{"id":30466,"date":"2016-06-11T01:29:34","date_gmt":"2016-06-11T06:29:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/seguro-que-no-te-has-creido-superior-a-los-demas\/"},"modified":"2016-06-11T01:29:34","modified_gmt":"2016-06-11T06:29:34","slug":"seguro-que-no-te-has-creido-superior-a-los-demas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/seguro-que-no-te-has-creido-superior-a-los-demas\/","title":{"rendered":"\u00bfSeguro que no te has cre\u00eddo superior a los&nbsp;dem\u00e1s?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Jes&uacute;s empez&oacute; su vida p&uacute;blica dejando a otros pasar. Es su marca. &iexcl;Me gustar&iacute;a tanto sentir como &Eacute;l&#8230;!&nbsp;Esperar a otros, ponerme junto a otros sin querer sobresalir yo, confiar en lo que otros hacen sin pensar o decir que yo lo har&iacute;a distinto. Ser, sencillamente hombre, uno m&aacute;s, que ama y sue&ntilde;a, que espera y conf&iacute;a, que camina.&nbsp;Sin todas las respuestas, sin saber de todo, sin tener todo controlado, necesitando de los otros.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>A veces los cristianos nos creemos diferentes, superiores<\/strong>, en posesi&oacute;n de la verdad, y nos salimos de la fila. <strong>Como sacerdote me puede pasar algo parecido. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/><strong>Jes&uacute;s hoy me ense&ntilde;a el camino. <\/strong>Esta fue su forma de vivir, de amar, de partirse. <strong>Siendo humano. &Eacute;l camina, espera y sufre conmigo, se alegra conmigo, me sostiene y comparte mi vida. Se abaja para venir a m&iacute;.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> A veces nosotros nos encumbramos para llegar a otros. Cuando nuestra sed, nuestra pobreza, <strong>nuestra necesidad, es la de todo hombre. En el cielo nos daremos cuenta de lo parecidos que somos<\/strong>, de c&oacute;mo, en el fondo del alma, nuestros deseos y nuestra pobreza, nuestro tesoro y nuestra debilidad, son tan parecidos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Jes&uacute;s nos muestra c&oacute;mo es su coraz&oacute;n de humano. Nos llama a ser necesitados<\/strong>, vulnerables, sencillos. Se pone a la fila. Quiero aprender su modo de vivir. Vivir seg&uacute;n &Eacute;l.<br \/> &nbsp;<br \/> Quiero ser uno de tantos para tocar a otros, para dejarme tocar, para comprender y acompa&ntilde;ar con preguntas, tanteando en el claroscuro del camino. Sin saberlo todo.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Quiero amar y respetar como &Eacute;l lo hac&iacute;a. Jes&uacute;s se mezcla, se abaja<\/strong>. Yo quiero vivir junto a &Eacute;l. Me uno a la fila. Soy uno m&aacute;s a su lado.<br \/> &nbsp;<br \/> El d&iacute;a de su bautismo en el Jord&aacute;n, Jes&uacute;s recibi&oacute; en su alma la confirmaci&oacute;n esperada: \u201cSe oy&oacute; una voz del cielo: &#8211; T&uacute; eres mi Hijo amado, mi predilecto\u201d. Necesitaba o&iacute;r esas palabras. Era la confirmaci&oacute;n, el s&iacute; de su Padre sobre su vida, su amor infinito.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s, ese d&iacute;a del Jord&aacute;n, tambi&eacute;n quer&iacute;a percibir el amor de su Padre. <strong>Era su hijo amado, el predilecto. Lo sab&iacute;a. Necesitaba una certeza<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Pienso que en nuestro propio bautismo Dios nos deja o&iacute;r esa voz en nuestra alma de ni&ntilde;os. <strong>Al ser bautizados, al recibir el agua sobre nuestras cabezas, Dios nos dice que nos quiere con locura, que somos sus hijos amados<\/strong>. Nos toma en sus manos.<br \/> &nbsp;<br \/> Me conmueve pensar en un Dios que se abaja y toma entre sus dedos nuestra peque&ntilde;a cabeza y susurra en nuestro o&iacute;do c&oacute;mo es su amor de profundo y c&aacute;lido.<br \/> &nbsp;<br \/> Ese amor tan grande se queda grabado para siempre en nuestra alma. Como una frase labrada en oro. Con el tiempo, es verdad, el polvo cubre las letras grabadas en el alma.<br \/> &nbsp;<br \/> Y <strong>nos olvidamos de ese amor infinito. No escuchamos. Los hombres, la vida, nos va dejando heridos y necesitados<\/strong>. El amor de Dios se esconde en una nebulosa y nos olvidamos de lo m&aacute;s importante en nuestra vida, de ese amor que condiciona nuestra existencia.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Siempre necesitaremos recordar cu&aacute;nto nos quiere Dios. Con frecuencia no lo sentimos<\/strong> y perdemos el sentir de hijos.<br \/> &nbsp;<br \/> &iexcl;Hay tantos hijos no valorados por sus padres! Tantos hombres que no se sienten hijos<strong>. &iquest;C&oacute;mo hacer comprender a un hombre que no se siente amado por su padre en la tierra que Dios Padre lo quiere con locura? Es muy dif&iacute;cil. Con lazos humanos Dios nos conduce a su amor profundo.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Dios utiliza a Juan, al peque&ntilde;o hombre enamorado de Dios, como una cuerda humana tendida al cielo. Juan, por aquel bautismo que quitaba los pecados, logra que se escuche con fuerza la voz de Dios desde lo alto.<br \/> &nbsp;<br \/> Y entonces Jes&uacute;s sabe, comprende, oye, guarda, graba en su alma. <strong>Son tan importantes los lazos humanos<\/strong>. Jes&uacute;s se sabe amado.<br \/> &nbsp;<br \/> A veces pienso que <strong>muchas cosas dependen de nosotros. De nuestras manos y palabras. De nuestros gestos de aceptaci&oacute;n, de nuestros abrazos. Somos la escalera tendida al cielo. <\/strong>La cuerda humana que lleva a Dios. La estrella que da luz.<br \/> &nbsp;<br \/> Tantas personas se pueden sentir amadas por Dios cuando las amamos. <strong>Nuestro rechazo o nuestra aceptaci&oacute;n pueden ser la puerta que se cierra o abre para que alguien pueda tocar el coraz&oacute;n de Dios<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> En nuestros labios Dios pronuncia la misma frase de hoy: \u201cT&uacute; eres mi Hijo amado\u201d. <strong>A veces torpemente no logramos mostrar ese amor de Dios. Nuestro amor es tan humano.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Me da miedo alejar a las personas de Dios. Me da miedo no hacerles ver cu&aacute;nto las quiere Dios. Es verdad. Depende mucho de nosotros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Jes&uacute;s empez&oacute; su vida p&uacute;blica dejando a otros pasar. Es su marca. &iexcl;Me gustar&iacute;a tanto sentir como &Eacute;l&#8230;!&nbsp;Esperar a otros, ponerme junto a otros sin querer sobresalir yo, confiar en lo que otros hacen sin pensar o decir que yo lo har&iacute;a distinto. Ser, sencillamente hombre, uno m&aacute;s, que ama y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/seguro-que-no-te-has-creido-superior-a-los-demas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfSeguro que no te has cre\u00eddo superior a los&nbsp;dem\u00e1s?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30466","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30466","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30466"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30466\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30466"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30466"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30466"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}