{"id":30377,"date":"2016-06-11T01:26:57","date_gmt":"2016-06-11T06:26:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-percibir-el-amor-de-dios-en-mi-vida-y-como-mostrarlo\/"},"modified":"2016-06-11T01:26:57","modified_gmt":"2016-06-11T06:26:57","slug":"como-percibir-el-amor-de-dios-en-mi-vida-y-como-mostrarlo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-percibir-el-amor-de-dios-en-mi-vida-y-como-mostrarlo\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo percibir el amor de Dios en mi vida (y c\u00f3mo&nbsp;mostrarlo)"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">&iexcl;Cu&aacute;ntas veces en la vida tenemos experiencias que no entendemos y que de repente, un d&iacute;a, en el camino, se llenan de luz y encajan!<br \/> &nbsp;<br \/> Comprendemos entonces que aquel momento dif&iacute;cil, o aquella persona a la que no dimos tanta importancia, fueron fundamentales para que yo pudiera seguir caminando y crecer.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Nos gusta entenderlo todo en el momento<\/strong>, comprender todos los quiebres y rupturas. Nos gustar&iacute;a saber el sentido de todo el camino y descubrir siempre la mano que nos gu&iacute;a.<br \/> &nbsp;<br \/> Por eso, <strong>a veces, de repente, hay momentos en que vemos la vida en su conjunto, como la ve Dios<\/strong>. Y vemos tambi&eacute;n c&oacute;mo Dios nos ha ido conduciendo. Mirando hacia atr&aacute;s parecen cobrar sentido muchas cosas. Es m&aacute;s f&aacute;cil ver las cosas como las ve Dios, en &Eacute;l tienen sentido.<br \/> &nbsp;<br \/> Dec&iacute;a el Padre Jos&eacute; Kentenich: \u201c<strong>Mi vida es una alfombra vista por el rev&eacute;s<\/strong>. &iexcl;Cu&aacute;ntos hilos enmara&ntilde;ados! Mi tarea consiste en ver la alfombra por el derecho. Veo la alfombra por el derecho, &iquest;y qu&eacute; veo entonces? Que aun cuando por el rev&eacute;s hay tantos hilos enmara&ntilde;ados, &iexcl;cu&aacute;nta armon&iacute;a hay por el otro lado, por el derecho!\u201d<a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/mail.google.com\/mail\/u\/0\/#14c1542aceef5ef5__ftn1\" title=\"\">[1]<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/> Con su mano de amor me va guiando. <strong>Tal vez no lo veo en el momento concreto de oscuridad que atravieso<\/strong>, cuando no resulta nada claro.<br \/> &nbsp;<br \/> En ese momento yo no s&eacute; bien lo que quiere Dios, ni casi lo que yo quiero. No entiendo su plan, no percibo su amor. Vemos los hilos enmara&ntilde;ados y <strong>nos rebelamos<\/strong> contra la vida.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>No queremos vivir sin luz<\/strong>. No queremos la turbaci&oacute;n y la tristeza. Queremos ser felices siempre. La vida para nosotros muchas veces es una sucesi&oacute;n de d&iacute;as. Algunos grises, otros soleados. Unos tristes, otros alegres.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero <strong>para Dios, siempre es un mismo camino, el camino de nuestra felicidad<\/strong>. Dios nos regala momentos en los que anclarnos, momentos que se hacen roca para sostener toda una vida.<br \/> &nbsp;<br \/> Es verdad que nos gustar&iacute;a percibir siempre su amor, todo su cari&ntilde;o y protecci&oacute;n en nuestra vida. Pero no siempre sucede. Me gusta decir en los bautizos que, en ese momento, Dios abraza en silencio a ese ni&ntilde;o.<br \/> &nbsp;<br \/> Nos olvidamos, pero Dios me bendice siendo ni&ntilde;o, para que no me olvide nunca de su sello de amor. Graba su amor en mi alma para siempre. <strong>Le pertenezco para toda la eternidad<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Luego la vida nos turba, es verdad, y los caminos se enredan, hilos enmara&ntilde;ados. Olvidamos su amor. Ya no recordamos su abrazo, ni su mirada, ni su sonrisa. Ya s&oacute;lo nos queda el gusto amargo de la derrota. El sabor agrio de la p&eacute;rdida. <strong>En medio de la vida dejamos de tocar su amor cercano. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> S&iacute;, <strong>en esos momentos a lo mejor no nos basta con saber que un d&iacute;a Dios me bendijo siendo ni&ntilde;o<\/strong>. Pero es verdad. Fui consagrado como hijo para siempre. <strong>Aunque yo me olvide, &Eacute;l nunca se olvida<\/strong>.&nbsp;Pese a todo <strong>no dejo de ver cada d&iacute;a lo dif&iacute;cil que es para el hombre de hoy percibir el amor de Dios en su vida<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Dec&iacute;a el Padre Kentenich: \u201c<em>Estar convencidos de que me quiere a m&iacute;, y que yo puedo ser algo para &Eacute;l. Suena c&oacute;mico que yo pueda ser algo para &Eacute;l. Pero es que nuestra despersonalizaci&oacute;n ha prosperado tanto. S&iacute;, decimos que eso es humildad. &iexcl;Eso no es humildad! <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>&iquest;Yo debo ser algo para Dios? S&iacute;, claro que puedo ser algo para Dios, pues me ha creado como un ser libre. &Eacute;l quiere mi colaboraci&oacute;n. &Eacute;l quiere mi cooperaci&oacute;n; yo puedo ser algo para &Eacute;l. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><strong><em>Si logr&aacute;ramos convencer m&aacute;s a nuestro pueblo, all&iacute; donde trabajamos, de que ellos son objeto del amor de Dios, todo lo noble se despertar&iacute;a en ellos<\/em><\/strong><em>. Pero generalmente no lo logramos<\/em>&raquo;<a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/mail.google.com\/mail\/u\/0\/#14c1542aceef5ef5__ftn2\" title=\"\">[2]<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Es dif&iacute;cil sabernos amados por Dios en lo m&aacute;s hondo. Convencer a alguien del amor que Dios le tiene<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Es verdad que <strong>el amor humano nos ayuda a tocar el amor de Dios<\/strong>. El amor de nuestros padres nos habla del amor de Dios. Cuando ese amor humano es d&eacute;bil en nuestra vida, &iexcl;qu&eacute; dif&iacute;cil es llegar a tocar el amor de Dios!<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Los momentos en los que nos hemos sabido amados por alguien, por personas concretas, por el mismo Dios, son momentos de luz<\/strong>. Una intensa luz que nos hace ver cu&aacute;nto valemos para Dios.<br \/> &nbsp;<br \/> Son momentos en los que nada m&aacute;s importa porque poseemos lo m&aacute;s importante. No importa ya nada mi pecado, ni mi pasado, ni mi futuro. S&oacute;lo importa ese amor de Dios que me desborda.<br \/> &nbsp;<br \/> Momentos en los que valgo no por lo que he hecho, ni siquiera por lo que soy, sino que soy <strong>amado sin tener en cuenta mis merecimientos<\/strong>. <strong>El amor no se merece nunca. <\/strong>Soy amado de forma gratuita y &uacute;nica.<br \/> &nbsp;<br \/> Son esos momentos en los que todo encaja y la luz vence la oscuridad. Me gustar&iacute;a tener m&aacute;s luz en mi vida. M&aacute;s momentos gratuitos, donde no tenga que demostrar nada y pueda ser yo mismo. Quiero m&aacute;s momentos de sol y menos oscuridad. M&aacute;s amor de Dios y de los hombres.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban &iexcl;Cu&aacute;ntas veces en la vida tenemos experiencias que no entendemos y que de repente, un d&iacute;a, en el camino, se llenan de luz y encajan! &nbsp; Comprendemos entonces que aquel momento dif&iacute;cil, o aquella persona a la que no dimos tanta importancia, fueron fundamentales para que yo pudiera seguir caminando y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-percibir-el-amor-de-dios-en-mi-vida-y-como-mostrarlo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abC\u00f3mo percibir el amor de Dios en mi vida (y c\u00f3mo&nbsp;mostrarlo)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30377","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30377","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30377"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30377\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30377"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30377"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30377"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}