{"id":30467,"date":"2016-06-11T01:29:37","date_gmt":"2016-06-11T06:29:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/entregar-nuestra-debilidad\/"},"modified":"2016-06-11T01:29:37","modified_gmt":"2016-06-11T06:29:37","slug":"entregar-nuestra-debilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/entregar-nuestra-debilidad\/","title":{"rendered":"Entregar nuestra debilidad"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">La primera Epifan&iacute;a en la historia de los hombres, la primera manifestaci&oacute;n de Dios, es Navidad. Y los Reyes Magos representan el momento en el que ese Dios hecho carne se hace presencia ante todos los hombres de la tierra. Estos sabios de Oriente vienen de tierras lejanas. Cristo nace para todos los pueblos.<br \/> &nbsp;<br \/> La segunda Epifan&iacute;a es el bautismo del Se&ntilde;or en el Jord&aacute;n. Cuando se manifiesta en medio de los suyos. Y la tercera es el milagro de las bodas de Can&aacute;. All&iacute; Jes&uacute;s hace su primer signo y muchos creen en &Eacute;l.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Dios se manifiesta para que los hombres lo veamos. Necesitamos que se manifieste para poderle ver en medio de los hombres.<\/strong>&nbsp;A veces son los dem&aacute;s, con sus vidas sagradas, los que nos invitan a adorar el misterio.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Pensaba en las escaleras que portaban el d&iacute;a previo a Reyes muchas familias para ver con claridad la cabalgata de los Reyes Magos. Cada familia, una escalera. De distintas formas y tama&ntilde;os. Lo suficientemente altas para ver y dejarse ver.<br \/> &nbsp;<br \/> Pensaba en san Sime&oacute;n el estilita que se subi&oacute; a lo alto de una columna para vivir aislado de los hombres, m&aacute;s cerca de Dios. Pensaba en Zaqueo que <strong>se subi&oacute; a un &aacute;rbol para ver a Jes&uacute;s, y Jes&uacute;s lo vio a &eacute;l.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Muchos ni&ntilde;os se subieron a una escalera para ver mejor. Seguro que muchos vieron mejor. Seguro que Dios los vio mejor a ellos. Se fij&oacute; en ellos. Los bes&oacute;. Eso me alegra. <strong>La escalera es s&oacute;lo una ayuda.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Es como la estrella. Son s&oacute;lo ayudas en el camino para subir m&aacute;s alto, para llegar m&aacute;s lejos, para tocar a Dios. Pero son ayudas necesarias.&nbsp;<strong>A veces tenemos vocaci&oacute;n de estrella.<\/strong>&nbsp;Y se&ntilde;alamos d&oacute;nde est&aacute; &Eacute;l. Al fin y al cabo es el que importa.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Otras veces servimos como escaleras.<\/strong>&nbsp;Alguien puede subir por mis pelda&ntilde;os y tocar m&aacute;s alto, el cielo, las nubes de Dios. Y se dejan ver por Dios gracias a m&iacute;. Lo importante es que la altura nos da perspectiva y nos hace visibles para Dios.<br \/> &nbsp;<br \/> Tener vocaci&oacute;n de escalera es duro. <strong>Permanecemos unidos al suelo y quisi&eacute;ramos trepar las alturas<\/strong>. Pasan por nosotros, suben y a veces pesa. Pero es bonito. Somos un trampol&iacute;n vuelto a las alturas. Hacen falta personas con vocaci&oacute;n de escalera. &iexcl;Qu&eacute; har&iacute;amos sin ellas!<\/p>\n<p align=\"justify\"> Y con <strong>vocaci&oacute;n de estrella. Se&ntilde;alar, conducir, ayudar, guiar.<\/strong> Y todo para que los hombres se acerquen a Dios. Se postren para adorarle a &Eacute;l en el misterio. Se arrodillen como ni&ntilde;os.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La adoraci&oacute;n de Jes&uacute;s es un h&aacute;bito que nos hace bien. Nos ayuda postrarnos ante Dios y adorar su nombre. <strong>Queremos aprender a adorar.<\/strong> Nos hace m&aacute;s humildes. M&aacute;s de Dios, m&aacute;s humanos. Hoy queremos postrarnos y entregarle nuestra vida.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Una persona rezaba: &quot;<em>Hoy, para adorarte, te entrego todos mis pecados. Son muchos, T&uacute; lo sabes. Hay algunos casi irremediables. Hoy te entrego los peque&ntilde;os, los que hacen que minuto a minuto se enfr&iacute;e mi coraz&oacute;n. Los escondidos son los que m&aacute;s duelen. Pecados y un coraz&oacute;n humano partido, necrosado, que s&oacute;lo late por ti&quot;<\/em>.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Es lo que queremos entregarle. Lo que somos. Nuestra debilidad.<\/strong> Apenas tenemos nada importante. Hoy me quiero postrar ante &Eacute;l y darle mi debilidad, lo que me pesa, lo que no me enorgullece, lo que me cuesta de mi vida.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Jes&uacute;s me mira. Me conmuevo. <strong>Tal vez son esos los regalos m&aacute;s valiosos<\/strong>, los que m&aacute;s cuentan. Son los que llenan el alma de Jes&uacute;s. <strong>Cuando uno est&aacute; vac&iacute;o y siente que no tiene nada valioso que dar, s&oacute;lo puede dar su pecado. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> &iexcl;Cu&aacute;ntas veces nos alejamos de Jes&uacute;s cuando s&oacute;lo vemos el pecado en nuestra vida! Vemos el ideal y nos sentimos tan lejos. Vemos la vida y no encontramos sentido al camino. En esos momentos, desvalidos, nada orgullosos, entregamos nuestro barro. Jes&uacute;s se alegra. Sabe que es lo que tenemos, lo m&aacute;s nuestro. Y <strong>&Eacute;l nos quiere con nuestro barro<\/strong>. Eso siempre me emociona.<\/p>\n<div>\n &nbsp;\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban La primera Epifan&iacute;a en la historia de los hombres, la primera manifestaci&oacute;n de Dios, es Navidad. Y los Reyes Magos representan el momento en el que ese Dios hecho carne se hace presencia ante todos los hombres de la tierra. 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