<\/strong>, a mis ideas y proyectos. Tantas veces no estamos dispuestos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La unidad nos exige aprender a perdonar<\/strong>. &iexcl;Cu&aacute;nto nos cuesta perdonar con el coraz&oacute;n! Tal vez s&oacute;lo Dios pueda hacerlo. Las heridas son profundas. Tienen nombre propio. Tienen historia, tienen palabras y gestos grabados.&nbsp;<strong>El rencor y la memoria a veces nos encadenan<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La unidad es posible desde la reconciliaci&oacute;n, desde la purificaci&oacute;n de la memoria.<\/strong>&nbsp;&iquest;Hemos pedido perd&oacute;n? &iquest;Hemos perdonado de coraz&oacute;n? Dec&iacute;a Ingrid Betancourt: \u201cEl perd&oacute;n es esencial para vivir\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El coraz&oacute;n muchas veces no nos deja perdonar. Menos olvidar<\/strong>. Y no&nbsp;vivimos en paz. Eso nos quita la vida. Nos aleja a los unos de los otros. Jes&uacute;s con su Esp&iacute;ritu puede rompernos para que aprendamos a perdonar y a amar.&nbsp;<em>&laquo;Se llenaron todos de Esp&iacute;ritu Santo&raquo;.&nbsp;<\/em>Jes&uacute;s lo hace.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban A veces tengo experiencias. Pero pasan y el tiempo me hace olvidarlas. Es como si guardara momentos. La sacramentalidad del tiempo, de los lugares, todo eso cambia la vida. Pero a veces el recuerdo es fr&aacute;gil si no queda grabado en el alma, si no llega a cambiar el coraz&oacute;n. 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