{"id":30343,"date":"2016-06-11T01:26:06","date_gmt":"2016-06-11T06:26:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-llegar-a-confiar-en-dios\/"},"modified":"2016-06-11T01:26:06","modified_gmt":"2016-06-11T06:26:06","slug":"como-llegar-a-confiar-en-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-llegar-a-confiar-en-dios\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo llegar a confiar en&nbsp;Dios"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Los sue&ntilde;os tienen m&aacute;s vida de lo que pensamos. Mi vida tiene m&aacute;s poder del que sue&ntilde;o. Porque no es el poder de mi carne, sino el de Dios en m&iacute; que necesita mi&nbsp;carne, mis palabras, mis manos torpes.<br \/> &nbsp;<br \/> Dios se abaja para recuperarme del polvo en el que estoy ca&iacute;do. Pronuncia mi nombre y me deja tocar sus heridas tocando &Eacute;l suavemente las m&iacute;as. Y me pregunta:&nbsp;\u201c&iquest;Por qu&eacute; surgen dudas en tu interior?\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Ese Dios hecho hombre, muerto y resucitado <strong>se me acerca. Ese Dios lleno de vida<\/strong> que me llena de vida. Ante el que yo tiemblo en su presencia.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Pero a veces no la noto y sigo a lo m&iacute;o.<\/strong> Con miedo, con dudas. Pensando que estoy haciendo yo todas las cosas nuevas. Y es mentira. Porque no me dejo hacer por Dios. Porque <strong>todo lo intento hacer yo solo. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/><strong>Y me hundo en preocupaciones que no solucionan nada.<\/strong> Me agobio con el agua que no logra hundir mi barca. Temo por el ma&ntilde;ana que a&uacute;n no ha nacido. Me asusto con el ayer que ya no es presente.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>No s&eacute; muy bien c&oacute;mo hacer para hacer crecer ra&iacute;ces sanas de la tierra profunda, para recorrer el camino de la santidad sin desesperarme con los retrocesos<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Humildad, paciencia, sabidur&iacute;a. Se adquiere todo con tiempo, como don<\/strong>, no como un derecho. Con la mirada del ni&ntilde;o que lo implora todo de su Padre. Con el deseo de ser m&aacute;s hombre y m&aacute;s ni&ntilde;o, m&aacute;s puro y m&aacute;s fr&aacute;gil, m&aacute;s humano y m&aacute;s&nbsp;de Dios.<br \/> &nbsp;<br \/> Y poder poner las piedras primeras, las fundamentales. Y <strong>dejar que sea Dios el que le d&eacute; forma a mi vida<\/strong> sin pretender hacer yo el plano de mi propia existencia. Su obra, no mi obra.<br \/> &nbsp;<br \/> Y re&iacute;r en mitad de la tormenta. Y no sufrir si pienso que Jes&uacute;s duerme en mi barca. Me importa su paz. Pero es seguro, no es un fantasma. Carne y hueso. Est&aacute; en mi barca. No se va de mi barca.<br \/> &nbsp;<br \/> No dejar&aacute; nunca que me hunda porque <strong>mi vida le importa<\/strong>. Y me dir&aacute; que tengo que empezar de nuevo a navegar. A mover los remos. Me animar&aacute; para que vuelva a echar las redes. Por el mismo lado. O por el lado que &Eacute;l diga. Aunque otras veces no haya pescado nada.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Le mirar&eacute; en medio de la noche y confiar&eacute; en sus palabras. En sus palabras podemos construir porque no pasan.<\/strong> Porque son s&oacute;lidas. Porque me crean de nuevo.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Creo que puedo volver a nacer si dejo que act&uacute;e en m&iacute; su gracia<\/strong>, su Esp&iacute;ritu. Si me&nbsp;creo de verdad que yo s&oacute;lo soy un instrumento y no el art&iacute;fice eficaz de grandes milagros.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Si no desespero cuando nada sale como sue&ntilde;o. Si no me angustio al ver el mal, y el dolor, y la tristeza en tantos rostros y lo lejos que estoy de la meta so&ntilde;ada<\/strong>. Si conf&iacute;o en esas manos que me animan a seguir caminando, luchando, entregando. Sin guardarme nada.<br \/> &nbsp;<br \/> Si me dejo partir una vez m&aacute;s entre los hombres. Como hizo Jes&uacute;s tantas veces. Partirme herido. Partirme pobre.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Pero si sigo calculando, buscando mi beneficio, juzgando mi conveniencia, no funcionar&aacute; mi vida<\/strong>. Porque estar&eacute; mir&aacute;ndome de nuevo a m&iacute; mismo, estar&eacute; buscando mi propio bienestar. No estar&eacute; dando la vida.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Necesito vivir con la generosidad de Jes&uacute;s. Jes&uacute;s da m&aacute;s de lo que le piden.<\/strong> Da sin que le pidan. Lo da todo. Todo su tiempo. Toda su vida. No se reserva nada. No se guarda nada para &Eacute;l. Hasta la &uacute;ltima gota de su sangre. Hasta el &uacute;ltimo instante nos da su voz.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Vive para otros, por otros, en otros. Es todo para todos<\/strong>. Jes&uacute;s es generoso cuando le piden que cure el cuerpo y perdona los pecados. Jes&uacute;s es generoso cuando est&aacute; rezando y lo vienen a buscar. Lo sacan de su momento de intimidad con el Padre, y se deja llevar donde no pensaba ir.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Es generoso en la &uacute;ltima cena, cuando sabiendo que va a morir, se preocupa por encima de todo de los suyos. Pide por los suyos, les lava los pies. Su &uacute;ltimo tiempo es para ellos<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Los sue&ntilde;os tienen m&aacute;s vida de lo que pensamos. Mi vida tiene m&aacute;s poder del que sue&ntilde;o. Porque no es el poder de mi carne, sino el de Dios en m&iacute; que necesita mi&nbsp;carne, mis palabras, mis manos torpes. &nbsp; Dios se abaja para recuperarme del polvo en el que estoy &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-llegar-a-confiar-en-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abC\u00f3mo llegar a confiar en&nbsp;Dios\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30343","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30343","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30343"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30343\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30343"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30343"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30343"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}