{"id":30308,"date":"2016-06-11T01:25:11","date_gmt":"2016-06-11T06:25:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/yo-tampoco-quiero-que-te-vayas-jesus\/"},"modified":"2016-06-11T01:25:11","modified_gmt":"2016-06-11T06:25:11","slug":"yo-tampoco-quiero-que-te-vayas-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/yo-tampoco-quiero-que-te-vayas-jesus\/","title":{"rendered":"Yo tampoco quiero que te vayas,&nbsp;Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Este domingo hemos visto c&oacute;mo Jes&uacute;s asciende delante de los que lo aman y los anima con la esperanza del Esp&iacute;ritu Santo: \u201cCuando el Esp&iacute;ritu Santo descienda sobre vosotros, recibir&eacute;is fuerza para ser mis testigos en Jerusal&eacute;n, en toda Judea, en Samaria y hasta los confines del mundo. Dicho esto, lo vieron levantarse, hasta que una nube se lo quit&oacute; de la vista\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s se va y los deja solos. En estos d&iacute;as entre la resurrecci&oacute;n y la ascensi&oacute;n, Jes&uacute;s se ha ido apareciendo a cada uno. De alguna forma segu&iacute;a estando, segu&iacute;a llegando a ellos. Segu&iacute;an con la intimidad de siempre.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>En esos d&iacute;as se sintieron amados. Y eso es lo que los ap&oacute;stoles guardar&iacute;an para siempre en sus corazones en la soledad que ahora experimentan al ver que los deja<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Han comido juntos, les ha mostrado sus heridas, ha calmado sus miedos y les ha dado la paz. Cada tarde le esperaron. Hasta hoy. <strong>Ahora se va<\/strong>. Lo hace junt&aacute;ndolos a todos.<br \/> &nbsp;<br \/> Parece imposible vivir sin &Eacute;l. &Eacute;l siempre los protegi&oacute;, los cuid&oacute;, les dijo d&oacute;nde ten&iacute;an que ir. Ellos se fiaron. Ahora son ellos los que tienen que tomar decisiones.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Yo tampoco quiero que se vaya<\/strong>. Cuando le siento cerca es un momento y tantas veces siento que el cielo est&aacute; lejos. Le pido que venga. Y cuando llega que no se vaya nunca. Lo necesito en medio de mi vida.<br \/> &nbsp;<br \/> Quiero tocarle y mirar su rostro. Sentirlo a mi lado cuando no s&eacute; qu&eacute; hacer. Verlo en mi barca cuando me pierdo en el mar, aunque duerma y tenga que despertarle. <strong>Necesitamos tocar, mirar, palpar, abrazar.<\/strong> Me cuesta siempre que se va.<br \/> &nbsp;<br \/> Hoy comprendo a los ap&oacute;stoles. Ten&iacute;an miedo. Regresaron a Jerusal&eacute;n, se reunieron con las puertas cerradas por miedo a los jud&iacute;os. Se hab&iacute;an sentido amados por Jes&uacute;s. Y ese amor les dio fuerzas para perdonarse y volver a empezar.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>&Eacute;l los acompa&ntilde;ar&aacute; ahora de otra forma, sin l&iacute;mites, desde el cielo, desde la eucarist&iacute;a. Pero en este momento duele mucho la separaci&oacute;n.<\/strong> Porque tienen que renunciar y confiar en un camino en la tierra sin poder estar cada d&iacute;a a su lado. Dudan.<br \/> &nbsp;<br \/> Por eso vuelven al Cen&aacute;culo con Mar&iacute;a. Porque tienen miedo. Ahora no est&aacute; ya en medio de ellos y no saben c&oacute;mo manejar su vida. S&oacute;lo recordar&aacute;n algunas palabras:<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cUna vez que com&iacute;an juntos, les recomend&oacute;: &#8211; No os alej&eacute;is de Jerusal&eacute;n; aguardad que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que Yo os he hablado. Juan bautiz&oacute; con agua, dentro de pocos d&iacute;as vosotros ser&eacute;is bautizados con Esp&iacute;ritu Santo\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Y permanecieron entonces en Jerusal&eacute;n. Sab&iacute;an que all&iacute; pod&iacute;an estar en casa, esperando, aguardando. &iquest;Cu&aacute;ndo y c&oacute;mo se har&iacute;a realidad esa promesa? Permanecieron rezando, fieles al amor de sus vidas. Pero llenos de miedo.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Mar&iacute;a los re&uacute;ne, los contiene, los protege. Mar&iacute;a conf&iacute;a contra toda esperanza.<\/strong> Mar&iacute;a cree en la promesa. <strong>Empieza una etapa nueva<\/strong>. Comienzan a ayudarse entre ellos a creer, a recordar. Solos no pueden.<br \/> &nbsp;<br \/> Empieza el momento de buscar, de tantear por la vida en qu&eacute; encrucijada est&aacute; Dios, de confiar y abandonarse sin ver siempre. Como nosotros. <strong>Jes&uacute;s no se va, est&aacute; ahora m&aacute;s cerca que nunca, misteriosamente cerca.<\/strong><strong>En el pan y el vino<\/strong>, <strong>en su coraz&oacute;n. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Con los ojos de la fe lo ven mejor que cuando lo ten&iacute;an delante y no lo conoc&iacute;an. No se olvida de ellos. <strong>Cumple su promesa de permanecer. Comienza el claroscuro de la fe.<\/strong> El encuentro y la b&uacute;squeda. La nostalgia, el miedo y la esperanza<strong>. &iquest;No es as&iacute; en nuestra vida? <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Pienso que Dios est&aacute; cerca. Creo que <strong>&Eacute;l camina a mi lado aunque no lo vea siempre<\/strong>. S&eacute; que me sostiene cuando no lo veo y me espera cuando huyo. Me mira cuando camino sin saber que est&aacute; tan cerca.<br \/> &nbsp;<br \/> Elijo vivir con Dios. Quiero buscarle cada d&iacute;a en mi vida. Quiero entregarle mi historia donde hay tantas cosas que no comprendo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Este domingo hemos visto c&oacute;mo Jes&uacute;s asciende delante de los que lo aman y los anima con la esperanza del Esp&iacute;ritu Santo: \u201cCuando el Esp&iacute;ritu Santo descienda sobre vosotros, recibir&eacute;is fuerza para ser mis testigos en Jerusal&eacute;n, en toda Judea, en Samaria y hasta los confines del mundo. 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