{"id":30361,"date":"2016-06-11T01:26:34","date_gmt":"2016-06-11T06:26:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-soledad-es-mala\/"},"modified":"2016-06-11T01:26:34","modified_gmt":"2016-06-11T06:26:34","slug":"la-soledad-es-mala","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-soledad-es-mala\/","title":{"rendered":"\u00bfLa soledad es&nbsp;mala?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Enrique Anrubia<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">El mundo se debate entre una soledad tildada de ego&iacute;smo y un asociacionismo aborregado. Quiz&aacute;s cabe entender la soledad desde otro punto de vista.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Siempre enigm&aacute;tica la frase \u201cno es bueno que el hombre est&eacute; solo\u201d, siempre la primera aparente rectificaci&oacute;n divina de Dios que explicita que, efectivamente, hubo un momento en la historia de la humanidad que el hombre estuvo solo, y lo estuvo de verdad y lo estuvo antes del primer pecado y de su primer mal.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Quiz&aacute;s da igual si ahora fue &eacute;l o ella, si fue mujer o var&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Quiz&aacute;s sea bueno estar con un semejante, pero hubo un momento en la historia del Bien Absoluto que el hombre estuvo solo. Y existi&oacute; una soledad que nadie culpabiliz&oacute;, ni la llam&oacute; \u201cego&iacute;smo individualista\u201d ni caus&oacute; extra&ntilde;eza.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Demasiadas veces se ve a la gente ampararse en una compa&ntilde;&iacute;a y en creer que act&uacute;a y piensa por s&iacute; misma. Se ve repetir ideas, frases, acciones y hechos que incluso tienen cierta maldad: grupos que hacen ocultar -sin darse cuenta ni ellos-, que impiden la verdadera y buena soledad.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Te dicen: \u201cpensar&aacute;s y actuar&aacute;s por ti mismo\u201d. Te lo dicen seriamente y convencidos de coraz&oacute;n: \u201caqu&iacute;, t&uacute; ser&aacute;s t&uacute;\u201d, y ya est&aacute; hecha, con esta a&ntilde;agaza,<strong> la treta en la que uno se cree uno, haciendo lo mismo que los dem&aacute;s aunque en su modalidad propia.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Y es que <strong>un grupo da mucha seguridad<\/strong>, y relaciones, y trabajo, y actividades, y una lista de tel&eacute;fonos a los que llamar para hablar de cosas serias e importantes y de cosas banales e intranscendentes. Siempre que pienso en esto recuerdo aquella frase de mi viejo profesor: \u201ces un ocultamiento que se oculta a s&iacute; mismo\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Un grupo a veces te hace creer que piensas y act&uacute;as por ti mismo sin hacerlo<\/strong>, algo que se oculta y que incluso oculta que se ha ocultado.<\/p>\n<p align=\"justify\"> F&aacute;cil de detectar si es as&iacute;: si uno lo ve razonable, que se vaya del grupo, y que observe qui&eacute;n no le deja, no ahora, en a&ntilde;os, no cuando te acogen si vuelves, sino cuando no est&aacute;s. F&aacute;cil de detectar si es as&iacute;: las respuestas y las acciones son previsibles. M&aacute;s exactamente: las respuestas y las acciones son anticipadas a las preguntas y los problemas. \u201cTenemos ya, aqu&iacute; y ahora\u201d la respuesta. No voy a hablar m&aacute;s del tema, da para m&aacute;s y ahora no es el caso.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Pero como contraste sirve para algo: <strong>hay una soledad propia del hombre. Se ve en raras ocasiones<\/strong> y en poca gente y de esa poca gente en pocas situaciones. Esposos que saben que <strong>hay un punto inviolable de soledad en toda relaci&oacute;n<\/strong>: con sus c&oacute;nyuges, con sus hijos, con lo m&aacute;s &iacute;ntimo y cercano y carnal que tienen.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Lo confiesan y lo dicen en voz baja, en una esquina, contigo, en un d&iacute;a paseando o ante un caf&eacute; o tras un cine. <strong>Y lo dicen sin angustia<\/strong>, pero aun y todav&iacute;a con la tristeza de no haber descubierto del todo la soledad del Bien Absoluto, del misterio de la Vida.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Porque intuyen que <strong>el \u201cmisterio del grupo o de la compa&ntilde;&iacute;a\u201d no es el asunto y que da de s&iacute; lo que da de s&iacute;<\/strong> (que algo da, sinceramente), y que llega donde llega. Ellos, con sus preguntas inquietas y esa experiencia a&uacute;n sin nombre, son los verdaderos poetas del vivir, aunque no escriban libros y versos, los verdaderos intelectuales que hacen de la idea carne y de la vida una seriedad alegre y comprometida.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Todos tenemos amigos que saben que ni los amigos llegan, ni son, ni est&aacute;n<\/strong>: a&ntilde;os de amistad que en momentos de profund&iacute;sima real realidad se tornan vaporosas, pero no por su falsedad, sino porque no est&aacute;n hechas para eso.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&iquest;Qu&eacute; di&aacute;logo esperar de alguien que no puede darte una respuesta?, &iquest;qu&eacute; di&aacute;logo hay en aquello que la respuesta soy yo, eres t&uacute;?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Pero no nos equivoquemos: esto no es un subjetivismo exagerado, un ego&iacute;smo absurdo e hilarante (que adem&aacute;s nadie vive, aunque los moralistas \u2013muchos cat&oacute;licos de grupo y otros muchos no cat&oacute;licos de otros grupos- no se cansan de describir). Esto es, m&aacute;s bien, la honda vida del yo que en verdad est&aacute; en toda epidermis y que poca gente se atreve a tocar<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Enrique Anrubia El mundo se debate entre una soledad tildada de ego&iacute;smo y un asociacionismo aborregado. Quiz&aacute;s cabe entender la soledad desde otro punto de vista. 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