{"id":30368,"date":"2016-06-11T01:26:45","date_gmt":"2016-06-11T06:26:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-en-nuestro-afan-por-ser-fuertes-nos-quebramos\/"},"modified":"2016-06-11T01:26:45","modified_gmt":"2016-06-11T06:26:45","slug":"cuando-en-nuestro-afan-por-ser-fuertes-nos-quebramos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-en-nuestro-afan-por-ser-fuertes-nos-quebramos\/","title":{"rendered":"Cuando en nuestro af\u00e1n por ser fuertes, nos&nbsp;quebramos"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Las cosas a veces no salen como queremos. A veces s&iacute;. Tal vez nos empe&ntilde;amos en que todo salga a nuestra medida. Cuando no es as&iacute;, le echamos la culpa a los otros, a la mala suerte, a Dios.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Queremos que la realidad se adapte a nosotros<\/strong> y no nosotros a ella. Eso es dif&iacute;cil que ocurra. Pero pensamos: &iquest;No ha de girar el mundo en torno a m&iacute;? Esta creencia limitante <strong>nos quita la paz<\/strong> tantas veces.<br \/> &nbsp;<br \/> Exclamamos con tristeza: \u201cEst&aacute;n en deuda conmigo. Me deben algo. El mundo me debe algo. Dios me debe algo. Los dem&aacute;s me deben algo\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Acabo pensando que yo estoy bien y los dem&aacute;s mal. O creo que los dem&aacute;s no son justos y no reconocen todo el valor de mi vida, de mis obras, de mis gestos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Hay personas que pasan toda su vida esperando a que el mundo los ponga en su lugar.<\/strong> Muchos no llegan a ese lugar so&ntilde;ado. Y aunque llegaran, a lo mejor ya no ser&iacute;a el que so&ntilde;aban.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Podemos perder la capacidad para reconocer nuestra debilidad y pobreza<\/strong>. Podemos quedarnos en la mala suerte y en la injusticia, quej&aacute;ndonos por la vida que nos toca vivir. Pero <strong>no acabamos de asumir nuestra culpa, nuestras torpezas y errores<\/strong>. Eso siempre me impresiona.<br \/> &nbsp;<br \/> Dec&iacute;a el Papa Francisco: \u201c<strong><em>Si pedimos humildemente la gracia de Dios y aceptamos los l&iacute;mites de nuestras posibilidades, confiaremos en las infinitas posibilidades que nos reserva el amor de Dios. <\/em><\/strong><em>Y podremos resistir a la tentaci&oacute;n diab&oacute;lica que nos hace creer que nosotros solos podemos salvar al mundo y a nosotros mismos<\/em>\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> A lo mejor no salvamos a nadie. A lo mejor no es el sentido de nuestra vida salvar el mundo. M&aacute;s bien el camino que Dios nos ofrece consiste en mostrar nuestra debilidad.<br \/> &nbsp;<br \/> Le&iacute;a el otro d&iacute;a: \u201c<em>Hablar de la propia vulnerabilidad, mostrarla, es la &uacute;nica forma que consiente que los dem&aacute;s nos conozcan verdaderamente y, en consecuencia, que puedan querernos<\/em>&raquo;<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\" title=\"\">[1]<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero <strong>mostrarnos d&eacute;biles es demasiado dif&iacute;cil. Es abrir la puerta a la cr&iacute;tica y al juicio, al desprecio y al abandono, a la soledad y al rechazo<\/strong>. No queremos ser d&eacute;biles, no queremos parecer fr&aacute;giles ni vulnerables.<br \/> &nbsp;<br \/> Por eso, <strong>en nuestro af&aacute;n por ser fuertes, nos quebramos muchas veces<\/strong>. No podemos aceptar nuestras ca&iacute;das, nuestra debilidad, nuestra torpeza.<br \/> &nbsp;<br \/> Por eso, como le&iacute;a el otro d&iacute;a, \u201c<em>siempre pensamos que el problema est&aacute; fuera: la culpa la tiene mi jefe, mi pareja, la situaci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s. Atribuimos nuestra falta de fe a la mediocridad de los representantes religiosos; el mal funcionamiento de nuestro barrio o ciudad al ego&iacute;smo y charlataner&iacute;a de los pol&iacute;ticos; el fracaso de nuestro matrimonio a una tercera persona que se interpuso en nuestro camino<\/em>&raquo;<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\" title=\"\">[2]<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La culpa est&aacute; fuera de m&iacute;. Si estuviera dentro no soportar&iacute;a<\/strong> esa situaci&oacute;n, no me soportar&iacute;a a m&iacute; mismo. <strong>Fuera de m&iacute; la responsabilidad<\/strong>. Sin asumir que yo tengo algo que ver en que las cosas no funcionen. De esta forma es m&aacute;s f&aacute;cil vivir.<br \/> &nbsp;<br \/> Buscamos siempre alguien de fuera, alguien que se haga cargo de mis fracasos y justifique mi mal. Yo s&eacute; c&oacute;mo hacer las cosas. Si no resulta no es mi culpa.<br \/> &nbsp;<br \/> Nos creemos importantes y sabios. Pensamos que sabemos hacer ciertas cosas muy bien y <strong>no aceptamos correcciones, cr&iacute;ticas, enmiendas, propuestas<\/strong>. No nos gustan los caminos que no hemos propuesto. Nos sentimos siempre evaluados. Como si alguien nos estuviera haciendo examen continuamente y probando nuestra capacidad.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Tal vez nos haga falta tener un coraz&oacute;n m&aacute;s puro<\/strong>: &laquo;<em>Oh Dios, crea en m&iacute; un coraz&oacute;n puro, renu&eacute;vame por dentro con esp&iacute;ritu firme; no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo esp&iacute;ritu. Devu&eacute;lveme la alegr&iacute;a de tu salvaci&oacute;n, afi&aacute;nzame con esp&iacute;ritu generoso<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Un coraz&oacute;n nuevo, renovado, puro, de Dios. Un coraz&oacute;n ingenuo, de ni&ntilde;o. Un coraz&oacute;n vulnerable, pobre, menesteroso. El coraz&oacute;n de Jes&uacute;s es un coraz&oacute;n puro. En &Eacute;l no hay enga&ntilde;o. Hay nobleza. Hay una mirada pura que sabe ver la verdad de aquel a quien mira.<br \/> &nbsp;<br \/> Mi coraz&oacute;n no es as&iacute; tantas veces. Ve lo que quiere ver. Se imagina cosas. Sospecha y juzga. No sabe descubrir la verdad y la bondad de los hombres. Tropieza en sus prejuicios, se queda en las palabras. Quisiera tener un coraz&oacute;n puro como el de Jes&uacute;s.<\/p>\n<div>\n &nbsp; <\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div id=\"ftn1\">\n <a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\" title=\"\">[1]<\/a> Pablo D&acute;Ors,<br \/>\n <em>Biograf&iacute;a del silencio<\/em>\n <\/div>\n<div id=\"ftn2\">\n <a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\" title=\"\">[2]<\/a> Pablo D&acute;Ors,<br \/>\n <em>Biograf&iacute;a del silencio<\/em>\n <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Las cosas a veces no salen como queremos. A veces s&iacute;. Tal vez nos empe&ntilde;amos en que todo salga a nuestra medida. 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