{"id":30365,"date":"2016-06-11T01:26:39","date_gmt":"2016-06-11T06:26:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/coherencia-constancia-aprender-a-ser-fiel\/"},"modified":"2016-06-11T01:26:39","modified_gmt":"2016-06-11T06:26:39","slug":"coherencia-constancia-aprender-a-ser-fiel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/coherencia-constancia-aprender-a-ser-fiel\/","title":{"rendered":"Coherencia, constancia,&#8230; Aprender a ser&nbsp;fiel"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Opus Dei<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">La Virgen medita los sucesos que pasan a su alrededor; busca en ellos la voluntad de Dios, profundiza en las inquietudes que Yahv&eacute; pone en su alma y no cae en la pasividad ante lo que le rodea. &Eacute;se es el camino, como se&ntilde;alaba Juan Pablo II, para poder ser leales con el Se&ntilde;or:<\/p>\n<p align=\"justify\"> &quot;<em>Mar&iacute;a fue fiel ante todo cuando, con amor, se puso a buscar el sentido profundo del designio de Dios en Ella y para el mundo (&#8230;). No habr&aacute; fidelidad si no hubiere en la ra&iacute;z esta ardiente, paciente y generosa b&uacute;squeda; si no se encontrara en el coraz&oacute;n del hombre una pregunta, para la cual s&oacute;lo Dios tiene respuesta, mejor dicho, para la cual s&oacute;lo Dios es la respuesta&quot;<\/em>&nbsp;[6].<br \/> &nbsp;<br \/> Esa b&uacute;squeda de la voluntad divina lleva a Mar&iacute;a a la acogida, a la aceptaci&oacute;n de lo que descubre. Mar&iacute;a encontrar&aacute; a lo largo de sus d&iacute;as numerosas oportunidades en las que puede decir &quot;que se haga, estoy pronta, acepto&quot; [7].<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Momentos cruciales para la fidelidad<\/strong>, en los cuales probablemente advertir&iacute;a que no era capaz de comprender la profundidad del designio de Dios, ni c&oacute;mo se llevar&iacute;a a t&eacute;rmino; y sin embargo, observ&aacute;ndolos atentamente aparecer&aacute; claro su deseo de que se cumpla el querer divino.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Son acontecimientos en los que Mar&iacute;a acepta el misterio, d&aacute;ndole un lugar en su alma &quot;no con la resignaci&oacute;n de alguien que capitula frente a un enigma, a un absurdo, sino m&aacute;s bien con la disponibilidad de quien se abre para ser habitado por algo \u2013&iexcl;por Alguien!\u2013 m&aacute;s grande que el propio coraz&oacute;n&quot; [8].<br \/> &nbsp;<br \/> Bajo la mirada atenta de la Virgen, Jes&uacute;s crec&iacute;a en sabidur&iacute;a, en edad y en gracia delante de Dios y de los hombres [9]; cuando llegaron los a&ntilde;os de la vida p&uacute;blica del Se&ntilde;or, advertir&iacute;a c&oacute;mo se iba realizando la profec&iacute;a de Sime&oacute;n: &eacute;ste ha sido puesto para ruina y resurrecci&oacute;n de muchos en Israel, y para signo de contradicci&oacute;n [10].<\/p>\n<p align=\"justify\"> Fueron a&ntilde;os en los que la fidelidad de Mar&iacute;a se expres&oacute; en el &quot;<strong>vivir de acuerdo con lo que se cree.<\/strong> Ajustar la propia vida al objeto de la propia adhesi&oacute;n. Aceptar incomprensiones, persecuciones antes que permitir rupturas entre lo que se vive y lo que se cree&quot;.<\/p>\n<p align=\"justify\"> A&ntilde;os de manifestar de uno y mil modos su amor y lealtad a Jes&uacute;s; a&ntilde;os, en definitiva, de <strong>coherencia<\/strong>: &quot;<strong>el n&uacute;cleo m&aacute;s &iacute;ntimo de la fidelidad&quot;.<\/strong>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> Pero <strong>toda fidelidad \u2013como le es propio\u2013 &quot;debe pasar por la prueba m&aacute;s exigente: la de la duraci&oacute;n&quot;, es decir, la de la constancia.<\/strong>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> &quot;Es f&aacute;cil ser coherente por un d&iacute;a o algunos d&iacute;as. Dif&iacute;cil e importante es ser coherente toda la vida. Es f&aacute;cil ser coherente en la hora de la exaltaci&oacute;n, dif&iacute;cil serlo en la hora de la tribulaci&oacute;n. Y s&oacute;lo puede llamarse fidelidad una coherencia que dura a lo largo de toda la vida&quot; [11].<br \/> &nbsp;<br \/> As&iacute; lo hizo la Virgen: <strong>leal siempre, y m&aacute;s en la hora de la tribulaci&oacute;n<\/strong>. En el trance supremo de la Cruz se encuentra all&iacute;, acompa&ntilde;ada de un reducido grupo de mujeres y del Ap&oacute;stol Juan.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La tierra se ha cubierto de tinieblas. Jes&uacute;s, clavado en el madero, con un inmenso dolor f&iacute;sico y moral, lanza al cielo una oraci&oacute;n que a&uacute;na sufrimiento personal y radical seguridad en el Padre: &quot;<em>Elo&iacute;, Elo&iacute;, &iquest;lem&aacute; sabacthan&iacute;?&quot;&nbsp;<\/em>\u2013que significa: Dios m&iacute;o, Dios m&iacute;o, &iquest;por qu&eacute; me has desamparado? [12]. As&iacute; empieza el Salmo 22, que culmina en un acto de confianza: se acordar&aacute;n y se convertir&aacute;n al Se&ntilde;or los enteros confines de la tierra [13].<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;Cu&aacute;les ser&iacute;an los pensamientos de Nuestra Madre al escuchar el grito de su Hijo? Durante a&ntilde;os hab&iacute;a meditado qu&eacute; esperaba el Se&ntilde;or de Ella; ahora, viendo a su Hijo sobre la Cruz, abandonado por casi todos, la Virgen tendr&iacute;a presentes las palabras de Sime&oacute;n: una espada traspasaba sus entra&ntilde;as.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Sufrir&iacute;a de modo singular la injusticia que se estaba consumando; y sin embargo, <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Opus Dei La Virgen medita los sucesos que pasan a su alrededor; busca en ellos la voluntad de Dios, profundiza en las inquietudes que Yahv&eacute; pone en su alma y no cae en la pasividad ante lo que le rodea. &Eacute;se es el camino, como se&ntilde;alaba Juan Pablo II, para poder ser leales con &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/coherencia-constancia-aprender-a-ser-fiel\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCoherencia, constancia,&#8230; Aprender a ser&nbsp;fiel\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30365","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30365","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30365"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30365\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30365"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30365"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30365"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}