{"id":30373,"date":"2016-06-11T01:26:52","date_gmt":"2016-06-11T06:26:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/siempre-las-mismas-faltas-has-buscado-su-origen-comun\/"},"modified":"2016-06-11T01:26:52","modified_gmt":"2016-06-11T06:26:52","slug":"siempre-las-mismas-faltas-has-buscado-su-origen-comun","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/siempre-las-mismas-faltas-has-buscado-su-origen-comun\/","title":{"rendered":"Siempre las mismas faltas\u2026 \u00bfHas buscado su origen&nbsp;com\u00fan?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">A veces miramos nuestra vida y vemos m&aacute;s pecados incluso de los que tenemos. Nos asusta la dureza de nuestro coraz&oacute;n. Nos lo recuerda san Pablo: \u201cEstando nosotros muertos por los pecados\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Nos asusta nuestra falta de radicalidad y de amor. Queremos amar como ama Jes&uacute;s y estamos tan lejos.<br \/> &nbsp;<br \/> A veces nos confesamos y al salir vemos cu&aacute;ntas cosas se nos han olvidado. Pecamos de pensamiento, por omisi&oacute;n, por no esforzarnos, por no querer tocar las estrellas.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El coraz&oacute;n se siente fr&aacute;gil y pecador<\/strong>.&nbsp;<strong>Muchos de nuestros pecados tienen una ra&iacute;z com&uacute;n. Suelen venir de nuestra herida<\/strong>. De nuestra herida de amor.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Tenemos que ir a la ra&iacute;z de nuestras faltas<\/strong>. <strong>&iquest;Por qu&eacute; brota la ira en el coraz&oacute;n?<\/strong><strong>&iquest;Por qu&eacute; surge la envidia<\/strong> hacia los dem&aacute;s? &iquest;Por qu&eacute; reaccionamos mal ante las cr&iacute;ticas?<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Porque no tenemos paz, porque tenemos poca tolerancia a la frustraci&oacute;n, porque somos orgullosos y nos duele que no nos respeten, porque no nos sentimos amados<\/strong> por Dios ni por los hombres, porque no nos queremos bien.<br \/> &nbsp;<br \/> Por todo eso nos duele tanto que nos traten injustamente. <strong>Detr&aacute;s de mis reacciones se encuentra mi coraz&oacute;n herido<\/strong>. Ese coraz&oacute;n que ha recibido desprecios a lo largo de su vida. Ese coraz&oacute;n que ha sido ninguneado, ha sufrido la soledad y el vac&iacute;o.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Cuando descubrimos la herida de la que brota nuestra oscuridad, nuestro pecado, podemos dejar la puerta abierta para que entre Dios, para que venga el perd&oacute;n y venza la luz.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> El viento de su amor, la luz de su esperanza, lo cambia todo. Jes&uacute;s nos perdona y nos da su paz y la felicidad verdadera que anhelamos. El otro d&iacute;a le&iacute;a: \u201cJes&uacute;s despide a los enfermos y pecadores con este saludo: &#8211; Vete en paz. Jes&uacute;s les desea lo mejor: salud integral, bienestar completo, una convivencia dichosa en la familia y en la aldea, una vida llena de las bendiciones de Dios. El t&eacute;rmino hebreo <em>shalom<\/em> o \u2018paz\u2019 indica la felicidad m&aacute;s completa\u201d<a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/mail.google.com\/mail\/u\/0\/#14c1542aceef5ef5__ftn3\" title=\"\">[1]<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El perd&oacute;n de Dios es absoluto<\/strong>, nos desea la felicidad m&aacute;s completa. Nos ayuda a quedar libres del pecado que nos ata. Ilumina nuestra vida con su luz. Su perd&oacute;n es el camino para vivir con una paz verdadera y para poder entregar paz a otros.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Saber d&oacute;nde se encuentra la ra&iacute;z de nuestros pecados habituales nos ayuda a saber vivir con m&aacute;s libertad nuestras ca&iacute;das<\/strong>. Nos hace ver que nuestra herida nos va a acompa&ntilde;ar en el camino. Va a ser fuente y ra&iacute;z de muchos de nuestros pecados.<br \/> &nbsp;<br \/> Por eso es tan importante volver la mirada a Dios buscando su amor, su abrazo, su luz. <strong>Su amor calma nuestra sed<\/strong>. Jes&uacute;s no viene a liberarme de mi miseria, pero me abre los ojos a la esperanza.<br \/> &nbsp;<br \/> Nos dice dichosos, felices, en medio de nuestra debilidad, de nuestras cadenas: \u201cJes&uacute;s los declara dichosos, incluso en medio de esa situaci&oacute;n injusta que padecen, no porque pronto ser&aacute;n ricos como los grandes propietarios de aquellas tierras, sino porque <strong>Dios est&aacute; ya viniendo para suprimir la miseria<\/strong>, terminar con el hambre y hacer aflorar la sonrisa en sus labios. &Eacute;l se alegra ya desde ahora con ellos. No les invita a la resignaci&oacute;n, sino a la esperanza. No quiere que se hagan falsas ilusiones, sino que recuperen su dignidad\u201d<a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/mail.google.com\/mail\/u\/0\/#14c1542aceef5ef5__ftn4\" title=\"\">[2]<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/> Por eso la esperanza es el mensaje que Dios quiere que nos grabemos en el alma. <strong>En nuestra debilidad, en nuestras cadenas, viene a establecer su reino. Quiere vencer en mi pecado, en mi herida abierta.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/mail.google.com\/mail\/u\/0\/#14c1542aceef5ef5__ftnref3\" title=\"\">[1]<\/a>&nbsp;Jos&eacute; Antonio&nbsp;Pagola,&nbsp;<em>Jes&uacute;s, aproximaci&oacute;n hist&oacute;rica<\/em><br \/><a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/mail.google.com\/mail\/u\/0\/#14c1542aceef5ef5__ftnref4\" title=\"\">[2]<\/a>&nbsp;Jos&eacute; Antonio&nbsp;Pagola,&nbsp;<em>Jes&uacute;s, aproximaci&oacute;n hist&oacute;rica<\/em><br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban A veces miramos nuestra vida y vemos m&aacute;s pecados incluso de los que tenemos. Nos asusta la dureza de nuestro coraz&oacute;n. Nos lo recuerda san Pablo: \u201cEstando nosotros muertos por los pecados\u201d. &nbsp; Nos asusta nuestra falta de radicalidad y de amor. 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