{"id":3032,"date":"2015-12-01T01:00:33","date_gmt":"2015-12-01T06:00:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-nacimiento-unico-parte-iv\/"},"modified":"2015-12-01T01:00:33","modified_gmt":"2015-12-01T06:00:33","slug":"un-nacimiento-unico-parte-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-nacimiento-unico-parte-iv\/","title":{"rendered":"Un nacimiento \u00fanico, Parte IV"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por G. Campbell Morgan<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">En los evangelios hay tres expresiones que describen a Jesucristo y sugieren el doble hecho en su personalidad, una contemplaci\u00f3n que ayudar\u00e1 en el estudio del misterio revelado. La primera de ellas, el Hijo de Dios, indica la deidad de Jes\u00fas, y sin embargo describe perfectamente su humanidad.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify><B>\u00abEl misterio de los revelado\u00bbUn nacimiento \u00fanico en la historia, Parte IVUn an\u00e1lisis del gran misterio de la encarnaci\u00f3n de Cristo<\/B><\/P><br \/>\n<P align=justify>En los evangelios hay tres expresiones que describen a Jesucristo y sugieren el doble hecho en su personalidad, una contemplaci\u00f3n que ayudar\u00e1 en el estudio del misterio revelado. La primera de ellas, el Hijo de Dios, indica la deidad de Jes\u00fas, y sin embargo describe perfectamente su humanidad. La segunda, el Hijo del Hombre, indica su relaci\u00f3n con la raza, y sin embargo siempre sugiere ese estado de separaci\u00f3n de aquella y que fue creado por el hecho de su deidad. La tercera, el Hijo, siempre sugiere la uni\u00f3n de estos hechos en su persona. Un examen de los cuatro evangelios y una selecci\u00f3n de ellos, sin tomar en cuenta los pasajes en que aparecen estos t\u00edtulos, revela ciertos hechos de inter\u00e9s tocante a ellos. <\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Hijo de Dios<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Tomando en orden los t\u00e9rminos, la expresi\u00f3n Hijo de Dios aparece en Mateo nueve veces; en Marcos, cuatro; en Lucas, seis; y en Juan, once. Cristo nunca usa el t\u00edtulo en Mateo; sino que aparece seis veces en el lenguaje de los hombres, y tres en el de los demonios. En el Evangelio seg\u00fan Marcos, Cristo nunca lo usa, sino son los hombres que lo utilizan dos veces, y los demonios dos veces. En el Evangelio seg\u00fan Lucas, Cristo nunca lo emplea, sino un \u00e1ngel una vez, un hombre una vez, y los demonios cuatro veces. En el Evangelio seg\u00fan Juan, Jes\u00fas usa el t\u00edtulo en cinco ocasiones, y los hombres seis veces. Es interesante notar que en los tres evangelios que tratan principalmente de la humanidad de Jes\u00fas, no se registra un solo caso en que \u00e9l haya hablado de s\u00ed mismo como el Hijo de Dios. En el evangelio que realza su deidad consta que \u00e9l emple\u00f3 la expresi\u00f3n cinco veces. En uno de estos casos existe una duda, pues bien podr\u00eda ser que las palabras: \u00ab\u00c9l que en \u00e9l cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha cre\u00eddo en el nombre del unig\u00e9nito Hijo de Dios\u00bb (Jn 3.18), formen parte del comentario de Juan y no del propio discurso de Jes\u00fas. Los cuatro casos en que hay seguridad indican un m\u00e9todo y una raz\u00f3n. Dos veces Jes\u00fas se describi\u00f3 a s\u00ed mismo para responder a sus cr\u00edticos (Jn 5.25; 10.36), una vez cuando trajo el consuelo y luz a un hombre excomunicado (Jn 9.35), y la otra cuando quiso ayudar a dos mujeres dolientes y a cuyo hermano L\u00e1zaro estaba por levantar de los muertos (Jn 11.4).<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Hijo del Hombre<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>El t\u00e9rmino Hijo del Hombre se halla treinta y dos veces en Mateo, quince en Marcos, veintis\u00e9is en Lucas, y doce en Juan. En los tres primeros evangelios, Cristo siempre utiliz\u00f3 el t\u00edtulo para referirse a s\u00ed mismo, y nunca \u00e1ngel, hombre o demonio lo utiliz\u00f3. De las doce ocasiones en Juan, diez veces la expresi\u00f3n viene de los labios de Cristo, y s\u00f3lo dos veces fue usada por hombres, y aun as\u00ed en un esp\u00edritu de cr\u00edtica e incredulidad. \u00abNosotros hemos o\u00eddo de la ley, que el Cristo permanece para siempre. \u00bfC\u00f3mo, pues, dices t\u00fa que es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado? \u00bfQui\u00e9n es este Hijo del Hombre?\u00bb (Jn 12.34).<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>El Hijo<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>La \u00faltima de estas expresiones, el Hijo, la mayor de las tres, aparece cuatro veces en Mateo, una vez en Marcos, tres veces en Lucas y quince veces en Juan. Sin una sola excepci\u00f3n, la frase es empleada por Cristo mismo, nunca por un \u00e1ngel, hombre o demonio.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Este r\u00e1pido estudio muestra que la expresi\u00f3n favorita de Cristo para describirse a s\u00ed mismo es la que velaba su gloria, el Hijo del Hombre. La mayor\u00eda de las veces, se describ\u00eda a s\u00ed mismo de un modo en que los hombres nunca le describen, excepto cuando, repitiendo su propio lenguaje, en duda preguntan qu\u00e9 quer\u00eda decir. Tambi\u00e9n us\u00f3, y solo \u00e9l, la expresi\u00f3n el Hijo, sugiriendo a la luz de las dos otras expresiones su relaci\u00f3n con lo divino y su relaci\u00f3n con lo humano. La expresi\u00f3n que declaraba su gloria esencial solo pas\u00f3 por sus labios, con toda probabilidad, cuatro veces. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El valor de este examen del uso de las frases descriptivas puede declararse como sigue. Era el Hijo de Dios, pero nunca lo dec\u00eda excepto cuando alguna circunstancia apremiante hac\u00eda necesario que para censura o consuelo declarara la eterna relaci\u00f3n que \u00e9l ten\u00eda con Dios. El t\u00edtulo que parece haber amado m\u00e1s era el que se\u00f1alaba su humanidad y su relaci\u00f3n con la raza, el Hijo del Hombre. De vez en cuando, y siempre en circunstancias de necesidad especial, hablaba de s\u00ed mismo como el Hijo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Estos mismos t\u00edtulos sugieren el hecho esencial en cuanto a \u00e9l. En el nacimiento de Jes\u00fas de Nazaret entr\u00f3 en existencia una personalidad que, con referencia a la dualidad de su naturaleza, no ten\u00eda semejante entre los que existieron anteriormente. El Hijo de Dios vino de las eternidades. El Hijo del Hombre empez\u00f3 su ser. El Hijo, en su combinaci\u00f3n de los dos hechos en una sola personalidad, comenz\u00f3 esa poderosa obra que s\u00f3lo \u00e9l pod\u00eda llevar a cabo, poniendo en su realizaci\u00f3n todas las fuerzas de la deidad unidas a las capacidades de la humanidad.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Le invitamos a consultar los otros art\u00edculos de esta serie:<\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nParte I, El misterio de Dios<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nParte II,<B> <\/B>El misterio testificado en las Escrituras<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nParte III, El misterio de los secretos<\/LI><\/UL><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomado y adaptado del libro Las crisis de Cristo, G. Campbell Morgan, Ediciones Hebr\u00f3n &#8211; Desarrollo Cristiano.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por G. 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