{"id":30315,"date":"2016-06-11T01:25:21","date_gmt":"2016-06-11T06:25:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-cambiaras-hoy-para-ser-fiel-a-tus-suenos\/"},"modified":"2016-06-11T01:25:21","modified_gmt":"2016-06-11T06:25:21","slug":"que-cambiaras-hoy-para-ser-fiel-a-tus-suenos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-cambiaras-hoy-para-ser-fiel-a-tus-suenos\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 cambiar\u00e1s hoy para ser fiel a tus&nbsp;sue\u00f1os?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Los a&ntilde;os pasan. Y puede ser que nos hayamos convertido en algo m&aacute;s gru&ntilde;ones, menos flexibles, m&aacute;s prejuiciosos, menos receptivos ante la vida. Puede ser que hayamos perdido la inocencia y ese coraz&oacute;n de ni&ntilde;o con el que antes enfrent&aacute;bamos la vida. Un coraz&oacute;n lleno de asombro, que lo absorbe todo como una esponja.<br \/> &nbsp;<br \/> Puede ser que nuestra forma de amar sea con m&aacute;s miedo, sin dar tanta confianza, sin abrir tanto el alma. <strong>Las heridas, los fracasos, los desencuentros, las soledades, pueden haber dejado tocada nuestra alma apasionada. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> No lo s&eacute;, pero el tiempo no siempre nos permite hacer realidad lo que un d&iacute;a so&ntilde;amos. Y <strong>a lo mejor la amargura llena el espacio que deja la ilusi&oacute;n. <\/strong>Las prisas, la eficacia, la impaciencia. El tiempo vale oro. Los d&iacute;as pasan y pesan.<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;Estamos m&aacute;s gru&ntilde;ones que hace a&ntilde;os? &iquest;M&aacute;s r&iacute;gidos ante los cambios? &iquest;M&aacute;s nerviosos por no lograr los objetivos marcados? Nos cuesta aceptar que los imprevistos ocupen nuestro tiempo cuando no cont&aacute;bamos con ellos.<br \/> &nbsp;<br \/> El otro d&iacute;a vi un video que me llam&oacute; la atenci&oacute;n. Un hombre ejecutivo, en el a&ntilde;o 2032, recibe un paquete en su oficina, en medio de mil agobios y preocupaciones. Responde muy molesto a la secretaria por haber sido interrumpido en mitad del trabajo.<br \/> &nbsp;<br \/> El remitente del paquete es &eacute;l mismo. Se trata de un video grabado por &eacute;l hace veinte a&ntilde;os. Aparece &eacute;l a la edad de veinte a&ntilde;os en Per&uacute; y le muestra c&oacute;mo est&aacute; viviendo en ese momento.<br \/> &nbsp;<br \/> Quiere recordarle las cosas que le hacen vibrar de joven, sus sue&ntilde;os de cambiar el mundo, su deseo de vivir los instantes de la vida de forma apasionada. Le recuerda <strong>las cosas importantes en ese momento y no las que luego el mundo nos hace valorar m&aacute;s.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Le ense&ntilde;a en im&aacute;genes y actitudes los valores que mov&iacute;an su coraz&oacute;n. Y le pide, a ese hombre veinte a&ntilde;os mayor, se lo pide a s&iacute; mismo, <strong>que no olvide lo que era de joven<\/strong>. Teme que haya perdido la inocencia, la alegr&iacute;a, la pasi&oacute;n por la vida.<br \/> &nbsp;<br \/> Le da miedo que los a&ntilde;os hayan desgastado su alma so&ntilde;adora y se haya aburguesado lentamente. Le asusta <strong>que el peso de la vida, el trabajo, las preocupaciones, hayan minado sus ganas de vivir y amar intensamente<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> El hombre de cuarenta a&ntilde;os se emociona al verse a s&iacute; mismo en el video. Se conmueve al ver que ha perdido tantas cosas con el paso de los a&ntilde;os. Tantas cosas que un d&iacute;a crey&oacute; irrenunciables. Cuando pensaba que era posible cambiar el mundo. Decide llamar a su esposa y le pregunta: \u201c&iquest;Has estado alguna vez en Per&uacute;?\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>A veces el tiempo hace que olvidemos lo importante<\/strong>. Hace que las cosas en las que cre&iacute;mos un d&iacute;a cuando &eacute;ramos j&oacute;venes pasen al olvido. Si yo me hubiera mandado un video as&iacute; hace veinte a&ntilde;os, &iquest;c&oacute;mo reaccionar&iacute;a hoy al verlo?<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;Me emocionar&iacute;a y cambiar&iacute;a algunas cosas en mi vida? &iquest;Seguir&iacute;a igual? &iquest;O dejar&iacute;a de vivir como lo estoy haciendo ahora? &iquest;Invertir&iacute;a el orden de mis valores y mis prioridades de vida? &iquest;O pensar&iacute;a que he sido fiel a todo lo que movi&oacute; mi vida en la juventud? &iquest;Hay coherencia entre ese chico de veinte a&ntilde;os y el adulto en el que me he convertido?<br \/> &nbsp;<br \/> Los a&ntilde;os pasan y van dejando huella en el alma. A veces esa huella est&aacute; llena de dolor y amargura. Otras veces de fuego que todo lo transforma. De sabidur&iacute;a, de madurez. La realidad es que <strong>somos diferentes a hace veinte a&ntilde;os<\/strong>. No s&eacute; si mejores o peores. Pero s&iacute; somos distintos.<br \/> &nbsp;<br \/> De algo estoy seguro. Si hoy recibiera un video grabado por m&iacute; hace veinte a&ntilde;os, me conmover&iacute;a al ver la frescura de mi alma, los sue&ntilde;os que entonces me hac&iacute;an vibrar.<br \/> &nbsp;<br \/> Y me preguntar&iacute;a: <strong>&iquest;Qu&eacute; tengo que cambiar para ser fiel a mis sue&ntilde;os<\/strong>, para ser coherente con lo que Dios quiere de m&iacute;? &iquest;Es mi forma de vivir y de amar la que yo deseaba cuando era joven?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Los a&ntilde;os pasan. Y puede ser que nos hayamos convertido en algo m&aacute;s gru&ntilde;ones, menos flexibles, m&aacute;s prejuiciosos, menos receptivos ante la vida. Puede ser que hayamos perdido la inocencia y ese coraz&oacute;n de ni&ntilde;o con el que antes enfrent&aacute;bamos la vida. Un coraz&oacute;n lleno de asombro, que lo absorbe todo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-cambiaras-hoy-para-ser-fiel-a-tus-suenos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfQu\u00e9 cambiar\u00e1s hoy para ser fiel a tus&nbsp;sue\u00f1os?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30315","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30315","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30315"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30315\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30315"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}