{"id":30447,"date":"2016-06-11T01:28:54","date_gmt":"2016-06-11T06:28:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bun-dia-sin-cambiar-nada-todo-es-nuevo\/"},"modified":"2016-06-11T01:28:54","modified_gmt":"2016-06-11T06:28:54","slug":"%e2%80%8bun-dia-sin-cambiar-nada-todo-es-nuevo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bun-dia-sin-cambiar-nada-todo-es-nuevo\/","title":{"rendered":"\u200bUn d\u00eda, sin cambiar nada todo es&nbsp;nuevo"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Jes&uacute;s pronuncia cada nombre. Elige a cada uno. Conoce a cada uno. Rez&oacute; por cada uno. Siempre es as&iacute; en la vida. En la Iglesia.<br \/> &nbsp;<br \/> &iexcl;Qu&eacute; importante es cuidar la relaci&oacute;n personal con Jes&uacute;s, hablar con &Eacute;l, <strong>tener con &Eacute;l mi propia historia de amor! Y a la vez, vivir junto a otros la fe<\/strong>, buscar juntos, ayudarnos. <strong>No nos podemos quedar en lo personal ni tampoco diluirnos en la comunidad.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Me gusta que Jes&uacute;s vea juntos a los hermanos, cuando va a llamar a Santiago y Juan. Que nombre a cada uno. As&iacute; empez&oacute; la aventura. Desde la orilla del lago a la profundidad del mar. Con sus redes rotas pescar&aacute;n hombres para Dios.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s no quer&iacute;a vivir solo. Se acerca. Acoge al otro como es. Lo nombra. Y lo llama, desde su vida, desde lo que es, a so&ntilde;ar con lo que puede llegar a ser. A so&ntilde;ar m&aacute;s. A amar m&aacute;s. A ser m&aacute;s pleno.<br \/> &nbsp;<br \/> Les habla en su lenguaje de cosas familiares para ellos. Les habla de redes y de barcas, de mar y de pescar. Pero <strong>les abre el horizonte<\/strong>. Les habla de un mar m&aacute;s grande, de un horizonte infinito, de una barca que no naufraga.<br \/> &nbsp;<br \/> Toca en su alma sus sue&ntilde;os. <strong>Despierta lo que est&aacute; dormido. Yo no s&eacute; si lo comprendieron. Pero quiz&aacute;s vieron en los ojos de Jes&uacute;s un amor personal, hondo<\/strong>. Sus ojos comprensivos. Y un deseo:&nbsp;\u201cVenid conmigo\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> S&iacute;. Quer&iacute;an estar con &Eacute;l. Vivir con &Eacute;l. <strong>&iquest;Qu&eacute; tendr&iacute;a Jes&uacute;s para que esos hombres de coraz&oacute;n limpio se fuesen inmediatamente con &Eacute;l? &iexcl;Qu&eacute; confianza m&aacute;s honda! Esa es la llamada de Jes&uacute;s. <\/strong>A vivir con &Eacute;l. Desde lo que soy. Desde mis redes y mi barca.<br \/> &nbsp;<br \/> Pienso que <strong>la vida cristiana es eso, hacer lo mismo que hago pero con Jes&uacute;s. &Eacute;l lo cambia todo. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Si viniese a m&iacute;. &iquest;Qu&eacute; lenguaje usar&iacute;a para que yo lo comprendiese? &iquest;Qu&eacute; sue&ntilde;os despertar&iacute;a en mi coraz&oacute;n?<br \/> &nbsp;<br \/> A los pescadores les habl&oacute; de pescar hombres, de cuidar a otros, de entregar la vida por otros. De ser padres. &iquest;C&oacute;mo me hablar&iacute;a a m&iacute;?<br \/> &nbsp;<br \/> Ellos no hicieron c&aacute;lculos. No pensaron en los pros y en los contras. <strong>Me impresiona mucho ese s&iacute; inmediato, sin dudas, sin miedos. <\/strong>Lo dejan todo. Sus redes y su barca. Sin dudarlo. Sin consultar a nadie, sin pedir m&aacute;s informaci&oacute;n.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cInmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco m&aacute;s adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llam&oacute;, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con &Eacute;l\u201d.&nbsp;Marcos 1, 14-20.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> No necesitaban ninguna otra seguridad que esa cercan&iacute;a de Jes&uacute;s que todo lo cambia. Con &Eacute;l todo merece la pena. No era un salto al vac&iacute;o.<br \/> &nbsp;<br \/> A veces, cuando nos toca dar saltos en la oscuridad y quedarnos sin nada, el coraz&oacute;n tiembla. <strong>La experiencia de dejar algo para ponerse a buscar, pero sin tener nada, es muy dif&iacute;cil<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Es la experiencia de desierto. De empezar. De despojarse de todo y buscar eso que llena el coraz&oacute;n, para lo que estamos hechos.<br \/> &nbsp;<br \/> Ellos lo dejaron inmediatamente porque lo encontraron a &Eacute;l. Se despojaron de algo porque hab&iacute;an encontrado lo que buscaban sin saberlo, lo que respond&iacute;a a ese grito del alma que tapamos tantas veces.<br \/> &nbsp;<br \/> Es el tesoro en el campo por el que merece la pena venderlo todo. Dejaron las redes. Dejaron a su padre en la barca. Pero <strong>hab&iacute;an encontrado el sentido de sus vidas. Su camino<\/strong>. La aventura de navegar m&aacute;s all&aacute;, m&aacute;s profundo, con Jes&uacute;s.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s nos dice siempre:&nbsp;\u201c<em>Ven conmigo. Ven y te ayudar&eacute; a vivir en profundidad, a mirar en lo hondo. Ven conmigo y ver&aacute;s que la vida merece la pena, tambi&eacute;n cuando no comprendas, tambi&eacute;n cuando haya dolor. Ven conmigo y el mar ser&aacute; cada vez m&aacute;s ancho<\/em>\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Y se marcharon con &Eacute;l. Nunca se separaron. Jes&uacute;s siempre estuvo con ellos. Cada d&iacute;a.&nbsp;As&iacute; quiero vivir yo siempre. Navegar a su lado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Jes&uacute;s pronuncia cada nombre. Elige a cada uno. Conoce a cada uno. Rez&oacute; por cada uno. Siempre es as&iacute; en la vida. En la Iglesia. &nbsp; &iexcl;Qu&eacute; importante es cuidar la relaci&oacute;n personal con Jes&uacute;s, hablar con &Eacute;l, tener con &Eacute;l mi propia historia de amor! 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