{"id":30397,"date":"2016-06-11T01:27:28","date_gmt":"2016-06-11T06:27:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conquistando-la-libertad-ante-la-muerte\/"},"modified":"2016-06-11T01:27:28","modified_gmt":"2016-06-11T06:27:28","slug":"conquistando-la-libertad-ante-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conquistando-la-libertad-ante-la-muerte\/","title":{"rendered":"Conquistando la libertad ante la&nbsp;muerte"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Hace pocos d&iacute;as muri&oacute; un seminarista con 23 a&ntilde;os en Barcelona (Espa&ntilde;a). Su t&iacute;o sacerdote dec&iacute;a en la homil&iacute;a:<br \/> &nbsp;<br \/><em>&laquo;&iquest;C&oacute;mo me voy a enfadar yo con el que me ha regalado a Marcos a cambio de nada? &iexcl;Porque nos lo ha regalado a cambio de nada! &iquest;Alguien ha pagado un precio por poder ser amigo de Marcos? &iexcl;Si es gratis! Nos lo han regalado gratis. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>Y no nos lo han arrebatado. Nos lo han regalado gratis, y nos lo siguen regalando gratis. Siempre digo: &#8211; Dios no da para luego quitar. Dios da para dar. Y <strong>a Marcos nos lo ha dado. Y nos lo ha dado para siempre. <\/strong>Ahora ciertamente de una manera distinta, pero para siempre. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>Agradezco infinitamente a nuestro Se&ntilde;or que me mostrase de una manera que yo pudiera entender esta frase: &#8211; <strong>La vida no es un quehacer, la vida es un afecto<\/strong>. Y el afecto, en Marcos, se cumple. Marcos quer&iacute;a al Se&ntilde;or. Marcos quiere al Se&ntilde;or<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Me gustaba esta reflexi&oacute;n. Es cierto que <strong>el afecto a Jes&uacute;s marca nuestra vida<\/strong>. <strong>O la marca &Eacute;l o son otros afectos los que la marcan.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> En momentos de dolor, como la p&eacute;rdida de un ser querido, miramos al que amamos. Como todos los que han querido a este chico de veintitr&eacute;s a&ntilde;os.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Dios nos da a las personas para siempre<\/strong>. Aunque nos duela, y con raz&oacute;n, que nos quiten lo que queremos. <strong>Duele ofrecer un hijo a Dios, o cualquier cosa a la que nuestro afecto est&eacute; apegado.<\/strong> Siempre esperamos una voz de lo alto que nos libere. O un carnero enredado en los arbustos que abra un camino a la esperanza, como el de Abrah&aacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> So&ntilde;amos muchas veces con esa voz que nos libre del dolor en el &uacute;ltimo momento. Como en esas pel&iacute;culas con final feliz en las que el protagonista nunca muere. Y donde el sufrimiento padecido merece la pena. Porque no es para siempre.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Pensar en perderlo todo para siempre nos asusta. Pero nos hace m&aacute;s libres tambi&eacute;n. <\/strong>Libres con esa santa indiferencia de los santos. Te lo entrego todo. Renuncio a todo. No tengo derecho a nada.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Tengo que vivir con el coraz&oacute;n apegado a Dios. Porque &Eacute;l siempre permanece<\/strong>. Como rezaba una persona: &laquo;<em>Callo esperando respuestas ca&iacute;das de lo alto. Me arrodillo, el tiempo pasa suavemente, sin hacer ruido. Cae la arena entre mis dedos. &iquest;Cu&aacute;nta arena me queda en el alma? <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>Quiero que Dios moldee la arcilla de mi alma. A veces la veo muy dura, quebradiza y no me da tanto miedo que se quiebre, como que Dios no pueda hacer su obra de arte conmigo. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>Me arrodillo. El tiempo se desliza en mi alma. Como al agua al caer por la piedra. Tal vez as&iacute;, el agua en su ca&iacute;da logre suavizar la piedra del alma. S&iacute;, todo es posible.&nbsp;<strong>El silencio amansa a las fieras. Al menos a la fiera que tengo dentro y se rebela, porque quiere mandar y tener el domino. <\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>&iquest;C&oacute;mo me mira Dios? <\/em><\/strong><em>Quiero estar despierto, atento, mirando. Quiero que me mire. Como a su hijo m&aacute;s amado<\/em>&raquo;.&nbsp;As&iacute;, dejar que Dios me mire como a su hijo predilecto. Someterme a su amor que me seduce.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Lee <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.forumlibertas.com\/frontend\/forumlibertas\/noticia.php?id_noticia=32856&amp;id_seccion=11&amp;PHPSESSID=8b6adf51fe7ca26287ae042536ee7249\">aqu&iacute;<\/a>&nbsp;la impactante carta de Nico Pou ante la muerte de su hermano<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Hace pocos d&iacute;as muri&oacute; un seminarista con 23 a&ntilde;os en Barcelona (Espa&ntilde;a). Su t&iacute;o sacerdote dec&iacute;a en la homil&iacute;a: &nbsp;&laquo;&iquest;C&oacute;mo me voy a enfadar yo con el que me ha regalado a Marcos a cambio de nada? &iexcl;Porque nos lo ha regalado a cambio de nada! &iquest;Alguien ha pagado un precio &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conquistando-la-libertad-ante-la-muerte\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abConquistando la libertad ante la&nbsp;muerte\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30397","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30397","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30397"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30397\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30397"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30397"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30397"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}